Autor: Carlos Cuauhtémoc Sánchez

JUVENTUD EN ÉXTASIS

NOVELA DE VALORES SOBRE
NOVIAZGO Y SEXUALIDAD

ANTES DE COMENZAR
—¿ Quieres tener sexo ?
Mi pregunta fue tan directa que bajaste la cara mostrán¬dote agraviada. Diste media vuelta con intenciones de salir.
—Espera…
Te detuviste en el umbral de la puerta. El escote triangu¬lar de tu vestido dejaba a la vista la piel blanca de tu juvenil espalda.
—No te disgustes —supliqué acercándome—. Eres una mujer muy hermosa. Miles de hombres darían cualquier cosa por tenerte y me atrevo a suponer ésta sería tu primera experiencia… Pero antes que eso ocurra, me gustaría que supieras algunas cosas de mi pasado.
Te volviste muy lentamente con gesto desafiante.
—Muy bien. ¿ Qué es exactamente lo que tratas de decir¬me?
Quise entrar en materia pero no conseguí más que tartamudear. Tu actitud apremiante y molesta bloqueó toda posibilidad de comunicación profunda. Hilvané un par de mentiras para eludir la escabrosa situación y di por termi¬nada mi confidencia.
—¿Algún día me contarás la verdad?
Asentí con tristeza.
No te despediste al abandonar el lugar.
Apenas me quedé solo busqué una hoja para escribir.
Después de un rato detuve mi escritura y observé la prolija carta mientras limpiaba las lágrimas de mi rostro.
Soy un amigo que nunca te traicionará.
Traicioné a muchas mujeres en el pasado y, créeme, sufrí
tanto por ello que no volveré a hacerlo jamás.

PRIMERA PARTE
SEXO POR PLACER


1
LAS MOTIVACIONES SEXUALES.

Hechizado por las bellas y voluptuosas formas de Joana, la miraba de hito en hito departir con sus amigas a unos metros de distancia.
Ocasionalmente giraba la cabeza para asegurarse de que su corpulento galán no llegara. Tal vez había terminado con él y ahora estaba disponible… Apreté la mandíbula enérgicamente. No debía hacerme ilusiones. El hecho de que la chica más agraciada de la escuela hubiera asistido sola a la fiesta de fin de curso semestral y que por coincidencia tampoco yo fuese acompañado no signifi¬caba que el destino quisiera nuestra unión. Con todo, la ansiedad invadió mi cuerpo, como me ocurría siempre que vislumbraba la posibilidad de una aventura sensual.
Cursaba el cuarto año de la carrera de odontología y me consideraba un verdadero experto en placeres corporales. Había aprendido (después de no pocos insultos y bofetones) a seducir mujeres con sobrada destreza. Era capaz de oler las posibilidades de un encuentro íntimo y, cuando echaba el ojo a una joven, casi siempre lograba conducir mi romance con ella hasta las últimas consecuencias.
José Luis, el único profesor joven y libertino que se prestó a acompañarnos a esa fiesta de despedida, al verme solo se aproxi¬mó a mi mesa.
—¿Qué te pasa? —espetó dándome un efusivo golpe en la espalda—. ¿Te libraste al fin de Jessica, la famosa “virginiacasta”?
Reí con reserva. En el ambiente universitario los chismes corrían rápidamente y no era de extrañarse que José Luis estu¬viera enterado de mis conquistas más importantes. Además era un profesor amigable, a quien alguna vez me acerqué para pedirle consejos.
—Sí— le contesté —. Terminamos hace un par de días. Tú sabes: Jessica es de esas chicas que te complacen sólo con la condición de casarse al día siguiente.
—Lo suponía. Y ten cuidado. En esta época hay varios millones más de mujeres buscando matrimonio que hombres, así que…
Asentí sin contestar. El equipo de sonido había sufrido un pequeño desperfecto y el ambiente, sin música estruendosa, era propicio para la conversación. Pero no me apetecía ahondar más en ese asunto con José Luis, a quien, dicho sea de paso, adiviné un poco alterado por la ingestión de los primeros alcoholes de la velada.
Observé a Joana que se ponía de pie dirigiéndose al tocador. Quise incorporarme para ir tras ella, pero la presencia de mi profesor de anatomía me lo impidió. Contemplé el extraordinario cuerpo de mi compañera alejándose. Llevaba un vestido de algo¬dón extremadamente ceñido, como los que usan las bailarinas de ballet, con un amplio escote en la espalda y un atrevido agujero al frente que ventilaba, a la vista de todos, su ombligo y su vientre plano.
—Esta noche no se salva —susurré para mí.
—¿Decías algo?
—No, profesor… es simplemente que… —y me detuve valoran¬do lo que significaba departir a solas con José Luis en un ambiente de igualdad. Podría preguntarle todo sobre las dudas anatómicas que en clase hubiera sido impropio mencionar… Y mi maestro era un joven sexualmente experto, que además de tener instrucción académica comprobada había vivido en unión libre tres veces.
—Hay asuntos que no comprendo —retomé—. ¿Por qué las mujeres son tan impredecibles? De pronto se te ofrecen envueltas en una nube de romanticismo y al rato están agobiadas por la culpa y la tristeza; a una hora alegres, y a la siguiente iracundas. Visten y se exhiben para excitar al hombre y luego exigen total respeto. Francamente no las entiendo… ¿Sienten el mismo deseo sexual que nosotros? Si es así, ¿por qué se hacen tanto de rogar? Y, sobre todo ¿cuál es la razón por la que después de entregarse parecen tan desilusionadas?
Alzó las cejas asombrado por mi cuestionamiento múltiple.
—Esa respuesta te costará por lo menos una copa.
Llamé al camarero con la mano, dejando que José Luis orde¬nara en cuanto llegó.
-¿Y bien?
—Si deseas entender a las chicas debes partir de lo básico: sus ciclos hormonales las hacen subir y bajar cada mes por pendientes de diferentes estados de ánimo. Su mecanismo físico es muy diferente al de los varones. Sienten deseo carnal pero mezclado con emociones. Para tener un orgasmo necesitan sentirse amadas. comprendidas, valoradas; pensar que lo que hacen está bien, que no corren peligro alguno, que no están siendo obligadas, que su compañero de cama es agradable y considerado, que nadie les reprochará su entrega si son descubiertas, etcétera. Son condicio¬nes psicológicas imprescindibles y casi imposibles de lograr por adolescentes aventureras. Así que, después de experimentar con el sexo, comúnmente la autoestima de la joven soltera disminuye, sus valores se van al suelo, su reputación ante los demás mucha¬chos se echa a perder y cuando todo termina se siente usada y denigrada.
—Entonces, ¿por qué cada vez las mujeres son más provocati¬vas y liberales? —pregunté—. Hoy en día la mayoría tiene rela¬ciones prematrimoniales voluntariamente.
En ese momento se acercaron a la mesa Ricardo y Alfredo, dos buenos amigos (más míos que del profesor). Nos saludaron de mano y tomaron asiento. José Luis respondió con furor a mi pre¬gunta sin inhibirse en lo absoluto (o quizá motivado aún más) por la presencia de los arrimadizos.
—En una relación íntima interviene tanto el cuerpo como la mente, pero hay enormes diferencias entre uno y otro sexo. El va¬rón es más práctico, más objetivo, y su orgasmo tiene origen preponderantemente FÍSICO; puede sentir el mismo placer hacien¬do el amor con una jovencita, con una mujer madura, con una amiga, con una desconocida, manoseándose mientras hojea sus revistas; la única diferencia entre uno y otro evento estribará en que algunos le producirán mayor excitación, pero al momento de llegar al climax se convulsionará de igual forma en todos los casos. En cambio, la mujer es más idealista y sentimental. Su orgasmo tiene origen fundamentalmente PSICOLÓGICO, asi que accede a las seducciones del hombre no por el placer FÍSICO que ello le reportará sino por cuestiones MENTALES: enamoramiento, deseo de ser aceptada, vanidad… ¡ qué sé yo! A ellas les gusta sentirse admiradas, amadas, deseadas; les agrada que perdamos los estribos por su causa, que las conquistemos y les demostremos cuánto estamos dispuestos a hacer por poseerlas. Ésa es su retribución. Como ves, también satisfacen un deseo. El placer femenino está conectado directamente a su psique…
—Y el masculino a su…
Reímos estrepitosamente ante la seña obscena de Ricardo.
Busqué con la vista a Joana. Aún no salía del tocador. Estaba dispuesto a abordarla en cuanto lo hiciera. Era una decisión motivada por esa energía sexual “física” que, para ser bien aceptada por ella, tendría que disfrazarse de fuerza sentimental “psíquica”. Parecía complicado, pero dejaba de serlo en cuanto te acostumbrabas a ello. Lo haría a como diera lugar. Imaginarme su piel desnuda me alteraba de forma ingente. Ella tenía el tipo especial de cuerpo que yo no había tocado jamás (muslos largos, senos grandes y firmes, caderas prominentes, piel blanca), además de poseer otros elementos eróticos muy discretos: tono de voz intimista, timbre sensual, mirada displicente, seriedad altiva, movimientos felinos…
El mesero de la asociación estudiantil nos hizo llegar la charola de botanas y una garrafa mediana de licor.
—Y tú, ¿lograste acostarte con Jessica? —me preguntó Alfredo mientras descorchaba la botella—. Todo el mundo se pregunta si habrás vencido a la puritana.
—Sí… —confesé titubeante—, fue una experiencia muy triste. Puso demasiadas condiciones, pero cuando aceptó, trató de hacerme sentir responsable de su futuro. Me da un poco de pena pues creo que en verdad me amaba. ¿Saben lo que me dijo después de entregarse? Que a todas las muchachas se las presiona intensamen te para que tengan sexo; que si tratan de ser decentes sus compañeras se burlan y los muchachos las ignoran; que por eso la mayoría, al sentir ese rechazo, acceden a la vida sensual tan apreciada en el medio juvenil. Sentí lástima por ella y decidí dejarla. Las mujeres no se dan cuenta de que a esta edad los jóvenes no buscamos relaciones fijas; buscamos placer, diversión, apren¬dizaje; y que cuando sentemos cabeza pensando en una relación formal desecharemos de inmediato a todas aquéllas con las que nos divertimos para buscar a esa muchacha seria, ignorada en el ayer, que supo darse a respetar.
Un ruido estruendoso seguido de otro agudo nos interrumpió. El equipo de sonido parecía casi listo.
—Lo que acabas de decir es muy cierto —comentó José Luis—. Una cosa es tener novia para divertirte y otra muy diferente es elegir a la madre de tus hijos… Para esto último siempre querrás a una joven diferente, difícil de conseguir, no como la piedra pateada por decenas de hombres, sino como el diamante intacto que sólo a ti te fue posible alcanzar.
—¡Eso es definitivo! —contribuyó Alfredo con vehemente entusiasmo—, pero no se lo digas nunca a una mujer o a un mora¬lista porque te tildarán de “macho”. ¡Obviamente si se desea aprender a manejar son preferibles los carros usados… pero cuando se trata de escoger el automóvil fijo, para toda la vida, hasta el más idiota preferiría uno nuevo…!
—Aunque hay algunos usados muy bonitos…
Volvimos a reír estrepitosamente. Moví la cabeza alegre pero descontento. Lo que comenzó como una pregunta de consulta se había convertido en una polémica en la que todos éramos expertos.
—El sexo es algo muy emocionante —dijo José Luis mientras se servía más licor—. Lo malo es que no es gratis, siempre hay que pagar por él: a veces con dinero y a veces con halagos o palabras cariñosas.
—Pagar por él… —repitió Alfredo reflexionando muy seria¬mente—. Qué enorme verdad. ¡Ahora lo entiendo! Las prostitutas son groseras, desconsideradas y cobran en efectivo; en cambio una compañera de la escuela se arregla con sus mejores ropas, se lava, maquilla, perfuma y se va a la cama contigo si a cambio le prometes entrega eterna y amor total. Ése es el pago que debes hacer. Hay que ser muy rápido de mente para manejar bien el asunto sin ser descubierto, pero dominando la técnica se obtiene lo mejor al precio más barato, ¿no es así?
Así era.
Los crujidos estruendosos del aparato de sonido nos impidieron seguir hablando. Mi vista se perdió en ese mundo de ideas. Resultaba interesante analizar las motivaciones sexuales en la etapa juvenil, contemplar el hilo negro y apreciarlo en toda su longitud. ¿Cómo era posible que tantas chicas vivieran ignorando algo tan obvio?
La música comenzó. Varias parejas caminaron hacia la pista tomadas de la mano.
Joana salió del baño. Arreglada, retocada y seria, venía pasando entre las mesas con bastante galanura. De inmediato me puse de pie.
—Ustedes perdonarán —dije bebiéndome de un sorbo el con¬tenido de mi copa—, pero tengo asuntos urgentes que atender…
Mis amigos y José Luis hicieron una bulla terrible.
Caminé directo a la muchacha interponiéndome en su camino.
Fingí no verla hasta que estuvimos muy cerca.
—¡Hola, qué sorpresa! —le dije—. Te ves muy hermosa esta noche.
Hice un ligero reclinamiento de cabeza.
—¿Me concederías esta pieza?
Joana me miró y sonrió alegre de que alguien se atreviera a sacarla de su soledad.
—Claro.
—¿Vienes sola? —le pregunté mientras nos dirigíamos a la pista.
-Sí.
—¿Por qué no te acompañó Joaquín hoy?
Sonrió tristemente:
—Terminamos hace una semana.
El corazón me dio un vuelco. Quise decir “lo siento”, pero a cambio de ello el rostro se me iluminó con una alegría nerviosa. Era demasiado bueno para ser verdad. Esa chica alta, despam¬panante, siempre se paseó por sitios públicos ostentando un novio mal encarado, ¡y ahora se hallaba repentinamente sin compromi¬sos, bailando conmigo!
Por unos minutos no pude decir nada. Mis estrategias de conquista se habían vuelto más suspicaces y maliciosas por la reciente plática.
Analicé la situación mientras me movía al ritmo de la música:
Joana había tenido un noviazgo largo; todos la vimos más de una vez besándose apasionadamente, exhibiendo su enamoramiento y mermando con ello irremediablemente su reputación. Si a eso se atrevió a la vista de los demás era fácil suponer cuánto hizo con su ardoroso galán en la intimidad. Pobre chica. Si Joaquín la hubiera querido realmente no la habría exhibido, y si ella hubiera sido más inteligente no lo habría permitido. Entre estudiantes, las mujeres que se muestran ante los demás en exceso cariñosas con sus novios quedan como marcadas. Pero eso no era un obstáculo para mí. Por el contrario, resultaba evidente que había experimen¬tado en buena medida con el sexo y no cargaría con los complejos de mi ex novia Jessica. Además, seguramente se hallaba en una etapa de ligera depresión emocional, ansiosa por sentirse querida, admirada, deseada…
Eran circunstancias excepcionales.
Me advertí tenso pero lleno de energía, como se siente un atle¬ta a punto de arrancar en la carrera para la que se ha preparado mucho.
—¿Te invito una copa? —pregunté interrumpiendo el baile.
—¿Por qué no?
Nos dirigimos a la barra pasando por enmedio de la pista. Al caminar puse mi mano derecha sobre su espalda.
—Ahora que estás libre debes de tener muchos pretendientes.
Se encogió de hombros.
—No sé. Ni me importa.
Llegamos frente al cantinero y ordenamos sendas bebidas.
—¿Sabes? —le dije—, a mí tampoco me ha ido bien en cuestión de amor últimamente. Estoy muy decepcionado. ¿No te ha pasado que cuando más te interesa una persona y le das lo mejor de ti es cuando más te desprecia…? La desilusión de haberte entregado a alguien que no valía la pena es dolorosísima.
Levantó la vista y me escrutó con sus dulces ojos melancólicos.
—¿Ya no sales con Jessica?
Moví la cabeza para decirle que no y sonreí atribulado.
—Me da gusto poder platicar contigo, Joana… porque me siento más solo que nunca.
Las luces se apagaron parcialmente y se escuchó la dulce música romántica. La mayoría de los bailarines impetuosos se retiraron y sólo algunas parejas abrazadas permanecieron en la pista balanceándose con la deliciosa cadencia de los compases suaves. El corazón quiso salírseme de su sitio ante esa imperiosa e ineludible oportunidad. Sin embargo, para mi sorpresa, Joana se me adelantó.
—¿Quieres bailar?
—Claro.
Me tomó de la mano y caminamos juntos.
Nos colocamos en el centro de la oscuridad. La abracé por la cintura y ella acomodó sus manos alrededor de mi cuello. Con la excusa de hacer algunos comentarios, me acerqué paulatinamente a su rostro hasta que la distancia que nos separaba se redujo al mínimo. Nuestros pies se movían lentamente y el halo magnético del uno se había fusionado con el del otro, produciendo una reac¬ción más que excitante. No se necesitaba hablar mucho; nuestros cuerpos exhalaban una química poderosa que nos hacía sentir entre nubes.
—¿Sabes, Joana? —susurré en su oído—, yo siempre te he querido… en secreto.
No contestó, pero después de ese comentario nos abrazamos totalmente. Calibré la delgadez de su cintura con mis manos; sentir el contacto directo de nuestras parte íntimas me dejó sin aliento. La música terminó y nos quedamos enlazados unos segundos mi¬rándonos a la cara. En su rostro había un matiz carmín que la agraciaba aún más, y en el mío la mirada de un hombre que ha perdido los estribos por la emoción de esa rápida aventura y el enorme deseo de llevarla hasta el final.
—¿Qué te parece si vamos aun sitio confortable donde podamos platicar tranquilamente? —le propuse en voz baja—. Me gustaría mucho conocerte mejor.
No me contestó que sí, pero apenas salimos de la pista fuimos a despedirnos de nuestros compañeros con excusas insulsas.
Cuando subimos al auto tomé su mano izquierda, la acaricié con ternura y me la llevé a la boca lentamente para darle un beso.
—¿Adonde vamos? —le pregunté poniendo en marcha el motor.
Ella se encogió de hombros sin apartar su penetrante vista de mi rostro:
—Adonde tú quieras…

2
SEXO-ADICCION.

Salí de la avenida conduciendo muy despacio. Aunque tenía presente el tono de sensual provocación en la voz de Joana cuando dijo “adonde tú quieras”, no podía tomar la iniciativa de llevarla a una habitación privada sin ratificarlo. Dentro de los preceptos ineludibles de la seducción estaban el de nunca mostrarse dema¬siado ansioso y el de parecer dispuesto a conversar indefinidamen¬te como todo un bien intencionado amigo.
Sobre la calzada observé la indicación de un próximo centro comercial. Accioné el freno y viré con cuidado para subir por la rampa del estacionamiento. Detuve el automóvil en un cajón aleja¬do de la entrada del supermercado y apagué el motor. Con las ven¬tanas cerradas y el coche inmóvil se presentó un tenso pero fra¬ternal silencio.
—¿Qué vas a comprar?
—Nada… —titubeé como un adolescente desmañado y ella sonrió para darme confianza.
—Joana… —recomencé—: lo que te dije mientras bailába¬mos.. . es cierto. Desde hace meses sueño con estar contigo. Eres la mayor ilusión de mi vida. Nunca tuve el valor de confesártelo pero he sido tu gran admirador anónimo durante meses…
Se me apagó la voz. No quería cometer ningún error y eso me hacía sentir más tenso de lo normal.
—Gracias por sacarme de esa fiesta —murmuró—. Necesitaba platicar con alguien que me apreciara…
Mis manos jugueteaban pasando las llaves de un lado a otro. Ésta era la parte más difícil de la conquista. También era la más emocionante y peligrosa. Debía besarla, pero, ¿cómo franquear ese metro de asiento que nos separaba?
—Vamos a comprar una botella. Me gustaría brindar por nuestra amistad.
Asintió.
Salí del auto excesivamente rápido. Sólo necesitaba estar cerca de ella… Le di la vuelta al coche y abrí su portezuela; me tendió la mano para ponerse de pie. No retrocedí ni un centímetro.
—¿Vamos? —sugirió.
—No tienes idea de cómo me gustas, Joana.
Estábamos en la posición perfecta, pero no quiso levantar la cara.
—Vamos —repitió.
“¡Maldición, vamos!”, pensé. Cerré el coche y caminé a su lado. La abracé por la espalda sin conseguir que cooperara.
Compré vasos desechables, botanas, refrescos de cola y una botella mediana de brandy. Al entregarle el dinero a la cajera vi los sobres de preservativos al lado de mi amiga. Hubiera sido imposible tomar uno sin que se diera cuenta. (Chasqueé la boca.) Hacer el amor sin protección era apostar el todo por muy poco, y ya me estaba cansando de esas emociones. (Moví la cabeza después.) ¿Quién me había dicho que me saldría con la mía? (Sonreí.) En todo caso los juegos en los que se arriesga más son los que más se disfrutan.
De regreso hacia el coche la abracé nuevamente y sentí cómo esta vez aceptaba la caricia refugiándose en mi abrazo.
Antes de introducir la llave en la chapa volví a intentarlo.
—Me gustaría tener aquí mi carpeta de apuntes para mostrarte unos dibujos que he hecho… de tu perfil. ¿Nunca notaste que en algunas clases me sentaba cerca de ti para contemplarte? —sonreí y bajé la vista—. No atendía al profesor, sólo te dibujaba…
Cuando volví a levantar los ojos, ella me miraba muy fijo con la boca entreabierta en un gesto de ternura. Me acerqué despacio y rocé con mis labios sus labios cálidos. Dejé caer las bolsas de! mercado a nuestros pies; la botella hizo un ruido sordo al chocar con el piso. No me inmuté. Apreté mi boca contra la suya para hallar la enloquecedora humedad de su lengua. Fue un beso impetuoso, cargado de verdadera pasión. La abracé fuertemente y acaricié su cabello, su espalda. Sentí el deseo crecer como un ente incontrolable y cerré los ojos para entregarme por completo al movimiento sensual.
Cuando nos separamos Joana respiraba rápidamente y estaba encendida de un leve rubor. Abrí la puerta para que entrara al coche, tomé la bolsa del suelo y rodeé el vehículo lo más lento que pude, tratando de recuperar el aplomo. Apenas estuvimos juntos nos volvimos a entregar en un vigoroso y ardiente beso. Después de unos minutos comencé a recorrer mi boca por la comisura de sus labios, sus mejillas, su cuello, sus oídos. Al besar y mor¬disquear su oreja izquierda le susurraba que estaba loco por ella, que me fascinaba, que la idolatraba, que daría cualquier cosa por una noche a su lado… Joana mientras tanto me acariciaba los muslos. Subía su mano casi hasta mi entrepierna y volvía a bajarla en una cadencia dulce y acompasada.
Me costó trabajo desprenderme de esa miel enajenante pero, haciendo un gran esfuerzo, puse en marcha el automóvil con intenciones de ir directo a un lugar adecuado. Conocía varios por ahí. El más cercano estaba a sólo unos cinco minutos de distan¬cia.
Hice el recorrido en menos de tres.
Cada habitación tenía su garaje propio con puerta corrediza, de modo que el coche quedaba escondido y la dama no era vista por nadie en su trayecto hacia la habitación.
Estacioné el vehículo hasta el fondo. Salí a pagar al encargado y cerré la mampara exterior con el aplomo de alguien que se mueve en sus terrenos. Pero al volver al coche Joana me esperaba fuera de él con un gesto de franca perturbación.
—¿A dónde me has traído?
—No te ofendas, amor. Éste es un lugar excelente para escuchar música, brindar y conversar lejos de la molesta gente. Por favor, tranquilízate y confía en mí… Te prometo que sólo haremos lo que tú quieras.
Y al decir esto último le acaricié la barbilla con el índice y el pulgar…
—Estoy tan confundida y triste…
—Vamos, no pienses en nada. Sólo vive el presente y relájate.
Me acerqué y nuevamente la abracé. Recargué mi cuerpo contra el suyo para hacerle percibir mi masculinidad y esta vez paseé mi lengua por su cuello v la introduje suavemente en su oído.
Se estremeció.
Miré el nacimiento de sus pechos sobre su generoso escote y quise agacharme a besarlo, pero no me atreví. La deseaba dema¬siado para darme el lujo de mostrarme impaciente.
Joana volvió a buscar mi boca. Respiraba agitadamente y pare¬cía haberse decidido a olvidar precauciones y temores. Al besarme comenzó a desprender uno a uno los botones de mi camisa. Cuando llegó al pantalón jaló hacia arriba la tela para que ésta quedara totalmente suelta. Luego me frotó el tórax y deslizó la prenda hacia atrás, dejándome semidesnudo.
Yo no podía dar crédito a lo que había hecho. El corazón me latía a mil por hora; la cabeza me daba vueltas y mis pies flotaban. Le enmarañé el cabello y busqué la cremallera del vestido en su dorso: en cuanto la tuve entre mis dedos inicié un movimiento lento para bajarla, sin lograr evitar el temblor de mis falanges y la sudoración de mis palmas. Cuando el cierre no pudo descender más, sobé su espalda con ardiente furor y atraje el vestido hacia adelante mientras le acariciaba sus hombros desnudos. Entonces se descubrieron totalmente sus formas femeninas resguardadas aún por la suave tela del sostén. Me separé un poco y rocé apenas con las yemas de los dedos las marcadas puntas. Luego seguí la línea del sujetador hasta dar con el seguro; lo destrabé sin ningún problema y ella, mirándome fijamente, hizo un ágil movimiento con los brazos para liberarse del incómodo ceñidor. A tal grado me asombraron la belleza de esos senos blancos, turgentes, cálidos, que en vez de tocarlos me limité a contemplarlos. Luego atraje a la chica hacia mí y sentí una extraordinaria calidez al momento en que sus pechos desnudos se aplastaban en mi cuerpo. Llevé len¬tamente las manos hacia su cintura y comencé a buscar la forma de bajar por completo el vestido de algodón.
—¿Vamos al cuarto? —sugirió.
—Por supuesto.
Solo, en mi habitación, después de haber dejado a Joana en su casa cerca de la una de la mañana, me hallé cara a cara con el monstruo de los excesos y sentí un viso de temor… Caí en la cuenta de que el sexo se estaba convirtiendo para mí en un vicio, en algo básico, prioritario, central… en una necesidad creciente. ¡Y cuanto más la saciaba, más se incrementaba! ¿No le ocurría lo mismo a los farmacodependientes o alcohólicos? Pero, 6cómo controlar ese descomunal deseo? ¿Era yo el único que lo sentía? ¿No lo experimentaba también la mayoría de mis amigos? Entre compañeros apreciábamos a la mujer según sus atributos eróticos. Nos atraían principalmente sus cualidades sexuales y solíamos mentir, dañar o negociar con tal de sentir el embriagador placer de poseerlas. ¿Acaso los varones debíamos tener con el sexo pre¬cauciones similares a las que se tienen con los productos que cau¬san dependencia?
Comencé a pasearme por mi habitación. Mi madre dormía en la alcoba contigua y yo no debía hacer ruido. Me senté pensativo en el sillón de descanso. La aventura de hacía unos minutos había sido hermosa, pero algo no estaba bien. Había comenzado a sentir un terrible escozor en el área genital. Fui en busca de un espejo para revisarme de cerca. Hallé una reducida zona ulcerada con infinidad de pequeñas llagas. Me sentía, a la vez, afiebrado y débil.
¡Maldición! ¿Joana me habría contagiado un hongo o algo por el estilo? Y si lo hizo, ¿se manifestaría de manera tan inmediata? ¿Entonces Luisa? O Adriana…
A mis veintitrés años había compartido el lecho con… dema¬siadas mujeres. No pude en ese momento definir cuántas. Cual¬quiera pudo haberme contaminado. Pero, ¿de qué?
Insomne traté de concentrarme en el recuerdo de cuanto había vivido esa noche buscando algún indicio de enfermedad en el cuerpo de Joana. Me eché en la cama y cerré los ojos para revivir cuidadosa, casi morbosamente, los detalles de esa experiencia inusual.
Después del magreo en el que ella quitó mi ropa superior y yo quité la de ella, subimos la escalera sin decir palabra.
La habitación estaba alfombrada de color durazno. Nos descal¬zamos para estar más cómodos tratando a la vez de no manchar con los zapatos tanta pulcritud.
Joana se soltó de mi brazo para caminar de un lado a otro como una niña admirando los lujos del lugar. Apenas dio los primeros pasos se deshizo por completo del vestido, dejándolo en el suelo y pasando sobre él.
—¿Qué calor hace, ¿verdad? —y acto seguido se agachó un poco para quitarse las mallas transparentes.
Recargado en la pared, con la boca seca y los ojos muy abiertos, contemplé su casi total desnudez. Sólo portaba unas pequeñas bragas rojas y se paseaba por el cuarto tocando la cama de agua, encendiendo el televisor, revisando el contenido del refrigerador.
Entonces me sentí orgulloso de poder llevar a mis chicas a ese tipo dé Sitios. Yo era, como suele decirse, un tipo mimado por la vida. Todo se me dio siempre fácilmente. Incluso las mujeres llegaban a mí sin que hiciera demasiados esfuerzos por encontrar¬las. Fui el hijo único y consentido de una mujer viuda. Mi madre, cuando perdió a su esposo y a su hija mayor, se quedó sola conmigo, impreparada, paupérrima, y tuvo que hacer mil maro¬mas para lograr mantenerme. Trabajó de mesera en un pequeño poblado de la frontera, practicando su mecanografía por las noches, hasta que logró colocarse como secretaria. Entre tanto me dejó crecer en total libertad. Cuidaba, eso sí, que no me faltara buena comida, ropa fina y colegios particulares. Pero ella nunca estaba en casa, lo que me permitió practicar el deporte del “sexo libre” desde muy chico.
Joana entró al baño y exclamó con tono de inocencia y espontaneidad:
—¡Hay tina de hidromasaje! Hace tiempo que no me meto a una… —se me acercó con la mirada encendida—: El doctor me la recomendó…
—¿Quieres bañarte? —le pregunté.
—Quiero que me bañes tú…
Se despojó de su última prenda. Comenzó a tararea: una canción infantil sentándose al borde de la bañera y abriendo las llaves del agua. Se sabía admirada por mí y fingió no verme mi¬entras calculaba la temperatura y agregaba burbujas artificiales.
¡Ah!, qué satisfacción me causaba poder darme y darle a mis compañeras esos priviegios. Ahora tenía carro, llevaba en la cartera dinero y tarjeta de crédito. Mamá decidió, después de verme vagar durante varios años por las calles probando diferentes trabajos y escuelas, mudarse conmigo a la gran urbe para obligar¬me a inscribirme en una buena universidad, sin saber que con ello su fortuna económica daría un extraordinario giro. Trabajando como secretaria en aquel poblado fronterizo aprendió con soltura el idioma extranjero y llegando a la capital comenzó a ganar fuertes sumas como traductora de libros técnicos. Lo primero que hizo ante el cambio de suerte fue comprarme un automóvil compacto deportivo. Así, sufrí tanto severas torceduras por tratar de acoplarme con mis primeras parejas capitalinas al reducido espacio del asiento trasero como la extorsión de patrulleros corruptos que aparecían de la nada empuñando sus linternas para husmear a través de los cristales. No me quedó otra opción que aprender a usar el coche para transportarme y a pagar hoteles caros para lo demás… Después de todo mi madre sufragaba de buen modo el costo de mis estudios profesionales. Sacudí Ia cabeza tratando de borrarme esas ideas y arranqué en tres segundos de mi cuerpo el resto de la ropa que lo cubría.
Me introduje al agua junto a Joana. Recorrí sus formas con una esponja y ella recorrió las mías con el jabón. El juego duró varios minutos y me llevó a un éxtasis enloquecedor. Repentinamente mi compañera de tina se puso de pie argumentándose muy acalorada; se enredó una toalla en la cabeza y caminó hacia la cama; la seguí de inmediato envolviéndome, a mi vez, con otra; la vi juguetear como un niño que mide la elasticidad de un trampolín sentándose en la cama para, finalmente, echarse sobre ella a descansar.
—Me ha entrado un sueño enorme —dijo.
Y boca arriba, sin cubrir su voluptuosa desnudez, se fingió dormida. Me acerqué parándome a un costado del colchón, tragué saliva y retiré con las yemas de mis dedos algunas de las muchas perlas de agua que la cubrían. La luz estaba encendida y a ella parecía gustarle que la admirara. Se dejó acariciar, contemplar, besar… Y yo lo hice extasiado, con la efervescencia y fanatismo con la que sólo un brujo puede tocar la estatuilla de su dios.
El prurito me estaba matando. Hice una pausa en mis cavi¬laciones. Ahí, en ese punto preciso, debía centrarme para tratar de descubrir alguna anomalía en Joana. Si ella había tenido la manifestación cutánea de alguna infección venérea lo hubiese
notado en ese momento. Claro que de haberlo percibido lo hu¬biese pasado por alto, pues mis facultades mentales estaban total¬mente desconectadas…
No lograba recordar nada raro. Por el contrario, todo cuanto venía a mi mente era motivo de nueva excitación.
Esa noche medité que definitivamente el sexo puede convertir¬se en un vicio incontrolable, pues el hombre, atrapado en tal proceso creciente de adicción, se recrea con imágenes mentales llegando a creer que la mujer existe sólo para satisfacerlo. Y esto no me ocurría sólo a mí. Me consolé razonando que le ocurría a muchos. ¡No a los maniáticos o degenerados, sino a estudiantes de universidades, profesores, comerciantes, médicos, licenciados, poetas, artistas y a miles de varones perfectamente normales y decentes…!
Resultaba interesante comprender que todos los hombres éra¬mos proclives a la sexo-adicción, y alarmante aquilatar que yo era ya un esclavo de ella. Abrí los ojos tratando de razonar mejor. Había otro detalle negativo que me causaba una preocupación ingente: no satisfice a mi compañera; no logré aguardar lo suficiente; volví a explotar demasiado rápido e inmediatamente después, exhausto, me eché a su lado a descansar. Joana se quedó muda, con los ojos cristalizados de decepción, y permaneció quieta al ver que yo declaraba terminado el juego.
—¿Todos los hombres son igual de egoístas? —cuestionó.
Entonces hice un esfuerzo y me incorporé a medias queriendo satisfacerla. No se me ocurrió preguntarle si mis caricias le gustaban. Después de un rato me increpó con una chispa de rencor en su mirada:
—¿Tú te masturbas demasiado?
—¿Por qué me preguntas eso?
—Sólo pensaba…
—¿A dónde quieres llegar?
¿Crees que la masturbación sea buena?
—Claro que sí. Es sencilla, rápida, gratis, exenta de largos cortejos hipócritas y de peligros como el embarazo o los matrimo¬nios forzados.
—De largos cortejos hipócritas —repitió enfatizando la última palabra—. Eso es cierto, pero, ¿sabías que si los hombres la practican de modo abusivo, en forma rápida y constante, les produce el reflejo de la eyaculación prematura?
Me quedé estático. Sentí una cubetada de agua fría. ¿Era reproche o información?
Sacudí la cabeza tratando de alejar esa nueva idea de tormento, pero no pude. Solo, en mi recámara, recordando a mi frustrada compañera comprendí que el verdadero frustrado y fracasado era yo. Con tan intensa actividad estaba perdiendo el control de mis instintos y quizá, en vez de adquirir destreza para satisfacer algún día a mi pareja definitiva, estaba acumulando disfunciones.
Después de un rato Joana comentó:
—Es inútil… Creo que no voy a tenerlo.
En ese momento recordé la plática con José Luis: Para que una mujer llegue al orgasmo necesita cumplir con muchos requisitos mentales difíciles de lograr por una adolescente aventurera.
—¿Alguna vez lo has tenido?
—Tal vez sí… aunque no estoy segura. Lo único que realmente sé es que cada vez que hago esto me siento más sola y miserable.
Me invadió una gran tristeza por ella y una importante identifica¬ción. También me sentía solo y miserable. La diferencia estribaba en que al menos yo sí había tenido un momentáneo placer.
—Eres muy hermosa —susurré—. Si me permites una confi¬dencia y no me la tomas a mal, te diré que no he conocido jamás una muchacha más bella y sensual. Sé que estuve fatal, pero tenía las mejores intenciones. Me crees, ¿verdad, Joana?
Mi comentario suavizó un poco sus facciones molestas. Otra vez recordé la plática con José Luis: La mujer accede a las seducciones del hombre no por el deleite físico que esto le reporta sino por vanidad. A ella le gusta sentirse admirada, amada, deseada.
—Vamos a vestirnos —sugirió, como si lo que había pasado no tuviese importancia.
“Tal vez no la tenga”, me dije tratando de hacer un último intento de dormir, pero no pude. Me despabilaban dos asuntos que definitivamente sí tenían importancia: mi fracaso como amante y mi comezón.
Las primeras luces del alba comenzaron a filtrarse por las persianas de mi habitación. Había pasado la noche totalmente en vela. A los pocos minutos escuché la máquina de escribir de mi madre, quien traducía un libro. Ella trabajaba ilusoriamente por mantener mis estudios y yo falseaba las cantidades requeridas para sufragar mi vicio… Me maldije por dentro. Era sexo, pero igualmente podía tratarse de alcohol o droga.
Me tapé con las cobijas sintiéndome fuera de control. Sospechaba que estaba al borde de un enorme precipicio a punto de caer. Sólo lo sospechaba, pero era cierto.


3
INFECCIÓN VENÉREA.

Aun debajo de las sábanas las imágenes mentales volvían a hacerme presa fácil. Salté de mi cama, fui al baño y me mojé la cara. ¡No era posible que mi perversión llegara al grado de seguir recreándome en los recuerdos de esa joven desnuda justo cuando, además de haber comprobado un serio problema de codependencia, había pescado una enfermedad venérea.
Me sequé la cara con l toalla de mano.
¿Y si era SIDA? Tragué saliva angustiado mirándome al es¬pejo.
Pocos meses atrás había conocido ese mal en forma directa. Un primo mío se consumió y apagó ante los ojos de toda la familia, como una flor marchita, sin que nadie pudiese hacer nada por ayudarlo; bajó de peso y adquirió una infección pulmonar que literalmente lo fulminó. Antes de que expirara, fuimos a verlo al hospital; para entrar se exigían las más impresionantes precaucio¬nes, entre otras un traje desechable con el que la visita se envolvía en forma total. Mi primo parecía no sólo física sino psicológicamente acabado. Cargaba en la conciencia el drama de tener sólo treinta y dos años y haber adquirido la enfermedad antes de casarse. Los estudios sanguíneos no la detectaron y los primeros síntomas aparecieron después de nacer su primer hijo (ya infecta¬do) y cuando su esposa (infectada también) se hallaba embarazada del segundo. Fue una verdadera tragedia. Y mi primo no era homosexual o drogadicto; era simplemente un joven como cual¬quier otro que de soltero solía seducir a sus amigas y visitar ocasionalmente a las prostitutas.
Me froté el cabello angustiado. Historias como ésa eran casos extremos y no se necesitaba ser un genio para entender que ninguno que guste de variar su pareja sexual está exento de protago¬nizar una parecida. ¡Aquel virus funesto puede adquirirse y albergarse en estado latente por varios años sin que su portador lo sepa…!
Era sábado, y aunque aún no daban las siete de la mañana, me apresuré a marcar el teléfono de José Luis.
Una voz gutural me contestó desganada.
—¿Bueno?
—Soy Efrén Alvear. Disculpa que te llame a esta hora pero necesito consultarte algo…
Hubo un silencio incómodo en la línea.
—¿De qué se trata,..? —el tono de mi interlocutor se oía formal. Ahora no éramos dos compañeros de juerga animados por el sarao, sino un pupilo imprudente y un profesor fastidiado—. Ayer te escapaste de la fiesta con Joana muy temprano —comen¬tó—, ¿les ocurrió algo?
—No, es sólo que… Me siento muy mal. Temo que pesqué una enfermedad venérea…
—¿Qué es lo que te pasa?
—Comezón intensa, fiebre, sudoración…
—¿Nódulos linfáticos inflamados?
—El de la ingle izquierda.
—Pues tienes que ver inmediatamente a un doctor.
—¿Tú crees que sea grave?
—Puede ser tan sencillo que mañana rías de ello o tan serio que te haga llorar por el resto de tu vida… Una cosa sí es segura. Si te acostaste con Joana ella no te contagió a ti, pero tal vez tú a ella sí.
—Dime lo que sabes de esto. Eres médico y amigo. No me gustaría tener que consultar a un desconocido.
—Soy biólogo. Lo que yo puedo decirte lo hallarías en un libro de texto elemental. Por Dios, no me salgas ahora con que no puedes informarte como lo haría cualquiera que supiese leer…
—Puedo hacer eso, pero no creo que me ayude mucho.
—¡Pues consulta a un maldito médico! Es antisocial, estúpido y peligroso no buscar ayuda cuando sospechas tener una enferme¬dad de esa clase. ¿Estás enterado de que tu responsabilidad no termina con curarte sino que además debes avisar a todas las personas con las que te has acostado en el último año, para que éstas a su vez avisen a quienes han compartido el lecho con ellas? ¡Hay individuos que prefieren no atenderse con tal de que nadie sepa su problema! La sífilis, por ejemplo, se manifiesta con un grano sumamente contagioso que no produce dolor. Muchos firman su sentencia de muerte tolerando el chancro y permitiendo que la enfermedad avance a etapas superiores. Lo peor es que algunas mujeres no se dan cuenta de lo que tienen porque les brota en el interior del cuello uterino. Lo siento, Efrén, pero si me llamaste para un consejo: atiéndete. Nada más. Los padecimientos venéreos suelen venir acompañados de una fuerte carga de vergüenza y culpa. Por eso la mayoría lo piensa mucho para ir al médico y pierde un tiempo valioso. En algunos casos al avanzar a las fases de mayor peligro desaparecen los primeros síntomas. el enfermo se cree curado y guarda su secreto propiciando así terribles epidemias…
— ¡Caray! —me lamenté como para mí—. Esto no me estaría pasando si hubiese adquirido el hábito de cargar siempre preser¬vativos.
—No seas iluso, Efrén. El condón evita muchas infecciones, pero no es infalible. ¿Qué pasa si se rompe, si se sale, si antes o después del coito existe roce o intercambio de fluidos? Tú sabes que todo eso ocurre. Además se han detectado indicios de virus HIV en la saliva de las personas que padecen SIDA, y eventual-mente este virus podría entrar a tu cuerpo a través de alguna herida abierta. El condón ayuda, pero confiar ciegamente en él es como apuntarse a la cabeza usando un revólver que tiene, al menos, una posibilidad de dispararse. Apréndete esto muy bien: si te llevas a una chica a la cama puedes embarazarla (porque no hay ningún método anticonceptivo cien por ciento seguro) o puedes adquirir una enfermedad venérea.
—¿Tratas de sugerirme el celibato? —me reí.
—Lo único que intento decirte es que si tuviste el valor de arriesgarte, ten el valor de enfrentar las consecuencias. Segura¬mente no se trata de nada grave, pero te repito que así como es una infección, podría ser un embarazo indeseado. Son los riesgos de la ruleta rusa a la que nos gusta jugar…
Resultaba tonto tratar de rebatir razonamientos tan objetivos.
—Gracias, José Luis —murmuré.
—De nada. Y atiéndete hoy mismo si es posible.
Colgué el aparato y permanecí quieto como una estatua de hielo varios minutos. Después caminé al estudio de mi madre y busqué un libro actualizado sobre enfermedades de transmisión sexual.
Era agradable entrar a ese sitio. Los estantes estaban etiqueta¬dos prolijamente y cada cosa se hallaba en su lugar.
Leí con avidez la introducción del tomo:
Los medios de comunicación, en su afán de vender, han convertido el sexo en su mejor gancho. Se calcula que un adolescente promedio observa, a través del cine y Ia televisión, diez mil escenas provocativas anualmente: a los veinte años ha visto más de cien mil y se ha convencido de que el sexo extramarital es algo fascinante. Pero lo delicado del asunto es que esta manipulación publicitaria está exenta de Ia más mínima información respecto a los peligros del libertinaje sexual. En el mundo hay decenas de millones de contagios venéreos al año y fallecen por esta causa cientos de miles de personas.
Interrumpí la lectura y adelanté páginas del libro nerviosamen¬te. Me desilusioné al ver que la explicación de cada padecimiento se presentaba en forma excesivamente amplia.
Era más mi urgencia psicológica que mi interés intelectual, así que busqué sólo el resumen de cada capítulo tratando de identificar mis síntomas.
El primero decía:
GONORREA:
Infección aguda del conducto genitourinario (y garganta en caso de que haya habido sexo oral). El gonococo puede trans¬portarse de las manos a los ojos, nariz, etcétera. Se manifiesta con escozor en Ia uretra, fluido cremoso, comezón o ardor al orinar. Algunos hombres y un elevado porcentaje de mujeres no presentan síntomas. Puede infectarse toda el área de Ia pelvis y los conductos seminales produciendo esterilidad irre¬versible. Sin saber por qué, Ia blenorragia viene acompañada
con frecuencia de oirás enfermedades como Ia uretritis, que en su fase crónica puede producir artritis aguda, síndrome Reiter (deformidades permanentes de las articulaciones) y embarazos ectópicos, en los que el producto muere irremediablemente y se precisa intervenir a Ia madre para salvarla. Por lo anterior se recomiendan análisis minuciosos de sangre y tratamiento exhaustivo con antibióticos.
Moví la cabeza ansiosamente. Podía tratarse de gonorrea. Sentía escozor, pero estaba exento de fluidos cremosos. Me pregunté si para diagnosticar se requería la presencia de todos los síntomas o sólo de algunos. No me detuve a investigarlo. Pasé las hojas con rapidez hasta llegar al final del siguiente capítulo. Seguí leyendo:
SÍFILIS:
PRIMERA ETAPA: No detectable con análisis de sangre. Aparece una llaga de borde duro en el pene o vulva (algunas mujeres presentan un chancro muy infeccioso pero no visible). Se inflaman los nódulos linfáticos de Ia ingle. A los pocos días el brote desaparece totalmente y hay una curación aparente.
SEGUNDA ETAPA:
El virus se encuentra en Ia sangre. Produce dolores de cabeza y articulaciones; brotan verrugas indoloras en Ia nariz, ano, vulva o boca. Con frecuencia puede verse un salpullido rosáceo en Ia piel. Todos estos síntomas desaparecen espontá¬neamente.
TERCERA ETAPA:
Entre 2 y 20 años después se desarrolla un cáncer de hueso o piel muy parecido a Ia lepra y hay degradación mental (pues se ha afectado Ia médula y el cerebro).
El diagnóstico precoz de Ia enfermedad es importante. Se cura con elevadas dosis de penicilina en su primera y segunda fase.
¡Caray! Si era sífilis me sometería religiosamente al tratamien¬to. Lo importante era que se curaba. Preso de un evidente ataque de hipocondría, salté varios capítulos. Todos esos diablillos eran niñerías. Lo que me urgía hallar era otro, el monstruo mayor, el demonio mismo en persona. Las manos me temblaban.Había comenzado a sentir sudoración fría. Ahí estaba: “SÍNDROME DE INMUNODEFICIENCIA ADQUIRIDA”. La simple idea de haber sido atacado por ese virus me quitaba el aire. Leí:
Enfermedad incurable y fatal que se transmite por contacto de algún líquido corporal infectado con otro (intercambio entre sangre, semen o flujo vaginal). El crecimiento de casos de SIDA es alarmante. Se calcula que por cada diez personas enfermas hay de cien a ciento cincuenta más que han sido Contagiadas y que sin saberlo son transmisoras del virus. Las primeras manifestaciones son fiebre y sudoración nocturna, nódulos linfáticos inflamados al menos en tres lugares del cuerpo; pérdida de peso; diarrea crónica, disminución del número de glóbulos blancos.
El mal evoluciona hasta su forma última a veces en varios años, propiciando graves infecciones generalizadas y un cán¬cer conocido con el nombre de sarcoma de Kaposi.
Levantándome de un salto tomé el directorio telefónico. Me hice de una hoja en blanco para anotar en ella el número de los médicos que vivían por la zona, pero entre toda la pulcritud del sitio no hallé a la mano una sola pluma. Abrí el cajón lateral del escritorio y encontré en él la bolsa personal de mi madre. Me detuve indeciso por un momento, pero finalmente la abrí para hurgar en ella. Había artículos de maquillaje, lápices, papeles doblados, colores y muchas tarjetas de presentación; comencé a barajearlas: empresarios, artistas, escritores, pintores, psicólo¬gos. ¿De dónde conocía mi madre a tanta gente?
Seguí pasándolas distraído. Tomé una gris que por su elegancia se distinguía entre las demás y no pude evitar arrugarla apenas leí lo que decía. Era difícil de creer, pero ahí estaba:
Dr. Asaf Marín
Disjunciones sexuales
Tratamientos individuales y de parejas

Extraje la pequeña cartulina de presentación y me la eché a Ia bolsa Volví a mi cuarto Era muy temprano para hacer cita con el médico, aunque podía aprovechar el tiempo hablando con Joana. Chasqueé Ia boca furioso. Tenía que hacerlo y mientras mas pronto mejor, pero primero precisaba asimilar el compromi¬so, digerir La idea, convencerme de que no tenía otra opción.
Regresé al estudio por el libro de enfermedades y lo llevé conmigo hasta el teléfono. Me senté a hojearlo indeciso de marcar.
Leí:
HERPES:
Enfermedad incurable producida por un virus (hsv-2) pa¬riente del herpes símplex (hsv-1) que ocasiona las conocidas aftas, llagas, o ulceraciones pequeñas que se forman en labios y lengua. El herpes genital produce los mismos síntomas pero en grado superlativo. El virus se aloja posteriormente en el ganglio pudiendo resurgir en brotes recurrentes durante toda Ia vida. El tratamiento es puramente sintomático.
Interrumpí la lectura para pasar las hojas ávidamente, cayendo en un estado de desesperación y desorden.
CHANCRO BLANDO:
Granos delicados que se revientan ocasionando llagas suaves y dolorosas. Las ingles se inflaman. El chancro va frecuentemente acompañado de sífilis.
Ladillas… Piojo púbico… Hepatitis B… Verrugas venéreas… Linfogranuloma…
Era demasiado. Cerré el volumen y tomé el teléfono. Marqué el número de mi amiga sabiendo que seguramente la encontraría dormida. No me equivoqué.
—¿Me puede comunicar con Joana?
—Aún no se levanta. Habla su papá. ¿Gusta dejarle algún recado?
Imaginé decirle: “Sólo llamaba para informarle que ayer, al hacerle el amor, le contagié una infección sexual”. Sonreí con malicia.
—No, señor. Sólo dígale que se comunique con Efrén, que me urge hablarle.
—Espere un momento. Déjeme ver si lo puede atender.
A los pocos minutos la voz de mi amiga se escuchó por el auricular.
-¿Efrén?
—Sí, soy yo. Necesito verte.
—¿Por qué no me hablas más tarde para ponernos de acuerdo?
—No. No es lo que te imaginas… Es sólo que… —me detuve.
Parecía incorrecto darle la noticia por teléfono.
—¿Pasa algo malo?
—¿Tú crees que alguien pueda estar escuchándonos?
Titubeó.
—No. No creo. ¿De qué se trata?
—Tienes que ir a ver a un doctor. Acaba de declarárseme una enfermedad que yo ignoraba… ayer.
En el aparato se escuchó sólo un largo y tenso silencio. Seguramente Joana se había quedado sin aliento.
—¿Estás ahí?
Pero inmediatamente oí el característico ruido de la bocina cuando se deja caer violentamente y el tono entrecortado del teléfono.

Conseguí cita con el doctor Marín ese mismo día. Argumenté un gran apremio.
Tuve que atravesar toda la ciudad y aun así llegué quince minutos temprano. Me recibió una joven de aspecto distinguido y mirada suspicaz.
—¿Efrén Alvear? —preguntó la recepcionista en cuanto me vio entrar.
Asentí sin poder articular sonido. Yo esperaba encontrarme con una mujer madura y fea, y he aquí que en la situación más vergonzosa de mi vida me atendía una atractiva joven más o menos de mi edad.
—¿Gustas sentarte? En seguida te paso.
Lo hice mecánicamente con la cabeza hundida en el pecho.
Hasta ese momento reflexioné algo sumamente importante.
Era posible que el médico al que había acudido conociera a mi madre, ¡puesto que obtuve esa tarjeta directamente de su bolsa de mano! Me di un golpe en la frente. ¿Por qué no se me ocurrió antes? ¡Habiendo tantos doctores en la ciudad nave que venir a éste! Nada me molestaría más que causarle un disgusto a ella.
—Pase, por favor.
Me puse de pie y entré al privado.
El médico me tendió la mano sonriente. Era un tipo alto, de aspecto imponente, un poco canoso y con evidentes arrugas en los párpados.
—¿Efrén Alvear? —preguntó gravemente, como si mi nombre le causara cierta desazón.
Dije que sí con la cabeza.
—¿Quien te recomendó conmigo?
—Nadie.
Levantó la vista incrédulo.
—¿Estás seguro?
—Sí. Hallé su tarjeta por casualidad —la busqué torpemente en la bolsa de mi camisa y se la tendí. Observó el papel como quien se encuentra con un viejo recuerdo.
—Yo conozco a tu madre —comentó sin poder ocultar un dejo de emotividad en la voz-. Pero descuida. Mantengo todos los casos de mis pacientes en riguroso secreto profesional.
—Eso espero.
—¿En qué puedo servirte?
—Creo que adquirí una enfermedad sexual.
—¿Cuáles son tus síntomas?
Los recité mientras él se lavaba las manos y se colocaba unos guantes de cirujano.
—Bájate los pantalones, por favor.
Me quedé quieto, inseguro de haber escuchado bien. Pero era lógico. Al comprenderlo obedecí de inmediato.
El médico se acercó para examinarme y después de unos minu¬tos movió la cabeza negativamente.
Dio la vuelta para ir a su escritorio, pero no me gustó su ex¬presión.


4
“VIVE LA VIDA MIENTRAS SEAS JOVEN”.

Salí del consultorio una hora después. Frente a una humeante taza de café la chica de la entrada aguardaba que el médico terminara su última consulta para poder retirarse. Pagué los hono¬rarios fingiendo premura y quise huir del lugar inmediatamente, deseoso de que no se fijara mucho en mí.
—¿Tu próxima cita para qué día la anoto? —preguntó cuando ya me escabullía.
Di la vuelta nervioso, con la cabeza agachada, pero al hacerlo derramé café sobre el escritorio.
“¡Estúpido, estúpido!”, me dije una y otra vez conduciendo el automóvil de regreso a casa.
Extraje un casette de la cajuela de guantes y con violencia lo introduje al aparato de sonido.
Había una larga fila de vehículos delante del mío. Los coches avanzaron tres metros. Traté de calmarme. Aceleré dos segundos y volví a frenar cooperando con la lenta, desesperante, procesión de la autopista. Miré el reloj sin poder reprimir un largo suspiro. A ese paso tardaría más de cincuenta minutos en llegar a casa. Pero estaba bien. Necesitaba tiempo para meditar. Comenzó a escu¬charse música electrónica ambiental. Traté de reconstruir en mi mente lo sucedido esa tarde. Todo era digno de análisis. Desde las extrañas recomendaciones del médico hasta el penoso accidente del café.
—¿Duele?
—Mucho —contesté.
El doctor, con guantes y algodón en mano, agachado trataba de identificar la naturaleza de mis llagas que, por cierto, se hacían cada vez más intolerables. Las pústulas habían reventado la epi¬dermis y supuraban un líquido blancuzco. Eché un vistazo con cierta repugnancia. ¿Por qué me había pasado esto? La piel enro¬jecida en toda la zona parecía a punto de reventar y, después de ser apretada por los dedos del terapeuta, las gotas de pus corrían hacia abajo, dejando unos hilillos brillantes antes de perderse entre la vellosidad.
—¿Sabe qué tengo, doctor?
—Sí… aunque parece que esto es obra de dos o más micro¬organismos distintos.
—¡Maldición! —espeté.
—¿Quién te contagió?
—No lo sé. Pudo haber sido una prostituta hace tres meses o alguna de las chicas con las que he tenido sexo los últimos días.
El doctor Marín movió la cabeza.
—Debes informar a tus amigas para que se revisen… y procurar tener una vida sexual más moderada.
Su comentario me incomodó.
—Mi vida sexual es perfectamente normal —respondí—. Todos los jóvenes llevamos una similar.
—¿Y por qué?
Me encogí de hombros sin ganas de discutir eso.
—¿Sólo por placer? —insistió el hombre.
—En parte —contesté—. Aunque creo que nuestra verdadera meta es aprender. Todos sabemos que debemos adquirir suficiente experiencia mientras seamos solteros para poder satisfacer a nuestras parejas en el futuro.
Me miró con fijeza y cruzó las manos sobre su carpeta haciendo una pausa en la redacción de mi historia clínica. El repentino interés que adiviné en su rostro me dio ánimo para alzar la voz:
—Las mujeres también se “entrenan” intensamente. Ninguna quiere llegar con los ojos vendados al matrimonio, como ocurría antaño. Además, existe una enorme competencia entre amigos respecto a quién es mejor en la cama y sólo un tonto se quedaría atrás mientras los demás se superan.
El doctor Asaf Marín bajo Ia vista sonriendo en ademán de desacuerdo. Se tomó su tiempo para responder, pero cuando lo hizo me dio la impresión de estar verdaderamente preocupado por el giro que había tomado la conversación.
—Efrén, ¿tú sabes cuál es mi especialidad?
—En su tarjeta dice “Disfunciones sexuales”.
—¿Y sabes qué es eso?
Lo suponía, pero preferí quedarme callado.
—Doy tratamiento a parejas que no se acoplan sexualmente. Todos los días, desde hace muchos años, escucho diferentes historias de hombres que no satisfacen a sus mujeres y viceversa. Ahora, entiende lo que te voy a decir: en gran cantidad de esos casos el problema radica precisamente en eventos traumáticos de la juventud.
Ladeé la cabeza no dispuesto a dejarme impresionar.
—De acuerdo —contesté impertérrito—, pero usted es científi¬co y no puede estar en contra del aprendizaje. Querer saber más nunca podrá ser un “evento traumático”.
—¿Saber más? ¿No sabes lo suficiente? ¿Quieres aprender? ¿Aprender qué…? ¿A insensibilizarte? ¿A ver a tu pareja como un objeto didáctico? ¿A memorizar técnicas calculadas y frías…? ¡Para tener relaciones sexuales no se necesita saber, muchacho; se necesita sentir…! Así de simple. Los hombres que miden cada movimiento y evalúan todas las reacciones de su compañera son los peores amantes. Cuantos más episodios carnales protagonices sin amor, más te endurecerás, y en el futuro te será imposible expe¬rimentar la belleza de una pasión. No sé si me entiendas, pero muchos de mis pacientes conocen técnicas sexuales sofisticadas, tienen esa “sapiencia” de la que me hablas, pero han perdido la capacidad de sensibilizarse, de emocionarse. Toda su pericia les ha servido sólo para mecanizar un acto que debería estar lleno de espontaneidad, ardor y vida…
Tardé unos segundos en contestar. Mi voz sonó menos altiva pero aún enérgica:
—A las mujeres les gusta acostarse con hombres diestros. Ellas valoran mucho nuestra experiencia.
—Eso es un mito.
—¡Es verdad!
—Pues temo decirte que estás en un grave error. Las mujeres que se entregan totalmente a un hombre lo hacen buscando una entrega igual. Si eres capaz de hablarle con el corazón a tu pareja, si puedes ser cortés y considerado, si sabes, en suma, hacerla sentir como una dama, podrás llevarla al éxtasis más fácilmente que si conoces al dedillo, por ejemplo, el difícil arte del sexo oral y quieres aplicarlo con ella de manera presuntuosa. El hecho de que un hombre se haya acostado con muchas mujeres no indica que sea un buen amante. Al contrario. Las aventuras sexuales del pasado se graban en la mente como recuerdos. Yo los llamo “basura de reminiscencia”. Es basura porque estorba y a veces apesta. La cantidad de episodios no significa necesariamente calidad.
Me quedé callado durante unos segundos. Los argumentos del médico eran demasiado contundentes para rebatir a la ligera, pero yo estaba convencido de que las ideas de continencia no provenían sino de prejuicios sociales y santurronería religiosa. Además, yo era diestro en convencer muchachas. ¡Tenía que decir algo!
—Sin embargo —retomé tomando aire—, a todos los varones se nos recomienda “vivir la vida” mientras somos jóvenes. Las mismas mujeres no quieren correr el riesgo de unirse a un tipo inmaduro que no conoció el mundo y que ya casado pueda desear conocerlo. Los hombres que están hartos de sexo y parranda son los mejores maridos pues ya lo han vivido todo.
—Este punto es otro mito social —contestó inmediatamente el doctor, con tal convicción y energía que me dejó pasmado—. Las familias estables jamás se fundamentan en parrandas previas. Al contrario. Un hombre acostumbrado a la juerga es más propenso a seguir en ella después de casado.
La sangre me enrojeció el rostro como si estuviese frente a un agresor propuesto a echarme en cara que mi vida entera era un error.
—Yo sigo pensando —contesté mordiendo las palabras— que un hombre casto, ignorante de las mujeres, tarde o temprano le será infiel a su esposa para saciar su curiosidad en otras
-Es posible -admitió-, pero no lo tomes como una regla Para ilustrar mejor lo que quiero decirte te voy a exponer el caso que tuve hace poco con dos pacientes varones. Ambos comenza¬ron a tener discusiones muy serias con sus esposas después de unos meses de haberse casado. Uno de ellos en su soltería perteneció a pandillas, fue un experto seductor, visitaba con frecuencia los bares y cantinas. El otro se dedicó al estudio y al deporte; además, durante muchos años tocó la guitarra con sus amigos bohemios y en ocasiones lo hizo también para la iglesia local. Posteriormente, en sus peleas matrimoniales, los hombres se alteraban tanto que más de una vez llegaron al grado de salirse de sus casas furiosos. ¿Adonde crees que se dirigía uno y otro? Como es evidente, el primero acudía a las prostitutas, se ahogaba en licor y no regresaba con su esposa sino varios días después. En cambio el segundo corría por las calles amainando su coraje con ejercicio y a veces se refugiaba en la quietud de un templo para reflexionar y recuperar la calma. Son casos extremos, pero reales. A mí me consta. Si vives antes de casarte de manera equilibrada, divirtiéndote pero limpiamente y con medida, es muy difícil que después de unirte a una mujer te corrompas. Y, por el contrario, si vives en desenfreno insano, cuando se presenten los problemas maritales tendrás la tendencia a huir por la puerta falsa del libertinaje. En los países desarrollados el ambiente juvenil se ha degradado tanto que ya es muy difícil hallar matrimonios jóvenes exitosos; los muchachos se acostumbran a tal depravación y desvergüenza que después de casarse, como es lógico, no logran superar sus hábitos promiscuos. Ahora te pregunto: ¿cuál de mis dos pacientes crees que salvó su hogar? ¿El que parrandeó de joven o el que tuvo una vida ordenada?
La respuesta era tan obvia que me negué a contestarla. Eso cambiaba de manera importante el panorama de mis posibles decisiones futuras.
—Recomendarle a un muchacho que “viva la vida” antes de casarse —remató al verme callado—, en el sentido de que se harte de placeres probando de todo, es tan absurdo como sugerirle a alguien que beba alcohol una y otra vez para que después del matrimonio ya no sienta la curiosidad de embriagarse. ¿Crees tú que esto funcionaría?
Moví la cabeza negativamente.
—El que se ha hecho esclavo de una adicción no se librará de ella sólo por firmar un contrato.
—¿Podría decirse entonces —pregunté tratando de adherirme a la idea de que no todos mis juicios podían haber estado mal— que el sexo sin amor es un vicio y que abusar de él puede condicionar al cuerpo a dosis cada vez mayores, como ocurre con las drogas?
—Es una forma muy buena de explicarlo. Pero el problema no termina ahí. Los varones que han abusado del sexo suelen estar tan acostumbrados a pensar sensualmente que se excitan con facilidad ante cualquier estímulo y buscan su satisfacción una y otra vez sin importarles lo que opine la mujer. Y no porque sean egoístas, sino porque su cuerpo así se lo exige. Ese requerimiento físico lleva más fácilmente a la infidelidad matrimonial que el hecho de no haber conocido mujeres anteriormente, como dijiste tú.
Sentí un calor bochornoso y una ligera falta de aire. Me abaniqué con la mano. Tuve deseos de salir para no pensar más en el asunto.
—Sin embargo —dije con una voz mucho más apocada—, a ellas les agrada que el hombre dé la pauta, les gusta ser enseñadas, dirigidas, y si éste llega al matrimonio sin conocer siquiera la anatomía de la mujer, ¿cómo va a conseguir hacer bien su papel?
—El varón no puede darse el lujo de ser ignorante, eso es verdad; debe leer e instruirse, pero sobre todo debe estar siempre consciente de su condición de caballero para tomar la iniciativa. Lo demás no necesita escuela. Es algo natural. Experimentar el sexo por primera vez es como ir a Disneylandia por primera vez: todo es fascinante, todo lo disfrutas intensamente, todo es motivo de investigación y entusiasmo. Si lo haces con alguien a quien amas, las emociones vividas irán sin basura, serán genuinas, de ustedes dos, ¿me entiendes? En cambio, si has ido a Disneylandia treinta veces, acompañado de treinta personas diferentes, y por último acudes con tu mujer definitiva, el suceso será muy distinto: le indicarás a qué juego subirse, en qué fila formarse y hacia dónde mirar. Tu ventaja quizá le ayude a ella en cierto aspecto y a ti te haga parecer superior, pero como pareja no sentirán complicidad ni confianza mutua. Las personas se unen en amor verdaderamente sólo cuando aprenden juntas, cuando comparten acontecimientos trascendentes para ambos, y no cuando uno le demuestra al otro su experiencia…
Agaché la cabeza sintiéndome aplastado por tan incontroverti¬bles juicios. Luego me invadió el enojo. Había venido buscando la cura de una infección genital y el doctorzucho parecía más interesado en curar mi alma. Repentinamente una idea astuta me hizo recuperar el ánimo.
—Tal vez funcione cuando ambos son primerizos. Pero, ¿qué pasa si el hombre cándido e idealista se espera para ir a Disneylandia con su “princesa” y se da cuenta, después, de que ella fue ya treinta veces antes que él? Yo lo siento mucho pero no voy a arriesgarme a ser el idiota que necesite ser enseñado por una mujer experta.
—Por supuesto —me respondió sin ocultar un dejo de molestia en su tono—. Si piensas casarte con una loba sexual, te recomiendo que salgas a la calle ahora mismo a buscar las más pedagógicas experiencias; debes estar preparado por si tu mujer te aplica una llave erótica o te muerde en el sitio recóndito que enloquecía a su amante anterior.
No pude evitar sonreír, aunque me sentí un poco agredido.
—No bromee, doctor.
—No bromees tú. Los hombres jóvenes aprecian mucho más la pureza de lo que están dispuestos a aceptar; si aspiras a hallar una compañera respetable, ¿cuál es la urgencia por adelantártele? Aprende a esperar por ella. Vive la vida intensamente en el aspecto sexual, y en todos los demás, pero a su lado; partan el pastel unidos y cómanselo a la vez.
—Eso suena muy hermoso —me reí de él—, sólo que está fuera de época. ¡Ya no existen mujeres respetables, doctor!
Había metido un gol, y lo sabía. De haber estado presentes mis amigos hubieran aplaudido. Sin embargo, al médico no pareció inmutarle mi sarcástica expresión de alegría; alzó la voz como la autoridad que era y espetó:
—Ése es otro gran mito social, amigo. Existen toda clase de mujeres y cada quien se enlaza a aquélla con cuyos valores se identifica. Los jóvenes como tú es obvio que terminen uniéndose a una chica experimentada. No te molestará al principio, pero después de Ia luna de miel, en cuanto te adentres con ella en la difícil convivencia real, estarás expuesto a los celos retrospectivos. Aunque intentes controlarlos, tu naturaleza masculina los aflorará una y otra vez. Tal vez nunca lo confieses, pero te atormentarás al imaginar las jugosas experiencias sexuales que vivió tu esposa con otros y pensarás mil tonterías, tales como “¿en brazos de quién habrá tenido sus primeras (y más emocionantes) relaciones?”, “¿no recordará al tocar mi cuerpo el de otro hombre que la hizo vibrar antes que yo?” Pensamientos absurdos pero dolorosos, a los que muchos varones nunca llegan a acostumbrarse.
—Vamos, doctor, ésos me parecen verdaderos casos de enfer¬medad psíquica.
—Llámalos como quieras, Efrén, pero no te imaginas lo fre¬cuentes que son…
Aún no alcanzaba a comprender por qué me molestaban tanto sus contundentes comentarios. Agaché la cabeza esforzándome por extraer de mi banco de memoria alguno de los muchos argu¬mentos con los que convencía a las chicas. Solía decirles: “No hay nada de especial en entregar el cuerpo antes o después. La libertad sexual es parte de la vida moderna y las personas inteligentes, sin complejos, la aceptan”.
—¿Está usted diciendo que la virginidad es el sello de garantía? —pregunté como último recurso en son de burla—. Ésas son ideas antediluvianas, doctor.
—No trates de salirte por la tangente, mi amigo. Nadie dijo eso de la virginidad. Hay hímenes tan duros que es materialmente imposible penetrarlos; los hay tan elásticos que han resistido una vida sexual activa sin romperse; algunos se rasgan con facilidad (incluso con ejercicios leves), éstos sangran al partirse, aquéllos no; mientras unos producen dolor, otros ni siquiera dan señas en su ruptura. Darle importancia a esa membranilla sí es antediluviano, porque la entereza de una persona, hombre o mujer, no se mide con fronteras físicas, sino con lineamientos mentales.
Camino a casa decidí que, al menos mientras me curaba de mi enfermedad, me daría unas vacaciones en el deporte de “cazar chicas” para reflexionar. No me percaté de que estaba a punto de finalizar mi recorrido de regreso.
—Mucho me temo —le dije al doctor para dar por terminada la discusión— que hay pocas personas que piensan como usted Además, con esto de los anticonceptivos y el aborto, el sexo se ha convertido en algo muy practicado.
—Los anticonceptivos son una cosa y e! aborto es otra ¿Tú permitirías que una de tus amantes abortara un hijo tuyo?
—¿Por qué no? Si el niño debiera sufrir maltratos y privaciones por ser indeseado, sería preferible que no naciera.
El doctor Asaf Marín se limitó a asentir. Tomó una receta y escribió sus recomendaciones.
—Hazte los análisis el lunes a primera hora y ven a verme el martes con los resultados. Por lo pronto aplícate esta pomada en la zona irritada.
—¿Es grave lo que tengo?
—Seguramente se trata de herpes, pero necesito los resultados para diagnosticar en forma completa.
—¿Herpes? Leí que es una enfermedad incurable y recurrente.
—Sí, pero podemos controlarla bastante bien y, comparada con otra, es prácticamente inocua.
Nos pusimos de pie para despedirnos.
—Tengo aquí una película que me gustaría que vieras —me dijo abriendo el cajón de su escritorio y extrayendo una cinta—. Es sobre el último comentario que me hiciste. Me gustaría oír tu opinión después de que la veas.
—¿Sobre el aborto? —me encogí de hombros—. Es inútil, doctor. Tengo ideas perfectamente claras al respecto y nada ni nadie me hará cambiar de opinión.
—No pretendo que cambies tus ideas, sólo te pido que veas la película.
—De acuerdo —la tome—. Gracias…
Entré a las calles de mi colonia y encendí la radio en una estación moderna.
Cuando llegué a mi casa me quedé frío y apagué la música inmediatamente.
Joana estaba de pie, en la puerta, esperándome.

5
EL ABORTO.

—Hola —dije, fingiendo espontaneidad—. No sabía que ibas a venir.
Me miró asintiendo muy lentamente con un gesto de franca desconfianza. Intenté darle un beso en la mejilla, pero levantó la mano para impedirlo.
—¿Estás enojada?
—¿Cómo quieres que esté?
—Discúlpame por la llamada de hoy. En cuanto comencé a sentir molestias pensé en comunicarme contigo. A mi parecer fue lo más honesto…
Joana endureció aún más su postura.
—¿A las amigas que te infectaron también solías dibujarlas en la clase?
Agaché la vista avergonzado.
—¿De qué me contagiaste, Efrén?
—No te contagié de nada. Quiero decir, las posibilidades son muy remotas, según leí, porque anoche todavía no me había brota¬do el absceso.
—¿De qué estás enfermo?
—Es algo muy común, una simple infección cutánea que se cura con pomadas; aunque insisto, no debes preocuparte —casi me mordí la lengua al mentir. A esas alturas el escozor era tan intenso que apenas me permitía caminar.
—¿Por qué no me lo dijiste de esa forma en la mañana? Tuve la impresión de que me habías transmitido algo muy grave deliberadamente y te estabas burlando de mí…
Me acerqué y la abracé, pero de inmediato noté un olor desa¬gradable en su piel o en su aliento y me separé incómodo.
—En realidad no vine únicamente a reclamar —aclaró—, sino a pedirte ayuda, protección.
—¿Protección?
—Se trata de Joaquín. Últimamente no deja de molestarme. Mis papas dijeron que anoche, mientras anduve contigo, estuvo esperándome frente a mi casa. Hace un rato volvió a buscarme, parecía un maniático. Dijo que me deseaba, que estaba dispuesto a todo por poseerme. Le tengo miedo. No sé cómo pude enamo¬rarme de un sujeto como él. Ahora no logro quitármelo de enci¬ma… Se ha vuelto muy agresivo, como si durante todo nuestro noviazgo hubiese fingido un papel de caballero para…
-¿Para…?
—Para que me acostara con él…
Me quedé callado asintiendo en mi interior. Era muy lógico. Los hombres, después de tener relaciones sexuales con una mujer de quien no estamos enamorados, solemos sentir un mayor deseo por ella y un menor respeto. Yo mismo ya no veía a Joana de la misma forma; la enaltecí y admiré varios meses, durante la fiesta de la vís¬pera se convirtió en mi sueño dorado, en la cenicienta por la que un hombre es capaz de tornarse príncipe, y ahora, después de lo ocu¬rrido, se había vuelto ante mis ojos una simple muchachita casqui¬vana a quien no me costaría trabajo volver a seducir. Los hombres sabemos que es más fácil seguir satisfaciendo nuestra libido con una mujer “degustada” anteriormente que iniciar una nueva con¬quista desde el principio.
—¿Has visto alguna de esas películas en la que el marido tiene una aventura amorosa con una mujer malvada? —le pregunté.
—¿Y que después usa el chantaje para hacerle ver su suerte a él y a su familia? Sí. He visto varias.
—¿Recuerdas lo agradable que parecía comerse la fruta prohi¬bida? ¿Recuerdas lo emocionante, lo excitante, de entregarse con esa pasión? ¿Y recuerdas la pesadilla posterior? Cuando tenemos sexo de manera liviana no sabemos con quién lo hacemos. Tú misma llegaste a pensar que yo quise hacerte un daño intencional para vengarme de algo, desconfiaste con justa razón. Los aficio¬nados a las aventuras sexuales fáciles podemos llevarnos desagra¬dables sorpresas porque quienes se prestan para nuestro juego eventualmente tienen traumas, complejos o intenciones diferentes a las puramente carnales. Al momento del cortejo las personas usan su mejor máscara para salirse con la suya, pero nunca se sabe, sino hasta mucho tiempo después, la verdadera clase de individuo que había detrás del antifaz.
Me sorprendí de los conceptos que estaba externando. Eran casi una confesión. Yo solía actuar así y expresarlo con palabras significaba una fuerte señal de alarma no sólo para la chica sino, sobre todo, para mí.
—Sin embargo, hay algo todavía más importante, Joana —con¬tinué—. Cualquier hombre, después de acostarse contigo, se sen¬tirá con ciertos derechos sobre tu persona, te verá un poco como de su propiedad y, aun cuando ya no quieras saber nada de él, te seguirá deseando y persiguiendo.
—¿Esto te incluye a ti?
—Sí. Por desgracia —sonreí maliciosamente—. Pero ahora ya lo sabes y estás a tiempo de correr…
—No juegues, Efrén—se acercó—. Realmente necesito que me ayudes y protejas…
Me miró a la cara como esperando que la besara pero inmedia¬tamente percibí cierta fetidez emanando de su boca.
Había algo diferente en ella, algo que no noté ayer, pero que definitivamente hoy me causaba repulsión.
Yo medía más de un metro ochenta de estatura y ella parecía casi tan alta como yo. Al verme titubear, recargó su cuerpo en el mío. La abracé mecánicamente.
¿Quién era realmente Joana? ¿Qué quería de mí? Su conducta parecía demasiado extraña para ser normal y una pregunta comen¬zó a flotar en mi mente antes de que me percatara de lo más grave. ¿Había caído en mis redes como supuse anoche o fui yo quien caí en las suyas…?
Entonces ocurrió.
Hice a un lado la cara para intentar separarme y al hacerlo sentí que la sangre se me detenía en las venas. En mi mente se dibujó vividamente una de las ilustraciones del libro de enfermedades venéreas.
En el cuello de la muchacha había infinidad de pequeñas manchitas rosas, como las que se presentan en la piel de las personas que padecen sífilis tardía.
Entre a mi casa agitado y subí la escalera llevando bajo el brazo la cinta sobre el aborto.
—¿Dónde andabas? —preguntó mamá cuando me acerqué a darle un beso.
—Con mis amigos.
—Te ha estado llamando una tal Joana. Me dijo que le urgía mucho hablarte. Me dejó su número.
—Gracias, mami. ¡Ah!, quería pedirte prestada la videocasetera de tu recámara para ver una película.
—Claro. Tómala.
Antes de abandonar el estudio de mi madre miré el libro sobre infecciones de transmisión sexual que había dejado en su sitio ligeramente salido de los demás.
—¿Te ocurre algo?
—No, no. Sólo pensaba que trabajas demasiado. ¿Haces otra traducción?
—Sí. Los gastos de la casa son cada vez mayores.
Me mordí el labio inferior y evadí su comentario dándole las buenas noches.
Cerré la habitación con llave tratando de apaciguar mi revolu¬ción mental y al conectar el aparato a la televisión portátil me di cuenta de que temblaba. Había entrado a un cierto estado de enajenación sexual. Sentía avidez por saber todo lo referente a mi deporte favorito y el tema del aborto, que, aunque se relacionaba sólo indirectamente, me causaba una gran angustia.
Aparecieron en la pantalla las letras que anunciaban la obra. American Portrait Films presentaba El grito silencioso, por el Dr. Bernard N. Nathanson. Me sorprendió ver que el protagonista era un médico ginecoobstetra que después de haber fundado una de las clínicas para abortos más grandes del mundo, practicado con su propia mano más de cinco mil abortos y cofundado la Liga Nacional para el Derecho del Aborto en Estados Unidos, en la actualidad se dedicaba a prevenir a la gente sobre la crueldad de esa práctica. Su cambio radical se debió a que ahora la medicina cuenta con recursos sofisticados, como la ecografía ultrasónica, la inspección cardiaca del embrión por medios electrónicos. la estreostocopía citológica, la inmunoquímica de rayos láser y muchos otros, con los que se ha logrado penetrar hasta el mundo del nonato y entender, a ciencia cierta, que el feto es un ser humano completo, cuyo corazón late, poseedor de ondas cerebra¬les como las de cualquier individuo pensante, capaz de sentir dolor físico y reaccionar con emociones de tristeza, alegría, angustia o ira.
Comenzaron a verse escenas asombrosamente realistas filma¬das en el interior del útero de una mujer, usando un aparato de fibra óptica llamado fetoscopio. Destacaban con increíble nitidez la fisonomía del pequeño, sus pies, sus ojos, su boca, su posición encorvada, su piel suave y delicada. Las imágenes no dejaban duda alguna de que entre ese “producto” y un ser humano completo, con garantías individuales y protegido por las leyes, no había ninguna disimilitud dramática, excepto el tamaño.
Puse una pausa para considerar la posibilidad de seguir viendo la película o retirarla de una vez. Tenía importantes razones para estar a favor del aborto; no quería cambiar mi postura respecto a él y sospechaba que de continuar la sesión me encontraría con serios problemas de equilibrio ideológico. Comprendía, sin em¬bargo, que no era coherente tener ideas tan firmes respecto a algo que en realidad desconocía.
Quité la pausa.
El feto flota en su ambiente acuoso, juguetea con el cordón umbilical y luego se lleva el pulgar a la boca. Succionando su dedo, traga un poco de líquido amniótico. Le sobreviene un ataque de hipo. Siente la mano de su madre que soba el vientre. Patea la mano. Percibe la risa de su mamá como un rumor sordo. Nota cómo ella le devuelve el golpecito y vuelve a patear. Al poco rato pierde interés en el juego y se queda dormido.
El doctor Nathanson menciona que en la actualidad puede considerarse al nonato como un paciente más, y que la ética elemental dicta al médico preservar la vida de sus pacientes.
—Ahora veremos por primera vez —dice—, a través de las modernas imágenes ultrasónicas, lo que hace el aborto a nuestro pequeño paciente. Presenciaremos lo que ocurre dentro de la madre, desde el punto de vista de la víctima.
La operación comienza.
Alternativamente se ven las imágenes de cuanto realizan los médicos fuera y lo que pasa adentro.
El abortista coloca el espéculo en la vagina de la mujer para abrirla y visualizar el cuello uterino. Inserta el tenáculo y lo fija. Mide con una sonda la profundidad del útero y aplica los dilatadores hasta que el camino está listo para introducir el tubo succionador. Mientras, en la pantalla ultrasónica se ve al feto moverse normal¬mente, serenamente; su corazón late a 140 por minuto; está dor¬mido, chupándose el pulgar de la mano izquierda. Repentinamente despierta con una simultánea descarga de adrenalina. Ha percibido algo extraño. Se queda quieto, como si se agudizaran sus sentidos para entender lo que está sucediendo fuera. El aparato ultrasónico capta la imagen de la manguera succionadora abriéndose paso a través del cuello con movimientos oscilantes, hasta que se detiene tocando la bolsa amniótica. Entonces la enorme presión negativa (55 mm de mercurio) rompe la membrana de las aguas y el líquido, donde flotaba el niño, comienza a salir. En ese preciso instante el pequeño rompe a llorar. Pero su llanto desesperado y profuso no puede oírse en el exterior. Inicia giros rápidos tratando de huir de eso extraño que amenaza con destruirlo. Su ritmo cardiaco sobre¬pasa los 200 latidos; sigue llorando, su boca se mueve dramática¬mente y hay un momento en el que queda totalmente abierta. Los aparatos detectan un grito que nadie puede escuchar. Los violentos movimientos del producto provocan que constantemente se salga de foco. Puede observarse a la perfección la forma en que trata de escapar, convulsionándose para evitar el contacto con el tubo letal, pero su espacio es reducido y el agresor lleva todas las de ganar. Finalmente la punta de succión se adhiere a una de sus piernitas y ésta es desprendida de un tajo. Mutilado, sigue moviéndose cada vez con menor rapidez en un medio antes líquido y ahora seco. La punta del aspirador nuevamente trata de alcanzarlo; los médicos la introducen buscando a ciegas; les da lo mismo arrancar otra pierna, un brazo o parte del tronco; para el asesinato en sí no existe ningún procedimiento técnico. El producto sigue llorando en una agonía impresionante que nunca antes había sido posible contem¬plar. El tubo vuelve a alcanzarlo, esta vez enganchándose en un bracito que también es desprendido. Negándose a morir, el cuerpecito desgarrado sigue sacudiéndose. La manguera jala el tronco tratando de arrancarlo de la cabeza. Al fin lo logra. El desmembramiento es total.
Entre el abortista y el anestesista se utiliza un lenguaje en clave para ocultar la triste realidad de lo que está sucediendo.
—¿Ya salió el número uno? —pregunta el anestesista refirién¬dose a la cabeza.
Ésta es demasiado grande para ser succionada por la manguera, de modo que el abortista introduce los llamados fórceps de pólipo en la madre. Sujeta el cráneo del pequeño y lo aplasta usando las poderosas pinzas. La cabeza, con todo su contenido, explota como una nuez y los restos son extraídos minuciosamente. El recipiente del succionador termina de llenarse con los últimos fragmentos de sangre, hueso y tejido humano del recién asesinado.
La embarazada que permitió que la filmaran era una activista de los derechos de la mujer. Cuando vio la grabación quedó tan impresionada y triste que se retiró de su grupo para siempre. El médico que practicó la operación era un joven que, a pesar de su juventud, había realizado más de tres mil abortos. Cuando pudo observar con los modernos aparatos lo que sucedía realmente en el interior de la madre, se retiró de su actividad conun remordimiento demoledor.
Por mi parte, no soporté más y adelanté la cinta.
Las escenas posteriores eran mucho más desagradables.
Se trataba de otro tipo de aborto, un legrado visto desde fuera.
Podía observarse la gran cantidad de sangre y líquido mezclado con pedazos de feto saliendo de entre las piernas de la madre. Finalmente, la cabeza completa.
Apagué el televisor y me dirigí al baño. Estuve inclinado en el lavabo durante varios minutos.
Al salir volví a encender el aparato y con cautela adelanté la película hasta el sitio en que ya no había más tomas reales.
Los protagonistas comentaban:
—”En Estados Unidos se calcula que antes de que esta práctica se autorizara había cerca de cien mil abortos ilegales anualmente y diez años después se registraban más de un millón y medio. Considerando que por cada aborto se cobra de trescientos a cuatrocientos dólares, tenemos una industria que por sus ingresos (de quinientos a seiscientos millones de dólares) figura entre las más poderosas y lucrativas del mundo. Lo anterior ha hecho que la millonada mafia oculta detrás de este teatro del crimen promueva los movimientos feministas y consiga bloquear gran parte de la información referente a lo que realmente es un aborto. Millones de mujeres han sufrido perforación, infección o destrucción de sus órganos reproductores como resultado de una operación de la que no estaban bien informadas. ¡La operación más frecuente en los países desarrollados nunca ha sido transmitida por televisión cuando, por ejemplo, los trasplantes cardiacos o de córneas, que son raros, se muestran al público orgullosamente! Y, por desgra¬cia, se cree que la cantidad de abortos seguirá creciendo, pues la mayoría de la gente es perezosa para instruirse y actúa sin saber lo que hace. Éste es un camino fácil que permite a las personas ignorantes seguir ejerciendo libre e irresponsablemente su sexua¬lidad. Pero los jóvenes instruidos no pueden estar a favor de algo así, no pueden ni siquiera mostrarse neutrales, pues la neutralidad sólo ayuda al agresor.”
Posteriormente se presentaban dramáticos testimonios reales de mujeres que abortaron. La mayoría de ellas manifestaba preocupa¬ción, recuerdos penosos, pesadillas posteriores, visitaciones y alucinaciones del niño abortado.
No lo soporté más.
Apagué el televisor hecho un mar de confusión. ¿Cómo había permanecido tanto tiempo apoyando algo así?
No tuve la menor duda de que el origen de todos los pecados del hombre está en la ignorancia. Hasta los mismos médicos abortistas practican su labor con una venda en los ojos oliendo el delicioso aroma del dinero. Pero el hombre no es malo cuando sabe. Es malo por ignorante…
Sentí unas ganas terribles de meterme entre las cobijas y llorar.
Hacía apenas unos seis meses había pedido un préstamo a mi madre diciéndole que era una cuota que exigía la Universidad.
Se lo di a mi ex novia, Jessica… para que abortara un hijo mío…

6
¡NO PUEDO ESPERAR HASTA CASARME!

No logré conciliar un sueño tranquilo durante varias noches Una profunda depresión me mantenía sudando en duermevela soñando pesadillas y sobresaltándome. Imaginaba que yo era u niño abortado; luego pensaba que me casaba con Jessica y que nuestro hijo se materializaba en medio de nosotros cuando hacía mos el amor. Mi aspecto general desmejoró mucho. Tuve intensa fiebre y se me formaron enormes ojeras. Sin embargo, el día de la cita con el doctor Marín me corté el cabello, me duché, me rasuré cuidadosamente y preparé mi mejor camisa.
Llegué media hora antes y entré al consultorio con paso lento La recepcionista estaba hablando por teléfono. Simuló no verme pero creí adivinar en sus movimientos una ligera mueca de turba ción.
Estábamos solos en la sala de espera. Me paré frente a su escritorio mirándola a la cara. No era tan llamativa como Joana pero sí mucho más elegante que ninguna de las chicas que conocía
—Hola —le dije apenas colgó el teléfono—, tengo una cita con el doctor a las dos.
—Claro. Llegaste un poco temprano, ¿verdad? Puedes tomar asiento mientras se desocupa.
Obedecí con naturalidad.
—¿Cómo te llamas? —pregunté.
—Dhamar.
—Es un nombre fuera de lo común.
Se encogió de hombros.
—A mí no me parece así. Lo he escuchado toda la vida.
—¿Sabes por qué llegué tan temprano?
—Mhhh.
—Para preguntarte cómo te llamabas… y para disculparme por mi tontería del sábado. Casi no pude dormir pensando en el café derramado.
—Ah, no tiene importancia. Algunos pacientes se ponen muy nerviosos en su primera cita.
Sentí el alfiler del bochorno atravesándome la lengua. Dhamar era demasiado suspicaz para dejarse impresionar por mis galante¬rías, pero lo verdaderamente curioso del asunto es que, lejos de desear conquistarla frivolamente, sentía por ella la respetuosa admiración que inspiran las personas de quienes quisiéramos ser amigos. Me enojé conmigo mismo por mi pésima actuación y simulé leer una revista.
Poco después de las dos una pareja joven salió del privado. Detrás de ellos el doctor Asaf me saludó. Me puse de pie para tenderle la mano.
—Pasa —me invitó—. ¿Cómo siguen las molestias?
Caminé detrás de él y me cercioré de cerrar bien la puerta antes de contestar.
—Peor. El ardor de las llagas es intolerable. No soporto el roce de la ropa. Además, ahora siento un intenso dolor al orinar. Aquí están los análisis.
El médico abrió el sobre y se hundió en su sillón para leer.
—Lo que me imaginaba. Se trata del herpes símplex virus 2, aunque hay presencia también de un organismo llamado chlamydia trachomatis.
Extrajo un recetario de su cajón y comenzó a escribir.
—Es preciso administrar antibiótico —comentó en voz baja, como para sí—, eritromicina, oxtetraciclina, doxiciclina, aciclovir.
—¿Me curaré por completo?
—De la uretritis sí. Del herpes, tal vez. Es decir, en la mayoría de las personas jamás se presenta un segundo brote, pero en otras…
—¿Y de ahora en adelante contagiaré a todas las mujeres con las que tenga relaciones?
—No. Cuando las pústulas desaparezcan, el virus se hallará latente en uno de tus nódulos y no será contagioso. Únicamente podrás transmitirlo mientras las vesículas sean visibles, en caso de que vuelvan a brotar.
¿De modo que si mi sistema linfático no lograba capturar el virus y amansarlo éste saldría a saludarme periódicamente durante el resto de mi vida…? Caray. En los últimos días mis rudimentos en materia sexual habían sido agredidos cruelmente. Era como si Dios, en quien entonces no creía, se hubiese propuesto darme un curso intensivo; de lecciones impactantes.
—Vi la película del aborto —comenté.
—¿Qué te pareció?
—No tengo palabras. Me hizo reflexionar mucho.
Interrumpió la redacción de sus notas para mirarme.
—Me alegra saberlo.
—A mí no. Comprender que el sexo sea algo tan vedado me ha hecho sentir muy confundido y… triste.
—El sexo no es vedado. Simplemente hay muchas impli¬caciones en las que debe pensarse antes de practicarlo. Eso es todo.
—Pero, ¿por qué tiene que ser así? ¡Si se trata de una exigencia fisiológica! ¡Las necesidades vitales de los individuos son algo privado que se satisface cuando el organismo lo pide, a solas, sin poner al tanto a los demás!
—El sexo no es una necesidad vital, Efrén. Prueba de ello es que si dejas de hacerlo no morirás ni enfermarás. Existen personas célibes que llevan una vida perfectamente sana. Lo apropiado sería decir que se trata de una reacción física ante los estímulos del medio, similar al reflejo de tiritar cuando hace frío. Sin estímulo no hay respuesta orgánica. El sexo, y esto fuiste tú quien lo dijo, puede convenirse en una necesidad sólo si abusas de él, de la misma forma en que puedes llegar a depender del alcohol si no controlas tu forma de beber. Ahora supongamos que has alcanzado ese grado. No podrás apaciguar tu libido siempre a solas, como acabas de decir. Requerirás involucrar a otra persona, pudiendo propiciar consecuencias que trasciendan a los dos. Independiente¬mente de la alarmante cantidad de abortos, cada año se registran millones de nuevos niños abandonados, madres solteras e innume¬rables matrimonios forzados, la mayoría de los cuales termina en un doloroso fracaso. Además, las estadísticas de enfermedades venéreas y proliferación del SIDA son cada vez más terribles. La práctica irresponsable del sexo ocasiona problemas muy graves que nos afectan a todos. No puedes decir que satisfacer una necesidad con semejantes repercusiones sociales sea algo privado.
(“Apréndete esto muy bien: si te llevas a una chica a la cama
puedes embarazarla o adquirir una enfermedad venérea.
Así de simple. Son los riesgos de la ruleta rusa
a la que nos gusta jugar.”)
—Pero en la actualidad existen muchos métodos para cuidarse —protesté con poca fuerza.
—¿Te refieres a cuidarse de embarazos indeseados? Claro que los hay. Los jóvenes liberales DEBEN usar anticonceptivos e instruirse ampliamente respecto a ellos. Pero dime, ¿qué método es infalible?
—La píldora —contesté de inmediato.
—¿Y sabes cómo funciona?
—Más o menos.
—Pues se basa en la administración de hormonas sintéticas que producen un estado de falso embarazo. La publicidad habla maravillas de la píldora, pero todos los médicos sabemos que puede ocasionar desde várices, celulitis, acné, obesidad o esteri¬lidad temporal hasta desequilibrios nerviosos: fuertes depresio¬nes, arranques inexplicables de ira, dolores de cabeza, cansancio excesivo o insomnios. Las jóvenes que la usan tienen que ingerir una pastilla diaria, ininterrumpidamente, sin poder dejar de tomarlas hasta terminarse las cajas completas so pena de sufrir un trastorno hormonal. Para que tantas molestias valgan la pena, la muchacha deberá llevar una vida sexual muy activa; si no es así…
—Está el dispositivo intrauterino —interrumpí, y después de un segundo pregunté—: ¿cómo trabaja eso?
—Produce una inflamación extrema en el útero; todo el orga¬nismo entra en estado de alarma, los vasos sanguíneos se dilatan y la matriz se llena de defensas que atacan al cuerpo extraño; algunas tendencias dicen que los espermatozoides mueren al entrar a ese medio hostil y otras aseguran que sí logran fecundar el óvulo, pero que como el nuevo huevo o cigoto no puede implantarse, se desecha en !a menstruación; eso es un aborto en pequeño Además, el dispositivo debe ser colocado por un médico y, aun ton todo, existe el riesgo de infección, embarazo ectópico, contracciones o hemorragias. Nos queda el diafragma: se receta por un ginecólogo que previamente auscultó la vagina de la mujer para determinar el tamaño del capuchón adecuado y queda bajo la responsabilidad de ella introducírselo antes del coito y colocárselo bien, lo cual es muy difícil si no hay suficiente práctica. El famoso preservativo también es inseguro si el hombre no es cuidadoso. Finalmente tenemos los espermicidas en jaleas u óvulos, o métodos naturales, pero todos con muchos inconvenientes y alto grado de riesgo. ¿Quieres que hablemos más de ellos?
—No. Más o menos sé cómo funcionan. Lo que me parece raro es que un médico como usted ataque a los anticonceptivos en vez de promoverlos.
—No los ataco en lo absoluto. Sólo te informo lo que otros callan. El control natal es un distintivo inseparable de la época moderna, pero los jóvenes solteros no pueden apoyarse en él con la confianza con que lo hacen para sumergirse de lleno en la vida sexual.
—¡Sin embargo, el mundo entero experimenta con el sexo! Los chicos se masturban desde la pubertad y gran cantidad de parejas jóvenes suelen tener continuas sesiones de caricias. ¿Acaso usted lo ignora?
—De ninguna manera. Y es algo natural. Pretender alejar a los muchachos de sus impulsos sería como empeñarse en tapar el sol con un dedo. El ejercicio sexual incipiente que mencionas está bien cuando se hace limpiamente, sin sentimientos vergonzosos y por breves espacios de tiempo. Pero el problema comienza al acostum¬brarse a la excitación sin mayores resultados, o al acto sexual incompleto. El cuerpo aprende todo y lo graba como reflejos con¬dicionados. Es mi trabajo, Efrén: frigidez, vaginismo, eyacula-ción retardada o precoz, impotencia y muchos problemas psico¬somáticos más suelen tener su origen en antiguos ejercicios frus¬trantes.
—Y las chicas que se dejan tocar pierden irremediablemente su reputación —completé.
El doctor asintió como si fuera algo muy obvio. —Oiga, pero si los animales copulan cuando están en celo de forma natural, ¿por qué en el hombre es tan complicado?
—Tú lo has dicho. Ellos io hacen instintivamente y sólo cuando la hembra se encuentra en etapa fértil. El ser humano, en cambio, puede tener coito y placer en cualquier época del año, posee capacidad de decisión sobre sus impulsos y, sobre todo, tiene sentimientos. En nosotros el goce físico funciona no sólo para procrear, como en los animales, sino para poder sentir con nuestra pareja la magnitud máxima del amor.
Fruncí la boca y miré mi entorno. Él aprovechó la pausa para terminar de redactar mi historia clínica. La cantidad de diplomas otorgados al doctor Asaf Marín era impresionante. De pronto encontré algo en su privado que me causó una gran incomodidad. Protesté de inmediato, como si pudiera asirme de aquello para echar por tierra los argumentos expuestos.
—¿Y esa cruz dorada, doctor? ¿Qué significa? ¡No me diga que todas sus opiniones tienen fundamentos teológicos o mora¬listas!
—Sabes que en mi especialidad soy uno de los médicos más reconocidos de este país pero, por lo que veo, cualquier excusa te servirá para hacer oídos sordos a lo que no te conviene.
—Pues si no quiere dar la apariencia de que mezcla trabajo con espiritualidad, debería poner esa cruz en su recámara, ¿no le parece?
Por primera vez percibí un destello de enojo en los ojos del médico. Me miró fijamente para hablarme muy despacio con voz clara y firme.
—Efrén, yo no pretendo inculcarte moral o religión. Mis opiniones tienen fundamentos puramente prácticos y científicos. Ahora entiende lo que voy a decirte. Tú puedes ser un indecente si quieres, puedes ser un rebelde, un mujeriego, un truhán, un libertino, y como médico no te lo reprocharé. Yo sólo reconvendré de inmediato la conducta de un paciente irracional que se haga daño a sí mismo —se puso de pie inclinándose hacia adelante para decirme cara a cara con voz firme—: Puedes permitirte ser un inmoral si así lo deseas, pero por ningún motivo puedes darte el lujo de ser un estúpido…
El regaño fue tan explícito y directo que percibí cómo me ruborizaba. Mi cabeza estaba hecha un verdadero caos. Ansiaba probar un noviazgo sin morbo físico. Necesitaba desahogarme…
Tenía muchos conocidos, pero ninguna amistad verdadera. ¡Cómo me hacía falta alguien en quien confiar!
El único amigo que tuve en la escuela preparatoria embarazó a su novia. El padre de la chica, que era policía, le exigió casarse, a lo que él se negó rotundamente, pero una semana después fue detenido por tres agentes judiciales que le dieron una paliza terrible y lo amenazaron de muerte. Mi amigo me contó todo llorando. Tenía la cara hinchada y un brazo roto. Lloré con él su inverosímil pesadilla. No podíamos creer que algo así pudiera ocurrir en esta época. A los pocos meses de casado abandonó a su esposa y se largó a otro país. Nunca más volví a verlo…
—¿Estás escuchándome, Efrén?
Respingué.
—Disculpe, señor —y al hablar detecté la boca seca.
—¿Te ocurre algo?
—No… es sólo que… —agaché la cabeza con verdadero pesar—. Los muchachos sufrimos mucho por tener que controlar un poderosísimo deseo que surge involuntariamente desde lo más profundo de nuestro ser. Además, es muy difícil remar contra la marea. Los medios de comunicación nos manipulan terriblemente. ¿A qué hombre no le llama la atención una mujer hermosa, semidesnuda, sin importar lo que promociona? La mente de los jóvenes está llena de escenas en las que los galanes conquistan a las muchachas y éstas se dejan seducir rápida y apasionadamente. Apenas se conocen y ya están en la cama. La televisión y el cine alaban el sexo ilegal y lo presentan como lo más extraordinario de la vida; las canciones modernas, los mismos profesores y amigos, todo en el ambiente nos grita para que demos rienda suelta a las pasiones…
Hubo un largo silencio. Ninguno de los dos hizo nada para romperlo. Asaf Marín debía reconocer que yo también tenía razón.
—No todos los adolescentes presentan la misma respuesta a ese bombardeo publicitario —comentó jugueteando con la pluma—. La intensidad del impulso sexual varía entre uno y otro.
—Tal vez… pero para que yo pueda aguantar tanto, necesitarían castrarme.
Los dos reímos espontáneamente, sinceramente.
—El sexo en la juventud es la emoción más fuerte que puede sentirse. Yo no lo censuro. Sería demasiado osado de mi parte pretender dar reglas que funcionen para todos. Cada joven debe decidir RESPONSABLEMENTE su postura. Sólo recuerda que no poder esperar en pos de una mayor gratificación es un síntoma de infantilismo.
—¿Y si no puedo dominar mi natural infantil? —pregunté en son de broma.
—Bueno —contestó para mi asombro—, partiendo de una base estrictamente científica y terapéutica, si no se quieren tener secuelas negativas todo acercamiento sexual prematuro inevitable debería cumplir con tres requisitos básicos. En primer lugar, estar enmarcado por un gran amor. Sólo el amor daría a la experiencia su dimensión adecuada, además de que permitiría a la pareja tomar la decisión justa si existe alguna complicación. En segundo lugar, hacerse en buenas circunstancias, relajadamente, sin prisas, en un sitio perfectamente cómodo que no ofrezca peligros. Los episodios apremiantes suelen llevar consigo una fuerte carga de temor y convertirse en una aventura traumática. En tercer lugar, estar exento de remordimientos; los efectos de la culpa podrían echar a perder ese momento y toda tu vida posterior. Con ojos de niño ansioso te parecerá fácil cumplir los tres requisitos al mismo tiempo, pero la verdad es que es sumamente difícil.
—Será más difícil abstenerse.
—Como todo en la vida, es cuestión de querer o no querer. Has probado muchas cosas. ¿Por qué no pruebas otra forma de pensar? Transmuta tu energía sexual hacia nuevas actividades. Llena tus horas de tareas gratificantes. Haz deporte intensamente, lee mucho, entrégate apasionadamente a una actividad creativa como escribir, pintar, esculpir, oír música, componer, bailar, armar modelos a escala o cualquier otra ocupación en la que tu espíritu se relaje y las intensas energías de tu interior se transformen en bellas creaciones artísticas. Hállale sentido a tu vida. Encuentra la misión que se te ha encomendado y lucha por ella sin más preocupación. Tu pareja llegará sola, cuando menos la esperes; ten confianza en eso y, mientras tanto, haz algo por ti. Te enamorarás justo de la persona que mereces, según los méritos que hagas ahora. No puedes perder tiempo desgastándote en aventurillas peligrosas y dañinas cuando tu persona necesita tanta superación. Muchos hombres casados confiesan que el fantasma de otras mujeres con las que yacieron en el ayer se les aparece (mentalmen¬te) al estar con sus esposas, propiciando las comparaciones e impidiéndoles una entrega total. No llenes de basura tu subcons¬ciente. Llénalo de ideas poderosas. Hallarás grandes obstáculos, es cierto, pero nadie llega a la punta del Everest por casualidad. Si deseas lograr una meta importante requerirás convicciones firmes, planeación cuidadosa y energía para evitar las circunstan¬cias que te harán caer. La diferencia entre los grandes hombres y los mediocres estriba en que los primeros han imaginado la clase de vida que quieren y se han planteado un código de normas para conseguirla. No eres un animal sexual, como la publicidad quiere hacerte creer. Ellos excitan a la gente para vender. Saben su cuento. Aprende a decir NO a las presiones de otros y verás lo bien que te sentirás al manejarte según tus principios. Que nadie te manipule en el aspecto más íntimo. Si tu entorno es demasiado asfixiante, cambia de amistades. Es más fácil de lo que piensas. Rodéate de gente que tenga los mismos valores que tú y convéncete de que eres una persona de gran importancia. Los jóvenes que se mantienen firmes, que se niegan a jugar con los demás, a beber alcohol, a fumar, a tener sexo por simple placer, a hacerse daño a sí mismos, no son maricones, como suelen gritarles los demás, SON VERDADEROS HOMBRES DE LOS QUE CADA VEZ HAY MENOS. No porque seas varón tienes derecho a degradarte. Es posible que a la mujer que te ame no le importe (en apariencia) tu pasado y te perdone todo, pero es un hecho que ella siempre valorará tu entereza, tu integridad, tu autoestima… Y no puedes darte el lujo de perder eso sólo porque es muy agradable eyacular…
El deseo de no conformarme se había reducido a nada. Me hallaba con la cabeza sumida en el pecho. Unas ardientes tenazas me apretaban el cuello y gotas de agua se arremolinaban por salir de mis lagrimales.
—Casi ningún joven entiende ese tipo de conceptos —susurré aniquilado.
—No son “conceptos”, Efrén, son “VALORES”. Los valores son aquello que mantiene en pie a la sociedad, permite la unión de las familias, le da sentido a la amistad y al amor. Los valores no tienen que entenderse; simplemente se acogen en el corazón y se viven.
Me llevé ambas manos a la cara y froté mis mejillas con fuerza. No podía detener las imágenes mentales de mis anteriores yerros. ¡Cómo había desperdiciado el tiempo, de qué manera le había fallado a mi madre, cuánto daño había hecho a las jovencitas que se enamoraron de mí…!
(—Vamos a casarnos, Efrén. Te lo suplico.
—Sí, Jessica. Pero todavía no. Hay que hacer las cosas bien.
—¡Estoy embarazada! ¿No te das cuenta?
—Pues aborta. Lo que tienes dentro es un simple quiste. Sácalo antes de que sea demasiado tarde.
—¡Es un hijo nuestro!
—Te equivocas. Es sólo una mórula. Ni siquiera tiene alma.
—¿ Cómo puedes estar tan seguro… ?
Y el llanto dolorido de mi novia, tirada en el suelo como un guiñapo, abrazándome las piernas…)
Apreté los párpados fuertemente tratando de controlar esa congoja. Era demasiado peso atado a mi espalda, demasiado arrepentimiento en mi conciencia.
El doctor caminó hacia mí y puso una mano sobre mi hombro en señal de aliento.
Debajo de esa mano de apoyo me vi como un niño desamparado y sentí que mi ser entero se partía de un tajo, pero inhalé muy hondo y no permití que se me escapara ni una sola lágrima.

7
EL PAPEL DE LOS PADRES.

Salí del consultorio como una araña que escapa a rastras de su madriguera recién fumigada.
Eran ya las tres de la tarde. Dhamar había cerrado el cancel exterior en espera de que terminara la última consulta para ir a comer. Llenó mi recibo sin decir una palabra; luego me dio las gracias y se despidió con una sonrisa de cortesía. Atravesé el dintel lentamente y me encontré de pie en la calle viendo pasar coches, mujeres, hombres, inmóvil como un vagabundo que no sabe, ni quiere saber, el rumbo que ha de tomar. A los pocos minutos salió Dhamar, pasó junto a mí y echó a caminar por la acera resueltamente.
Sin darme tiempo a pensarlo, la seguí. Necesitaba sobremane¬ra hablarle, pero mi especial estado de ánimo me impedía desen¬volverme como otras veces. Se detuvo en una esquina en espera del cambio de luz del semáforo.
—Dhamar —proferí—; disculpa tantas molestias, pero, ¿me podrías recomendar un sitio cercano para comer?
La muchacha se volvió con naturalidad.
—Claro. En esta zona hay varios restaurantes buenos. Depende de lo que apetezcas.
—¿Por qué no lo escoges tú —Ia interrumpí angustiado— y me permites invitarte?
Negó con la cabeza.
—Lo siento. Tal vez otro día.
—Por favor —imploré con verdadera avidez—, necesito mucho desahogarme con alguien.
Hizo un gesto de extrañeza y me observó desconfiada.
—Lo siento…
Y al cambio del semáforo echó a caminar. Dudé por un se¬gundo, pero sólo por un segundo. Caminé tras ella.
—No me lo tomes a mal. Me gustaría intercambiar ideas con una muchacha joven como tú… Si me atreviera a preguntar a al¬guna amiga sus opiniones respecto a problemas íntimos segura¬mente pensaría que trato de insinuarle algo. Contigo es diferente porque no te conozco. Ignoro si eres casada, viuda o comprome¬tida. Lo único que sé es que me inspiras una gran confianza y que estás aquí justo ahora que estoy pasando por esta crisis.
Llegando a la otra acera se detuvo. Su mirada se suavizó al detectar un viso de honesta tribulación en mi rostro.
—¿Te gusta la comida china? —preguntó.
Sonreí y me encogí de hombros.
—Lo que tú quieras está bien.
—¿Visitan muchos pacientes solteros al médico? —pregunté en cuanto nos sentamos.
—Muy rara vez.
—¿Y sabes cuál es la razón por la que vine yo?
—No… Y no tienes que decírmela.
—Pero quiero hacerlo.
En verdad era una situación asaz extraña. Ambos lo sabíamos, y eso le daba al momento un toque mágico y peligroso.
—Muy bien… Te llamas Efrén, ¿verdad? ¿Por qué viniste a ver a un terapeuta sexual?
La muchacha no se andaba con rodeos.
—Pues porque… —me detuve como el niño que se halla frente a la vitrina abierta después de implorar un dulce, dándose cuenta de que en realidad no se le antoja ninguno—. Me he percatado de que mis ideas respecto al sexo prematrimonial son equivocadas y me causan daño. Por lo que… bueno, no me mires así, no soy degenerado ni pervertido. La mayoría de los jóvenes pensamos lo mismo y te aseguro que hay muy pocos deseosos de cambiar como yo. Por eso vine.
Dhamar asintió, tratando de leer entre líneas la verdadera razón de todo eso. Ni yo mismo la sabía.
El mesero, mitad oriental, mitad latino, se acercó para mos¬trarnos la carta. Después de echar un vistazo al ininteligible menú, opté por ordenar un platillo convencional. Ella, en cambio, pidió otro que sólo pronunciarlo resultó una proeza.
—Llevo tres años trabajando para el doctor Asaf —comentó— y me he dado cuenta de que siempre investiga los antecedentes familiares de sus pacientes. Dice que los arquetipos sexuales son algo que se aprende desde la más tierna edad.
—Pues a mí no me preguntó nada de eso. Se limitó a darme una cátedra tamaño regio.
Sonriendo acomodó su servilleta de tela sobre las piernas y, mientras lo hacía, preguntó en tono casual:
—¿De veras hizo eso?
Asentí, y entonces ella continuó:
—Pues tal vez tú mismo puedas hallar algo útil si analizas las influencias que tuviste en la niñez y adolescencia.
Era un buen comienzo para entablar comunicación. Acepté el juego.
—No recuerdo haber recibido ninguna enseñanza sexual. Sé que mi padre fue un gran hombre, pero no lo conocí. Mamá cometió un error, del que se arrepintió toda la vida, volviéndose a casar con otro sujeto que, aunque al principio parecía muy cortés y varonil, resultó alcohólico. El tipo nos hizo la vida de cuadritos. Un día cometió un delito… terrible y lo metieron a la cárcel.
—¿Tienes hermanos?
¡Maldición! Ése era precisamente el único tema que me disgustaba tocar.
—No —mentí y continué hablando para evitar que indagara más—. Mi madre siempre trabajó en grandes empresas y llegó a ser secretaria de dirección general. Sus ocupaciones eran tan absorbentes que convivíamos poco. Se iba muy temprano y en la noche, cuando volvía, apenas tenía ánimo para intercambiar un par de palabras antes de quedarse dormida. A ella nunca le gustó hablar de sexo. Y yo, jamás le pregunté. En la adolescencia mi única fuente de información fueron amigos, que estaban peor informados que yo, y profesores de biología, que promovían ampliamente la práctica del sexo entre nosotros.
Dhamar no se mostró muy de acuerdo.
—Pues yo no recuerdo a ningún maestro recomendándole a sus alumnos practicar el sexo.
—Lo hacen indirectamente —expuse con mayor aplomo y desenvoltura—. En las escuelas ordinarias comienzan enseñando el funcionamiento hormonal, luego detallan los pormenores ana¬tómicos del coito, el proceso de embarazo, y culminan con las deducciones sobre planificación familiar explicando cuidadosa¬mente el uso de anticonceptivos. Los actuales planes de estudio están exentos de información respecto a la problemática que causa el sexo prematuro. En las aulas se enseña CÓMO tener relaciones sexuales en vez de CÓMO NO tenerlas. Los jóvenes de hoy son curiosos, inquietos. Recuerdo que mis amigos y yo teníamos toda la teoría, sólo faltaba ponerla en práctica y uno por uno lo fuimos haciendo.
Dhamar se había quedado muy quieta escuchándome.
—Tienes razón. No lo había pensado. Pero lo que acabas de decirme refuerza la idea de que en el hogar debe suplirse la carencia de información que tienen los muchachos, incluso (o sobre todo) los que van a la escuela, respecto al ejercicio digno y honrado de la sexualidad.
Esa conversación me estaba resultando casi tan provechosa como la que tuve con el doctor, a diferencia de que no me causaba tanta aprensión. Sin embargo, comencé a sentir cierta tristeza al comprobar paulatinamente que mi madre tenía algo de culpa en lo que me pasaba.
—En mi hogar nunca ocurrió eso —comenté—. Es posible que los pocos consejos de mamá me hayan orillado, sin querer, aún más a la sensualidad. Ella siempre me dijo, desde mi infancia, que debía madurar, dejar de ser niño y comportarme como el hombre que ya era. Crecer se volvió una de mis principales metas. De alguna forma detestaba ser un adolescente insignifi¬cante. En la sociedad el concepto de adultez está estrechamente relacionado con el sexo. Todas las personas mayores se acuestan con sus parejas. La principal sensación que recuerdo de mi primera relación sexual era la de que al fin era un hombre. Los padres nunca se dan cuenta de la forma en que perjudican a sus hijos con esa urgencia de verlos crecer rápido. Hay etapas muy hermosas que los jóvenes dejan atrás sin haberlas disfrutado plenamente por culpa de sus padres.
El mesero llegó y colocó los platos.
—¿Se les ofrece algo más?
—De momento, no.
—Yo acostumbro dar gracias antes de comer —dijo Dhamar—. ¿Te molesta?
—Por supuesto que no.
Ignoraba si iba a proceder a hacer alguna ceremonia ritual extraña, pero simplemente inclinó su rostro y cerró los ojos unos segundos.
“Bueno”, me dije, “algún defecto tenía que tener.”
—Hay algo que es sumamente importante, Efrén —comentó inmediatamente después, al tomar una fritura de harina y comen¬zar a juguetear con la mostaza—. Se lo he escuchado decir al doctor Asaf varias veces. Las ideas sobre cómo relacionarse con el sexo opuesto se forman en la familia y se aprenden más por la contemplación de las obras paternas que por los consejos. Cuando alguien en su niñez presencia un buen modelo de amor conyugal, adquiere una gran confianza en la unión de la pareja y aprende a valorar el sexo como un acto trascendente. En cambio, si un niño observa discusiones o rompimientos maritales, crece con la idea de que casarse sería un gravísimo error, menosprecia las relaciones íntimas y satisface su necesidad de amor con aventuras superficiales.
No sé qué sentimientos privaban en mí al escuchar esas palabras. Frustración, pena, amargura. Tal vez los tres. Era curiosa la forma en que me enteraba del origen de tanto desen¬freno. En lo más íntimo de mi ser yo no confiaba en el matrimo¬nio, había padecido mucho viendo sufrir a mi madre temerosa de que su ex marido la encontrara y lo menos que deseaba era enzarzarme para siempre con alguien.
—Yo no tuve un buen modelo de amor conyugal —confesé y mi voz sonó ligeramente trémula, por lo que Dhamar detuvo el movimiento de sus cubiertos para mirarme—. Mi padrastro era alcohólico —repetí—, a veces golpeaba a mamá y… —lo que diría a continuación era algo que nunca le había confesado a nadie pero que repentinamente, y sin saber por qué, quería sacarlo de mí como si se tratara de escupir una hierba amarga—, mi hermana mayor, Marietta, falleció accidentalmente al irse de la casa huyendo de él…
Todo el rostro de Dhamar era un signo de interrogación. A cualquiera hubiera halagado ser escuchado de esa forma. A mí me aniquiló.
—Yo tenía escasos seis años —continué—, pero me acuerdo muy bien de cómo mi padrastro Luis rompía los muebles, lanzaba maldiciones y pateaba la puerta de la habitación donde nos escondíamos. Mamá nos abrazaba con fuerza y susurraba que nos amaba, que éramos su motivo de vivir, que nos necesitaba, y los tres llorábamos. Creo que a Marietta y a mí nos asustaba más verla a ella convertida en una niña indefensa que saber que nuestro padrastro, enloquecido, quería matarnos —me aclaré la garganta para evitar que se me quebrara la voz-. Jamás volvimos a ver a mi hermana después de que se fue… ¿Adonde pudo haber ido una niña de once años? Aparentemente se la tragó la tierra. Algunos años después supimos que había muerto…
Dhamar bajó los ojos apenada por cuanto acababa de escuchar. Trató de decir algo, pero se interrumpió. No tenía caso tratar de atenuar el dolor de algo que apenas era posible expresar con palabras.
—Realmente las actitudes de los padres tienen mucho que ver en la felicidad posterior de sus hijos —agregué.
—Mi caso es diferente —comentó como queriendo corresponder a mi espontánea sinceridad con la apertura total de sus confiden¬cias—. Papá es sumamente estricto. Hasta la fecha suele advertir¬me, con amenazas y regaños, que tenga mucho cuidado de dar un mal paso. Es cruel en sus advertencias, a veces me insinúa qu’e soy una perdida. Cuando llego tarde a la casa me pregunta con quién he estado y qué he hecho con él. Si le rebato implorándole que tenga confianza en mí, hace grandes aspavientos poniendo en tela de juicio mis palabras. Te confieso que para darle una lección más de una vez he estado dispuesta a acostarme con el primero que me lo proponga, pero la presencia de mi mamá me lo ha impedido. Si yo desafiara a mi padre ella estaría en medio de la tragedia. Mamá es una mujer dulce y tierna, ha sabido darme confianza. Sin suficiente autoestima los chicos sé arrojan a la marea sexual creyendo que en ella hallarán la seguridad que les falta.
Por mi mente cruzaba un cartelón escrito con una sola frase, contundente y dura: “Los padres no se dan cuenta de la enorme necesidad de amor que tienen sus hijos adolescentes “.
Tratando de controlar el exceso de emotividad que me sobrecogía, tomé una servilleta de papel y comencé a doblarla. Luego, imitando el volumen bajo y el tono íntimo de Dhamar, confesé:
—Un muchacho es capaz de hacer casi cualquier cosa con tal de sentirse querido y aceptado. Cuando mi hermana huyó, mamá y yo nos mudamos a un poblado rural con la esperanza de no volver a ver jamás a su esposo. Desde muy pequeño me quedé totalmente solo. Mamá duplicó su horario de trabajo para tener mayores ingresos y en cuanto crecí un poco busqué desesperada¬mente la seguridad de un amor sincero en el cuerpo de mi primera novia. Posiblemente, si hubiera tenido un hogar distinto, con un mínimo de aceptación y cariño, yo no hubiera necesitado tanto el calor femenino a esa edad.
Como ambos permanecíamos con nuestros platos casi intactos, el mesero se acercó para preguntar si nos había desagradado algo. Le contestamos negativamente y comenzamos a comer, pero ni ella ni yo teníamos hambre ya.
—¿Sabes? —agregué después—. Supongo que la revolución sexual busca como prioridad infundir confianza, lograr que las parejas se entiendan mejor, pero esto debe de ser un poco en¬gañoso, porque la mayoría de las mujeres obtiene malos resul¬tados en sus primeras experiencias. Muchas arrastran traumas que sólo se solucionan con el paso de los años, a base de muchos encuentros íntimos, al lado de una pareja comprensiva.
—Has tocado un punto neurálgico —aprobó Dhamar—. La mayoría de los hombres se desespera porque quieren que su pareja reaccione igual que ellos y no se dan cuenta de que esto es imposible. Casi todas las niñas y jóvenes son acosadas por hombres en el aspecto sexual, desde la forma más sutil hasta la más violenta; sólo que es algo que siempre se calla. Las mujeres aprendemos que somos vistas como objetos de placer; se nos infunde miedo; las que han tenido experiencias tristes adquieren pánico, otras desarrollan complejos de culpa, y el conjunto de esos antecedentes más tarde las bloquea… El hombre machista, si es soltero, termina desechando a su novia tildándola de “frígida”, y si es casado, pocas veces indaga las frustraciones de su mujer y, al no actuar con amor y paciencia, sólo consigue agravarlas.
Me quedé callado. Concluí mentalmente que la revolución sexual es un ídolo de barro, una falsa bandera que desorienta a los jóvenes. No hay nada de revolucionario en saltar de cama en cama. Eso se ha hecho desde milenios atrás. La libertad, la autoestima, la autonomía que tan legítimamente reclamábamos, debían lograrse por otros métodos. El sexo no servía para eso. A mí me constaba.
No pudimos comer ni siquiera la mitad de los platillos. Consideré la idea de pedir el mío para llevar, pero me pareció inadecuado.
Nos pusimos de pie. Extraje de mi cartera la tarjeta de crédito que mamá me había obsequiado y pagué.
—Gracias por haber aceptado mi invitación.
—La agradecida soy yo —contestó—. No es usual que alguien comparta sentimientos tan íntimos con una persona de la que ni siquiera sabe si es casada, viuda o comprometida.
Reímos.
—No eres nada de eso, ¿verdad?
Movió la cabeza sin dejar de sonreír.
—¿Me hablarás por teléfono?
—Por supuesto…
Aquella noche dormí con el pensamiento puesto en ella. Lo más curioso era que su imagen estaba exenta de atributos sexua¬les. Me había acostumbrado a clasificar a mis amigas por el potencial que tenían de acostarse conmigo y, sobre todo, por el tamaño de sus senos y caderas. Pero de Dhamar no recordaba otra cosa que sus ojos profundos y su delicada voz. Quedaba fuera de mi cuadro taxonómico y eso me enloquecía.
A la mañana siguiente salí en busca de trabajo. Repartí más de doce solicitudes movido por una energía inmensurable. Seguí haciendo lo mismo día tras día, entusiasmado con la idea de emprender un verdadero cambio en mi modo de vivir. Me comuniqué con ella varias veces y sus palabras de aliento se convirtieron en el combustible que me movía a crecer. Cuando quince días después fui aceptado en un banco como cajero, había tocado ya más de treinta puertas distintas.
La primera llamada telefónica que efectué desde el edificio de capacitación de mi nuevo empleo fue a la oficina del doctor Asaf. Le dije a Dhamar que me urgía verla cuanto antes, argumentando, sin ser cierto, que le había escrito una carta muy importante. Se mostró muy entusiasmada por leerla. La invité a cenar y aceptó, advirtiéndome que esta vez no se me ocurriera llevarla a un restaurante chino.
Tan pronto como llegué a casa después de mi primer día de trabajo, lleno de alegría subí a saludar a mamá, pero la encontré dormida, con un libro en la mano. Se lo retiré cariñosamente y la besé en la frente; apenas se movió, como agradeciendo entre sueños el rasgo. Tomé unas hojas de su escritorio y me dirigí a la mesa del comedor para escribir a Dhamar la carta prometida.
En la casa privaba un silencio total.
Puse una hoja en blanco frente a mí y antes de empezar comencé a juguetear con la pluma. Me resultaba arduo deshilar la madeja de ideas nuevas y difícil desenmarañar los sentimientos del corazón; era increíble que, con mi experiencia en seducir mujeres, tuviera tan enorme dificultad para redactar algo para la primera que quería bien.
El timbre de la calle sonó. ¿Quién podría ser?
Caminé a la puerta, pero antes de abrir un extraño presenti¬miento me detuvo.
Subí a grandes saltos hasta el primer piso para espiar por la ventana que daba a la calle.
Una daga helada de marfil me atravesó la cabeza.
¡Era Joana, y venía acompañada de sus padres!
Me oculté para que no me vieran. Volvieron a llamar. Deses¬perado cerré un puño buscando una solución.
“¡La señora Adela!”, grité para mí.
Corrí al cuarto de servicio y toqué vigorosamente.
La criada salió envuelta en una horrible bata a rayas.
—Adelita, por favor, ayúdeme. Allá afuera hay unas perso¬nas. Salga a ver qué quieren y dígales que no hay nadie en la casa.
El timbre volvió a sonar.
—¡Apúrese, antes de que despierten a mamá!
Adela salió. Espié por las persianas la breve conversación que sostuvo.
¿Qué significaba eso, Dios mío…?
Al cabo de unos minutos la señora Adela entró a la casa. La interrogué ávidamente:
—¿Qué pasó? ¿Dejaron algún recado?
—Dijeron que vendrían más tarde, o mañana.
—¿Nada más?
—Que tenían urgencia de hablar con su mamá y con usted…
Me sostuve la cabeza como si estuviese a punto de caérseme. ¿Era posible…? ¿Hice el amor con una mujer que ahora intentaba nacérmelo pagar caro…? Con toda seguridad había quedado embarazada de mí… o tal vez no de mí. ¿Era Joana tan impre¬sionantemente estúpida o tan terriblemente audaz…?
—Gracias, Adela. Puede subir a dormir.
—Hasta mañana, joven.
Volví a la mesa del comedor hecho una masa de preocupación, soledad, miedo, tristeza…
Tardé mucho antes de poder iniciar la carta a Dhamar.
Lo que redacté esa noche fue arrancado de lo más hondo de mi ser. Manché el papel con las lágrimas que rodaron por mis mejillas apenas comencé a escribir y con el sudor de mis dedos que empapó la pluma en cuanto la empuñé. Fue como meter la mano a la bóveda donde se guarda la esencia del sentimiento para limpiar de sus paredes las pústulas adheridas. Cuando terminé de escribir me quedé contemplando la carta como si supiera que estaba frente al parteaguas de mi vida.

8
ENAMORARSE.

Escogí un lugar alejado de las ruidosas avenidas, con luz tenue, música viva y abundante ornamentación vegetal. Cuando la pianista descansaba, el sonido del agua al caer y la tenue brisa de la fuente multicolor del restaurante nos hacían respirar cierto vapor agreste.
La cena fue buena pero ligeramente escasa.
Al terminar de comer, Dhamar alzó su copa y la tocó con la mía:
—Salud, por tu nuevo trabajo y por el gusto de estar juntos esta noche.
Respondí al brindis en silencio, mirándola fijamente. Su boca pequeña, sus dientes perfectos, sus agudas pupilas, toda ella me hacía sentir atracción y mesura a la vez. ¡Qué enloquecedora sensación y qué indómito e incongruente estado de ánimo me embargaban! Tragué saliva y, apartando momentáneamente la vista, extraje de mi saco la hoja doblada.
—Es la carta que te escribí.
Su talante se iluminó con una sonrisa.
—Creí que no pensabas dármela… ¿Puedo leerla?
—¿Ahora?
—¿Por qué no?
—En ese caso, me gustaría leértela yo…
—Claro.
Me la devolvió y puso sus codos sobre la mesa en un gesto de infantil impaciencia.
Comencé la lectura con voz temblorosa y ella me escuchó atentamente. Poco a poco mi turbación se fue tornando en emotividad. Era una carta muy importante, y ambos lo sabíamos. Tal vez por eso, muchos años después, cuando las circunstancias así lo permitieron, me atreví a pedirle que me la devolviera.
Aún la conservo como uno de los más valiosos testimonios de mi transformación.
Dhamar:
Un profundo sentimiento de amargura y desamparo se ha apoderado de mí esta noche.
Me gustaría que pudieras entrar en mi cabeza para com¬prender mejor esa revolución indómita, imposible de plasmar en una hoja de papel…
No me atrevo a decir que te amo. Tal vez lo justo sería decir que necesito amarte. Lo necesito desesperadamente.
El amor debe ser algo muy serio y yo siempre jugué al enamorado. Hacer eso corrompe el alma y malacostumbra al cuerpo. Convierte la relación hombre-mujer en algo mecáni¬co, burdo, aprendido, como se aprenden las tablas de multi¬plicar o memorizan los datos de una clase inútil.
Mis compañeras de lecho solían hacer la misma exclama¬ción después de la aventura. “¿ Y esto es todo ? ¿’Por esto tanto alboroto? ¿Por algo tan insulso se polemiza así?”
Decepcionado por el concepto del amor que conocí, me dediqué a explotarlo, buscando más y más placer en él, empinándome en un barril sin fondo, metiendo las manos y la cara en esas aguas por las que navegaba, cegado por su fetidez y turbiedad. El clímax, físico era muy similar a una pequeña muerte, algo poderoso y enajenante pero efímero y corto. Después de experimentarlo, el encanto desaparece y sólo quedan dos cuerpos.
Entonces me di cuenta de que mi barco se hundía en un pantano y que yo me hundía con él. Y el doctor Asaf apareció en mi vida. Y apareciste tú… Ahora he llegado a creer que las aguas del verdadero amor deben tener otro color y otro aroma y que mi barco no debe hundirse.
Soy un experto en amores, pero no conozco el amor. Desde hace varios años me he burlado de ese sentimiento “ciego” y sin sentido calificándolo como algo pueril, idealistay bobo que sólo los niños pueden inventar, pero y a no quiero burlarme, ya no puedo hacerlo, ¿ me entiendes ? Pensando en ti he imaginado lo extraordinario que debe de ser dar todo a cambio de nada, desear lo mejor para la persona amada, disfrutar con su alegría y llorar con sus tristezas, permanecer a su lado en la adversidad para darle una frase de consuelo, de ánimo, de apoyo; entregar el alma y el corazón sin condiciones, sin pedir nada a cambio, por el simple gusto de darse, por la simple alegría de amar…
No me juzgues de impulsivo al hallarte con lo único que realmente intento decirte en esta carta: si alguna vez llegó a amar a una mujer de esa forma me gustaría que fueras tú…
Te siento conmigo, Dhamar, y eso me da fuerzas, pero también me atemoriza. Porque si me equivoco esta vez, creo que nunca más seré capaz de levantarme.
Efrén…
El rostro de Dhamar estaba abstraído. Me,observaba con la boca ligeramente abierta… Después de unos segundos agachó la cabeza sin saber qué decir. Era la primera carta emotiva que yo escribía en mi vida y, tal vez, la más sincera que ella recibía.
—Cuando te conocí me diste una impresión distinta. No creí que fueras tan sensible.
Su mano estaba sobre la mesa. Me imaginé tomándola para acariciarla, pero permanecí quieto. Era curioso que una simple mano me pareciera tan inalcanzable cuando en decenas de ocasio¬nes toqué fácilmente partes mucho más íntimas del cuerpo de otras chicas.
—¿Cuántas novias has tenido? —preguntó. Me encogí de hombros con una sonrisa triste.
—Jamás le he pedido a una chica que sea mi novia, pero son bastantes con las que he tenido romances…
—¿Así nada más?
Asentí.
—Sí… El noviazgo está pasando de moda. ¿Lo has notado? Ahora cuando dos jóvenes se gustan simplemente salen juntos, se besan y se demuestran su amor sin declaraciones o formulis¬mos.
—¿No te parece que estás generalizando?
Era cierto. Seguramente Dhamar no permitiría ser abrazada o besada por un muchacho “así nada más”. Miré al ventanal y mi vista se quedó fija por un tiempo, pero sin observar el lago del exterior.
—¿ Qué somos nosotros, Efrén ? —me preguntó Jessica con lágrimas en los ojos pocos días antes de que supiera que estaba embarazada.
—Somos lo que tú quieras. No nos unen títulos ni etiquetas preconcebidas, nos une la atracción, el cariño, y eso es lo que importa.
—Me tranquilizaría pensar que al menos somos novios.
—Piensa lo que quieras, pero a mí ese vocablo me sigue pareciendo cursi y pasado de moda.
Con Dhamar el término adquiría otro matiz, se convertía en un reto, un anhelo, una línea divisoria. Con ella me sentía incapaz de propasarme.
—¿Y tú? —le pregunté— ¿Cuántos “novios” has tenido?
—Dos. Con el último duré casi tres años, pero después de leer un artículo que hablaba sobre noviazgo en la revista del doctor Asaf terminé con él. Lo nuestro estaba muy lejos de ser una relación constructiva.
—¿Cómo dices? ¿El doctor Asaf escribe una revista?
—La dirige y edita. Es muy buena. Se llama Ideas Prácticas sobre Sexualidad.
—¿Qué clase de ternas aborda?
–Celibato, unión libre, masturbación, pornografía, infideli¬dad, matrimonio, orgasmo.
Vaya —suspiré- . Suena interesante Me gustaría leerla.
—Te conseguiré algunos ejemplares, si quieres. Valen la pena. Además, hay que aprovecharla porque seguramente mi jefe dejará de producirla en cuanto se vaya de la ciudad. Desde hace unos meses está muy misterioso. Nadie sabe a qué se deba su cambio, pero ha comenzado a transferir pacientes, a reducir sensiblemente su número de compromisos y a vender todos sus bienes.
—Qué extraño…
El mesero me hizo llegar el vaucher de mi tarjeta de crédito autorizado; firmé, corrí la silla de mi invitada y la ayudé a ponerse su abrigo.
Caminamos juntos atravesando el restaurante. Ella se colgó de mi brazo como una dama y eso me hizo sentir como un caballero. No era lo usual para mí.
Salimos a la quietud de la noche. El canto de los grillos era lo único que alteraba el silencio nocturno. Mi automóvil estaba estacionado a unos cien metros y para llegar a él había que atravesar un enorme prado alumbrado por farolas de bola. Dhamar llevaba la vista fija en el césped mientras daba pequeños pasos como si buscara un objeto perdido.
—Me agradas, Efrén.
—Y tú… —pero no pude continuar—. ¿Sabes? Nunca en el futuro volveré a entregarme físicamente sin estar enamorado. Ahora creo que el sexo y el amor son una misma entidad indivisible y que sin uno el otro no está completo.
—Yo también pensaba así, pero ya no…
¿Había oído bien? ¡El agua está compuesta de oxígeno e hidrógeno y se necesitan ambos para conformar el líquido vital! ¡Ella no podía estar en desacuerdo con algo que me había costado tanto trabajo comprender!
—El sexo es sexo y el amor es amor, Efrén. No hay interrelación entre ellos; son cosas distintas.
—Bueno, sí… pero ninguno de los dos está completo sin el otro, ¿no es así?
Tardó unos segundos en contestarme.
—En la revista del doctor leí que ambos son independientes y poderosos, aunque relativamente inofensivos cuando se pre¬sentan solos, pero al combinarse propician una explosión atómica de magnitudes inverosímiles. Y que es mucho más peligroso fusionarlos equivocadamente que hacer uso, o abuso, de alguno de ellos por separado.
—Pero la energía nuclear sirve lo mismo para destruir que para construir.
—Todo en grado extremo.
—Pues yo no volveré a “usar” el sexo y el amor individualmen¬te. Ya me cansé de vivir a medias. Estoy decidido a luchar por conocer algún día esa reacción atómica.
—Ten cuidado.
Caminamos en silencio unos pasos más. Repentinamente me detuve. ¡En verdad estaba deseoso de iniciar una relación distinta! Mi amiga me miró extrañada parándose a mi lado.
—¿Te ocurre algo?
—Sí… Es muy raro. Necesito que me ayudes…
—¿De qué se trata?
—Ignoro cómo debo comportarme… Nunca antes había estado enamorado.
No desvió la mirada. Al contrario, me escrutó cuidadosamente como queriendo leer en mis ojos la veracidad de mis palabras.
—Dhamar, quiero que seas mi novia.
—¿No te parece un poco precipitado?
—En lo absoluto. Estoy perfectamente seguro de lo que siento…
Fue hasta entonces que bajó su rostro titubeante.
—Me gustas, Efrén. Pero no a ese grado todavía. Seamos amigos primero, démosle su tiempo a la relación.
—¿Su tiempo?
Yo no sabía de tiempos. De hecho la lentitud era lo primero que solía evitar al seducir. Mi frase favorita era: “Cuanto más rápida es la conquista, mejor es el conquistador”. Ahora me daba cuenta de una verdad mayor, fundamental: El hombre realmente enamo¬rado es capaz de esperar cuanto sea necesario.
Asentí.
Esa noche, al despedirnos, Dhamar depositó un suave beso en mi mejilla. Correspondí impresionado sin imaginar la magnitud de la explosión que ese gesto desencadenaría en mi vida.

SEGUNDA PARTE.
SEXO POR AMOR.

1
LOS ERRORES DEL NOVIAZGO.

Las molestias de mi enfermedad desaparecieron totalmente antes de que terminara el tratamiento y nunca volví a sufrir una recidiva.
—Si tu sistema linfático reacciona bien —me comentó el doctor Asaf por teléfono—, tal vez tengas la suerte de quedar totalmente curado.
Así fue. Pero por precaución me practiqué nuevos análisis y, sin hacer cita, le llevé los resultados al médico.
No me saludó de mano, cual es propio hacerlo con los pacien¬tes, sino brindándome un abrazo como sólo se estila entre amigos. El gesto me inspiró la confianza suficiente para comentarle que había iniciado un cambio de actitud respecto al sexo, que había conseguido un empleo y que posiblemente me había enamorado de una muchacha por quien NO sentía una atracción preponderan-temente física.
—Ella es…, ¿cómo le explicaré? —hallé la frase exacta—: más elegante que bonita y más inteligente que sumisa.
Se mostró animado, satisfecho, risueño. Hizo bromas respecto a los peligros de que esta vez fueran las chicas quienes se apro¬vecharan de mí. Terminó informándome que muy pronto se iría de la ciudad y pidiéndome que, aunque ya no requiriera de sus servicios médicos, mantuviera comunicación con él. Al oírlo decir eso comprobé con tristeza que Dhamar me había informado bien respecto a los rumores de su próximo traslado, y noté en su mirada un inmediato cambio de ánimo al decirlo. Le pregunté cómo podía conseguir las revistas que editaba y prometió recopilarme algunos números.
—Puede dárselos a su secretaria para que ella me los haga llegar —comenté—. Últimamente nos frecuentamos.
El doctor me miró suspicazmente antes de comentar que Dhamar tenía todos los ejemplares, pues era ella quien capturaba la revista.
Salí de su privado con un enorme ‘sentimiento de confianza, como el que se experimenta al caminar por lugares que empiezan a sentirse propios. Tomé asiento junto a Dhamar.
—¿Cuántos pacientes faltan?
—Uno —contestó—. Terminando éste podemos irnos.
—¿Avisaste que hoy llegarás un poco más tarde?
—Sí. Les dije que me habías invitado a tu casa y mis papas pueden calcular lo que significa atravesar la ciudad de ida y vuelta.
Me quedé pensando. Llevarla a mi domicilio era un gesto de deferencia que no había tenido con ninguna otra. Por lo mismo, mi madre nunca me había conocido una novia; si todo marchaba como lo había planeado, esa noche le presentaría a la primera.
—¿Por qué no me dijiste que tú mecanografías la revista?
Se encogió de hombros.
—Por descuido tal vez. En mi bolsa traigo un ejemplar. ¿Lo quieres ver?
—Por supuesto.
—Es un trabajo diferente —aclaró mientras lo extraía—. No contiene artículos de tópicos diversos como las demás. Cada número está titulado con un solo tema, y muchos especialistas, encabezados por el doctor Marín, escriben sobre él, conformando un documento extraordinario.
Me dio la revista. Tenía aproximadamente sesenta páginas impresas a colores en papel brillante. Me agradó la presentación, pero sentí que mi corazón aumentaba su ritmo al leer el título del ejemplar que tenía en mis manos: “NOVIAZGO”.
No contesté. Por lo pronto lo único que quería saber respecto al noviazgo era si ella quería tener uno conmigo.
Tal vez mi rostro y actitud lo gritaban sin que yo me diera cuenta y tal vez no era casualidad que ella hubiera traído precisa¬mente ese ejemplar en su bolsa.
En espera de que terminara la consulta del último paciente para poder retirarnos, comencé a hojear la revista buscando el artículo del doctor Marín. Fue muy fácil. Él escribía la introducción. Decía:
Las estadísticas de divorcios en nuestra época son cada vez más alarmantes. De cada tres matrimonios fracasan dos. Es un aspecto en el que todo joven “enamorado” debe detenerse a meditar profundamente. Sin protestar. Escuchando. Haciendo a un lado la orgullosa creencia de saberlo todo y dejando de racionalizar sus actos, porque tristemente, con frecuencia, se ve a esos muchachos, antes tan seguros de su noviazgo, desdichados y envueltos en un matrimonio asfixiante después.
En América Latina el promedio de edad matrimonial es de veintiséis años y el de mortandad de sesenta y nueve; así que el individuo común pasa casado los cuarenta y tres años más productivos y útiles de su existencia. Nadie debe correr el riesgo de elegir mal a la persona con la que ha de cohabitar durante todo ese tiempo.
¿Pero qué ocurre en la realidad?
Gran cantidad de varones se unen enajenados por esa atracción sexual tan poderosa, sabiendo que, en el lecho nupcial, ya no tendrán que reprimirse, y muchas mujeres se casan por la seguridad que garantiza ese nuevo estado civil. Pero ambos se equivocan en el frugal intercambio.
Al conocer cónyuges dispares, no podemos evitar pregun¬tarnos: ¿cómo fue posible que se unieran de por vida para formar un hogar?
Los esposos argumentan: “Mi marido se ha descompuesto mucho”, o “Ella ha dejado de ser como era”. ¡Craso error! ¡Garrafal mentira! La gente no suele adquirir rasgos negativos, o positivos, por el hecho de casarse. El genio y figura no nacen en la boda. La persona ya era así antes. Lo que ocurre es que no se percataron. Cientos de personas frustradas, con lágrimas en los ojos, suelen preguntarse: ¿cómo fue que no me di cuenta a tiempo?, ¿de qué manera me dejé engañar…?
MALOS SON PRODUCTO DE LOS MALOS NOVIAZGOS. Y habiendo tanto escándalo por la ac¬tual decadencia de los hogares, escribiéndose tantos tratados para ayudar a los esposos en crisis, me sorprende la enorme ca¬rencia de información respecto a los valores en los jóvenes, que son el origen real de aquellos problemas mayores.
En la mocedad se siembra. En la madurez se cosecha. Resulta curioso, pero quienes juegan con los sentimientos fingiendo amor a dos o más personas a la vez, “tocando madera” cada vez que se habla de matrimonio, suelen perder tarde o temprano el control del coche que conducen en tan excitante forma y unirse, equivocadamente, a la persona equivocada. El donjuán decide casarse únicamente bajo los efectos de un arranque de apasio¬namiento o idealización. En cambio, quien ha tratado con res¬peto al amor, logrando relaciones constructivas y nobles, tiene más elementos para escoger adecuadamente.
En el noviazgo está la clave de la felicidad o la desdicha de más de cuarenta años, de más de ochenta por ciento de tu vida útil. La responsabilidad es gravísima, ¿te das cuenta? ¡Por fa¬vor, entiéndelo ahora que estás a tiempo! Una visión poco pro¬funda de esta importantísima etapa te cortará las alas para siem¬pre.
—¿Nos vamos?
Me sobresalté.
—Claro —me puse de pie—. Estaba totalmente concentrado en la lectura.
—¿Verdad que es interesante?
Me quedé callado. Para mi gusto era más bien exagerada.
Salí detrás de Dhamar dándole el paso por la puerta.
En la cajuela del auto llevaba un enorme ramo de rosas rojas para ella, pero no tuve el tono anímico para dárselas en ese momento. Tampoco pude, durante el largo camino hacia mi casa, hablarle de mis sentimientos, como lo había planeado.
Antes de insistirle que fuera mi novia debía leer el resto de la revista, pues era seguro que ella conocía los pormenores de lo ahí expuesto.
—¿Sabes? —lo intenté como un comentario casual mientras manejaba—: Yo quiero que tú seas mi novia —y al decirlo me di cuenta de que ya no era tan difícil—, pero me gustaría saber lo que dice la revista antes de insistir, porque me siento con cierta desventaja intelectual en el asunto.
—¿Hasta dónde leíste?
—La introducción solamente.
Tomó la revista y comenzó a hojearla.
—¿Por qué no me lees algo? —le pedí—. Aquello que te hizo terminar con tu segundo novio, por ejemplo.
—No fue ningún artículo en especial —comentó—, sino todo el conjunto. Pero… a ver. Voy a buscar. Te advierto que suelo marearme cuando leo en el coche, así que no respondo de mí.
Reí divertido. Me gustaba mucho su estilo sencillo y franco. Comenzó:
LOS DOS ERRORES DEL NOVIAZGO
PRIMER ERROR: Idealización
Pocos fenómenos son tan usuales en la mocedad como los espejismos del amor. Tal vez llegues a casarte creyendo que estás enamorado, como los peregrinos del desierto que, hambrientos y sedientos, pueden llegar a convencerse de que a unos metros hay un oasis o un pueblo. Ves un espejismo cuando idealizas. Has perdido los estribos por alguien que ni siquiera conoces bien, lo miras acercarse y sientes cómo te flaquean las piernas y te tiembla el corazón. Ves al príncipe o a la princesa de tus sueños encarnado en esa persona, pero sólo se trata de una creación tuya; le atribuyes cualidades y virtudes que por lo común está muy lejos de tener; quisieras que fuera como lo has imaginado y te empeñas en que es así, pero todo lo has inventado tú. Si detectas el error racionalizas diciendo que tú te encargarás de cambiar esos peque¬ños defectos, pero nadie debe pretender cambiar a su pareja; al empeñarte en hacerla a tu modo sólo conseguirás incomodarla, desarrollarás inseguridad en ella, temor al rechazo, disminución de su autoestima y finalmente no sólo no la cambiarás sino que terminarás haciéndola perder las cualidades que inicialmente te gustaban de ella. El amor ideal destruye el corazón, porque no existe, ¿te das cuenta?
No es cierto que en algún sitio recóndito hay para ti un compañero exacto, una pareja única, una media naranja. Estas ideas son poesía, romanticismo impráctico. Miles de personas viudas logran un segundo matrimonio feliz. El amor verdadero no se crea a solas ni se da porque sí. Se construye entre dos personas afines y maduras que se conocen y se aceptan como son. Se afianza con el servicio, con el constante deseo de darse sin condiciones, y crece permitiéndole a ambos independencia, libertad, autonomía. Encontrarlo no es pues sacarse la lotería. Hay que luchar por él. El amor se siembra, se riega, se cultiva y se cosecha. El que no esté dispuesto a trabajar no lo tendrá nunca. Así que ten cuidado si supones que mágicamente Cupido está tocando las puertas de tu corazón. Tal vez se trate de una idealización, de un espejismo… Y créeme, no hay nada más doloroso que despertar a una realidad terrible cuando es demasiado tarde.
Disminuí la velocidad para entrar a un restaurante de comida rápida con servicio a automóviles en ventanilla. Era parte del plan. Algo informal y sencillo que nos permitiera aprovechar el tiempo.
Nos detuvimos en el intercomunicador para ordenar: hambur¬guesas, papas fritas, refrescos de naranja.
—¿Te gustaría comer aquí? —pregunté.
—No. Preferiría que lo hiciéramos en tu casa.
—Muy bien.
A los pocos minutos volvíamos a tomar la vía rápida que, como siempre, permitía una circulación promedio de treinta kilómetros por hora.
—¿Te mareaste?
—No. ¿Quieres que siga leyendo?
—Sí, por favor.
SEGUNDO ERROR: Premura pasional
A este yerro juvenil se deben la mayor parte de los fracasos matrimoniales. Es el que acaece en los “noviazgos superficia¬les” , donde no hay idealización pero sí una gran urgencia de ser querido y admirado. La relación se da con premura, con apasionamiento vano, basándose en aspectos aparentes. Te gustó físicamente y emprendes la conquista de inmediato. Este tipo de vínculo es agradable por peligroso. Cuanto más rápido, más riesgoso. Es como montar un caballo: no hay emoción al ir paso a paso sobre el lomo del corcel; lo excitante es galopar, sentir el peligro de la velocidad.
La mayoría de los anuncios de televisión nos muestra una escena de enamoramiento instantáneo: aquél se unta cierto jabón en las axilas, ese otro se espolvorea talco en sus zonas pudendas, ésta se mete en unas pantimedias, aquélla disimula su mal aliento con un enjuague bucal y todos, al instante, hallan un extraordinario compañero que daría su vida por ellos. Este concepto de superficialidad se está convirtiendo en nuestro estilo normal de noviazgo. Algo excitante de momento, pero hueco. Si te agradan los deportes peligrosos o disfrutas arries¬gando tu integridad, esta forma de romance te dará lo que bus¬cas; pero si deseas una relación constructiva que, lejos de da¬ñarte, te beneficie, tanto si perdura como si no, evita la premura pasional a como dé lugar, identificándola.
Dhamar interrumpió su lectura para echar un vistazo al camino. Los autos comenzaban a avanzar más rápidamente.
Había entendido que las dos trampas mortales del noviazgo eran la idealización y la premura pasional, pero, ¿cómo saber cuándo nos hallábamos frente a alguna de ellas?
Mi compañera reinició la lectura sin que yo se lo pidiera.
Un noviazgo destructivo puede identificarse por tres carac¬terísticas básicas:
a) Está basado en los atributos físicos. Si tu pareja cambia a un peinado o ropa que no es de tu agrado y por ese simple hecho sientes que la quieres menos, si te gusta demasiado lucir ante otros su belleza, o si por el contrario prefieres evitar reu¬niones sociales en su compañía para evitarte la vergüenza de que te vean con alguien no muy favorecido, significa que tu amor es falso. El físico no durará toda la vida. Hazte las si¬guientes preguntas y contéstalas con honestidad: Si tu novio o novia sufriera un accidente que le produjera una irreparable y fea marca, ¿tu amor no sufriría cambio alguno? ¿De qué es exactamente de lo que estás enamorado?, ¿de la fruta o de la cáscara?
b) Viene acompañado de una gran impaciencia sexual. Tienes constantes deseos de besar, abrazar, sentir la cercanía de ese cuerpo cálido. No concibes una entrevista en la que sim¬plemente platiques o convivas; la razón principal y única de estar a su lado es encenderte con sus besos, pedirle que te re¬cuerde cuánto te ama, decirle que tu amor es infinito una y otra vez. Este acercamiento inevitablemente te llevará a avanzar de forma veloz en la relación sexual, y aunque el sexo no es malo, como tampoco lo es la atracción física, la atracción basada en ellos se terminará en cuanto el cuerpo se satisfaga. Apréndelo muy bien: una señal inequívoca de que se trata simplemente de un apasionamiento es que se tiene una gran urgencia de caminar aprisa, de intimar físicamente a la brevedad posible.
c) Se presenta con exceso de celos y búsqueda de control. “¿Dónde anduviste ayer? ¿Por qué no me llamaste por teléfo¬no? ¿Con quién hablabas en la calle esta mañana? ¿Por qué no me avisaste que ibas a salir?” Son algunas de las muchas pre¬guntas que te hace una persona que quiere manipularte por sentirse con derechos sobre ti. El verdadero amor no requiere ese control. No asfixia. No quita la libertad jamás. Nadie es dueño de su pareja. Ni aun los casados.
Si tu noviazgo ha sido rápido, lleno de emociones encontra¬das, si surgió como una explosión, si está basado sobre todo en el fuego corporal, si te exige una constante confirmación de que eres amado, haz una pausa para reflexionar. Ese tipo de relación es como un narcótico poderoso, te impide una visión objetiva, te hace suponer que has hallado a la persona adecuada cuando no tienes frente a ti más que a un individuo común y corriente con el que te será imposible intimar a largo plazo.
El amor real no lleva prisa y está basado en el conoci¬miento profundo de la otra persona; en la aceptación total de sus virtudes y defectos.
¿Cuánto conoces a tu enamorado? ¿Sabes cómo reacciona bajo presión? ¿Cuando está furioso grita, llora, golpea, rompe cosas, azota puertas, se va? ¿Es trabajador? ¿Es tenaz? ¿Orga¬nizado? ¿En apariencia su recámara se ve muy bien y debajo de la cama o dentro del armario oculta su verdadero caos? ¿Qué clase de relación tiene con sus padres? ¿Es hogareño, fiel a los suyos o es rebelde y creador de conflictos? ¿Sabes que inevi¬tablemente el mal hijo resulta después un mal padre? Los patrones de conducta familiares se repiten involuntariamente siempre. ¡Despierta, por lo que más quieras!
Tal vez si conocieras en verdad a tu novio o novia te darías cuenta de que no lo amas. Que no puedes amar a alguien así. Tal vez estás cometiendo el error de la idealización o de la premura pasional. Detente a pensar y analiza tu vida ¡AHORA!
Después de la lectura anterior nos inundó el silencio y no cruzamos palabra durante el resto del trayecto. A los pocos minutos llegamos a mi casa. Estacioné el coche y repentinamente comencé a reír.
—¿Qué te causa tanta gracia?
Moví la cabeza negativamente. Era como una terrible incon¬formidad con las circunstancias. La revista resultaba muy intere¬sante, pero, ¿por qué tuvo que interponerse con todas sus conside¬raciones analíticas justo en esa tarde?
Seguí riendo.
—¿Me cuentas el chiste? —insistió Dhamar.
—Es que… —me controlé y repentinamente me sentí agobia¬do—. No es nada…
¿Cómo decirle que hoy había pensado consumar mi declaración amorosa a como diera lugar; que era incapaz de clasificar el amor que sentía por ella, pero que mi vida había cambiado desde el mo¬mento en que la conocí y que eso bastaba para mí?
—Discúlpame —titubeé—. Es sólo que me he dado cuenta, un poco a destiempo, de que detesto las revistas.
—Tú me pediste que leyera.
—Tal vez fue un error.
Repentinamente decidí no dejar el ramo de rosas en la cajuela.
Saldría por ellas y al dárselas ¡e diría, para quitarle seriedad a lo leído: “Te las doy como una muestra definitiva de premura pa¬sional”.
—Espérame un momento.
Salí del auto con enérgica decisión.
Caminé a la cajuela y la abrí Miré las flores carmín bañadas en pequeñas perlas líquidas. Todo el compartimiento olía a su seductora fragancia.
Estaba a punto de tomarlas cuando escuché que el zaguán de mi casa st abría. Era la señora Adela. Bajé parcialmente la tapa del coche para mirarla acercarse a mí con pasos apresurados.
—Joven Efrén —habló muy bajo en cuanto estuvo cerca—, se acaban de ir hace cinco minutos los señores que vinieron el otro día con aquella muchacha, ¿se acuerda?
—¡Joana!
—Esta vez la joven no los acompañaba. Pero los adultos hablaron un buen rato con su mamá. Si puede mejor no entre ahorita. La señora parece muy enojada.
—Gracias, Adela.
Me quedé de pie, pálido, sin fuerzas.
Vi a la sirvienta alejarse de vuelta a la casa y percibí cómo mi boca se secaba al tiempo que me invadía un alucinante hormigueo en los brazos.
Apenas recuerdo haber vuelto a cerrar la cajuela dejando el ramo de rosas intacto. Caminé muy lentamente hasta la puerta de Dhamar y le abrí.
Levantó la cabeza para mirarme y creí escuchar su voz entre nubes:
—¿Qué te pasa, Efrén? ¡ Parece que hubieras visto un fantasma!

2
LA TRAMPA DEL SEXO PREMATRIMONIAL.

Mi invitada salió del auto dándome la mano pero sin quitarme la vista de la cara.
—¿Pasa algo malo?
Sacudí la cabeza y me esforcé en sonreír. Habíamos hecho un viaje demasiado largo para cambiar el itinerario a esas alturas.
La tomé del brazo y caminé más por inercia que por voluntad. La señora Adela había vuelto a cerrar el portón. Lo abrí despacio y pasé primero con evidente sigilo.
—¿Está enferma tu mamá? —preguntó Dhamar sin acabar de entender tanto misterio.
—No. Pero tal vez esté dormida —mentí.
Entramos a la casa que lucía especialmente pulcra. Mi amiga se sorprendió.
—Qué hermoso diván. Y qué tapiz tan elegante. Han decorado con muy buen gusto.
—Gracias. De unos meses para acá a mamá le ha ido muy bien.
Caminé por delante para mostrarle la extraña colección de pinturas al carbón que mi madre había adquirido recientemente.
– Son muy hermosas —comentó.
—Te enseñaré el estudio. Tengo muchas películas de ciencia ficción y un equipo de cómputo nuevo.
Subí muy despacio, orgulloso de los lujos que poseíamos, quizá porque carecimos de ellos durante toda la vida.
Justo al doblar el recodo de la escalera nos encontramos de frente con mi madre que venía bajando.
Me inquieté.
—Te presento a Dhamar. Es la gran amiga de la que tanto te he hablado.
Ambas se dieron la mano sonrientes.
—¿Ya comieron?
—No —contesté—, compramos hamburguesas. Pensábamos calentarlas en el horno de microondas. También trajimos para ti.
Mamá asintió sin apartar la vista de mi invitada. Detecté algo negativo en su mirada, pero no enojo, más bien preocupación…
—¿Adonde iban?
—¡Ah! —me sobresalté—, quería mostrarle mi habitación y el estudio…
—Pues pasen. Yo iré a la cocina a servir los platos.
—Gracias, señora.
Subimos. Pero no pude concentrarme en lo que le mostré a mi amiga. La idea de compartir la mesa con esas dos mujeres me había quitado por completo el apetito. Seguramente mi madre no lograría evitar recriminarme con los ojos lo que las visitas recien¬tes vinieron a recriminarle a ella, y Dhamar adivinaría inmedia¬tamente el reclamo visual. Tanto una como la otra eran especial¬mente agudas para la comunicación tácita.
—La revista del doctor Marín es un trabajo increíble, ¿verdad? —comenté para hacer tiempo—. ¿Me prestarás el ejemplar que venías leyendo?
Claro. Te recomiendo que leas el artículo “LOS TRES PILA¬RES DEL AMOR”. Vale la pena no sólo leerlo sino estudiarlo. Es algo básico que deberían tomar en cuenta todas las parejas antes de comprometerse.
Asentí.
—Yo no pienso casarme muy pronto —declaré.
—De cualquier forma te va a interesar. Estoy convencida de que si los jóvenes conocieran esos tres puntos, aunque no tengan inten¬ciones de contraer matrimonio sus relaciones amorosas serían mu¬cho más exitosas.
Al columbrar los alcances de la recomendación anterior, decidí poner a prueba los conceptos de mi amiga.
—¿Y tú qué piensas del sexo prematrimonial? Sé que cuando hay convicciones religiosas se tienen a la vez ciertas normas al respecto que yo llamaría prejuicios. Pero, ¿no consideras que Dios mismo autorizaría, en algunos casos, tener relaciones íntimas durante el noviazgo?
Dhamar tomó asiento en el sillón del estudio y meditó unos segundos su respuesta antes de dármela.
—La gente, por defender sus ideas y conveniencias, puede llegar al grado de hacer partícipe a Dios de ellas y asegurar que Él las apoya. Pero aunque la corriente sexual es muy tentadora a esta edad y todos los jóvenes quisiéramos absoluta libertad al respecto, te voy a decir algo que, sin importar que lo consideres un prejuicio, para mí es definitivo: fuera del matrimonio no existe ninguna rela¬ción sexual bendecida por Dios.
Noté que mis latidos cardiacos aumentaban. Estaba en des¬acuerdo. Absolutamente. Se apoderó de mí la incómoda ansiedad de los estudiantes que quieren levantar la mano para exponer sus ideas frente al grupo. El doctor Asaf me había dado una fórmula con la que me identificaba a tal grado que me sentía dispuesto a defenderla a cualquier precio.
—Tu jefe y yo tuvimos una larga pláticas ese respecto y fue él quien me dijo que cuando existieran tres requisitos fundamentales el sexo prematrimonial estaba bien.
—¿El doctor Marín dijo eso? —preguntó asombrada—. No lo creo.
—Pues ve creyéndolo.
Me estudió con desconfianza. Ella fundamentaba gran parte de sus ideas en las de sujete y maestro. De modo que o yo le estaba mintiendo o el doctor se había contradicho.
—¿Y cuáles son esos tres requisitos?
—PRIMERO, hacerlo verdaderamente enamorado, el amor dará a la experiencia su dimensión adecuada además de que le permitirá tomar la decisión justa si existe alguna complicación. SEGUNDO, hacerlo en buenas circunstancias, relajadamente, en un lugar perfectamente cómodo, que no ofrezca el peligro de convertir la experiencia en una aventura traumática. Y TERCE¬RO, hacerlo sin remordimientos, viviendo intensamente el mo¬mento presente, entregado a la magia de la totalidad del amor.
Dejé que mis palabras flotaran en el aire. Dhamar ladeó lige¬ramente la cabeza, razonando con serio cuidado uno a uno los conceptos. Me sentí satisfecho. No iba a poder refutarme esta vez. Re¬pentinamente se echó a reír. Mi asombro fue superlativo. Mirán¬dome con ternura suspiró:
—Por un momento me hiciste dudar. ¡Esa fórmula es una trampa, Efrén! ¿No te das cuenta de que seguir al pie de la letra los tres puntos anteriores te llevará casi siempre al matrimonio? A menos que surjan serios obstáculos fuera de tu control, de una mujer con la que has vivido algo así no podrás separarte… Se convertirá en alguien más que importante para ti, en una compa¬ñera imprescindible… San Pablo dice que el estado más perfecto para que ciertos hombres desarrollen todas sus potencialidades intelectuales y espirituales es el celibato, pero también dice que para otros (para la mayoría, diría yo) es mejor casarse. Casado, el incontinente sexual hallará paz para su cuerpo y sosiego para crecer mentalmente. El matrimonio permite una madurez y estabilidad inalcanzables en la soltería. Pero, ¿cómo hacerle comprender a un joven amante de la lascivia que debe casarse para su propio bien y desarrollo? Muy sencillo. “Ten relaciones sexua¬les cuidándote de cumplir con esos tres requisitos y Dios mismo bendecirá tu unión, pues habrás tomado el camino para algo definitivo.”
Qué profunda desazón, qué intensa amargura me produjeron las palabras de Dhamar. Y no tanto por haberme hecho asimilar las intenciones escondidas de esa receta mágica, cuanto por haberme tildado discretamente de lascivo e incontinente sexual.
—Pues entonces —respondí altamente irritado, sin medir mis palabras— tendré precaución en no cumplir con esos puntos porque a mí no me casa nadie.
Dhamar se encogió de hombros. Inmediatamente me arrepentí de lo dicho y quise desdecirme para componer lo descompuesto.
—A no ser que sea con alguien como tú…
Mi amiga no dio señales de haber escuchado el último comen¬tario. Me aclaré la garganta y cambié de tema preguntando:
—¿Y qué otras cosas de interés has leído en las revistas del doctor?
—Muchas.
—¿Cómo habla de !a pornografía, por ejemplo?
—¿La pornografía? Dice que es la muestra más grande de la degradación espiritual del hombre, que quien es aficionado a ella se rebaja a la categoría de animal y perjudica su visión del amor. Pero, sin embargo, también aclara que sirve en algunos casos y por periodos cortos y controlados como elemento terapéutico para ciertas parejas casadas con problemas de inhibición o tedio: al¬gunas esposas alcanzan más fácilmente el orgasmo al contemplar la forma natural en que otras mujeres lo tienen (o fingen tenerlo) y los esposos sacian su curiosidad incontrolada evitando, con ese simple hecho, que traten de saciarla en el adulterio.
Alcé las cejas en señal de asombro. No se me había ocurrido pensar que algo con tan mala reputación pudiera ser útil en ciertos casos.
—¿Y de la masturbación qué dice?
—Que en los adolescentes y jóvenes varones capaces de abstenerse de ella se forja un carácter a prueba de todo, pero que, en caso de no lograrlo, no deben sentirse culpables ya que es un escape inocuo que evita relaciones sexuales destructivas.
La voz de mi madre se escuchó claramente llamándonos a la mesa. La comida estaba servida.
—¿Dejaste la revista en el carro? —pregunté echándome a caminar lentamente en obediencia inconsciente al llamado.
—Sí. Debajo del asiento.
No hallamos las hamburguesas en los platos, como esperába¬mos. Mamá había preparado un delicioso estofado.
—Dhamar acostumbra dar gracias antes de comer —comenté sabiendo que eso le agradaría a mi madre e inmediatamente, diri¬giéndome a mi invitada, le pregunté—: ¿Nos harías el favor?
—Claro.
Y dijo una oración sencilla pero hermosa. Pidió por nuestro hogar, por mi madre, por la presencia del Amor Infinito en nues¬tras vidas.
Después de eso la comida nos supo distinta.
Mamá no habló casi nada.
—¿Asaf es muy espiritual? —le pregunté a Dhamar recordando la cruz que había visto en el despacho del doctor.
—Lo ignoro. Sólo sé que es un hombre enigmático, lleno de sabiduría, aunque solitario, preparado, sensible, importante, pero humilde a la vez…
Aparté la vista. ¿Se burlaba de mí al describir, con ilusión, todo lo que yo NO era? Moví la cabeza. Tal vez mi inseguridad se estaba volviendo paranoia y comenzaba a suponer agresiones inexistentes.
Después de un rato cuestioné:
—¿Y qué hay de cierto en aquello de su próxima huida?
Dhamar sonrió y le explicó a mamá:
—Mi jefe es un médico extraordinario. Todos sus empleados lo queremos y lo admiramos. Guía más con el ejemplo que con pa¬labras. Es un gran líder, un hacedor de ideales, un soñador que no deja de actuar ni un minuto en pos de sus sueños. Dicen que él fundó la clínica, pero yo creo que él es la clínica. Cuando no está, su ausencia se detecta en el ambiente. Sin embargo, desde hace unos tres meses ha cambiado mucho. Parece tener una terrible dificultad porque está deshaciéndose apresuradamente de todos sus compromisos y se dice que ha puesto en venta el Hospital.
—Habrá tenido problemas con algún paciente —supuso mamá.
—Tal vez. Pero nadie sabe mucho de su vida íntima.
—¿No tiene familia? —pregunté.
—Su esposa murió en un accidente automovilístico el año pasado. Yo estuve en el sepelio. Vive totalmente solo. Le gusta la meditación y el yoga. Es estudioso de la ciencia pero también un filósofo, un místico, un hombre tan fuera de lo común que no me extrañaría que tuviera intenciones de pasar sus últimos años retirado del bullicio de esta ciudad.
Me incomodó la teoría. Todo lo que él hacía estaba en pleno proceso de crecimiento. ¿Cómo iba a dejar inconclusos tantos prometedores proyectos?
Cuando miré a mi madre me di cuenta de que su rostro se había puesto extrañamente apagado. Callada, absorta, atrapada en sus elucubraciones, se veía más vieja de lo que era.
No pude comer más. Me excusé diciendo que mi invitada vivía muy lejos y que teníamos que irnos. No probamos el pastel.
Dhamar, confundida, se despidió de mi madre y salió detrás de mí visiblemente enfadada por mi descortesía.
—¿Por qué tienes tanta prisa? —me preguntó apenas subimos al coche.
Pero no contesté. Me limité a conducir por la vía rápida en¬vuelto en un mar de confusiones.
Después de un rato insistió.
—Efrén, soy yo. ¿Podrías tener la gentileza de decirme qué pasó? ¿Por qué nos levantamos de la mesa tan repentina y grose¬ramente? ¿Por qué me involucras en esos arranques sin ponerme al tanto de tus razones?
Entonces me di cuenta de que era ella y que estaba ahí. A mi lado. Muy cerca de mí. Y que yo intentaba evadirme de su pre¬sencia para no enfrentar la difícil tarea de explicarle mis calave¬radas.
La tarde era fría y el tráfico fluía de manera excepcional. No me quedaba mucho tiempo. Llegaríamos a su casa en escasos veinte minutos.
—¿Por qué dijo tu mamá cuando salimos que no te demoraras mucho? ¿Por qué te advirtió que quería hablar contigo cuando regresaras?
Las manos comenzaron a sudarme. Apreté la mandíbula y sentí cómo las emociones contenidas se transformaban en palabras que no querían salir, en lágrimas que no podían fluir.
—Discúlpame, pero tengo un problema muy serio… —las fra¬ses quisieron deshilvanarse al pasar por mi garganta. Hice un es¬fuerzo y continué—: No es un secreto para ti que he tenido rela¬ciones sexuales con algunas chicas.
—Ésa fue tu plática de presentación…
Sonreí con tristeza.
Ante las mujeres siempre había aparentado lo que no era. Para lograr que me quisieran había fingido, mentido; pero a ella no podía ocultarle nada. Una voz interior más fuerte que mi propia voluntad me gritaba que debía serle honesto, aunque eso me costara su cariño.
—Hay una joven con quien tuve relaciones —comencé titubean¬te—, que quiere vengarse de mí… Sus padres estuvieron en la casa antes de que tú y yo llegáramos. Le dijeron algo a mi mamá. Por eso desea hablar conmigo en cuanto regrese.
Dhamar me miró con una chispa de inteligencia y preocupación sincera.
—¿La embarazaste?
No. No lo creo.
Guardó un largo silencio. Parecía como si repentinamente se sintiera parte de mi pena. Yo necesitaba escuchar una frase de apoyo, un consejo que me diera fuerzas, una palabra que me hiciera saber que a pesar de todo no estaba solo.
Dios nos ha hecho libres —comenzó con fonación suave— para que hagamos cada uno lo que queramos hacer… —su voz se quebró—. Fuiste libre de irte a la cama con ella, Efrén, pero la libertad está ligada a la responsabilidad. Debes dar la cara a las consecuencias y responder por tus actos… —hizo una larga pausa para controlar el evidente dolor que le causaba mi confidencia y siguió—: Pero por favor, no te preocupes. Ocúpate del problema en su momento.
Creí ver de reojo que una lágrima escapaba de sus ojos mientras ella la borraba rápidamente con la muñeca. Continuó:
-Quiero que sepas que, pase lo que pase, en mí siempre tendrás el cariño sincero de una verdadera amiga.
Tuve deseos de detener el coche y abrazarla. Lo más que logré hacer fue cambiar el automóvil al carril de baja velocidad y mur¬murar:
—Sería capaz de hacer cualquier cosa que tú me pidieras, Dhamar. Reparar mis errores del pasado, aunque eso significara perderte…
Sentí cómo se acercaba y recostaba su cabeza en mi hombro. Mantuve mi mano izquierda en el volante y levanté la derecha para pasarla detrás de su espalda y abrazarla fuertemente.
A los pocos minutos llegamos a su casa. Apagué el motor del auto y estuvimos callados, sin movernos, envueltos en el halo má¬gico producto de nuestra cercanía.
Ella rozó suavemente su mano con la mía. No pude soportarlo. Me volví de frente y comencé a acariciar su cabello, su rostro, su boca.
Levantó la cara para mirarme con gran intimidad. Sus ojos eran un cristal nítido que me permitía ver la belleza de su ser interior.
– Dhamar, te quiero tanto —murmuré.
Entonces nuestras bocas se encontraron en un beso dulce, po¬deroso, apasionado. Con la acompasada cadencia de nuestros la¬bios fundiéndose, con la enloquecedora sensación de nuestras lenguas reconociéndose, jugando a quemarse con ese fuego, con el auténtico ardor de nuestros cuerpos despertando, mi mente flotaba en otra dimensión. No la dejé intervenir mientras mi mano acariciaba su espalda, se deslizaba suavemente por su nuca, por su cuello, por su brazo, y se detenía enfebrecida en su cintura. Ella tampoco se permitió opinar al abrazarme.
Nos separamos después de un largo rato haciendo gala de una voluntad férrea. Luego la vi esconder su mirada y la escuché sollozar. No dijo nada. Accionó la manija de la puerta y salió de! auto para entrar corriendo a su casa.
Un desplante de ira y furor me hizo poner de inmediato el coche en marcha. Arranqué haciendo rechinar las llantas, mas me detuve en la bocacalle respirando agitadamente. Miré el reloj. Era temprano. No sabía si ir directo a hablar con mi madre pa^a que me pusiera al tanto del problema y poder dar la cara a los padres de Joana, o acudir sin más preámbulo a la casa de la muchacha para después poder dar la cara a mi madre…
¿Cómo actuaría un hombre maduro? La respuesta era evi¬dente.
Me dirigí rumbo a la casa de Joana. Mis manos aún temblaban y el nudo de mi garganta todavía no terminaba de disolverse. Llevaba en mi piel la sensación del amor. No podía permitir que el pasado se interpusiera en mi nueva vida. Debía cerrar ese libro para siempre.
Llegué a mi destino y detuve el automóvil en la acera de enfrente. Me froté las manos nervioso. Vi el enorme portón de aluminio y por un momento tuve deseos de cambiar la opción. Tal vez hablarle por teléfono… Pero mi madre me estaba esperando… Abrí la portezuela y salí del auto con menos decisión. Me detuve frente a la casa. Un perro enorme comenzó a ladrarme desde dentro. Oprimí el botón del timbre y el sonido metálico se escuchó hasta el exterior. Bien, ya estaba hecho. Me erguí en espera de que alguien abriera pronto, pero no fue así. Volví a llamar. Ahora el perro acompañaba sus ladridos con violentos golpes a la puerta No había nadie… Estaba oscureciendo…
Me dirigí al automóvil dispuesto a esperar que alguien llegara.
Encendí la luz interior del auto y busqué la revista del doctor Marín debajo del asiento. Ahí estaba. Comencé a hojearla. Deseaba calmarme. Entender lo que estaba pasándome. Darme ánimo y valor para enfrentarme tanto a los reclamos de mis pasados yerros como a las exigencias de mis nuevos sentimientos.
Amaba a Dhamar y estaba dispuesto a luchar por ella.
Encontré el artículo que me recomendó con tanto interés, “Los tres pilares del amor”, y una pregunta aguda comenzó a filtrarse por mi entendimiento. ¿Podría ella amarme a pesar de todo?
Estoy convencida de que si los jóvenes conocieran esos tres
puntos, aunque no tengan intenciones de contraer matrimonio,
sus relaciones amorosas serían mucho más exitosas.
Comencé a leer.

3
LOS TRES PILARES DEL AMOR

Imagina que sobre una mesa triangular sostenida por tres patas vas a intentar construir un enorme castillo. No te atreverías a pararte encima de esa mesa sabiendo que una de sus patas está rota, ¿o sí? Y mucho menos te atreverías a subir en ella a tu cónyuge y a tus hijos. Pues entonces revísalas hoy; la carencia o debilidad de un PILAR hará que tu vida amorosa se desmorone tarde o temprano provocando un doloroso desenlace…
El amor trascendente tiene tres características fundamentales. Sólo tres:
Primer Pilar: Intimidad Emocional
Ésta se da únicamente mediante comunicación profunda al compartir sin arreglos ni selecciones todos los sentimientos; al hablar con el corazón; al exteriorizar dudas, temores, ambicio¬nes, sueños, preocupaciones, alegrías, penas; al confesar los yerros del presente y del pasado; al descubrir ante la persona amada el lado oculto (y desconocido por otros) de nuestro ser La intimidad emocional es confianza absoluta, complicidad, integración, alianza. Cuando ésta existe, se interpreta rápida y correctamente el lenguaje corporal, se detecta el verdadero estado de ánimo del compañero (desapercibido para los demás) aunque no haya vocablos de por medio. Y cuando se usan las palabras se hace de una forma única y especial, en un nivel de fraternidad distinto al que se da en la comunicación con el res¬to de la gente. Las riñas se disuelven cuando aún son incipien-
tes porque al discutir se procura no causar daño, no herir. La “verdad” es el común denominador entre dos personas con in¬timidad emocional. En su trato la autoestima de ambos se ve grandemente favorecida pues saben darse su lugar el uno al otro, saben demostrarse aprecio y confianza sin límites. La co¬municación profunda les permite no volver a sentirse solos, le da sentido a su mundo interior, propicia la formación de un uni¬verso exclusivo y, finalmente, cuando se alejan, ambos piensan y hablan bien de su pareja.
Este último punto es un barómetro interesante pues, aunque puedas fingirle cariño a alguien, en la soledad tú sabes muy bien qué es cierto y qué no lo es. De modo que si al alejarte física¬mente de tu novio o novia priva en ti la sensación de lejanía emocional, si al no estar a su lado juzgas a tu pareja como ton¬ta, inmadura o torpe; si estando a solas te ríes un poco de su recuerdo y, en ocasiones, hasta compartes esa burla con tus amistades o familiares, no existe en absoluto intimidad emo¬cional.
Millones de matrimonios pasan la vida sin verdadera intimi¬dad; platicando únicamente sobre asuntos superficiales y va¬nos: los niños, el trabajo, los problemas de la casa, la econo¬mía… Por ocuparse de lo evidente olvidan lo fundamental. Su relación de pareja se desvanece, se pierde.
Se dice que los hijos unen al matrimonio, pero esto, en muchos casos, es una gran mentira. Los hijos producen distrac¬ción y funcionan para los cónyuges como excelente excusa para evadirse mutuamente: ahora tienen problemas nuevos en qué entretenerse. Al nacer los niños, surge una aparente integración conyugal, pero es forzada, y cuando los hijos crecen y se van se dan cuenta de que lo que los mantuvo unidos durante todos esos años eran los circunstanciales vástagos. Entonces (¡qué ridículo e incoherente!), después de sacar adelante un hogar con sacrificios, después de toda una vida compartida, al hallarse a solas prefieren divorciarse física o mentalmente. Jamás hubo intimidad emocional. Su unión fue vacía, falsa, fingida. Un hermoso teatro que tenía como finalidad hacer creer a los demás que se amaban.
Detuve la lectura impresionado por la fuerza de esas palabras. Dhamar y yo nos sentíamos relajados cuando conversábamos. Eso tal vez era un indicio de comunicación profunda, un viso de na¬ciente intimidad emocional.
Me sobrecogió el deseo de conocer y evaluar los otros dos “pilares”. Sin embargo, al levantar la vista, un detalle proveniente de la casa de Joana me perturbó: alguien había encendido la luz exterior… Consideré que tenía la obligación de bajarme para volver a tocar la puerta, pero opté por postergarla con la excusa de primero terminar la lectura del artículo.
Me hundí en el asiento del automóvil para seguir leyendo.
Segundo Pilar: Afinidad Intelectual
Las personas no están hechas sólo de emociones, están he¬chas también de IDEAS. Para nutrirse con los pensamientos de otro se requiere de una correspondencia intelectual capaz de permitir puntos de vista complementarios. Las personas pueden tener la capacidad de comunicarse íntimamente, pero si no poseen una forma similar de raciocinio respecto a los conceptos fundamentales como el trabajo, los valores, la religión, el sexo. la educación de los hijos, el tiempo libre, la organización fa¬miliar, etcétera, si no se enriquecen mentalmente durante su convivencia, terminan excluyéndose, el uno al otro, de gran parte de sus actividades. Pocas cosas alimentan más la llama del cariño que aportar ideas valiosas, desapercibidas para el otro.
En la medida en que alguien se ame a sí mismo podrá amar a su pareja, y la autoaceptación es un concepto que se da en la mente. Sólo siendo maduro intelectualmente es posible aceptar la individualidad e independencia del compañero, evitar los celos, el egoísmo, la posesión. Sólo con el juicio sereno y claro se es capaz de perdonar, ceder, dar otra oportunidad, aceptar los errores y estar dispuesto a permitir imperfecciones.
En el cerebro adulto nace el sentido de compañerismo y fidelidad. La moral verdadera no es producto de prejuicios sino de razonamiento inteligente. El grado de desarrollo espiritual se relaciona con la madurez. Todos estos puntos deben tener correspondencia entre las dos personas.
La pareja con afinidad intelectual tiene muchas cosas que compartir; lleva un ritmo de lectura similar, de estudio pareci¬do, de trabajo creativo coincidente, se supera en armonía, crece y se ayuda recíprocamente.
Los novios que son capaces de estudiar y hacer sus trabajos de verdad (no como una excusa para terminar revolcándose) son mucho más fuertes en su relación que los demás.
En ese momento escuché el sonido de un claxon que me hizo brincar. Un coche antiguo se había detenido detrás, a tres metros, con las luces encendidas. Pasados varios segundos, la madre de Joana salió de la casa para abrir el garaje. El auto viró enfilándo¬se a la cochera, rozando la salpicadera del mío. Un tipo gordo salió a cerrar el portón.
Volví a tomar la revista. “El primer pilar del amor tiene que ver con la comunicación y el segundo con la similitud de ideas”, me dije en voz alta para tratar de ignorar el nerviosismo que me causaban las circunstancias. “Sólo me falta leer un tema. Lo haré y después ya veremos.”
Tercer Pilar: Atracción Química
Si tienes con tu pareja intimidad emocional, puedes decir que es TU AMIGA; si además se complementan en ideas, puedes considerarla TU COMPAÑERA. Pero falta un último punto indispensable para anudar el lazo del amor: también debe poder llegar a ser TU AMANTE. Esto se consigue con la atracción química. Y no me refiero al gusto corporal, pues es frecuente considerar hermosa a una persona sin sentir ningún interés por ella. La apariencia es algo superficial y vano. Lo que enciende el magnetismo entre dos individuos no es un fenómeno físico sino químico. Sólo se da entre algunos. Tal vez no se trate de gente bonita, pero la química les permite ver más allá de lo visible y arder con la belleza que sólo ellos detectan. Cuando hay este tipo de hechizo, a las personas no les importa lo que los demás piensen respecto al físico de su pareja. Se sienten a gusto juntos porque se atraen realmente. Se besan y se tocan con gran espontaneidad, con verdadera pasión. Hay esa magia que los impulsa a estar cerca, el agrado mutuo producido por la voz, las acciones, el andar, la legitimidad, la forma especial y única de ser del otro. Finalmente no pueden evitar esa gran identifi¬cación sexual que se da, simplemente, sin que ellos lo planeen. Si descubres una afinidad química NATURAL con tu pareja, lucha por conservarla. No basta con que aparezca al principio. Hay que evitar que se pierda con el paso del tiempo. Muchos casados se descuidan, comienzan a convivir mal vestidos y malolientes, permitiendo que se apague entre ellos la llama de la pasión. Sonreí. Al menos estaba completamente seguro de que ese
punto existía entre Dhamar y yo. Quedaba un pequeño epílogo en
el artículo. Lo leí ávidamente.
En conclusión
El hombre está formado de EMOCIONES-INTELIGEN-CIA-CUERPO. Los tres pilares del amor. La pareja debe tener conexión adecuada en cada uno.
Antes de casarte haz un análisis minucioso de ellos. Si ya eres casado, revisa las grietas que puedan tener.
Al hallar algún problema detente y analízalo con tu pareja. Luchen juntos por solucionarlo; no lo minimicen porque tarde o temprano la plataforma en que están parados se caerá por ese lado.
Ahora, recuerda que la relación se hace ENTRE DOS. Nadie puede rendir consideraciones a una persona que no las devuel¬ve de la misma forma. Entre el hombre y la mujer se necesita la cooperación mutua. Una entrega que no es correspondida se convierte en suplicio. Los tres pilares no son para que los analices a solas sino en conjunto. Si tú crees que sientes pasión por alguien, si crees que te identificas emocional o intelectual mente y la otra persona no cree lo mismo de ti, no hay nada. Sc trata de una idealización, de una relación falsa. La intimidad emocional sólo existe a! COMPLETAR EL CÍRCULO de una comunicación profunda; el desarrollo intelectual es un ÍNTER CAMBIO de valores mentales de los dos. La atracción química verdadera sólo se da cuando se combinan las vibraciones de AMBOS. Si crees estar enamorado pero mal correspondido, despreocúpate y olvídalo. No se traía de amor. Sólo es un capricho, un invento tuyo que terminará destruyéndote si ie aferras a él…
Levanté la vista y me quedé mirando la casa de Joana por varios minutos. ¡Qué conceptos equivocados había albergado! Esto representaba una dimensión superior, un páramo fascinante que estaba saliendo a la luz de mis ojos después de un largo camino en mueblas. Ahora comprendía lo que quiso decirme Dhamar con eso de “Te recomiendo el artículo de LOS TRES PILARES DEL AMOR. Vale la pena no sólo leerlo sino estudiarlo. Es algo básico que deberían tomar en cuenta todas las parejas antes de comprome¬terse “.
Apagué la luz interior del coche y guardé la revista debajo de mi asiento como si fuese un tesoro. La había leído; posteriormente la estudiaría.
Una descarga eléctrica me hizo volver en mí al momento en que vi llegar el coche de Joaquín, con él al volante. En el asiento contiguo venía Joana. ¡De modo que ya no necesitaba que yo la protegiera de su perverso querido!
La pareja se abrazó para despedirse. Pensé que si ya habían satisfecho su libido por ese día la separación sería rápida. No me equivoqué. Joana bajó de la carcacha y corrió a su casa sin volver la vista. Joaquín se esfumó de inmediato.
Bajé de mi auto y caminé de prisa con la esperanza de que ella me abriera. No toqué el timbre, golpeé la puerta con una moneda. El perro ladró enloquecido.
-¿Quién es? —preguntó ella desde el interior.
-Efrén Alvear —contesté.
La puerta se abrió un poco y Joana salió cuidándose de no dejar escapar al animal.
-¿Cómo estás? —me tendió la mano y quiso darme un beso en la mejilla, pero me separé.
—Vengo a que me expliques lo que pasa. Tus padres hablaron con mi mamá y fuiste tú quien los llevó a mi domicilio. ¿De qué se trata? ¿Te debo algo?
—La mujer es mi madre. El hombre no es nada mío. Vive con ella. Es un tipo agresivo. Descubrió los resultados de unos análisis que me hice y me obligó a que le dijera quién me había contagiado sífilis… No pude negarme.
La sangre se me subió a la cabeza.
—Yo nunca te contagié sífilis. Tú la tenías mucho tiempo antes de que nos conociéramos; me di cuenta por el salpullido de tu piel; tal vez te enteraste al hacerte los análisis gracias a mi recomenda¬ción, pero no me culpes de ello.
—Es lo mismo. Tú también estabas infectado de algo. Además, has sido muy descortés. Cuando te pedí ayuda me la negaste y a cambio me advertiste que por haberte acostado conmigo habías adquirido derechos sobre mí, que, aunque yo no lo quisiera, me ibas a seguir deseando y persiguiendo. ¿O ya no lo recuerdas?
—Sí, pero…
—Por si fuera poco —me interrumpió—, tengo varios días de retraso y no sé si es por causa tuya…
Sentí un terrible mareo. ¡No otra vez, Dios mío! ¡No, por favor…!
—Eres una ramera asquerosa —murmuré.
—¿Qué dijiste? —se echó el cabello hacia atrás en un movimien¬to brusco y me miró de una forma terrible—. A mí nadie me insulta, ¿me oyes? Hablaré con el amigo de mi mamá para que te dé una lección —su actitud amenazante me asustó.
Crispé los puños aguantando la rabia superlativa. Di media vuelta, caminé a mi auto y arranqué de inmediato. Observé a Joana por el retrovisor despidiéndose de mí con una seña obscena.
Llegué a mi casa pasadas las diez de la noche. Desde la sala no se escuchaba sonido alguno, pero yo sabía que mi madre estaba en su habitación esperándome…
Subí directamente y toqué la puerta.
—Pasa —me dijo.
—¿Querías verme antes de dormir?
—Sí —dejó a un lado el libro que tenía en las manos, se quitó los anteojos de lectura y añadió con gravedad—: Siéntate.
Obedecí despacio, cargado de ansiedad y expectación. Mi madre jamás me invitaba a dialogar así. Era una mujer práctica, de pocas palabras y fue directa al grano:
—Vinieron a verme los padres de esa joven llamada Joana —hizo una pausa para estudiar mi expresión, pero yo estaba sereno—. Trataron de intimidarme. Dijeron que habías seducido a su hija y que le habías contagiado sífilis.
—¿Está embarazada?— me oí preguntar con serenidad.
—Aún lo ignoran, pero vinieron a advertirme que de estarlo tendrías que responder… o que te costaría muy caro…
¿Responder? ¿Se referían acaso a que debía casarme con esa zorra? ¿Podían atreverse los padres de hoy a criar prostitutas y a cambio exigir decencia?
—¿Sabes, Efrén? —dijo mamá después de un rato—. Estoy harta de la gente prepotente y pedante que le gusta amenazar…
Me quedé viendo la expresión triste de mi madre. ¿Quién la había amedrentado al grado de que estaba harta de ello? Yo solía criticarla cruelmente, pero en ese momento estaba cayendo en la cuenta de que en realidad no la conocía.
Volví a tomar asiento.
—¿Y ya te atendiste?
—Sí… No te preocupes. Hallé la tarjeta de un excelente doctor en tu libreta. El jefe de Dhamar. Nunca tuve sífilis, pero de cual¬quier modo él me revisó.
Noté que se turbaba al escuchar eso. El doctor Marín era un terapeuta a quien mi madre posiblemente consultó alguna vez por algún problema sexual.
—¿Y con Dhamar también tienes relaciones?
—Todavía no…
—Pero piensas tenerlas, ¿verdad?
—Mamá, son épocas distintas a las que tú viviste. Ahora hay menos prejuicios. Además, quiero que sepas que no voy a volver a tener sexo por simple placer. Eso lo aprendí del doctor Marín y de muchas experiencias desastrosas. De ahora en adelante sólo me entregaré físicamente a una mujer si existe amor de por medio. Y eso cambia las cosas, ¿no es cierto? Date cuenta de que ya no soy un niño.
Mi madre movió la cabeza negativamente en señal de desa¬cuerdo.
—Ten cuidado, Efrén. Tu deseo es normal y acostarte con una mujer también lo es. Pero no hablo del qué sino del cómo y del cuándo… Satisfacer una necesidad legítima por una vía equivoca¬da o en un momento inoportuno puede traer malas consecuencias para ambos.
—¿Malas consecuencias? —me reí de ella—. ¿Como cuáles? Estoy enterado de todo lo que puede pasarme y, habiendo amor, estoy dispuesto a correr los riesgos.
—¿Ah, sí? —me desafió—. ¿Y qué consideras lo peor que po¬dría pasarte?
—Que por medio de amenazas y chantajes me obligaran a unir mi vida a la de una mujer a quien no amo. Joana, por ejemplo.
Sonrió irónicamente.
—Hay algo mucho peor, Efrén. Algo que ni siquiera te ha pa¬sado por la cabeza —hizo una pausa mirándome con fijeza antes de concluir—: Unirte voluntariamente a una persona a quien, gracias a las maravillosas experiencias físicas que has pasado a su lado, crees amar… —hizo una nueva pausa para tomar fuer¬zas, y culminó—: En la juventud el sexo es algo tan novedoso y fascinante que enajena a las parejas haciéndolas perder la razón. No hay nada más terrible que jurarle amor eterno a alguien mientras se arde en las -enloquecedoras sensaciones de un cuerpo excitado. Es mentira. La mente está desorientada, confundida. El amor no tiene nada que ver con ese apasionamiento efervescente que acompaña al sexo…
—¿Y tú qué sabes de eso…? —le reclamé—. ¿Acaso te acostaste con mi padre antes de casarte con él?
El rostro de mamá enrojeció por lo impertinente de la pregunta, pero no me disculpé. En el fondo de mi ser albergaba, desde hacía varios años, una cuenta pendiente de cobro para ella.
—Tú nunca me has hablado de sexo -continué- . ¿Por qué lo haces ahora’.’ Siempre estuviste ocupada en tu trabajo y yo crecí solo… Desde los catorce años me acuesto con mujeres y apenas te enteras. He vivido más de lo que te imaginas y no vas a empezar a educarme ahora -sentí que se me cortaba la voz pero seguí hablando—: la vida me ha golpeado duro. He madurado, pero con mucho dolor. No tienes idea de cómo me hizo falta un buen con¬sejo o un buen regaño a tiempo…
Bajé la cabeza tratando de disolver el nudo de mi garganta. Mamá estaba estática, con los ojos muy abiertos, sin saber qué decir.
—No has madurado como crees —contestó al fin—, y no has su¬frido ni una décima parte de lo que puedes sufrir… de lo que yo sufrí. Ignoro si el sexo fuera del matrimonio es correcto. Sólo sé que eso echó a perder mi vida… y gran parte de la tuya.
Levanté la cara. Congoja y furia fueron reemplazadas por una señal de alerta casi de inmediato. ¿Qué había dicho? ¿Es que acaso mi madre iba a levantar el velo de su oscuro y enigmático pasado? Era el momento de hablar cara a cara, de decirnos sin reservas cuanto habíamos mantenido callado durante años. Permanecí ansioso, pero ignorando aún que esa noche sería la más inolvida¬ble de mi vida.

4
LA TENTACIÓN DEL SEXO ILÍCITO.

—Para empezar —me dijo—, eso de acostarse con el novio no es cosa nueva. Se ha hecho desde siempre, así que tu generación no tiene nada que enseñarle a la mía —le resultaba difícil revelarme sus yerros de mocedad, pero ya no podía detenerse—. A los quince años perdí la cabeza por uno de mis profesores. Él me llevó a conocer la sexualidad completamente. Luego supe que era casado. Me abando¬nó. Fue mi gran secreto… A los veinte años me volví a enamorar. Esta vez de un amigo de la familia. Estaba segura de haber hallado al príncipe de mis sueños y me entregué nuevamente sin condicio¬nes. Aun cuando él me confesó haber tenido relaciones íntimas antes, yo le juré que era virgen —hizo una larga pausa con la vista perdida en sus evocaciones—. Ambos estábamos muy solos y desesperados por hallar una pareja, así que tuvimos sexo antes de casarnos —continuo—. Los jóvenes de aquella época poseíamos la misma cantidad de hormonas que ustedes, pero había menos promiscuidad y el sexo sin amor era poco frecuente…
Se detuvo. Me di cuenta de tener la boca abierta. ¡Estaba hablándome de mi padre! “Sigue, por favor”, rogué en mis adentros. Era preciso enlazar de una vez por todas los elementos inciertos de mi verdadero origen…
—Nuestro noviazgo fue corto. Nos unimos en matrimonio sin conocernos a fondo. Fracasamos. Un abismo de diferencias men¬tales nos separaba. Él devoraba tratados de ciencias, coleccionaba libros, impartía clases de química en escuelas superiores y. cuando
le quedaba tiempo tiempo, experimentaba uniendo compuestos en un laboratorio que improvisó en la casa. Yo en cambio detestaba el estudio y la lectura; sólo me desenvolvía bien en reuniones sociales y haciendo deporte. Nuestros valores se repelían. Yo religiosa, él libre pensador; a mí me agradaba bailar, ir a fiestas, convivir con gente, mientras él, bastante huraño, detestaba las reuniones y prefería estar solo. Yo hablaba fuerte, rápido, de mil cosas a la vez; él conversaba despacio, con bajo volumen. Creo que nunca nos co¬municamos eficientemente excepto cuando hacíamos el amor. Pero eso duró poco.
Era difícil de creer. ¿De modo que entre mis padres existió la atracción química pero no la intimidad emocional ni la correspon¬dencia intelectual?
Observé a mamá abierta, descaradamente. Era una mujer alta y delgada. Aún a su edad llamaba la atención por su inusitada belleza y buen cuerpo. Me imaginé que veinte años antes debió de ser extre¬madamente sensual.
—¿Mi papá llegó a darse cuenta de que le mentiste respecto a tu virginidad? —cuestioné.
—Sí. Se lo confesé después de la luna de miel. Le produjo un gran malestar. La virginidad es un mito que no vale nada, pero la ho¬nestidad en la pareja sí vale. De hecho es la base de todo, y yo no fui honesta, lo engañé, no le tuve confianza. Él dedujo que mi entrega era pensada, estratégica, que si había sido capaz de ocultarle algo tan íntimo seguramente le ocultaría cualquier cosa. A partir de entonces la relación fue peor cada día. El aumentó su carga de trabajo y yo me fui alejando poco a poco. Puede decirse que mi vida era la encarnación humana del cuento de la cenicienta. ¡Una muchachita sin educación, que toda la vida se dedicó a fregar trastes, lavar ropa y desinfectar pisos, unida a un príncipe acostumbrado a fiestas de la nobleza, excelsas viandas, arte refinado: ¡un matrimonio destinado a la más absoluta desdicha! Perrault cortó la historia justo a tiempo, antes de que sobreviniera la evidente tragedia. Pero la vida no se interrumpe con un “fueron felices para siempre”, la vida continúa y, sin buenas bases, la felicidad se acaba pronto.
Un viso de intensa emoción acompañó las últimas palabras de mi madre.
—¿Y vas a decirme que te casaste con la persona equivocada por culpa del sexo?
—El sexo es un anzuelo extraordinario —repuso—-. Te pesca, te hace perder objetividad, pero no es el culpable directo de los malos matrimonios. El problema está en los noviazgos superficiales. Las parejas se casan pensando que lo más importante de la relación es esa atracción tangible. Se unen sin conocerse a un nivel profundo.
¡Pero qué concepto tan similar al de la revista! Sonreí. No cabe duda de que todos los seres humanos, cada cual por su camino, tenemos que llegar tarde o temprano a las mismas realidades.
—Yo siempre creí que nuestra vida se vino abajo cuando mi pa¬dre murió. Pero no fue así, ¿verdad? ¿Los problemas empezaron antes…?
Asintió muy lentamente.
—Hay muchas cosas que desconoces, Efrén…
En su gesto había una tensión evidente, pero a la vez podía identificarse un fuerte deseo de hablar, de deshacerse al fin de esa secreta carga que la había acompañado durante tanto tiempo.
—Un año después de casados —comenzó—, nació tu hermana Marietta. Recuerdo que estando mi esposo y yo juntos, contemplán¬dola dormida en su cunita, nos abrazamos y descubrimos que la clave para triunfar en el matrimonio no está tanto en ser afines como dos mitades de naranja, porque eso jamás ocurre, sino en tener buena disposición y sincero deseo de acoplarse. Traté de tomarle gusto a su pasividad, a su música, y él procuró disfrutar mi alegría, mi actividad. Hubiéramos podido salvar nuestro matrimonio de no ser por lo que ocurrió cuando naciste tú. Marietta ya tenía cinco años…
Yo me hallaba casi al borde de la silla. Era evidente, aunque no me lo confesara, que mi venida a este mundo fue accidental. Tal vez estaba a punto de escuchar la verdadera razón de mi fútil existencia.
—¿Yo fui la causa del divorcio?
—No —se apresuró a responder—. Después del parto, las mujeres solemos sufrir una crisis emocional muy fuerte… Y a los dos meses de tu nacimiento mi marido se vio precisado a hacer un largo viaje de trabajo. Un día que yo estaba sola en la casa tuvimos una variación de voltaje. Varios aparatos se descompusieron. Llamé a la compañía de luz y a las pocas horas un empleado de mantenimiento nos visitó El tipo se portó sumamente amable mientras revisaba los desperfec¬tos; hizo un trabajo eficiente, aunque ocupó toda la tarde en ello. Terminó cerca de las nueve de la noche. El hombre estaba cansado, sudando, y en su gesto había algo que yo califiqué como una chispa de vida y que en realidad era un enorme gusto por mi persona. Lo invité a cenar. Me trató como a una dama. Elogió mi comida, mi aspecto físico, la pulcritud de mi casa, y se sentó a escuchar pacientemente los problemas que le platiqué, aceptando y valorando mis opiniones. Me Visitó varias noches seguidas. Aunque alguna vez llegué a imaginarme siendo infiel, yo no andaba en busca de aven¬turas amorosas; pero me sentía tan sola, tan poco apreciada, tan necesitada de un desahogo emocional, que cuando ese hombre me sonrió, me dijo que le gustaba y se acercó para tocarme, no pude más que cerrar los ojos y entregarme como una paloma herida… Al rom¬perse el recipiente de cristal que guarda nuestra buena conducta, los principios comienzan a fugarse. Lo difícil es robar la primera vez, matar la primera vez, adulterar la primera vez… Después es más fácil… —hizo una pausa para limpiarse la cara—. La visita del electricista se volvió habitual —continuó despacio—. Aún después de que mi marido regresó del viaje, mantuvimos nuestro romance oculto. Me dejé envolver nuevamente en el delicioso humo de las emociones que origina el sexo fuera de lugar y de momento. Cu¬riosamente esa relación prohibida me producía sensaciones simila¬res a las que me produjeron las relaciones sexuales, también prohi¬bidas, que tuve antes de casarme. La percepción del peligro, la an¬gustia de saberse haciendo algo delicioso pero vedado es muy similar cuando se es infiel dentro del matrimonio que cuando se tiene sexo antes de él. Alguien que cede a la tentación de joven está más propenso a ceder a ella de adulto.
Se detuvo. Su vista estaba extraviada en la contemplación de recuerdos desenterrados. La mía, desorbitada, ensamblaba las escenas de ese ayer incierto del que yo provenía.
No quiso detallar la forma en que su infidelidad fue descubierta. A cambio de eso expresó las conclusiones a las que había llegado muchos años después.
—Por muy liberales y “modernos” que sean los cónyuges, cuando uno de ellos engaña al otro se causa un daño irreparable. La infidelidad, lejos de ser el remedio a los conflictos de la pareja, es una evasión. Resulta más fácil buscar intimidad con alguien ajeno que enfrentar cara a cara los problemas de una vida marital dete¬riorada y luchar por solucionarlos.
—Pero hay quien puede mantener en secreto sus relaciones ilíci¬tas durante años —opiné.
—Eso no es cierto. ¡Resulta imposible llevar una doble vida emocional por mucho tiempo! A mí me consta. Uno puede engañarse a sí mismo diciéndose capaz de querer a dos personas a la vez y puede tratar de ocultar su aventura en pro de la salvaguarda del matrimonio y los hijos, pero no es posible acostumbrarse al remordimiento, a la distracción, a la carga de culpabilidad, al desequilibrio funcional que sobreviene en esos casos. Cuando se está atrapado en una relación de infidelidad se viven tensiones que no puedes imaginar. Se merma notablemente la eficiencia en el trabajo, la confianza en uno mismo, la relación con Dios, el desenvolvimiento social, la lucidez mental, el buen humor… y como es lógico, ese desequilibrio inevitablemen¬te desenmascara el engaño. El cónyuge se da cuenta antes de tener las pruebas suficientes y el hecho le causa una herida tan profunda e irreparable que su dolor no es susceptible de alivio con ninguna ex¬plicación o razonamiento. Las promesas de confianza y honradez mutua quedan pisoteadas. La infidelidad es traición de grado super¬lativo y ésta desencadena un holocausto matrimonial del que no será fácil reponerse, a menos que uno de los dos admita sacrificar su respeto y autoestima dejándose humillar a cambio de mantener unido el hogar. Y eso, en esta época, se da cada vez menos.
—Así que los matrimonios se acaban con el famoso triángulo amoroso —comenté—-, pero las personas pueden rehacer sus vidas, ¿no es cierto?
—En algunos casos… La mayoría de las veces no, Efrén. Cuan¬do el cónyuge infiel se queda a solas con su nueva pareja y la relación entre ellos deja de ser prohibida, el encanto se va, la emoción se esfuma, la pasión se desvanece… Créemelo. Rara vez verás en la televisión o en el cine una escena erótica protagonizada por marido y mujer, porque lo que enciende la sangre de modo explosivo son las aventuras prohibidas, las peligrosas, las irracio¬nales. Es decir: lo verdaderamente tentador en el ser humano no es el sexo en sí, sino el sexo fuera del matrimonio, de la misma forma que puede resultar tentador y emocionante robar, timar o hacer pillerías.
Me quedé quieto y callado durante un buen rato. Nunca se rne había ocurrido pensar eso. Quizá porque no tenía la referencia de ser casado. Una cosa sí era cierta: los jóvenes podíamos aprender mucho de los adultos. Aunque tuvieran el terrible defecto de ser nuestros padres.
— Pero termina de contarme. ¿Qué pasó con mi papá cuando se percató de tu engaño?
— Simplemente se fue de la casa… A él le disgustaban las dis¬cusiones y los problemas. Rentó un departamento cerca del Instituto de Investigaciones Químicas de la Universidad y se sumergió en sus estudios para olvidar, de la misma forma que otro hombre se hubiera hundido en el alcohol. Sólo supe de él cuando un abogado fue a verme llevándome los documentos del divorcio. Firmé sin pensarlo dos veces… Para entonces el empleado de la compañía de luz ya se había mudado a vivir con nosotros…
—Mi padrastro Luis… —murmuré comprendiendo al fin de quién se trataba.
Mamá bajó la cabeza avergonzada. El sólo mencionar ese nombre era motivo de aprensión y enojo. Se trataba de la parte oscura de nuestra vida, el capítulo negro que habíamos tratado de olvidar a toda costa.
—Tenías apenas dos años de edad y tu hermana siete cuando me volví a casar. Tampoco conocía a nivel profundo a mi nuevo marido y las sorpresas no se dejaron esperar. Luis era un misógino disfraza¬do. En cuanto tuvo el control total de las circunstancias, comenzó a tratarme violentamente y con prepotencia. Me agredía por los detalles más insignificantes. Se burlaba de mis errores, me hacía quedar en ridículo frente a otras personas. La brutalidad era su arma preferida. Todos en casa aprendimos a tenerle miedo. Temblábamos en cuanto llegaba pues sabíamos que encontraría alguna excusa para empezar a gritar. ¡No me cabía en la cabeza que un amante tan perfecto se hubiese convertido en un marido tan malo! En la cama era sádico, egoísta y desconsiderado. No puedes imaginarte cómo y cuánto lloré al darme cuenta de lo terrible que fue ese giro de vida. Pero el ser humano es así, hijo. Nunca está conforme con nada, siempre cree que le está yendo mal y sueña con cambiar lo que le pertenece por algo mejor. ¡Qué forma tan errada, tan irresponsable, tan inmadura de vivir! Valoramos lo que tenemos hasta que lo vemos perdido. Somos a tal grado estúpidos que le damos la espalda a lo nuestro sin saber que la mina de diamantes con la que tanto soñamos
se encuentra en nuestra casa. Para hallarla sólo requerimos ESFOR¬ZARNOS. La felicidad únicamente se da al luchar por la familia, por el trabajo, por el país que tenemos. ¡No porque sean los mejores sino porque nos pertenecen! ¡Porque a la vez formamos parte de ellos! ¡Porque son nuestros!
Caray, ¡me sentí tan mal por mi ingratitud! Esa mujer no era perfecta: cambió un esposo inteligente y noble por otro bruto y agresivo. A mi hermana y a mí nos quitó un buen padre para darnos un pésimo padrastro… Tenía muchos defectos, había cometido cualquier cantidad de errores, y yo lo sabía desde muy chico. Pero era mi madre. ¡Me pertenecía! ¡Y yo de alguna forma le pertenecía a ella! Sentí que el llanto se acumulaba en mis lagrimales. ¡Cuántas veces la juzgué con crueldad! ¡Cuántas veces deseé haber sido engendrado en el vientre de otra mujer! ¡Qué injusto había sido! Hasta entonces comprendí que, aunque existían personas más inteligentes, más hermosas, más maduras, yo no debía amarla a ella por sus cualidades, ¡sino porque era mía…!
Me puse de pie y caminé para sentarme a su lado. No tenía palabras para pedirle perdón ni tampoco hallé los vocablos apropia¬dos para consolarla. Así que la abracé primero con cautela y luego, al verla llorar, con mucha fuerza.
Estuvimos enlazados un buen rato sin decir nada.
Después de unos minutos nos separamos. La noche estaba muy avanzada, pero yo no quería irme a mi cuarto. Deseaba acurrucarme en su regazo como lo había hecho cuando mis ojos de niño detectaban siniestras sombras en la oscuridad.
Para permitirle sosegar su ánimo quise cambiar un poco el tema. La tomé de la mano y le cuestioné:
—Dices que lo verdaderamente tentador no es el sexo sino el sexo fuera del matrimonio, y estoy de acuerdo contigo. Lo he sentido. Pero, ¿es posible vencer un deseo tan incontrolable?
—Sí, lo es. Sólo se requiere cultivar el hábito de reflexionar y manejar las ideas.
—¿Qué tienen que ver las ideas en esto?
—Todo. ¿Sabes cuál es el órgano sexual más poderoso del ser humano? LA MENTE. Cuando una aventura se hace realidad es porque ya estuvo imaginándose durante mucho tiempo. Así de simple, Efrén. No tienes que acostarte con la persona equivocada para que se desencadene el desequilibrio. Basta con imaginarlo, con dejar volar la ilusión y recrear en tu mente lo extraordinario que sería un encuentro íntimo con ella. El cerebro es capaz de crear verdade¬ros escenarios y representar cuadros superexcitantes al grado de hacerlos parecer reales. Entonces las fantasías toman la forma de sentimientos y deseos amorosos, y éstos, tarde o temprano, se ma¬terializan.
—¿Por lo tanto, la clave está en evitar imágenes sensuales?
—Bueno… Somos humanos y tenemos sangre en las venas. Es natural reaccionar a los estímulos del medio y tener ideas eróticas furtivas. Lo malo no es tenerlas sino abrirles la puerta del pensa¬miento central, invitarlas a pasar, a ponerse cómodas y platicar con ellas durante largos e insanos periodos. En vez de distraerse con fantasías sexuales, las personas de más valía reflexionan a fondo sobre las consecuencias, piensan drásticamente, con juicio realista y sereno. Entonces se dictan a sí mismos un código de normas y definen exactamente lo que quieren para su futuro. Si no te has detenido a pensar en tu propósito vital, a planear lo que te conviene antes de que la tentación llegue, reaccionarás ante ella conforme a tus emociones del momento, y cuando te des cuenta del error será demasiado tarde.
—¿Tú te detuviste a prever, a planear de antemano tu propósito vital?
—¡Por supuesto que no! ¿No te das cuenta de lo que trato de explicarte? Soy una mujer fracasada. Eché a perder mi vida y la de mi familia por no pensar en soluciones antes de que se presentaran los problemas. A nadie le gusta planear cosas desagradables y por eso, cuando éstas ocurren, no sabemos qué hacer. Yo nunca creí tener la oportunidad de serle infiel a mi marido, así que, cuando la tuve, me hallé ante ella desprevenida e indefensa. El mayor éxito de la tentación es su ataque sorpresivo. Para vencerla es preciso visualizarla antes de que llegue y tomar serenamente la decisión de lo que harás cuando esté frente a ti. Porque llegará, Efrén. Tarde o temprano. Continuamente quizá. Y si te toma desprevenido es seguro que no podrás evitar caer en su cautivadora trampa.
Me separé un poco de ella. Era curioso que por criticarla y menospreciarla hubiera desperdiciado su sabiduría durante tanto tiempo. Sin embargo, en ese momento tenía urgencia de que me hablara de otras cosas. Aún quedaban muchas preguntas sin res¬ponder. Las formulé con cierta vehemencia todas juntas.
—Pero acaba de contarme, mamá. ¿Cuál fue la razón por la que huimos de mi padrastro? ¿Por qué se fue Marietta de la casa? ¿Cómo murió? ¿Qué pasó con mi padre?
No contestó de inmediato. Revivir aquello le causaba un evidente malestar. Su voz ya no sonó decidida y fuerte. A decir verdad, apenas lograba escucharla.
—Luis empezó a tomar. Y cuando su estado de ebriedad era grave me golpeaba…
—Sí —le quité la palabra con inaudito coraje—. También nos golpeaba a Marietta y a mí. Y tú te limitabas a lamentarte. No te defendías. En mi mente infantil razoné que los hombres tenían derecho a gritar, a exigir e imponer sus ideas mientras que las mujeres eran desvalidas e inferiores; comencé a sentir lástima y desprecio por ellas…
Hubo un largo silencio. Muchas verdades estaban saliendo a flote en ese cuarto y con ello reflexiones verdaderamente importantes. Tal vez ese inicio precoz de mi sensualidad, acompañado siempre de un cierto egoísmo masculino y un aprovechamiento de la fragilidad femenina, tenía su origen en los modelos recibidos cuando niño.
—Marietta no huyó de casa… Ni ha fallecido, como piensas…
La sangre se me heló en las venas. ¿Qué había dicho? ¿Mi her¬mana vivía? ¿Y dónde? La conmoción producida al escuchar eso me dejó impávido, sin habla. Palabras de reclamo y enojo quisieron bullir, pero se atascaron en mi garganta.
—Tu hermana comenzó a desarrollarse como señorita a los once años de edad… Y eso llamó la atención de Luis… Cuando estaba borracho la molestaba… la tocaba… y un día… Dios mío… —mi madre se detuvo. Se le dificultaba sobremanera hablar, pero yo comenzaba a sospechar lo que había ocurrido un día, antes de que ella lo aclarara—. Llegó ebrio, a la una de la mañana, y fue directo al cuarto de la niña. Todos dormíamos profundamente, incluyéndo¬me a mí… Se quitó la ropa y se metió a la cama de la pequeña. Marietta se despertó cuando ya había sido parcialmente desvestida. Alcanzó a gritar antes de que su padrastro le tapara la boca. Al oírla desperté y me levanté para correr a su habitación. Afortunadamente no estaba con llave. Tú me habías visto callar, llorar resignada los
abusos de Luis, pero no me viste esa noche peleando como una fiera. Ataqué a mi marido con uñas, objetos, dientes, presa de la desespe¬ración y furia que sólo una madre puede experimentar al ver a sus hijos en peligro. Él me golpeó en la cara, pero yo hice añicos sobre su cabeza un pesado florero de vidrio cortado y se desvaneció bañado en sangre.
—¿Alcanzó a violarla?
—No, pero la lastimó. Tu hermana era apenas una niña. Salí del cuarto con ella; estaba asustada y temblaba por un ataque de nervios. Yo actué rápido. En mi mente sólo existía el pensamiento de ponerla a salvo. Llamé por teléfono a una estación de taxis, cerré con doble llave la habitación en la que tú dormías, tomé mi libreta de direcciones y salí acompañada de Marietta en cuanto el coche llegó. Fuimos directo a la universidad. No conocía el departamento de tu padre, pero con el domicilio el chofer me llevó hasta él. Bajamos del automóvil y le pedí al taxista que me esperara. Toqué el timbre durante varios minutos. Eran más de las dos de la mañana. En cuanto tu padre me abrió, lo abracé llorando y le dije que le llevaba a la niña para que se hiciera cargo de ella por un tiempo. Él se asustó mucho. Encendió las luces y me exigió que le explicara lo que había pasado. Lo hice brevemente. Abrazó a su hija. Me reclamó el incidente como si yo fuera responsable y me dijo que los niños debían vivir con él. Después de un rato se calmó y en su mirada creí detectar una chispa de perdón. Pero toda esperanza se esfumó de mí al momento en que me di cuenta de que había una mujer en su recámara. Me despedí de Marietta con un fuerte abrazo y salí de la casa confundida y acabada. La vivencia de esa noche fue lo más parecido al infierno que he conocido. Me sentía sola, arrepentida, desamparada, temerosa. No sólo existía el peligro de enfrentarme a la justicia en el remoto caso de que Luis hubiera fallecido por el golpe; ahora también temía por la reacción de tu padre que, con justo derecho, podía tratar de arrancarme de mis brazos lo único que me quedaba en la vida: mi hijo pequeño. Y por si lo anterior fuera poco, en caso de que Luis se recuperase resultaba evidente pensar que se vengaría de mí. Llegué a la casa deshecha en llanto, arrepentida de haber abandonado a Marietta, pero en una lucha intrínseca por resignarme a que había sido lo mejor. Su padre la cuidaría bien mientras viviera. Volví a pedirle al taxista que me esperara en la puerta. Subí corriendo. Luis seguía en el suelo, justo donde lo había dejado, con la boca abierta, sin sentido. No me acerqué a tocarlo, pero su postura grotesca me hizo pensar que había muerto… Preparé una maleta con lo indispen¬sable, te tomé en mis brazos y bajé como pude para volver a subir al carro y huir. Fuimos directos a la central de autobuses. Compré boletos para la ciudad más lejana que pude, sin importarme cuál, y cuando despertaste ya estábamos muy lejos… Te dije que viajába¬mos en busca de tu hermana, quien se había ido de la casa, que todo estaba bien y que en el lugar al que íbamos Luis no nos encontraría. Lo último era cierto… En cuanto a lo demás, no pude explicártelo. Era posible saciar tu curiosidad infantil con historias menos crueles que la verdad. Fue cansado para mí y mortal para ti llegar a un poblado desconocido y buscar hospedaje. Llevábamos poco dinero, pero hallamos un buen cuarto en renta y a los pocos días conseguí trabajo como secretaria. En la huida se perdieron tus papeles y los míos. Lo primero que hice fue invertir todo lo que llevaba compran¬do a un juez para registrarte con nuevos datos. Yo también adquirí identificaciones falsas y recomenzamos una nueva vida. Empezamos desde abajo. Todas las noches me dormía rezando por tu hermana y por tu padre… No te imaginas cómo envejecí en esos días…
Me lo imaginaba. Al terminar el relato mamá se quedó muy quieta, con la vista extraviada: al rememorar los detalles de su tragedia, también despertaron en ella los sentimientos de angustia, desesperación y pánico que sufrió al vivirla.
Quise abrazarla y pedirle que olvidara todo, que descansara, que eso había quedado muy atrás, que la terrible historia ya no nos afectaría más ni a ella ni a mí.
No sabía cuan equivocado estaba con respecto a eso.
El pasado se había levantado gigantesco, monstruoso, para aguardarme con sus impresionantes garras a la vuelta del camino.
Pero yo aún lo ignoraba.

5
UNION LIBRE.

Para no tener que ver más a Joana, pedí mi cambio de grupo en la universidad. Ella, a su vez, evitó encontrarse conmigo, pero yo sabía que se vengaría, aunque no fuese de inmediato.
A partir de que se iniciaron las clases mis encuentros con Dhamar se hicieron más espaciados y sustanciosos. Ambos, con trabajo y estudio, estábamos habitualmente ocupados desde las siete de la mañana hasta las nueve de la noche. Sin embargo, pasábamos juntos todos los fines de semana.
Aquella tarde dominical estábamos en su casa solos. Sus padres habían recibido una excelente propuesta de negocios en una ciudad ubicada a mil doscientos kilómetros de distancia, de modo que toda la familia, a excepción de ella, se encontraba haciendo un largo viaje, supervisando los detalles de su próximo traslado.
—¿Y cómo van las relaciones con tu mamá? —me preguntó.
—Bien —contesté echándome a la boca una uva del frutero—. Desde la noche en que hablamos ha habido un cambio radical entre nosotros. Ahora conversamos más seguido, como dos buenos amigos.
—¡Cuántas cosas importantes pasaron esa noche!
—Sí —bromeé—. Las primeras rosas que te compré terminaron marchitas en el bote de la basura.
—Pero desde entonces me regalas un ramo cada semana.
—Te noto muy romántica, Dhamar. ¿No se suponía que íbamos a estudiar para tu examen de mañana?
Hizo un gesto de niña rebelde y abrió el voluminoso libro de matemáticas que estaba sobre la mesa.
—¿Quieres una uva? —le pregunté enseñándole la pequeña fruta entre mis dientes.
Sonrió con malicia y se incorporó para acercarse muy lenta¬mente y quitármela con la boca.
—No te vayas —Ia atrapé.
—Lo siento… Tenemos que estudiar… —se zafó de mi abrazo para volver a su asiento frente a la mesa del comedor. Me puse de pie y acerqué una silla a su lado.
Nuestro noviazgo era tan significativo y noble que nunca lo imaginé posible dentro del contexto de mis antiguas referencias. Con el paso de los meses el amor que nos unía se había confirmado como algo excepcional, portentoso, sui generis.
Sin embargo, un grave problema estaba dándose forma entre nosotros. Era fácil comprobar la afinidad intelectual entre ambos y regocijarse con la espontaneidad de nuestra comunicación pro¬funda, pero lo concerniente a la atracción de los cuerpos estaba convirtiéndose en un defecto insufrible. Era demasiado fuerte, en extremo poderosa, materialmente incontrolable. Podíamos pasar largas horas trabajando, platicando o jugando, pero en cuanto había ocasión de un ligero roce corporal, en ambos se nos desper¬taban pasiones trepidantes. Nos entregábamos a besos profunda¬mente sensuales y a oscilaciones arrebatadas que no son para ser descritas. Era un fenómeno curioso, fuera de lo común, y cuando estábamos ecuánimes solíamos bromear respecto de él.
—Aléjate de mí —me decía—, eres un monstruo llameante, abrasador.
—Abrazador, querrás decir —y me iba sobre ella.
—¡No me toques! —gritaba.
—Ni tú a mí—me separaba—. Si y o soy un monstruo, tú eres una extraterrestre. No estás hecha de “carne y hueso” sino de “carne y sexo”.
Y reíamos jovialmente. Lo cierto es que la combustión de nues¬tros somas no estaba lejos de convertirse en incendio letal. Y esa tarde sucedió…
Mi visita a su casa tenía la intención de ayudarla a preparar un examen de cálculo integral que presentaría al día siguiente, pero apenas me quitó la uva de la boca y percibimos el silencio y la quietud del lugar, sabiendo que nadie llegaría en toda la tarde, ni en toda la noche, nuestros corazones comenzaron a latir en forma incontrolada. Nunca antes habíamos enfrentado circunstancias tan tentadoras. Puedo afirmar, con absoluta certeza, que cuanto hice y dije durante ellas cambió por completo los derroteros de mi existencia.
Y no me arrepiento, pero pude haberme arrepentido grande¬mente. A las recomendaciones de mamá, que indicaban controlar la imaginación e impedirse fantasear habitualmente con situacio¬nes eróticas, les había hecho falta una más: identificar las situaciones propicias para el sexo inoportuno antes de estar en ellas y decidir si era conveniente eludirlas o no. Porque de si¬tuaciones como en la que nos vimos inmersos esa tarde no es posible escapar. La oportunidad se levantó a nuestro alrededor como una muralla infranqueable, haciéndonos olvidar los con¬ceptos filosóficos y dejando fuera de combate voluntades y pro¬pósitos.
Parsimoniosa, temerosamente, llevé una mano a su rostro y sentí cómo se estremecía al contacto; jugueteé con su cabello y acerqué mi boca a la suya sin tocarla, a unos milímetros de dis¬tancia. Cerró los ojos quedándose muy quieta, con las mejillas enrojecidas y la respiración agitada.
Me puse de pie, flotando, y la abracé por la espalda suavemen¬te. Enlazó mis manos alrededor de su cuello y me llenó los brazos de besos. Se volteó para colocarse nuevamente frente a mí. Nos miramos uno al otro, inmovilizados por un respeto ilógico. Ella no quería perder la virginidad así… allí… y yo no quería que eso ocurriera. Fueron suficientes las miradas para quedar de acuerdo.
Actuamos bajo esos límites, alegres, poseídos e impresionados por la inaudita explosión de nuestro universo físico.
Una nube blanca de inquietud nos envolvió, y todo fue falso y todo fue cierto, y atrapados en esa cápsula pegajosa a cuyas paredes se adhería obstinadamente nuestra piel, luchamos por respetar las ideas de continencia; pero éstas, atemorizadas, se retiraron agazapándose en un rincón de la sala, disminuidas por el tamaño de esa energía inexplicable. No era mi cerebro el que razonaba ni el de ella; era el cerebro ciclópeo de la Naturaleza que enfurecida se alzaba sobre nosotros para reclamarnos lo que le pertenecía. La oscuridad tintineante de nuestros ojos, cuando estábamos unidos en besos eternos, semejaba más una sensación maniaca que amorosa. Mis incontrolables manos cobraban autono¬mía y se mostraban tensas, desesperadas, dispuestas a destruir, a romper, a abrirse paso; mis dedos se movían por iniciativa propia, acariciando, asiendo, desabrochando… y los de ella hacían su parte contagiados de la frenética locura. Ignoro cuánto tiempo estuvimos jugando al frustrante pasatiempo de masticar sin deglu¬tir, de estudiar sin aprender, de acostarse sin… (¿dormir?), pero el aire dentro de la gelatinosa burbuja en la que estábamos atrapados se convirtió en una amalgama sicodélica de vibraciones excesivas, de tendencias confusas, prohibidas: soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia, pereza.
Repentinamente recordé a Joana. ¿No había vivido con ella una enajenación similar, aunque menor, y la experiencia no me demostró sobradamente que había sido un grave error? Con Joana tuve relaciones completas, cosa que no sucedería con Dhamar. ¡Pero ese casi tener sexo, ese permitirse todo, excepto la culmi¬nación natural y entera del acto, estaba resultando más atrayente y enloquecedor que el mismo sexo completo! ¡Qué concepto tan impresionante había tomado forma en mi entendimiento! Si el coito clandestino hacía perder objetividad, el manoseo intem¬perante con poca ropa, o sin ella, hacía perder más que eso.
—Maldición —espeté separándome y echándome a caminar en círculos—. No quiero cometer errores contigo, Dhamar. ¡Ahora que te he encontrado no voy a permitirme perderte!
Confundida, mi novia me observó andar de un lado a otro como animal enjaulado.
—¿Por qué habrías de perderme? —preguntó.
—Por lo que está pasando entre nosotros. Es increíble. ¡Dentro de poco te irás a residir a una ciudad muy lejana y dejaremos de vernos y todo se vendrá abajo!
—No pienses en eso ahora —se incorporó para abrazarme—. Ya encontraremos la solución.
—¿Telefoneándonos? ¿Escribiéndonos? ¡No! —Ia excitación física se había hecho una sola con la mental—. ¡Encuentro a la mujer de mi vida y Dios me la quita…!
Hubo un silencio prolongado. La misma vergüenza que debie¬ron de sentir los primeros pobladores de la Tierra después de haber comido la fruta prohibida comenzó a interponerse entre nosotros al contemplar nuestros cuerpos semidesnudos.
Se acomodó lentamente la falda.
—No te vayas —le supliqué—. Tienes un buen empleo. Estás a la mitad de tu carrera profesional y en esta ciudad hay alguien que te quiere como no te querrá nadie en la vida…
Dejó de preocuparse por su vestimenta para echarse sobre el acolchado sillón de la sala y contestarme con tristeza:
—El doctor Marín abandonará la clínica muy pronto y yo me quedaré sin trabajo. En el sitio al que vamos hay una universidad filial en la que puedo, sin ningún problema, terminar mis estu¬dios. .. Y si mi novio me quiere, como dice… no dejará de amarme aunque estemos lejos.
—No quiero que te vayas —insistí—. He empezado a ganar bien y puedo rentar un departamento. Podemos vivir juntos, solos. Iremos poco a poco creciendo como pareja.
Bajó su vista y la mantuvo posada sobre la alfombra un largo rato.
—¿Qué es exactamente lo que me estás proponiendo, Efrén?
Matrimonio definitivamente no era. La idea de casarnos me inspiraba un gran temor y respeto. Después de tantas advertencias referentes a la enorme cantidad de fracasos por decisiones mal tomadas en la juventud, no quería arriesgarme a unirme para siempre a nadie. Ni siquiera a ella.
—Lo que vale entre nosotros es el amor —le contesté—. Esto que estamos viviendo. Es algo superior, más sublime, más pe¬recedero que un contrato de papel. No necesitamos los conven¬cionalismos sociales. Tú y yo podemos unir nuestras vidas sin tanto formulismo, con la confianza de que no nos traicionaremos nunca.
—¿Quieres que vivamos juntos? ¿Y por cuánto tiempo?
—Para siempre.
—Entonces casémonos. Lo que llamas convencionalismos so¬ciales tienen una razón de ser.
—Pero, ¿y si no funciona?
Se quedó callada, con la vista perdida. Luego reaccionó y co¬menzó a abotonarse la blusa. Tomó todo su tiempo en el prolijo arreglo del escote.
—Si lo que buscas es una aventura más de la que puedas huir en cualquier momento, la unión libre estará bien para ti, pero no pa¬ra mí, porque yo no busco eso. El día que me entregue a alguien será dando el todo por el todo. Quemaré los puentes tras de mí para verme obligada a caminar hacia adelante. No voy a eludir la res¬ponsabilidad de un hogar jugando a la casita.
—Me estás malinterpretando, mi amor. Vivir juntos sería un comienzo excelente —insistí—. Sólo así nos conoceremos a fondo y decidiremos sobre nuestro futuro con bases sólidas. No es lo mismo flotar por los aires haciendo cuanto acabamos de hacer, que contemplar la realidad de una convivencia diaria. ¿Qué mejor ga¬rantía podemos darnos para decidir bien? Si no nos entendemos seguiremos nuestro camino sin la terrible etiqueta de divorciados.
—Pues yo prefiero ser una mujer divorciada, con garantías, protegida por la ley, que una abandonada, tal vez incluso con hijos ilegítimos.
—Pero, ¿cómo puedes decir eso? Sin importar nuestro estado civil, nunca te abandonaría, y menos teniendo hijos. Mis intencio¬nes hacia ti son mejores de lo que te estás imaginando. Te amo para siempre, Dhamar. ¿Entiendes la magnitud de eso?
—Pues entonces casémonos. Yo no estoy dispuesta a ser tu concubina. Apostemos a ganar. Si en este momento me pides que sea tu esposa, aceptaré, aunque ninguno de los dos hayamos terminado nuestras carreras, aunque no estemos preparados eco¬nómicamente, aunque la decisión nos ponga en serios aprietos inmediatos. Pero aceptaré porque yo también te amo, Efrén, y porque, a diferencia tuya, estoy dispuesta a hacer cualquier cosa por ese amor.
Hubo un silencio tenso. Mecánicamente, más para hacer tiempo que para cubrir mi parcial desnudez, me acomodé el pantalón, me subí el cierre, busqué mi camisa en el piso y me la puse.
—Cuando un matrimonio se va a pique, además de complicado, resulta muy dolorosa la separación —espeté por lo bajo—. Yo crecí en una familia deshecha y…
Me detuve. No quería hablar más a ese respecto porque era como poner el dedo en la llaga.
—Ahora te entiendo, Efrén. Si viviste de cerca la ruptura matri¬monial de tus padres es natural que defiendas la unión libre. Pero ellos no fracasaron por haberse casado… De hecho, si hubiesen elegido simplemente “juntarse”, de todas maneras se habrían separado. No digo que la unión libre dé siempre malos resultados, pero con ella la pareja tiene menos posibilidades de triunfar.
—Sin embargo, la mayoría de las personas que viven en unión libre terminan casándose —rebatí.
—¿Quién dijo eso? ¿Lo supones o hiciste estadísticas? ¡Es mentira! No te olvides que trabajo en una clínica de integración conyugal y he tenido en mis manos toda la información a ese res¬pecto. La realidad es muy diferente a lo que puede parecemos lógico. Es cierto que poco más de la mitad de los matrimonios se pierden; sin embargo, de cada cien uniones libres setenta y cinco fracasan. Hay una diferencia abismal.
—Pero ¿por qué? —cuestioné inconforme.
—Porque es un acuerdo que sólo le conviene al hombre. Con¬sigue todos los placeres del matrimonio pero sin asumir ninguna responsabilidad. Cuando está harto del sexo y se enfrenta a los problemas de pareja, prefiere salir por la puerta de atrás, que dejó abierta.
Me quedé pensando. José Luis, mi amigo y profesor de la universidad, era un tipo infeliz pues había vivido en unión libre tres veces sin que ninguno de esos “matrimonios a prueba” fra¬guara. Tal vez si se hubiera casado con su primera amasia aún seguiría unido a ella y también sería infeliz por tal motivo. ¿Qué era más prudente? ¿Dejar abierta la puerta de atrás para salir huyendo si nuestra parej a se revelaba como un engendro aberrante, o encerrarse para pelear a muerte con ella intentando, obligatoria¬mente, adaptarse a su fealdad? Mi enredo mental no me permitió opinar.
—Tú me dijiste una vez que un profesor tuyo vivía en unión libre. ¿Cómo le ha ido?
—Bien —mentí.
—Pues yo he visto de cerca un ejemplo al que le ha ido muy mal. La hermana mayor de mi mamá se escapó con su novio y aceptó vivir con él. Pero una serie de fenómenos curiosos, que no pasan en un matrimonio, comenzaron a ocurrir. Su compa¬ñero sexual derrochaba el dinero completo de sus quincenas jugando cartas y a ella parecía no importarle. Mi tía solía decirle a mamá: “Si no sabe cuidar su capital es problema de él; así nunca logrará hacer nada”. Y mamá le contestaba: “¡Pero tú también despilfarras comprando ropa exótica que no usas nunca! ¿No piensan ahorrar para adquirir una casa? ¿No planean tener una posición mejor en el futuro? ¡Aunque no estén casados tú debes hacerle ver sus errores y él debe hacértelos ver a ti!” Pero eso nunca ocurrió, porque ellos no tenían una sociedad conyugal, tenían una unión libre, y en este tipo de vínculo existe el riesgo latente de que en cualquier momento alguno de los dos, por lo regular el hombre, lance al demonio a su querida y dé por terminado el asunto. Nadie puede vivir tranquilo con ese peligro acechando. ¿Sabes lo que le ocurre a las parejas que se mudan a la misma habitación sin casarse? Se ven precisadas a mostrar siempre su mejor aspecto, como lo hacen los novios, y a dejar sin resolver pequeños detalles molestos por miedo a desatar una tormenta. Pero la vida está hecha de detalles y la cantidad de inconformidades mutuas no resueltas tarde o temprano estallan, dando al traste con todo. Mi tía, cuando se quedó sola con una hija sin padre, le confesó llorando a mamá que siempre vivió temerosa de ser abandonada y lo que inicialmente se hizo pensando en una hermosa relación unida por el amor sublime y no por vulgares formulismos sociales terminó siendo un banque¬te sexual para su novio que, una vez saciado, se retiró con las manos limpias. La unión libre es querer tener placer y belleza sin arriesgar nada. Es una relación falsa, endeble, es decirle al amor “quizá” y no “sí”. Pero el amor no admite dudas. El amor es o no es. Si mi tía se hubiese casado estoy segura de que se hubiera visto obligada a encerrarse con su marido para discutir muy seriamente sus diferencias y ambos hubiesen tenido que luchar por limar disconformidades, pensando en el futuro, como lo hacen todos los casados.
—Y tal vez hubiesen terminado divorciándose de cualquier manera —opiné.
—Tal vez, pero no sin antes haber hecho todo lo posible por salvar su unión. Hay muchos factores que empujan a los esposos a perseverar por solucionar los problemas de su vida conyugal. Te los voy a enumerar: EN PRIMER LUGAR, se comprometie¬ron públicamente, ante todos sus amigos y familiares; no es fácil explicar a medio mundo un fracaso de esta magnitud, de modo que el compromiso social y familiar también juega un papel importante. EN SEGUNDO LUGAR, si se casan por la Iglesia, se comprometen ante lo más grande y supremo que cualquier ser humano pueda tener: Dios; Él es su sentido trascendental de existir, su fuerza motivadora de amor, paz, honestidad, verdad, esperanza; si es difícil darle la cara a la gente para explicar un divorcio, es mucho más difícil darle la cara a Dios… Y EN TERCER LUGAR, al casarse por lo civil existe un compromiso legal que otorga obligaciones y garantías muy claras. Los que viven en unión libre no cuentan con ninguno de estos tres elementos de apoyo para luchar. Antes bien, la sociedad los tien¬ta a separarse, se sienten espiritualmente arruinados y pueden hacer cuanto les venga en gana sin ninguna complicación pro¬cesal.
—Hace poco —comenté tratando de darle un tono más casual a la plática— vi en televisión a un grupo de chicas que apoyaban la unión libre. Si es cierto todo eso, ¿por qué las feministas promue¬ven algo que las perjudica tanto?
—No lo sé. En afán de libertinaje cualquiera se convierte en su propio enemigo. Esas mujeres son inmaduras. Podrán hablar de ideas modernas, pero tarde o temprano querrán un hogar donde no sean usadas como un simple instrumento sexual, donde sean verdaderamente amadas y respetadas, donde puedan tener hijos y criarlos con el apoyo de un esposo real. Porque, Efrén, si en unión libre llega a haber hijos, se les condena a vivir en un hogar anormal, en el que por lo común hay total carencia de valores. Para muestra de todo eso: la hija de mi tía. Tiene aproximadamen¬te mi edad y aunque es buena para el estudio, es terriblemente liberal —suspiró—. En fin. No me extrañaría que Joana se con¬virtiera en prostituta. Y todo por causa de…
—¿Qué dijiste? —Ia interrumpí dando un salto—. ¿Tu prima “Joana”?
Eso exactamente había dicho. Me observó asombrada.
—¿La conoces?
Me negué a afirmarlo. Extraje un pañuelo y me limpié el sudor de la frente. Es realmente un mundo pequeño. ¿Quién lo hubiera imaginado?
—¿Tu prima es estudiante de odontología, novia de un tipo lla¬mado Joaquín, muy alta, atractiva, sensual…? —y estuve tentado a agregar: “sifilítica”.
—Exactamente. ¿La conoces? —repitió desconfiada.
No había escapatoria.
—Mejor de lo que te imaginas…
-¿Es ella…?
Asentí.
Me miró con los ojos muy abiertos. Hubo un silencio tenso. Acorralado por la dureza de su rostro, haciendo grandes pausas, comencé a confesarle todos los detalles de mi relación con su prima, sin olvidar comentarle lo de la amenaza.
Dhamar bajó la cabeza por un tiempo que me pareció eterno. Cuando la levantó, su gesto se veía lleno de tristeza, pero sereno.
—Joana me llamó hace poco para pedirme una cita con el doctor Asaf —susurró como para sí—. Mi tía ha cohabitado con varios hombres. Su último galán, con quien lleva viviendo más de dos años, es un militar de mal carácter que gusta de agredir a todo el mundo por las más pequeñas insignificancias.
Se volvió a quedar callada meditando y finalmente agregó:
—Yo estaba muy preocupada por el asunto pendiente que tenías con “alguna” chica… Ahora no sé qué pensar.
Hubo un silencio cargado de melancolía. La miré de frente y no pude contener la frase:
—Te amo, Dhamar.
Sonrió tristemente y me tendió una mano. Me acerqué y la tomé para acariciarla.
— ¿Entonces —pregunté meditabundo— el matrimonio, con todo y la mala fama que tiene, sigue siendo la opción más inteligente?
—Sí, Efrén. Y no estoy sugiriendo que sea el estado perfecto o idílico en el que todos serán felices. No. Entre los retos más difíciles de lograr que hay en este mundo no hay ninguno más difícil que un buen matrimonio. Se debe trabajar mucho por é!, sacrificarse, renunciar a infinidad de cosas Si nosotros nos ca¬samos, tal vez algún dia yo llegue a desear ponerle cianuro a tu café y quizá tú hagas complicados planes para ahorcarme. Pero después de luchar y desgreñarnos vendrá la calma y las lágrimas, y podremos abrazarnos y reírnos de nosotros mismos. El periodo de adaptación será largo, difícil, doloroso. Pasarán años y no terminaremos de aprender a convivir como pareja. Será complejo, pero valdrá la pena, porque cuando todo parezca ponerse en contra tuya, cuando caigas y te sientas derrotado, sabrás que habrá alguien que te espera con los brazos abiertos, que te ama, que se siente mal por tu tristeza, que estará a tu lado siempre, no importando los giros de tu fortuna. Y si es tarde y no has llegado a casa, tu esposa estará despierta, mirando el teléfono y asomán¬dose por la ventana cada vez que oiga un auto. Y a mí, cuando los niños me falten al respeto, cuando el trabajo de la casa me agobie, cuando mis planes se deshagan y todo parezca venirse abajo, mi esposo me apoyará, me tomará de la mano y me dará fuerzas, como un amigo sincero en cuyo pecho podré llorar abiertamente, sin vergüenza y sin temor. Así como compartiremos el dolor también estaremos juntos para vivir las alegrías de nuestros logros, la felicidad de las fechas importantes, la belleza de ver crecer a nuestros hijos. Y cuando apaguemos la luz después de un día intenso, tendremos a quién abrazar por debajo de las sábanas para quedarnos dormidos al calor de su cuerpo…
Dhamar era toda una mujer. Su madurez me asombraba, su entereza, su fuerza espiritual, su inteligencia, me dejaban sin habla.
—¿Sabes una cosa? —dije luchando contra las lágrimas—. Podrías ser una excelente vendedora.
Reímos con alegre emotividad. Me tendió los brazos y me acerqué a ella conmovido. La abracé con fuerza y, mientras lo hacía, cerré los ojos para susurrarle al oído que nunca la dejaría ir, que me tuviera paciencia, que la amaba, que daría mi vida por ella.

6
EL PLACER SEXUAL.

Mi novia tuvo exámenes los cinco días de la semana que si¬guieron a nuestra discusión sobre el matrimonio y yo tuve mucho qué pensar, de modo que no nos vimos ni nos llamamos. Me sentía cual si hubiese ingerido un veneno lento que a cada palmo me mataba un poco más. Dejé de comer y de hablar casi completa¬mente . Por las noches daba vueltas en la cama sin lograr dormir; un par de veces me vestí en la madrugada y salí a las calles oscuras tratando de cansarme para conciliar el sueño, pero aun así con¬tinuaba insomne e inapetente.
El viernes, al llegar de la escuela encontré un recado de Dhamar en la contestadora telefónica. Decía que había llamado para despedirse pues iba a acompañar a su padre en un viaje de trabajo durante diez días. Me dejaba el número telefónico donde posible¬mente la encontraría si deseaba hablarle por larga distancia.
Repetí la grabación varias veces para escuchar su voz. El proyecto que tenían de ir a radicar a otra ciudad era muy real. Una y otra vez me preguntaba qué podía yo hacer al respecto. No estaba en condiciones de ofrecerle nada. En el trabajo había comenzado a ganar un buen sueldo; sin embargo, me faltaban once meses para terminar mi carrera profesional y al menos otros once para ahorrar lo mínimo indispensable antes de estar en condiciones de casarme. Cómo me lamenté de haber perdido tres años vagando cuando salí de la preparatoria. Un adolescente nunca valora el tiempo que mal¬gasta al dejar el estudio por amigos y fiestas, pero la vida es como un enorme restaurante de autoservicio en el que tenemos absoluta libertad de tomar lo que nos plazca y comerlo: todo se va anotando en nuestra cuenta y tarde o temprano tendremos que pagarlo… a un precio muy alto.
A fines de la semana siguiente mi quebranto comenzó a hacerse obvio. Unas enormes ojeras grises me bordeaban los párpados, Ia
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vista vidriada y el rostro sin rasurar me hacían parecer una ca¬ricatura de mí mismo. Cumpliendo con mis obligaciones mecá¬nicamente, transcurrieron otros cinco días más. El miércoles no fui a trabajar. Le pedí a mamá que me reportara enfermo. Y lo estaba: enfermo de melancolía, de impotencia, de soledad.
—¿Hoy tampoco vas a desayunar?
—No tengo hambre, mamá.
—¿Qué es lo que te pasa?
—Nada…
Mi dormitorio estaba hecho un verdadero desastre. Se acercó haciendo a un lado con el pie la ropa sucia, libros y basura que cu¬bría el suelo.
—Dime Ia”verdad, ¿tienes problemas? – Negué con la cabeza.
—¿Se trata de Joana? — insistió.
—No. En lo absoluto.
—¿Entonces de Dhamar…?
Sentía un gran amor por mi madre, de modo que la miré direc¬tamente a los ojos y le contesté:
—Sí… Se va a ir a vivir con su familia a otra ciudad. Muy le¬jos. No concibo la idea de perderla.
Ella sabía que mis sentimientos hacia ella no se trataban de un capricho sino de algo muy grande y también adivinaba mi inca¬pacidad para responder como el corazón me lo pedía.
—Si puedo ayudarte en algo…
—Gracias —tomé su mano con respeto—, pero nadie puede ha¬cer nada —era verdad.
Asintió muy lentamente y luego sonrió.
—Te tengo una sorpresa. Hoy llegó una carta para ti.
Me puse de pie pensando en Dhamar. Pero de inmediato me desvanecí otra vez sobre la cama. Era improbable que me escri¬biera.
—¿De quién es?
Me la entregó.
—Descúbrelo tú mismo.
Le di vueltas al sobre con extrañeza. En el remitente aparecía una dirección extranjera, calle ininteligible en cierto poblado de Nueva Inglaterra y el nombre de una persona llamada…
—¿Marietta…? —sentí un escalofrío lento y electrizante—. ¿Mi hermana?
Mamá sonrió asintiendo con ternura y se retiró de mi habitación dejándome boquiabierto.
¡Qué misterioso era el pasado de mi familia! ¡Cuánto desasosie¬go me producía encontrarme de frente con sus indicios! Si Marietta sabía nuestro domicilio, ¿por qué tardó tanto tiempo en escribirme?
Tuve el sobre en mis manos sin atreverme a nada durante varios minutos. Lo abrí temblando.
La letra era muy prolija. Comencé a leer con avidez sin imaginar la importancia que ese mensaje tendría para mi futuro.
Efrén:
Tal vez te parezca extraño recibir esta carta. Ha pasado toda una vida desde que nos separamos, pero nunca te olvidé. Las circuns¬tancias nos hicieron crecer lejos el uno del otro; sin embargo, tengo muy claro en mi mente tu recuerdo. Siendo apenas una niña solía ayudarle a mamá a bañarte y a preparar tu biberón. Sentía una gran ternura por ese bebé frágil y temperamental que tú eras. No te conocí mayor. Siempre me pregunté cómo serías físicamente, cómo reaccio¬narías ante los problemas. Te imaginaba impulsivo, igual que yo, pero con un gran corazón, como mamá.
Últimamente he tenido mucho tiempo para reflexionar y echar a volar la imaginación. Me casé hace dos años y estoy en las etapas finales de un embarazo de alto riesgo, lo que me mantiene en cama casi todo el día. Quiero decirte algo que tal vez te dé gusto: he acordado con mi esposo que si nuestro hijo es varón se llamará Efrén. Yo, incluso, he pensado que tal vez se parezca un poco a ti, ¿sabes? Mi vida es muy feliz ahora. Por eso me he decidido a escribirte. Supe que has tenido algunos altibajos emocionales muy fuertes y, como yo también los tuve, he querido compartir contigo cómo fue que hallé un sentido diferente a mi existencia.
¿Altibajos emocionales? Detuve la lectura consternado. ¿Acaso mamá le habría hablado de mi vagancia anterior a la universidad o le habría contado cosas más recientes, como mis desplantes sexuales o mi problema con Joana? Seguramente había sido así, pero no me enfurecí. Conociendo la historia de mi madre ya no tenía cara, ni ánimo, para reclamarle nada y respetaba su autoridad sobre mí, aunque eso no hacía disminuir la vergüenza que me embargaba al pensar en lo que hubiera podido decirle a mi hermana. Continué leyendo ansiosamente.
En la juventud no existe asunto más importante que el amor y el sexo. Esto, aveces, nos hace perder la visión del futuro y se convierte en la parte fundamental del presente. Yo sé que desde hace muchos años has luchado por equilibrar tu relación con las chicas, sé que has tenido tropiezos serios, y quiero abordar ese tema en esta carta. Antes debo advertirte que fui educada siempre según las normas del Crea¬dor y aprendía amarlo de manera abierta y prioritaria. Caminé desde muy chica con el Señor y crecí lentamente en su silencio vivificante. Mis dirigentes religiosos me ponían un alto tajante en la cuestión sexual y eso me causaba una gran confusión. Yo no estaba de acuer¬do. Sabía que si el sexo era malo la Fuente de Bondad Infinita no lo hubiese creado. En mi juventud las tentadoras invitaciones para irme a la cama con los muchachos eran cosa de todos los días. Tuve un noviazgo largo y paulatinamente me fue más difícil abstenerme de la relación sexual.
Un día llegó a mis manos un libro de la Biblia llamado El Cantar de los Cantares y alguien que me ayudó a interpretarlo. Ese libro me hizo entender las intenciones de Dios para la pareja, me hizo sentir libre y sumamente feliz. Verás, al estudiar tal poema encontré algu¬nas respuestas que me dejaron asombrada. Tal vez, como a mí, te cueste trabajo comprenderlo a la primera lectura y tengas que re¬leerlo, pero finalmente te darás cuenta de cómo el amor de la pareja llega a su clímax no con palabras románticas ni con ejercicios es¬pirituales sino en la más extraordinaria fusión de sus cuerpos. A continuación te escribo un fragmento de cuanto te estoy diciendo. Los recién casados están en su noche de bodas. Verás cómo el varón be¬sa a su esposa en el rostro, la admira semidesnuda, cubierta por ropa interior transparente, descubre el velo y va admirando sus mejillas, su boca, bajando con dulces susurros a lo largo de su cuello, de sus senos, hasta llegar al monte de venus, y estando ahí, saborea sus amores, más gustosos que el vtno, que los perfumes y que todos los bálsamos del mundo. La invita después a ella a explorar sus zonas erógenas, a acariciarlo desde “Ia cueva de los leones” hasta “los montes de los leopardos”, y ella lo hace con sus labios cálidos, an¬siosos, destilando miel, y no para sino cuando su lengua se llena de leche. Él admira la virginidad de su compañera, esa fuente sellada
pero húmeda, lubricada de corrientes vivas, y ella le tiende los brazos v se entrega totalmente, deseosa de que su amado entre en su cuerpo, al momento en que la voz de Dios les dice: “Disfruten, amigos queridos, embriagúense de placer”.
Yo no podía creer que tales descripciones, técnicas y métodos estuviesen en el Libro de Dios. Era un gran descubrimiento, pero así fue. Compruébalo por ti mismo.
ÉL: ¡Qué bella eres, amada mía, qué bella eres! Tus ojos son dos palomas escondidas tras tu velo; tus cabellos cual rebaños de cabras que ondulan por los montes Galaad. Tus labios son rojos como hilos de escarlata, tu hablar encantador. Tus mejillas, como cortes de granada. Tu cuello es semejante a la bella torre de cantería que se construyó para David, erigida por trofeos; de ella cuelgan mil escudos de valientes. Tus dos pechos, como dos crías mellizas de gacela que pastan entre las rosas. Antes que se haga de día y huyan las sombras, me iré al monte de la mirra, a la colina del incienso. Qué hermosos tus amores, más que el vino, y la fragancia de tus perfumes, más que todos los bál¬samos. Ahora ven tú, amor mío. Baja conmigo y contempla desde la cumbre del Amana, desde la cumbre del Sanir y del Hermón, desde la cueva de los leones, desde los montes de los leopardos. Qué gratas son tus caricias, tus caricias son más dulces que el vino y más deliciosos tus perfumes que todas las especies aromáticas. Miel virgen destilan tus labios. Hay miel y leche debajo de tu lengua; y la fragancia de tus vestidos como la fragancia del Líbano. Huerto eres cerrado, amiga mía, esposa, huerto cerrado, fuente sellada. ¡Fuente de los huertos, corriente de aguas vivas, corrientes que del Líbano fluyen!
ELLA: ¡Levántate, ven, amado mío! Sopla en mi cueva, que exhala sus aromas! Entra, amado mío, en mi huerto y come sus frutos exquisitos!
CORO: ¡Comed, amigos, bebed, oh queridos, embriagaos! (CNT4. 1-16).
Efrén. Esto es sólo una pequeña muestra de la Biblia, un libro cuyo análisis detallado puede cambiar, como lo hizo conmigo, mu¬chas de las ideas fundamentales de tu vida.
Cuando supe que mi hermano menor, a quien aun a través de la distancia y el tiempo siempre he querido, tenía algunos problemas con mujeres, quise compartirle algo que fuera más allá de un simple consejo, poner a su alcance la madeja de un hilo que cuesta mucho trabajo asir y más aún j alar, pero que una vez tomado de él podrá conducirlo por caminos de paz inigua¬lables. Me refiero a la madeja del hilo que te llevará a Dios, Efrén. Él te llama, tiene los brazos abiertos a ti. Mientras sigas buscando otros motivos de vivir lejos, incomunicado, seguirás vacío, dando tumbos, sufriendo, como un sediento en el desierto. Entiéndelo, por favor. La arrogancia y el orgullo forman la úni¬ca barrera capaz de separarnos de su amor. Deja de darle la espalda. Busca gente que esté cerca de Él, únete a ellos, aprende a caminar, a asirte de ese hilo irrompible que te dará verdadera vida. Dios diseñó para ti un cuerpo fundamentalmente sexual, pero no para que lo andes malgastando por el mundo como si no valiera nada. ¡El placer erótico es un diseño divino, algo pla¬neado, organizado y ordenado por el Creador! Y no me refiero a su papel como preservador de la especie, sino a su estricta función de gozo y deleite. Ahora, comprende clara y definitiva¬mente la esencia de cuanto trato de decirte: Dios le da ese regalo a los hombres, Efrén. Un regalo para compartir con su pareja definitiva. UN REGALO DE BODAS.
Me detuve impávido, incrédulo de cuanto estaba leyendo. Era verdad que la arrogancia, el orgullo y la autosuficiencia me habían mantenido alejado de toda entidad espiritual, pero también era cier¬to que yo nunca había hallado comunión con un Dios ajeno a mis impulsos físicos. Ahora me daba cuenta de mi error.
Dejé la carta de Marietta a un lado y fui en busca de la Biblia de mi madre. La hojeé hasta hallar El Cantar de los Cantares y revisé párrafos al azar.
ELLA: Yo dormía, pero mi corazón estaba despierto… Oí que mi amado llamaba a la puerta… Él metió la mano por el agu¬jero de la puerta y eso estremeció mis entrañas…! (CNT.5.2-4). (¿Metió la mano por…?) Me salté los renglones con avidez.
Leí cómo la mujer desnuda bailaba una danza sensual para él. Él la admiraba de pies a cabeza y finalmente la atrapaba para llenarla de besos y caricias, describiendo la dulzura de cada parte del cuerpo femenino, y ella se daba completa, diciéndole a su amado que sa¬ciara sus deseos… (CNT. 7.1-10).
Volví la vista sobre las líneas del libro y reflexioné mientras releía.
¿Entonces aquellas ideas que calificaban el sexo como algo sucio o pecaminoso provenían de personas que malversaban la Palabra amoldándola a su estrechez mental? ¿Los santurrones interpretaban con candidez teológica lo que era vibración pura?
También comprendí, al fin, por qué los jóvenes fornicadores rechazábamos a Dios con tal vehemencia: habíamos tomado su regalo por anticipado. Era como si un padre prometiera el obsequio de bodas más extraordinario a su hijo amado y éste, impaciente, lo hurtara para gozarlo antes de lo pactado. Seguramente el padre, inteligente y comprensivo de las debilidades humanas, perdonaría el robo y seguiría amando al muchacho, pero éste, en cambio, no sería capaz de volver a mirar a su progenitor a la cara.
La carta de mi hermana terminaba con un párrafo que releí varias veces:
No sigas rechazando a ese Padre espiritual. Él sabe tus debilidades, te conoce muy bien y perdona todos tus errores del pasado. Sólo tienes que estar dispuesto a cambiar, a entregarle tus actos futuros a Él.
Moví la cabeza consternado. Era difícil creer que existiera un amor, una bondad de ese tamaño. Mi hermana se despedía sin hacer otros comentarios. Tomé las hojas y las revisé por frente y vuelta buscando con nerviosismo algo extra. Cientos de dudas se agolpa¬ban en mi mente. ¡Ella vivió con mi padre, creció a su lado! ¿Dónde habían estado todo ese tiempo? ¿Cómo falleció él? ¿Eran correctas mis suposiciones de que al quedarse sola fue enviada a un orfanato religioso? ¿Y por qué? ¿Por qué la misiva no explicaba más?
Un remolino de emociones azotaba y hacía temblar los cimientos del recinto en que habitaba mi verdadero yo. Me sentía asustado, desesperado. ¿Qué estaba ocurriendo? El concepto de Dios rutilaba en la oscuridad de mi ser. Me asomé por la ventana. Afuera llovía. Si salía a mojarme no conseguiría nada. Me eché sobre la cama metiéndome debajo de la cobija; la cabeza me punzaba. Sin saber cómo, me quedé dormido.
Desperté tres horas después. Mi cuerpo parecía estar mejor pero, por dentro, el cúmulo de presión había llegado a su límite. Me incorporé y di vueltas en el cuarto como un león enjaulado repi¬tiendo una y otra vez el nombre de Dhamar.
Sobre mi escritorio había un paquete con una tarjeta para mí. Lo tomé para revisarlo. ¿Un regalo? ¿Con motivo de qué? Lentamente comencé a quitarle la envoltura. Era un portafolios como el que yo había querido.
Salí de la habitación y fui a buscar a mamá. Últimamente mi relación con ella iba de maravilla.
Se hallaba en la cocina preparando algo para comer. Le di un beso y puse el portafolios sobre la mesa.
—Gracias —comenté con voz baja.
Las paredes comenzaron a darme vueltas y tuve la sensación de estar flotando.
—¿Qué te dice Marietta en su carta?
—Consejos muy bellos —repentinamente sentí un nudo en la garganta y los párpados se me llenaron de lágrimas—, para que sepa conducir mi vida amorosa…
—Le platiqué algunas cosas sobre ti… Discúlpame…
—No te preocupes… Estuvo bien…
Entonces aconteció. No pude más. Me di la vuelta cortando bruscamente la charla al sentir cómo comenzaba la deflagración de mi ser. Caminé velozmente hacia el cuarto de baño, aseguré la cerradura y me solté a llorar con mucha fuerza. En un minuto estaba bañado en lágrimas. Me miré al espejo aterrorizado de lo que me ocurría. Al llorar inhalaba y exhalaba profundamente, enmedio de una gran desesperación; me cubría el rostro con las manos y me frotaba las mejillas en un prolongado, tétrico, interminable, gemido de dolor. Comencé a murmurar: “¿Qué me pasa, Dios mío? Sólo dime qué me pasa, Señor; no entiendo. Dios mío, ¿qué tengo? ¡Ayúdame, Señor…!” Y mientras decía esto, lloraba inconteni¬blemente. Algunos minutos después logré controlarme. La herida estaba abierta y el dolor me mataba, pero había conseguido detener el raudal de lágrimas y me limpié el rostro con un papel.
Salí del baño y fui a mi habitación. El portafolios que dejé en la cocina había sido devuelto a mi escritorio. Iba a encerrarme con llave cuando mamá apareció en la puerta. Tal vez en ese momento se decidió toda mi vida. No me preguntó qué tenía. Me dejé caer sobre la silla y la miré deseoso de confesarle lo débil y abatido que estaba. Pero, ¿cómo expresarlo con palabras? ¿Cómo decirle que todo empezó cuando vi la película del aborto; que después de tantas compañeras de amor me sentía el hombre más solo de la Tierra; que ahora había encontrado a la mujer de mi vida pero no tenía nada que ofrecerle, que estaba a punto de perderla; que deseaba entregarme a Dios pero no me sentía digno y no sabía cómo hacerlo?
Se acercó a mí y yo, en vez de hablar, rompí nuevamente a llorar, primero agachado, refugiado entre mis manos, y luego rodeando desesperadamente su cintura con mis brazos. Mi madre jamás me había visto así… y era evidente que mi dolor le dolía.
—¿Es en verdad por Dhamar?
Levanté la cara.
-Sí…
—Pues entonces, Efrén, cásate con ella. No tiene sentido este sufrimiento. El amor se encuentra una vez y no se deja pasar. Si ella también te ama, no tengas miedo. Yo te conseguiré el dinero que pueda. Van a estar mal al principio, pero juntos. ¿Eso no vale pagar el precio?
—Sí, mamá —murmuré sindejar de sollozar—, sólo que no estoy preparado. Necesito tener una posición más sólida, terminar mi carrera. Desperdicié mucho tiempo y ahora…
—Tonterías, Efrén. Siempre has reprimido tus sentimientos porque eres sumamente frío y calculador, pero no puedes sacrificar tu vida sólo porque crees que las cosas deben hacerse de un modo nada más.
Inhalé hondo. El dolor era muy grande y las razones muy ob¬vias. Me puse de pie, abracé a mi madre con enorme fuerza y Ie di las gracias.
Era increíble. ¡Increíble! La presión interna comenzó a des¬cender.
Todavía llorando un poco, corrí al teléfono.
Busqué el número de larga distancia y lo marqué temblando. La línea dio el tono de llamada. Cuando descolgaron sentí un nuevo temor. Había decidido tocar a la puerta, pero eso no significaba que la puerta se abriría.
Dhamar no estaba ahí. Me contestó su padre y me dijo que la podía hallar en dos horas. ¡Dos horas! Fueron las dos horas más largas de mi existencia. Vi, sentí, viví cada segundo con el reloj al frente. A los ciento veinte minutos exactos volví a marcar.
La voz de Dhamar contestó y me que quedé paralizado al escu¬charla.
—¿Bueno? —insistió.
—Soy Efrén.
— ¡Hola! ¡Qué gusto oírte! ¿Por qué no me habías llamado?
No podía hablarle de cosas superficiales teniendo algo tan im¬portante que expresar. Comencé a hacerlo sin soltura, tartamudean¬do, mordiendo las palabras, luchando contra el nudo de la garganta.
—Dhamar… Te hablo para decirte que te quiero para siempre… Que estoy dispuesto a hacer cualquier cosa por ti… El amor es o no es, ¿recuerdas?
—¿De qué hablas?
—Deseo que seas mi esposa… Sé que no es la manera correcta de pedírtelo, pero no puedo esperar hasta que regreses… Por favor. Han pasado más de quince días sin vernos y en este tiempo, estando lejos, aprendí que te quiero a mi lado todos los días del resto de mi vida…
Se quedó callada. Su reacción fue de asombro, de incertidumbre. No se alegró, sólo se sorprendió. Incluso me dio la impresión de estar un poco asustada. Preguntó si yo lo había pensado bien y luego me aclaró que ahora era ella quien debía pensarlo.
—Pero tú me dijiste que te casarías conmigo si te lo pedía.
—Y no me retracto, Efrén… Sólo que…
-¿Qué…?
Silencio.
—¿Cuándo regresas? —le pregunté.
—El próximo domingo, más o menos como a las tres de la tarde. ¿Te parece si lo discutimos entonces?
—Claro —sonreí—. Dile a tu papá que procure llegar puntual. El domingo a las tres de la tarde estaremos esperándote en tu casa.
—¿Estaremos?
—Sí. Mi madre y yo… —apenas pude concluir—: para pedir tu mano…

7
PRUEBAS ANTES DEL MATRIMONIO.

Le dije a mamá que Dhamar había aceptado con gran júbilo mi propuesta y que el domingo por la tarde nos esperaría en su casa. Sin embargo, yo estaba temeroso no sólo de que nadie nos espe¬rara sino, sobre todo, de que ella estuviese en desacuerdo con mi precipitada petición.
Llegamos a la casa de mi novia cerca de las seis de la tarde. El hermano menor se asomó por la ventana y de un salto se volvió para dar a grandes voces la noticia de que ya estábamos ahí. Dhamar abrió la puerta. Me sorprendió verla vestida y arreglada de forma tan bella. Saludó a mi madre con un beso en la mejilla.
—¿A qué hora llegaron a la ciudad? —pregunté.
—Temprano —me tomó de la mano—. Le comenté a papá que ustedes querían hablar con él y se apresuró, bastante nervioso, a emprender el viaje de regreso.
—¿Le dijiste para qué queremos verlo?
—No. Pero se lo imagina.
—Y tú, ¿qué has pensado?
Extendió sus brazos mirándome con ternura sin poder evitar una gran sonrisa.
—Fue fácil decidir…
Mamá fingió no vernos cuando Dhamar y yo nos abrazamos.
La sala estaba elegantemente arreglada. Sobre la mesa de centro había vino y botanas finas.
—¿Y dónde vivirán? —preguntó preocupado el señor una vez que mi madre le habló de manera por demás emotiva y elocuente sobre la razón de nuestra visita.
—He conseguido que cierto conocido de trabajo muy estimado nos preste una casa que tenía abandonada mientras los chicos ha¬llan un departamento en renta —contestó ella.
Dhamar y yo nos miramos. También para nosotros era una no¬vedad.
—No me esperaba esto —dijo el hombre con pesar—. Siempre pensé que ese día todavía estaba muy lejano. Ella no sólo es nues¬tra hija mayor… Es nuestra amiga, el ejemplo de sus hermanos, la conciliadora… No va a ser fácil vivir separados.
Hubo un estatismo general después de estas palabras. Era mi turno de hablar. Aún no se había dado claramente el consentimien¬to y todos deseaban escuchar mi opinión.
—Yo quiero ofrecerle a Dhamar —comencé con una gran tensión—, en presencia de su familia, todos los bienes que pueda obtener con mi trabajo asiduo y honrado. Todavía no tengo mu¬chos, pero los tendré; todo es cuestión de tiempo… No los defrau¬daré a ustedes, pero sobre todo no la defraudaré a ella, pues la amo más que a mi vida misma —aquí la voz se me quebró un poco—. Edificaremos un hogar lleno de amor, la cuidaré… la defenderé siempre… hasta la muerte, si así fuese necesario.
Me puse de pie para entregarle un hermoso anillo de compro¬miso. Nos aplaudieron cuando la besé y, muy a pesar de lágrimas y lamentos de sus padres, fijamos la fecha para la boda en tres meses.
Dhamar y yo comenzamos a hacer los preparativos de forma apremiante. Nunca imaginamos que sería tan complejo, pero pusimos todo nuestro corazón y los problemas se fueron solucio¬nando poco a poco. Sin embargo, hubo algo que ensombreció nuestra luz interior, que inhibió nuestro entusiasmo: el temor de que su prima Joana, al enterarse, cumpliera sus amenazas tratan¬do de perjudicar nuestra unión. Después de todo, había intentado difamarme con mi madre y nada le impediría presentarse, esta vez, ante los padres de Dhamar.
Mi prometida y yo le dimos muchas vueltas al asunto. Sabíamos que la revancha de Joana era inevitable y no podíamos pedirle que callara, porque sería tanto como aceptar nuestro miedo a cuanto pudiera decir. Pero, ¿cómo evitar el impacto de su venganza ahora que estábamos tan vulnerables y expuestos? La única opción viable que se nos ocurrió fue la de hablar con ella en presencia del doctor Marín. Era un terreno neutral donde Joana se vería forzada a com¬portarse de forma ecuánime.
Dhamar la llamó para decirle que al médico le urgía hablarle personalmente; le dejó entrever que era algo relacionado con su última consulta y Joana, preocupada, aceptó acudir a la inespera¬da cita.
Llegué a la clínica con bastante anticipación. Esa tarde había pocos pacientes. Aprovechamos, antes de que llegara la temida prima, para entrar al despacho del doctor y darle la invitación de nuestra boda.
Asaf Marín no pudo reprimir una enorme sonrisa y nos abrazó cariñosamente.
Sonó el teléfono y Dhamar salió a contestar. En cuanto me quedé solo con el médico, éste comentó:
—Me parece tan extraño… —se acarició el mentón como du¬dando si decirme o no lo que le había venido a la mente. Tomó la tarjeta de invitación para observarla con detenimiento—. Una vez me dijiste que casarte sería lo último que harías, ¿recuerdas?
—Las personas tienen el derecho a cambiar de opinión.
—¿Y no será que tu nueva forma de pensar se deba a que has entrado con ella a la luna de miel?
—¿Cómo dice? ¿Que entré con ella a qué? —sonreí— No le entiendo.
—¿Han tenido relaciones sexuales?
—Más o menos…
—Cuando, habiendo amor, comienza la actividad sexual, em-
pieza también la luna de miel.
— ¿No se le llama así al viaje de bodas?
-Algunos le dicen así a eso. Pero la verdad es que la luna de miel no tiene nada que ver con el viaje, ni siquiera con la boda. La luna de miel es ese vivir en las nubes, flotando, por las delicias de! sexo, atolondrado por los aromas de la relación y tiene que ver con la entrega sexual amorosa, no con el estado civil.
—Ya entiendo… ¿Y eso qué tiene que ver con nuestra decisión de casarnos?
—Tal vez nada. Tal vez mucho. La luna de miel es un túnel lleno de sonidos exóticos, de aromas seductores, de colores increíbles. En cuanto la pareja entra a esa cueva pierde la capacidad de per¬cibir la realidad y suele hacer planes de unión eterna…
Me rasqué la cabeza sin acabar de entender.
—Hábleme más de eso.
—El sexo con enamoramiento incipiente es un perfume que oculta los verdaderos olores, una música que impide escuchar los sonidos ciertos, un vidrio teñido que no permite mirar de frente al compañero real. ¿Sabes cómo podrías comerte una bazofia detes¬table? ¡Poniéndole suficiente limón, sal y chile! El verdadero sabor de un encuentro amoroso se disfraza con el fuerte condimen¬to del sexo. A una pareja que ha llegado a obsesionarse por esa explosión física es inútil tratar de hacerla entender los peligros de su unión. Dentro del túnel en el que se encuentran no caben las apreciaciones de otros, no te escucharán pues habrán perdido el oído, no te verán, pues habrán perdido la vista… Efrén, la pasión del cuerpo es capaz de hacerte creer cosas que no existen y con base en ellas tomar decisiones trascendentales para tu vida. Pero el túnel no es eterno. Tarde o temprano se sale de él y entonces uno realmente se da cuenta de con quién se halla, junto a quién está durmiendo…
—Es interesante —contesté—. ¿De modo que usted recomenda¬ría no tomar decisiones importantes mientras se esté dentro de ese “túnel”? ¿Y si ya es demasiado tarde? ¿Es mejor postergar todo hasta salir de él?
—En un noviazgo eso puede tardar mucho tiempo.
—Supongamos que transcurra ese tiempo. ¿Al terminarse la luna de miel es posible decidir objetivamente?
—Cuando la luna de miel termina, los amantes siempre se enfrentan con problemas graves y discusiones serias. Entonces sobreviene una gran desilusión mutua y, no habiendo compromi¬so, acaece el rompimiento. Pero acabar una relación amorosa en la que hubo ese grado desexo es muy doloroso. Semejante a lo que sería una ruptura conyugal. Viene la depresión, la desconfianza, la tristeza; la ira, en sí, de haberse entregado totalmente a alguien que no lo merecía. Igual que en un divorcio. Se precisa enfrentar una crisis emocional inmensurable, una tragedia intrínseca, un dolor secreto proveniente de la autoestima herida. Entonces se busca desesperadamente consuelo en otros brazos, armando con rapidez el nuevo noviazgo erótico y como esto es un escape erró¬neo, pronto en la nueva pareja se da la desilusión y con ella el rompimiento, entrando a un terrible círculo vicioso que endurece el corazón y hace perder la fe en el amor. Es algo que no le deseo a nadie…
Tragué saliva. Mi madre era divorciada y en la plática que tuvimos me había transmitido ese sentimiento de impotencia y dolor, pero lo novedoso para mí era enterarme que ¡tanto la luna de miel como el divorcio podían vivirse sin importar que se estuviera o no casado!
—Dhamar y yo no hemos tenido aún relaciones sexuales com¬pletas —confesé—. Convivimos en ese aspecto, pero ella sigue siendo virgen.
El doctor Marín se quedó callado, mirándome profundamente. Sabía tan bien como yo que no se necesitaba el coito para aspirar los aromas alucinantes del sexo con amor.
—¿Y por qué se casarán tan rápido?
—Sus padres se irán a vivir a otro estado de la República y queremos hacer la boda antes de que eso ocurra.
Los profundos surcos de sus cejas parecieron acentuarse cuando bajó la cara. Había algo en lo que estaba en desacuerdo y curiosamente, aunque yo no cambiaría mi decisión ante ninguno de sus argumentos, me interesaba conocer todos los puntos de vista de ese hombre a quien había aprendido a querer y respetar.
—¿Pasa algo malo? —cuestioné.
—Hay muchos factores externos que suelen acelerar los trámi¬tes matrimoniales. La oposición de las familias, una amenaza de separación, un ultimátum de una de las dos personas, una depre¬sión emocional, etcétera. La combinación de sexo, que funciona como pólvora regada, y un factor externo, que hace las veces de chispa, suele producir las tan comunes explosiones de matrimo¬nios mal avenidos.
Tocaron a la puerta.
—Pase —dijo el doctor.
En cuanto Dhamar entró, todas mis dudas se disiparon. Se acercó para dejar sobre el escritorio de su jefe su agenda de citas y se sobresaltó cuando al pasar junto a mi silla la abracé por la cintura.
—Ésta es la mujer de mi vida. Yo no sé muchas cosas sobre sexo, pero sí sé que estoy dispuesto a luchar por ella hasta las úl¬timas consecuencias.
Asaf Marín sonrió y asintió bonachonamente. Dhamar se liberó suavemente de la presión de mi efusivo abrazo y se sentó junto a mí.
—¿De qué hablan? —preguntó.
El doctor se adelantó a explicarle:
—De la posibilidad de que su próximo matrimonio sea producto más de la pasión que del amor.
Dhamar se ruborizó al entender que habíamos comentado nues¬tra relación íntima, pero para mi sorpresa no defendió nuestra postura.
—¿Y cómo podemos saber eso? —increpó.
—Hay una prueba muy simple. Faltan casi tres meses para la boda, ¿verdad? Bien, pues en ese tiempo eviten todo contacto físico —propuso el médico—. No se besen ni en la mejilla, no se den la mano, no se abracen. Si pasan la prueba tendrán toda la vida para hacerlo. Únicamente hablen, discutan, planeen juntos los detalles del paso que van a dar. Si es posible véanse a diario y convivan como los grandes amigos que deben ser. Si sienten que la relación pierde totalmente su encanto y sentido al quitarle el contacto físico, entonces significa que no hay amor verdadero: suspendan la boda, aunque sus amigos y familiares los tachen de inmaduros o indecisos. Pero si durante esos tres meses en los que dejarán a un lado al cuerpo, su unión sigue siendo satisfactoria para ambos y se sienten felices uno junto al otro, aun sin el menor roce físico, entonces se trata de algo superior. De un amor que debe unirse en matrimonio.
Mi novia y yo giramos la cabeza para mirarnos.
—Es un reto interesante —dijo ella.
Me encogí de hombros.
—Ésa es la verdadera prueba del amor. A mi juicio no hace falta hacerla, pero si tú quieres…
Al ver a su jefe, con quien ella tenía pocas oportunidades de conversar, dispuesto a darnos sus mejores consejos, Dhamar apro vechó para preguntarle:
—¿Cuáles son las características que deben tener dos enamora¬dos para que su unión perdure?
El doctor Marín contestó con otra pregunta:
—¿Recuerdas el número de nuestra revista dedicado al noviaz¬go?
—Sí. Hablaba sobre intimidad emocional, afinidad intelectual y atracción química.
—Muy bien. Ésos son los primeros puntos, pero hay otros tres a considerar.
—¿Que no fueron publicados en esa revista?
—Sí. Dos personas que deseen unir sus vidas deben tener: “a) Temperamentos opuestos, b) Estilo de vida similar, c) Rea¬lización independiente “.
Extrajo del cajón central de su escritorio una carpeta con documentos escritos a máquina.
—Algunas de estas consideraciones son de la doctora Joyce Brothers —aclaró—, y yo las he ratificado y complementado a lo largo de muchos años de entrevistar cónyuges en crisis. Analice¬mos el inciso a). Si tu TEMPERAMENTO es tímido, te conviene enlazarte a alguien extrovertido; el derrochador debe hallar con¬trapeso en una pareja ahorrativa; el competitivo sólo será feliz al lado de alguien cooperativo; el reservado estará muy bien con la comunicativa, etcétera. Dos personas con caracteres iguales cho¬carán a cada paso; en cambio, si son opuesta en temperamento, ambas se complementarán y enriquecerán mutuamente.
—Muy bien —dije entusiasmado—: Dhamar es muy formal y yo suelo ser más alegre. A mí me gusta hablar en público, contar chistes en las reuniones y a ella le aterra la idea de que la gente guarde silencio para escucharla. Yo soy arrebatado y ella pru¬dente…
—Una de las cosas que más me atraen de Efrén -completó Dhamar— es su carácter tan distinto del mío.
—De acuerdo. Si tienen temperamentos opuestos empezamos bien. E! inciso b) es el ESTILO DE VIDA SIMILAR En este punto influye mucho el ambiente socioeconómico de las dos familias de las que se proviene. Cuanto más se parezcan sus hogares ante¬riores, más compatibles son ustedes en hábitos. Al tener formas de vida análogas estarán de acuerdo en las cosas más importantes: la educación de los hijos, cómo y dónde vivir, qué comer y en qué forma, cómo pasar el tiempo libre juntos… Habrá problemas si uno fuma, toma o juega y el otro no; si sólo uno es naturista o vegetariano; si sólo uno lleva su religión correctamente; si sólo uno es deportista; si uno detesta el encierro y el otro adora las cuatro paredes de su casa…
A Dhamar le preocupó algo y trató de aclararlo:
—¿Qué importancia tiene la religión en los esposos?
—Muchísima. Las estadísticas dicen que los matrimonios más felices y duraderos son los que comparten el mismo credo y conllevan un desarrollo espiritual similar. Parecerá un detalle nimio, pero en la familia es la mejor garantía de que todo, a fin de cuentas, irá bien.
Mi novia se quedó callada y bajó la cabeza. Eso significaba que nuestra felicidad de ninguna forma podía estar garantizada.
Quise hablar, decirle que no tuviera miedo, que algo muy grande había ocurrido en mi interior cuando estuvimos separados por la distancia. Ella aún no estaba enterada de aquel quebranto espiritual, del huracán interno que derrumbó mi egolatría desde sus cimientos, del encuentro con la carta de Marietta, de esa humildad que había sofocado mi autosuficiencia para siempre. Pero como tardé mucho en intervenir, el doctor continuó explicando:
-El inciso c) y último es la REALIZACIÓN INDEPENDIEN¬TE. Cada quien es un individuo autónomo y debe tener sus metas personales, sus actividades creativas y, aunque todo lo realicen juntos, ambos deben luchar por ellas separadamente. Cuando uno de los cónyuges pone su felicidad y realización en función del otro, se crea una relación asfixiante y pueril, similar a la que tiene un niño con sus padres.
El doctor se detuvo en espera de algún comentario, pero, al me¬nos yo, me estaba esforzando más por comprender que por opinar.
—Recapitulando los tres incisos —concluyó—, el retrato de una pareja perfecta para casarse sería: dos personas con caracteres opuestos, con hábitos de vida parecidos, cuyas familias paternas sean culturalmente similares, con la misma religión, desarrollo
espiritual aproximado, y cada una con su profesión y objetivos de realización individuales.
—Es muy interesante —dijo Dhamar —, pero si se tomaran en cuenta tantos requisitos sería muy difícil hallar pareja.
—Claro, linda —contestó el doctor—. Pero si fueses a arriesgar todo tu capital en una empresa asociándote con otra persona la investigarías analizándola fríamente, harías un contrato cuidado¬so y pondrías mucha atención antes de estampar tu firma, ¿no es cierto? Pues el matrimonio es esa empresa, y más. El amor jamás hará todo por sí solo cuando falten los elementos básicos que aca¬bamos de comentar.
—¿Y el sexo? —inquirió nuevamente ella—. ¿No se le ha olvi¬dado? Dicen que la causa principal de los fracasos matrimoniales es la falta de acoplamiento sexual.
—Eso dicen, pero es una gran mentira: uno de los mayores mitos sociales difundidos por médicos poco agudos. Es cierto que el mal engranaje sexual produce separaciones maritales, pero está muy lejos de ser la causa principal. Ustedes no se imaginan cómo las parejas que se aman luchan y triunfan frente a alguna disfun¬ción psicosomática y cómo, por el contrario, los cónyuges en los que no hay amor profundo, aun cuando pudiesen acoplarse perfec¬tamente en el aspecto físico, hacen del sexo un acto egoísta y de¬testable para terminar separándose, según ellos, por su culpa. La verdadera razón de los fracasos maritales es mucho más sencilla y difícil de aceptar: a veces sólo recae en la costumbre de pensar mal del compañero y la falta de madurez para entender que el amor marital es algo que se APRENDE con más esfuerzo y tenacidad de! que se necesitaría, por ejemplo, para aprender a tocar el piano. En¬tiendan esto de una vez: una buena relación sexual no hace al ma trimonio, y una mala tampoco lo destruye…
—Pero es cierto que algunas parejas tienen problemas en la cama, ¿no? —intervine — . Para identificarlos a tiempo, en la íacul tad los maestros recomiendan el sexo prematrimonial.
— ¿Algunas parejas tienen problemas en la cama? —repitió el doctor Marín enfatizando irónicamente la palabra “algunas”— Te equivocas: ¡todas los tienen! No hay un solo matrimonio que no se haya enfrentado con trabas en la práctica sexual. Pero esas trabas sólo se convierten en puntos de ruptura cuando taita el respaldo
emocional. Con verdadera comprensión ninguno de los dos pre¬siona ni exige al que está fallando. Tomados de la mano en un extraordinario ambiente de complicidad, luchan juntos y, a menos que se trate de dificultades funcionales, que son raras, resuelven sus problemas siempre… De modo que “hacer la prueba” para medir la compatibilidad antes del matrimonio es ilógico e infantil. Los profesores que lo recomiendan suelen ser jovencillos inte-lectualoides más morbosos que bienintencionados. La experiencia erótica de los solteros es sólo una sombra, una caricatura de la verdadera problemática a la que se enfrentarán de casados. Y definitivamente, en caso de detectar algún inconveniente sexual, éste no sería una razón tan significativa como otras para decidir si deben casarse o no…
—Entonces, ya que no es el sexo el principal motivo de los problemas en el matrimonio, ¿cuál es? —pregunté.
—Las primeras y más comunes causas de riña son tan vulgares, tan poco románticas, que te van a desilusionar: estoy hablando ni más ni menos que de LA LUCHA POR EL MANDO Y LOS DE¬SACUERDOS SOBRE EL DINERO. Algunas de las preguntas de mayor conflicto que se plantean en un hogar son: ¿Quién va a dis¬poner lo que se hará en un caso determinado? ¿Quién tiene mayor autoridad? ¿Quién sabe más al respecto? ¿Por qué derrochas el dinero? ¿Cómo es posible que no ganes más? ¿Ya te diste cuenta de todos tus errores? ¿No te importa dar un mal ejemplo a tus hijos? ¿Por qué me contradices frente a la gente? ¿Eres tú quien manda o soy yo…?
No pude evitar sonreír. ¡Dinero y poder! En verdad eran cosas vulgares, nada comparables con la sublime idea de que el sexo fuese el principal motivo de los problemas.
—Las discusiones sobre autoridad y economía —comenté en son de broma— se acabarán cuando el “sexo débil” deje de ponerse al tú por tú con el “fuerte”.
Dhamar giró por completo para mirarme frunciendo el ceño. Yo sonreía artificialmente enseñándole la dentadura como un mico.
—Los hombres son más débiles —se defendió—. Exageran sus dolencias, se cansan más rápido con las tareas cotidianas y no soportarían el trauma de un parto. Desde el nacimiento se ve: los bebés masculinos enferman y mueren en mucho mayor porcentaje
que los femeninos; las niñas, desde la primaria, son más suspica¬ces, rápidas, ordenadas y creativas que los niños.
—Pero de mayores, ¿qué tal? —pregunté—, los varones…
—Alto —interrumpió el doctor Marín—. Han tocado un punto básico de las relaciones humanas. Algo fundamental, verdadera¬mente trascendente para la convivencia entre hombre y mujer.
—¿A qué se refiere? —pregunté confundido.
—A la clave que te permitirá valorar de una vez por todas quién es quién en este mundo.
Alcé las cejas sin acabar de entender las intenciones del médico, que se inclinó hacia adelante con evidente exasperación, como si se le hubiese presentado la oportunidad de decir una verdad vital.
—Tiene razón Dhamar. Las mujeres son más fuertes que los hombres. Incluso en el aspecto sexual. Ellas son capaces de tener encuentros íntimos mucho más prolongados y satisfactorios sin sentirse agotadas; ellas viven más en promedio, enferman menos, son más intuitivas, se adaptan y sobreviven más fácilmente; son, en potencia, mucho más inteligentes y…
—Entonces, ¿por qué no son las dueñas del mundo? —inte¬rrumpí.
—Por un factor muy simple. Efrén, debes entender muy bien lo que voy a decirte y no olvidarlo nunca. Algo pasa con esas niñas brillantes en cuanto entran en la adolescencia; su organismo les juega una broma terrible: comienza a bombardearlas, mes a mes, con hormonas poderosas que les producen un eterno desequilibrio emocional. Cuando estés casado te sorprenderá que tu compañera cambie repentinamente de humor, que haga cosas incomprensi¬bles, que llore por asuntos que considerarás tontos, que se emocione por detalles extraños para ti, pero jamás deberás echár¬selo en cara. Los maridos califican a sus esposas de inestables, locas o histéricas porque en tres días echan a perder todo lo construido en un mes, y ellas, ignorantes de lo que realmente les ocurre, reconocen sus errores y van agrandando el grave complejo de inferioridad que distingue a muchas por haberse creído el cuento absurdo de ser el sexo débil. ¡Pero es una gran mentira! Ellas no tienen la culpa de cuanto les ocurre. Las mujeres de éxito reconocen que el secreto de su triunfo ha sido aprender a controlar las crisis hormonales; en cuanto perciben una, rehuyen las amis-
tades para evitar hablar “de más”, hacen deporte, se entregan al arte, se encierran en soledad, lloran y recobran fuerzas con intenciones de poder seguir luchando en un mundo de hombres hormonalmente estables. El varón nunca dominaría a una mujer, pero las hormonas lo han hecho. Les han dado el romanticismo, el instinto maternal, la sensibilidad extrema, y con ello las han dejado en desventaja para la guerra del poder. Esto puede parecer injusto; sin embargo, es un designio de la Naturaleza porque sólo los SERES SUPERIORES, como ellas, son indicados para realizar la tarea máxima del ser humano: dar a luz, criar y educar a un niño…
Vi a mi prometida con los ojos llorosos y sonriendo ligeramen¬te. El doctor se puso de pie y echó un vistazo a su reloj de pulsera.
—Por lo visto, Joana no vendrá.
—Lo olvidé. Habló para posponer la cita.
—Me alegro —y cambiando de tema preguntó en tono afable—: ¿adonde se irán de viaje de bodas, si no es indiscreción?
Dhamar y yo nos miramos sin contestar. A decir verdad, no teníamos presupuesto para eso.
—Cerca —contesté titubeando—. Todavía estamos pensán¬dolo.
—¿Por qué no me permiten ser su “padrino de viaje de bodas”?
—¿Y qué es eso…?
—El que paga los gastos.
Dhamar se puso de pie y lo besó.
A mi vez me incorporé conmovido y le di la mano, pero el doc¬tor me atrajo hacia sí y me dio un fuerte abrazo.

8
LA NOCHE DE BODAS.

No obstante que el futuro prometía grandes sorpresas, la alegría se negaba a fluir de forma natural en mi fuero interno. Ignoraba la causa de esa profunda tristeza, de esa espina indefinible clava¬da en mi corazón, pero ahí estaba. Se lo conté a Dhamar esperando que ella pudiese ayudarme.
—¿Será por Joana? —me preguntó.
—No lo creo.
—¿Entonces por qué? Analiza los cabos sueltos de tu pasado. ¿Le debes algo a alguien?
Como chapuzón de agua helada cayó sobre mi entendimiento el recuerdo de una persona a quien había pretendido olvidar para siempre.
—Jessica… —murmuré.
—¿Quién?
Le platiqué a Dhamar de forma sucinta todo lo relacionado con aquella muchacha.
Mi novia palideció y no dije nada.
—Debo buscarla —comenté—, Jessica desapareció de mi vida después de que le di el dinero. Quizá no tuvo el valor de abortar; quizá el embarazo se malogró por alguna otra razón; quizá nunca estuvo embarazada —me puse de pie y tomé las llaves del auto—. ¡Tengo que saberlo, ver en qué puedo ayudarla, pedirle una dis¬culpa… no sé, al menos hablar con ella!
Subí a mi recámara por la libreta de domicilios y teléfonos. Cuando bajé, Dhamar seguía sentada en la sala con la vista perdida.
Quiero acompañarte —susurró.
En el camino permaneció en silencio. absorta con sus pensa¬mientos. Al llegar, sólo yo bajé del coche.
Toque la puerta de la casa. Un anciano abrió. Me informó que había rentado el inmueble hacía tres meses y que ignoraba adonde se habrían ido los inquilinos anteriores.
Le di las gracias y corrí al teléfono público de la esquina. Hojeé con nerviosismo mi antigua libretita y marqué los números de varios amigos que conocían a Jessica. Ninguno me dio señales de ella. Nadie conocía su paradero. Lo más que pude obtener fue el dato de que había abandonado la universidad poco tiempo atrás. Pasé más de treinta minutos en la cabina telefónica. Intenté por todos los medios saber de ella, pero fue inútil. Si alguien pudo darme información, no quiso hacerlo…
Caminé hacia el automóvil absolutamente desmoralizado. Dhamar se veía más tranquila.
—Es muy doloroso enterarme de todo esto —me dijo—. Pero sería más doloroso que me lo ocultaras…
Fuimos a la iglesia local para definir algunos detalles de la boda que habían quedado pendientes con el párroco.
Entramos al recinto y al mirar el enorme y silencioso templo nos quedamos de pie, inmóviles… Le pedí a Dhamar que me ayudara a orar. Deseaba hablarle a Dios, pedirle por aquella joven, por su hijo incierto, por que ambos estuvieran bien.
Mi novia me tomó ambas manos y se puso de rodillas. La imité. Cerró los ojos tocando su frente con la mía y comenzó a rezar muy despacio, entrecortadamente. No quise levantar la mirada porque me sentí indigno. Dejé que ella intercediera por mí. Ignoro si funcionó, pero de una cosa pude estar seguro: en ese momento algo muy profundo cambió entre Dhamar y yo.
Saliendo de la iglesia, me comentó:
—Últimamente te he notado muy extraño… Desde que regresé del viaje te has comportado… no sé… diferente.
Me senté en una banca de piedra y le pedí con una seña que se sentara a mi lado. Obedeció sin poder disimular su deseo de es¬cucharme.
—Cuando te fuiste sufrí mucho —comencé—. Esos días signi¬ficaron una pequeña muestra de lo que sería mi vida lejos de ti. Enfermé. Tuve un colapso nervioso… En mi delirio comprendí que era en verdad singular la forma en que Dios se comunica con los hombres: con cada quien a su tiempo, por medio de casualida¬des o a través de la voz de otros seres humanos… y entendí también que mi tiempo había llegado. Recordé la primera discusión que tuve con el doctor por la cruz de su despacho, tus oraciones antes de comer en el restaurante chino y en mi casa, la sensación de plenitud que me inundaba siempre al estar cerca de ti ya que, a tu vez, estabas cerca de Dios… Y finalmente me enfrenté con algo inesperado: una carta de mi hermana.
—¿Cómo dices? ¿Marietta te escribió…?
—Desde hace tiempo quería mostrarte su carta.
Extraje el sobre de la bolsa de mi camisa. La tomó con precau¬ción, como alguien a quien se le confiere el cuidado de un tesoro.
—¿Puedo leerla?
—Por supuesto… Debes hacerlo.
—¿Todo esto que te sucedió al separarnos modificó de alguna forma tu modo de pensar sobre el tema espiritual?
—No fue al separarnos. La transformación se operó muy lenta¬mente. Comenzó muchos meses atrás. Era como si fuerzas supe¬riores me hubiesen estado presionando para que levantara la cara.
—¿Y me puedes decir cómo piensas ahora?
—Por las noches visualizo el día en que llegaré al altar tomado de la mano nada menos que de quien ha de ser mi compañera para siempre. Cuando eso ocurra, me uniré a ti abierto a la presencia de Dios. Pienso que Él vive, que está muy cerca. No quiero que haga¬mos de nuestra boda un vulgar formulismo social. Nunca entendí esto, pero ahora creo que casarse es entregarse públicamente al Señor, una muestra con testigos de la humildad como pareja, un verdadero acontecimiento en el que debe sentirse la caricia iniguala¬ble de un padre celestial, infinitamente amoroso, que nos conoce muy bien, que perdona todos nuestros errores y que nos honra con la promesa de acompañarnos en esa extraordinaria aventura.
Dhamar me miraba con los ojos muy abiertos en un gesto de asombro superlativo.
–No lo puedo creer susurró apenas.
Los días siguientes pasaron sumamente rápido.
Seguimos al pie de la letra las instrucciones del doctor Marín: durante casi tres meses no nos tocamos. Y, aunque no fue fácil, salimos victoriosos.
Los organismos jóvenes se recrean tanto con el contacto físico que el experimento para medir si se trataba de amor verdadero nos pareció una contundente prueba de fuego. Era obvio que si todos los novios la hicieran la mayoría terminaría dándose cuenta de que sólo sus cuerpos se amaban. En nuestro caso comprobamos que, aunque teníamos mucho que aprender el uno del otro, sí existía una atracción superior, un magnetismo que iba más allá del sexo, más allá incluso de nuestras mentes y voluntades.
Todo lo anterior contribuyó a que la boda por la Iglesia fuese un acontecimiento verdaderamente portentoso. De rodillas frente al sagrario, rozando el costado de la mujer a quien me estaba enla¬zando en matrimonio, los ojos se me llenaron de lágrimas. Reviví sin querer el daño que causé a tantas muchachas y el rencor que abrigué hacia mi madre durante años. Nuevamente me sentí pe¬queño e insignificante ante la presencia divina, pero esta vez estaba realmente deseoso de que limpiara toda mi inmundicia… Entonces yo, que no me había sentido digno, yo, que no había sabido cómo hacerlo, me entregué total e incondicionalmente a Dios. Pidiendo perdón le ofrecí mi cuerpo, mis bienes materiales, mi vida en¬tera… Después de hacerlo respiré una infinita paz… Algo anor¬mal, incomprensible para muchos que puedan oírlo. Sentí clara¬mente que EL nos miraba y cuando el sacerdote levantó la mano para bendecirnos percibí que mi esposa estaba llorando y me apre¬taba el brazo con fuerza.
El padre de Dhamar no logró hacer el negocio foráneo que tuvo en mente y con el dinero ahorrado al cancelar su cambio de resi¬dencia, organizó como recepción de nuestra boda una verdadera fiesta. Echó, como suele decirse, la casa por la ventana. Hubo vinos exóticos, viandas extrañas, dos orquestas que tocaron alter¬nadamente las piezas más escogidas; dijo un discurso conmovedor y el doctor Marín hizo el brindis de forma jovial pero sustanciosa
A mí siempre me divirtieron las costumbres tradicionales de correr por todo el recinto al son de “Ia víbora, víbora, de la mar”, arrojar el ramo y luego la liga, cargar al novio entonando la mar¬cha fúnebre y aventarlo por los aires como muñeco de trapo, pero después de ser la víctima directa de tan singulares procedimientos no volví a juzgarlos como gratos.
A las ocho de la noche Dhamar y yo comenzamos a despedirnos de los invitados. Teníamos boletos de avión al Caribe y queríamos cambiarnos la ropa de boda por atuendos más cómodos y propios para la ocasión.
Nos acercamos a nuestro padrino de viaje de bodas. Le dimos las gracias por todo y lo abrazamos fuertemente.
El hombre parecía cansado y viejo, pero en su alegre mirada no dejaba de asomarse una sincera muestra de optimismo.
En los últimos días sus problemas se habían agudizado. Dhamar me dijo que vendió la clínica por razones y proyectos desconocidos que seguramente no eran, ni los unos ni los otros, nada halagüeños. Sentí tal cariño por ese hombre que tuve el intenso deseo de poder brindarle alguna ayuda, pero, ¿qué podía dar un jovencillo recién casado a un señor que lo sobrepasaba por mucho en edad, sabiduría, madurez, y que, por si fuera poco, era quien había financiado su viaje de bodas? Además, ¿ayudarlo en qué? Sus problemas eran se¬cretos. Y cuanto Dhamar y yo imaginábamos al respecto no pasa¬ban de ser simples conjeturas.
—¿Qué piensas, Efrén? —me preguntó el doctor Marín—. Te has quedado muy serio.
Y para no parecer misterioso me atreví a formularle una pre¬gunta que había pensado hacerle antes de irnos.
—Usted nos ha enseñado mucho. Estamos a punto de partir a una nueva vida y quisiera oír de sus labios un consejo más. Algo para recién casados.
El médico reflexionó unos segundos y, cuando iba a comenzar a hablar, mi esposa lo interrumpió:
—Alto, doctor. No nos diga nada sobre amor, comprensión o psicología. Háblenos de sexo. Usted es un terapeuta sexual y nunca nos ha dado un consejo específicamente de esa clase.
No pude evitar reírme por la agudeza de Dhamar. La abracé por la espalda. El doctor también sonrió.
—Muy bien —nos dijo—, pero antes les voy a hacer una pregun¬ta individual. ¿En la relación sexual creen que lo fundamental es satisfacer a la pareja o satisfacerse a sí mismo?
—Yo pienso —me apresuré a contestar— que lo principal es satisfacer al compañero. Pensar sólo en uno mismo sería usar a la otra persona como objeto para lograr un placer egoísta. Dicen que no hay mujeres frígidas sino hombres torpes…
—Y tú, Dhamar, ¿qué opinas?
—Igual que Efrén.
—Pues me alegra que me hayan pedido un último consejo, porque están en un error. Tan malo es actuar egoístamente, sin tomar en cuenta los sentimientos del otro, como concentrarse únicamente en que el compañero disfrute. El verdadero placer sexual se da en el punto medio. No deben preocuparse por los re¬sultados, ocúpense sólo de su entrega total, sin inhibiciones ni téc¬nicas. Busquen su propio placer y con ello, curiosamente, estarán proporcionando a su pareja el mayor deleite. No hay para un hombre algo más sensual que sentir entre sus brazos a su mujer disfrutando. Y a ella nada la excitará más que experimentar de cerca el ardiente placer de su hombre. En la medida en que tú goces harás gozar a tu compañero. Únanse pensando en el otro, pero sin altruismo heroico, sintiendo plenamente, entregados al momento presente, haciendo a un lado temores y dudas. Dejen que sus cuer¬pos se fundan en uno sin que estorben prejuicios, formulismos o maniobras, y verán cómo ellos sabrán lo que tienen que hacer.
En ese momento se acercaron a nosotros los tíos abuelos de Dhamar para felicitarnos. La orquesta tocó un vals y los caballeros se formaron para bailar con la novia, mientras las damas se dieron prisa en pedirme un fragmento de la pieza.
Joana y su madre, la oveja negra de la familia, llegaron al con¬vite bastante tarde. Por fortuna el militar agresivo no las acompa¬ñaba. Nunca supimos en qué terminó lo de su enfermedad ni lo de sus reclamos y amenazas, pues no acudió a las citas del doctor. Simplemente desistió de molestarme. Fingí no verlas y Dhamar también las ignoró.
Cuando el baile terminó tuvimos que apresurar nuestra despe¬dida y ya no nos fue posible decir al doctor más que un adiós desde lejos.
Mi madre nos abrazó muy fuerte en la puerta de salida y lloró con una mezcla de alegría y pena. Me prometí no dtejarla sola aunque estuviera casado- Dhamar mientras tanto se despidió de sus padres.
—¡Déjenlos ir! —se escuchó una voz entrometida de mujer—, se les hace tarde.
Y tomando de la mano a mi esposa, sin volver la vista atrás, ba¬jamos corriendo las escaleras hasta el vestíbulo donde nos esperaba el chofer.
Nuestra noche de bodas estuvo cargada de intensas vibraciones.
Como la Sulamita de El cantar de los cantares, Dhamar se pre¬sentó en la habitación con ropa transparente. Como el rey David, me acerqué a ella admirando su belleza y la tomé ardientemente en mis brazos. Mi esposa se dejó tocar, besar, acariciar, y curiosa¬mente desbordó un entusiasmo, sensualidad e imaginación que nunca esperé de ella.
Con la visión que me permitía haber conocido la conducta sexual incipiente de otras chicas me asombré mucho de que Dhamar no tuviera las aprensiones y complejos que muchas de las féminas más experimentadas me demostraron. Su entrega estuvo motivada por una energía amorosa “que yo desconocía… y me sentía mal por ello… sumamente mal.”Traté de hacer caso al último consejo del doctor Marín. Borrar mi cinta. Dejarme llevar, olvidando las ideas aprendidas con otras mujeres para aprender desde cero otras nuevas con mi esposa, pero no lo logré. ¡Cuando creía estar listo para la noche más romántica de mi vida, me di cuenta con terrible desilusión de que yo ya había hecho eso antes, muchas veces, y que aquellas experiencias insulsas, como un veneno en mi alma, se empeñaban en robarle el encanto a ésta! El sistema sexual de Dhamar estaba limpie, intacto; para ella todo era novedad. El mío, en cambio, estaba ensombrecido por las cicatri¬ces de muchas fornicaciones sin amor. Sin embargo, quizá por eso, la deseaba más que a nadie en él mundo, sentía una apremiante desesperación por fundirme en ella, por purificarme mezclando su
candidez con un hastío). Necesitaba su cuerpo virgen, su alma de niña… Esperando que no se diera cuenta de mi trauma, actué de la forma más relajada posible, pero, contra mi voluntad, las técnicas y costumbres sexuales se hacían presentes a cada paso. Viéndolo con los ojos del raciocinio, yo era un amante experto; pero viéndolo con los ojos del corazón era un pobre diablo. In¬voluntariamente me acordaba de escenas que ensuciaban el mo¬mento; automáticamente comparaba el cuerpo de mi esposa con otros cuerpos; me perseguían los detalles de antiguos actos se¬xuales; se me fijaba en la mente, como una película de repetición continua, el encuentro íntimo con Jessica y la presencia insustancial de un bebé… muerto.
Es cierto que fui bastante diestro en desflorar a mi esposa sin dolor y que con cierta facilidad logré llevarla al éxtasis, pero también es verdad que mis movimientos no fueron como los de ella, espontáneos, naturales, legítimos… ¿Era lógico lo que me ocurría? ¡La mayoría de los hombres acumula experiencias y técnicas antes de casarse! ¡El sexo prematrimonial es el deporte más popular! ¿Por qué ningún libro habla de las secuelas psicoló¬gicas que ello puede dejar? ¿Por qué no nos lo advierte nadie? ¡La “basura de reminiscencia” del doctor Marín era verdad! Me sequé el sudor de la frente. ¡Dios mío, era verdad!
Abracé a Dhamar con mucha fuerza tratando de comunicarle a través de los poros de mi piel la manera en que la necesitaba, pero tuve deseos de llorar cuando todo hubo terminado.
Me prometí buscar al doctor para preguntarle, urgentemente, cómo podía solucionar ese delirio de persecución que me causaba el ayer. Entonces me deprimió el recuerdo de saber que había vendido su clínica.
Me acosté y cerré los ojos. Dhamar tardó mucho tiempo en conciliar el sueño. Tuvo su luz encendida un buen rato mientras escribía o leía algo, pero me fingí dormido para evitar explicarle la pena que esa entrega desigual me había causado.
Al día siguiente me despertó el trino de los pajarillos tropicales. Mi esposa, acalorada, había echado a un lado las cobijas y des¬nuda, boca arriba, con la dulce serenidad de una ninfa que duerme, me pareció más hermosa que nunca. No quise importunar su sue¬ño, a pesar de que ardía en deseos de abrazarla.

Sobre su buró vi una hoja doblada, escrita a mano por ella la no¬che anterior. Me incorporé lentamente y tomé el papel para leerlo. Decía:
Efrén:
Acabas de depositar tu cabeza en la almohada. Te observo acostado, cubierto únicamente por la sábana de satín. Imagino cuanto tiempo nos tomará conseguir dejar totalmente atrás el pasado que aún te persigue. Pero lo lograremos. Te lo aseguro. Cuentas conmigo. Hoy y siempre… Y quiero que sepas que no te reprocho nada. Que no siento celos retrospectivos y que soy tuya para toda la vida. Por otra parte necesito decirte cómo y en qué medida te amo. Eres un gran hombre, Efrén. Sensible, tierno, bondadoso, varonil, inteligente. Y me siento muy feliz de haber logrado aguardar para ti. Especialmente porque sé que tú sabes valorar eso.
Muchas veces me vi presionada y hasta empujada a tener sexo: rechacé incontables oportunidades. En realidad fue muy difícil esperar sin saber por qué o para quién, pero ahora que te tengo no sólo no me arrepiento sino que me siento muy satisfecho, de haberlo hecho.
¿Sabes? En este inmensurable enamoramiento, sintiéndome loca por ti, he deseado tener muchas cosas para darte, pero no soy rica, ni tengo nada material con qué demostrar mi absoluta entrega, y. . . Hace unos minutos me di cuenta con gran regocijo que tú no me pedías nada, no querías nada de mí EXCEPTO A MÍ… Me agradó observar tu ansiedad, tu mirada profunda, tu palpitar cardiaco. Fue hermoso sentir la desesperación de tus abrazos, la fusión de mi piel con tu piel. Te amé como nunca al entender que estaba en posibilidad de darte lo que tú más deseabas: mi cuerpo entero, completo, sin manchas, sin vesti¬gios.
Eso, para mí, ha justificado plenamente el sacrificio de esperar…
Esta noche ha quedado grabada con fuego en mi vida porque a mi vez gocé de ti, disfruté plenamente sabiendo que he de vivir contigo esta experiencia cientos de veces más y, aunque las próximas lleguen a ser mejores, SIEMPRE HABRÁ SÓLO UNA PRIMERA VEZ…
Cuando acabé de leer la carta ella se había despertado.
—Por qué tienes los ojos tan rojos? —me preguntó—, ¿estás llorando?
Pero no pude articular palabra. Limpié mi rostro con la muñeca y me acosté a su lado con la ternura y paz de la que carecí en la víspera.
Después de leer su carta hallé en el sexo el matiz distinto, cé¬lico, extraordinario, que tanto busqué la noche anterior.
Esa mañana supe realmente lo que era hacer el amor… por primera vez en mi vida.

9
CONSEJOS PARA RECIÉN CASADOS.

Acudimos con el terapeuta sexual sustituto del doctor Marín para pedirle ayuda profesional. Era un desconocido y nos costó mucho sincerarnos con él. Le hablé de mi falta de relajamiento y espontaneidad en la cama, le confesé que cada vez me costaba más trabajo satisfacer a mi esposa, pues mi distracción la distraía a ella, y le expuse mi problema de eyaculación precoz.
El doctor nos recomendó algunos ejercicios bastante raros.
—¿Lograré superar esto? —le pregunté preocupado.
—Si ella te ayuda, sí. Pero deben tener paciencia, No sera fácil ni rápido.
—¿Es común lo que me pasa?
—Mucho más de lo que se imagina. La mayoría de los recién casados tiene problemas parecidos.
—¿Por qué?
—Por que cargan consigo su pasado.
—Doctor —comenté—, los jóvenes solteros creen qué los úni¬cos enemigos reales del sexo libre son las enfermedades venéreas y los embarazos indeseados. Nadie sabe, ni le interesa saber,-sobre disfunciones futuras.
—Hasta que están casados…
Mi esposa, que había permanecido callada, preguntó:
—¿Qué quiso decir con eso de que no sería fácil ni rápido?
¿Cuánto tiempo nos llevará superar todos estos problemas?
—Es difícil predecirlo. Tal vez un año.
—¿Un año? ¿No le parece demasiado?
—Conocemos la lesión psíquica pero desconocemos qué tan
profunda es. Algunas parejas tardan tres o cuatro años en rehabi¬litarse…
El último comentario me aniquiló por completo. Era doloroso, injusto, vergonzoso. Me sentí un gusano. Pero mi esposa me brin¬dó su apoyo y comprensión. Teníamos toda una vida por delante, me dijo… Juntos lograríamos cuanto quisiéramos hacer. La clave estaba precisamente en estar unidos, del mismo lado siempre.
Mis ingresos resultaron insuficientes para sufragar los gastos de la nueva casa, así que la clínica de terapia sexual cambió de di¬rector pero no de secretaria principal: Dhamar siguió trabajando. Para demostrar mi buena voluntad y enjundia pedí un aumento de jornada y me di de baja en el sistema escolarizado de la universidad inscribiéndome en el abierto, dispuesto a estudiar por mi cuenta los fines de semana o por la noche, y terminar mi carrera sin asistir a clases.
Amaba tanto a mi esposa, me sentía tan en deuda con ella, que todos los días le llevaba un regalo, aunque fuera pequeño, y ella cooperaba con gran dulzura y entusiasmo en la terapia sexual.
Nuestros problemas eran “nuestros” y teníamos los elementos para enfrentarlos; sin embargo, una traba imprevista que estaba fuera de control comenzó a enturbiar notablemente la atmósfera de ese incipiente hogar: la influencia negativa de las familias políticas.
El padre de Dhamar, como ya lo mencioné, no aceptó el negocio foráneo que le ofrecían y un poco por la cercanía en que vivíamos de las anteriores casas y otro poco por nuestro apego emocional a ellas, conocimos desavenencias conyugales mucho más serias.
Una noche, después de haber reñido porque ella no toleraba que yo hablara mal de su madre, recibimos una llamada telefónica inesperada.
Dejamos que el aparato sonara varias veces sin que ninguno de los dos se atreviera a levantarlo. Temíamos que fuera una más de las inoportunas y empalagosas llamadas paternas.
Dhamar se sentó al borde de la cama emitiendo un largo suspi¬ro y contestó desganada:
—¿Bueno?
De inmediato abrió mucho los ojos y se puso de pie haciendo gran¬des aspavientos para que corriera a escuchar por el otro aparato.
—Es el doctor Marín —me indicó.
Me dirigí de prisa a la habitación contigua y levanté la bocina.
—Qué gusto oírlo, doctor —continuó Dhamar—. En la clínica nadie sabe de usted. ¿Dónde ha estado todo este tiempo?
—Viajando —contestó—. ¿Y ustedes cómo han estado?
—De maravilla. El matrimonio, como usted dijo, es una aven¬tura llena de sorpresas.
—¿Buenas o malas?
—De las dos… Más buenas que malas.
—Me he tomado la libertad de llamarlos por dos razones. La primera, comentarles que me voy. En estas semanas he visitado varios lugares escogiendo uno para mudarme definitivamente.
—¿Adonde irá? —pregunté interrumpiendo por la otra línea con evidente desazón.
—Hola, Efrén. Me alegro de que estés escuchando. Mi nueva casa será muy pequeña —hizo una pausa como dudando—, y está muy lejos de aquí… En un sitio montañoso de difícil acceso…
Creí que era una broma… Pero la voz del doctor Marín se es¬cuchaba más grave que nunca.
—¿Está hablando en serio? —preguntó Dhamar con sincera incredulidad.
Sabíamos que el doctor amaba la naturaleza y era un tanto mís¬tico, pero nunca supusimos que a tal grado.
—He trabajado mucho. Mi vida ha sido terriblemente agitada. Ustedes no se imaginan… —y se quedó callado por unos segun¬dos—. Por eso he vendido todo y me marcho. Tengo algunas aficiones (¿u obsesiones?) que se realizan mejor en soledad y cerca de la naturaleza. Voy a controlar la locura de mi existencia y realizar mis más atrevidos sueños. Siempre hice cuanto conviene a la vista de otros. Ahora haré lo que quiero hacer. No me importa que me tachen de demente… Incluso a muy poca gente le he dicho lo que pretendo.
—¿Cuándo se va, doctor? —preguntó mi esposa dejando de poner en tela de juicio sus palabras.
—El próximo sábado. Ésa es la segunda razón de mi llamada: quiero hacerles una invitación para despedirnos personalmente.
— ¿Dónde nos vemos? —pregunté sin preocuparme por disimu¬lar mi ansiedad
—En esta casa —y de inmediato reparé en que no dijo “en mi casa”—. Me gustaría que vinieran a cenar mañana…
—Por supuesto —contestó Dhamar—. ¿Nos puede dar su di¬rección?
Salté para tomar hoja y pluma. Anoté los datos cuidadosamente, nos despedimos de nuestro amigo y depositamos los aparatos con cierto dejo de extrañeza. Dhamar y yo no reñimos más. Era difícil creer algo así. ¿El empresario soñaba con convertirse en gurú? ¿El médico citadino se dedicaría al campismo empírico? ¿El científico al arte natural? ¿Qué clase de locura era ésa?
Mi esposa y yo evitamos comentar nada, pero ambos tardamos mucho en conciliar el sueño.
En la casa del doctor no se veían paquetes, maletas ni ningún otro indicio que confirmara su mudanza. Por el contrario, la acolchada alfombra impecable, la luz tenue, la música de Mozart y el delicioso olor a queso fundido daban al recinto un acogedor ambiente hogareño.
—Pasen —nos indicó alegremente después de saludarnos. Dhamar y yo nos movimos con cierta reserva. El sitio era amplio, de una elegancia y distinción a la que no estábamos acostumbra¬dos—. ¿Les costó trabajo llegar?
—No —contesté con excesiva formalidad—. Las indicaciones que nos dio eran muy claras.
—Tomen asiento, por favor. Ahora vuelvo. Dejé calentando una pizza en el horno.
Mi esposa y yo nos adelantamos con pasos cortos hacia la sala blanca y nos sentamos al borde de los sillones de piel.
Miramos alrededor sin decir nada.
Sobre el marco de la chimenea nos sonreía la fotografía de una mujer rubia de mirada dulce y labios sensuales. En el ángulo inferior derecho del papel brillante había una inscripción manus¬crita con tinta roja, ligeramente sesgada y con bella caligrafía de mujer. Le di un leve codazo a mi esposa para que la viera.
—¿No que el doctor era virgen? —le susurré.
A Dhamar le fue imposible contener una carcajada; se tapó la boca y bajó la cabeza para reír. Yo me puse de pie sonriendo.
La pared del vestíbulo estaba adornada con un par de cuadros en tonos blancos y negros pintados al carbón. Los miré de cerca. La sonrisa se me borro del rostro inmediatamente.
—¿Te gustan? —preguntó el doctor Marín saliendo de la cocina.
—Me parecen familiares.
—Tu madre me hizo el favor de traducirme un par de libros y yo le obsequié algunos cuadros parecidos.
Me quedé callado. Yo sabía que mamá había sido paciente del doctor. Ni más ni menos fue a través de una tarjeta que ella por¬taba en su bolsa como yo lo conocí… Me aclaré la garganta. Todo estaba bien, pero no dejaba de incomodarme la idea de que mamá hubiese estado sometida a algún tipo de terapia sexual.
—¿Quieren tomar algo? —preguntó el dueño de casa.
—Refresco —contestó Dhamar por los dos.
Al volver a sentarme quedé mucho más cerca del cuadro de la joven rubia.
—Pero cuéntenme —dijo nuestro anfitrión repentinamente—. ¿Cómo va el matrimonio? .
—Muy bien —respondí—. Mejor de lo que podría esperarse.
—Vamos —se acomodó frente a nosotros como un amigo íntimo—, a mí no deben tratar de impresionarme. Todos los recién casados tienen problemas… Háganme confidencias. Tal vez des¬pués de hoy no nos volvamos a ver.
—Pues… —titubeé—. Cada día se aprenden cosas nuevas y la relación va cambiando… ¿Sabe, doctor? He reflexionado que, tarde o temprano, todos los matrimonios pierden ese extraordina¬rio amor apasionado del noviazgo y van adquiriendo indiferencia. Eso me preocupa mucho porque no me gustaría que nos ocurrie¬ra. Me pregunto si habrá alguna forma para mantener al amor siempre vivo.
—Claro que la hay —respondió—. Les voy a dar una receta bastante heterodoxa. La mayoría de las personas a quienes se las he comentado protestan de inmediato. Aparentemente es ilógica, pero la pareja que la practica tiene garantizada una vida amorosa mucho más plena y profunda.
—¿Cuál es?
—Cuando todo esté peor entre ustedes, acerqúense uno al otro y trátense bien AUNQUE NO LES NAZCA. Sean amorosos por fuera, aunque por dentro tengan deseos de estrangularse mutua¬mente.
Fruncí las cejas sin entender.
—Imagínate que llegas a casa de mal humor —aclaró—; ambos tienen razones para sentirse enfadados, pero a pesar de eso saludas a tu esposa con un beso, como si nada hubiese ocurrido, y ella trae las pantuflas y te prepara una rica cena. Aunque haya una cuenta pendiente, el ambiente creado por el buen trato y el contacto físico permitirá saldarla más fácilmente, o minimizarla al grado en que ya no se necesite hacerlo. No vale la pena perder lo más por ganar lo menos. Si hay un enojo terrible no discutan de inmediato respec¬to a él. La ira los hará decir cosas de las que después se arrepenti¬rán. Sepárense por un tiempo. Después abrácense, bésense, hagan el amor y entonces hablarán mejor… SER CARIÑOSOS, AUN¬QUE NO LES APETEZCA, puede servir a veces para enderezar las terceduras. Y no me refiero a que aparenten ante los demás su amor sino a que lo aparenten entre ustedes dos, en la intimidad. NADIE PUEDE COMPORTARSE AFECTUOSAMENTE POR MUCHO TIEMPO SIN RECUPERAR EL AFECTO… ¿Se dan cuenta? Los cónyuges inteligentes no actúan cariñosamente porque sientan amor, sino por el contrario: sienten amor gracias a que actúan cariñosamente…
—Qué interesante —dije con la vista perdida, y en un gesto de broma me acerqué a mi esposa para abrazarla.
—¿Y si uno siente deseos de darle un revés a su marido por hipócrita? —preguntó ella con una sonrisa enorme.
—En vez de eso abrázalo y más pronto de lo que se imaginan el incendio de la ira habrá sido sofocado.
Se puso de pie para ir por una jarra de cristal con un líquido color durazno. Mientras servía los vasos señaló:
—Hay algo más que me preocupa. ¿Cómo han seguido relacio¬nándose con sus respectivas familias?
Dhamar y yo nos miramos sin que ninguno se atreviera a contestar. ¿El doctor era brujo o adivino? Había tocado nuestro ta¬lón de Aquiles. Fue Dhamar quien se animó a decir:
—Efrén visita a su madre casi a diario. Le da la mitad de lo que gana. Mi suegra, con muy buenas intenciones, no lo niego, me aconseja cómo debo cocinar y administrar mi casa, pero eso a mí me molesta.
—Y Dhamar no concibe un fin de semana sin sus papas —me defendí de inmediato—. Nos reunimos con ellos todos los sábados y domingos, pero mis suegros sobreprotegen a su “bebé” y mis cuñaditos viven burlándose de nosotros.
Asaf Marín movió la cabeza negativamente. Era eso precisa¬mente lo que él temía.
—Cuando la pareja cuenta con los elementos para triunfar en su matrimonio, sólo un obstáculo puede interponerse echándolo todo a perder: LAS FAMILIAS DE AMBOS… Es posible que a cada uno por separado le siente muy bien la compañía de sus padres y hermanos, pero a la pareja puede serle fatal. Cuando, por ejemplo, se vive en la misma casa que los suegros, o simplemente cuando éstos gustan de husmear en la intimidad de los nuevos esposos, sobrevienen problemas gravísimos. Dhamar, Efrén, córtense el cordón umbilical de una vez. Aunque duela. Hagan un esfuerzo por darle preferencia a su matrimonio. Hablen cada uno con sus padres y pongan reglas claras. Sólo así podrán llegar a ser felices juntos. Millones de parejas pasan los domingos, cada quien por separado, en su antigua casa. Estando en el nido donde crecieron, ninguno de los dos “adultos” siente necesitar a su cónyuge. Pero eso equivale a dejar de luchar por el hogar. No hay nada más cómodo que contarle nuestras tristezas a mami y sentarnos a comer lo que tan “sabiamente” nos prepara, pero tampoco hay actitud más inmadura y perjudicial. Tuve pacientes que, a punto de divorciarse, lograron salvar su matrimonio de modo total, ¿saben cuándo?, inmediatamente después del fallecimiento de uno de los padres políticos que tenía gran influencia sobre sus vidas. Re¬flexionen, por favor. Si no existieran sus familiares y ustedes estuvieran absolutamente solos, perdonarían mutuamente sus errores con mucha más facilidad al no tener que explicárselos a nadie. Sigan amando a sus padres y hermanos, porque esto es signo de entereza, pero declaren firmemente su independencia ante ellos. Si no cooperan, aléjense. Emprendan solos esa aventura extraordinaria que se llama matrimonio con la misma despreocupación con la que desobedecían a todos antes de casarse. A mi juicio, si no es lo único que necesitan hacer, sí es lo más importante y urgente.
Dhamar y yo nos miramos de soslayo como dos niños que acaban de ser sorprendidos en flagrante travesura. Le tomé la mano y correspondió a mi caricia con un ligero apretón.
—Ahora háganos usted confidencias a nosotros —dijo mi espo¬sa con su habitual agudeza—. ¿Cómo está eso de que se va de cenobita?
Asaf Marín sonrió.
—Hace muchos años que vengo pensando cómo los hombres somos juguetes de las circunstancias —comentó—. Elegimos para vivir el sitio que de alguna forma se nos impone. Estamos a disgusto con muchas cosas, pero nos resulta más cómodo adaptar¬nos que cambiar… Verás… Siempre he soñado con poder, algún día, cancelar todos mis compromisos para dedicarme a lo que más me gusta hacer… Simplemente. No tengo familia y amo la naturaleza. Quiero morir cerca de ella, pintando, produciendo mi propio alimento, meditando, creando, acercándome a Dios…
Así que era en serio…
Miré hacia mi derecha y observé sin querer el retrato de la jo¬ven rubia.
—¿Y su novia? —pregunté con la desfachatez de alguien a quien se le ha dado demasiada confianza.
El doctor se encogió de hombros con un ligero rictus de desagrado.
—Yo no tengo novia, Efrén.
Bajé la cabeza avergonzado por haber sido imprudente.
—Me casé dos veces —continuo—. Ahora estoy solo… Mi segunda esposa murió en un accidente de tránsito… Dhamar estuvo en el sepelio.
—Pero esta casa —comentó mi esposa saliendo al rescate de mi embarazosa situación—, ¿no piensa venderla? Todo está tan arre¬glado, tan acogedor, que me parece difícil creer que se irá de¬jándola así.
—Ésa es una de las razones por las que me urgía verlos personalmente…
Se detuvo con un tono de nerviosismo que no le conocíamos.
Mi desazón aumentó al escuchar eso. ¿Qué tenían que ver los bienes raíces del doctor con nosotros?
—He vendido todas mis propiedades, excepto ésta y otra más… Verán… La casa en donde viven —titubeó—, ¿cómo la consiguie¬ron?
No contestamos. Mi corazón comenzó a latir rápidamente. Antes de la boda yo le había comentado al doctor que un amigo de mi madre nos la prestó mientras encontráramos algún lugar definitivo, en renta… ¿Por qué nos preguntaba lo que ya sabía? ¿Acaso pensaba rentarnos la suya? Era mucho más de lo que po¬díamos esperar y merecer.
—¿Saben quién es el dueño del inmueble que actualmente habitan?
Movimos la cabeza negativamente, visiblemente asustados. ¿Es que él sí lo sabía?
Frunció las cejas… Le resultaba difícil decirnos lo que tenía en la punta de la lengua.
—El propietario soy yo…
Un extraño mareo que suele acompañar a las grandes sorpresas me hizo abrir los ojos de forma desmesurada. No había nada de malo en que el doctor nos hubiese dejado habitar provisionalmen¬te una de sus residencias, pero, ¿por qué lo hizo a través de mi mamá? ¿Por qué ambos nos lo ocultaron? ¿Es que acaso tenían una relación “especial”? ¿Era mi madre más que una buena paciente de él? Y si no era así, ¿por qué el secreto? ¿Había algo de lo que pu¬dieran avergonzarse?
La cabeza comenzó a dolerme como si una avispa hubiese in¬crustado su aguijón en mi sien.
Repentinamente recordé aquella primera comida frustrada, cuando invité a Dhamar a conocer la casa. Estando en la mesa, mi entonces amiga y yo comenzamos a comentar los problemas del doctor Marín. En ese momento miré cómo el rostro de mamá se había apagado de forma extraña: parecía más vieja de lo que era, callada, absorta, atrapada en sus elucubraciones. Tal vez no pen¬saba en la amenaza de la madre de Joana o del militar sino en su terapeuta sexual… de quien inocentemente nosotros estábamos hablando.
Y aquella noche, cuando me confesó nuestro pasado familiar, detecté que sus conceptos sobre el amor y el sexo eran demasiado coincidentes con lo escrito en la revista del doctor. ¡Ella la había leído antes que yo!
Mi mente trabajaba a mil ideas por minuto
¡Qué ingenuo había sido!
—He querido que vengan para hacerles personalmente un obsequio —dijo nuestro anfitrión poniéndose de pie y comenzando a caminar lentamente en círculos, como si le faltara el aire—. Yo no necesito la casa en la que ustedes viven… Es decir, pensaba venderla, pero cambié de idea —tomó un sobre tamaño oficio que estaba en la mesa del comedor y extrajo de él varios folios—. Ten —me lo entregó—, es un poder notarial… para que, como dueños del inmueble, a partir de hoy hagan con él lo que quieran…
Dhamar tenía la boca abierta sin comprender una palabra. Yo no me atrevía a comprender cuanto era obvio… Estaba a punto de explotar. Una ansiedad inmovilizante inundó cada uno de mis músculos. En ese momento recordé la incongruente y repentina solvencia económica que tuvimos los últimos dos años… Automó¬vil, computadora, ropa, tarjeta de crédito, alfombra, decoración…
—Y en esta casa en la que nos encontramos —dijo el doctor lentamente— vivirá, a partir de la próxima semana, tu mamá, Efrén…
El choque emocional me hizo mover la cabeza negativamente. Cerré los ojos y me los froté con fuerza para recuperar la claridad de la vista. Queriendo sobreponerme fijé la mirada en un costado.
El retrato de la joven rubia apareció delante de mí con su bella sonrisa.
Leí la dedicatoria y sentí que la tierra se abría bajo mis pies.
Decía:
Papá:
Te obsequio esta fotografía con todo el amor de mi ser.
Marietta

10
JUVENTUD EN ÉXTASIS.

Perdí por unos minutos la lucidez mental. Hubo un silencio incómodo que pareció eternamente largo. Asaf Marín de pie junto a la mesa del comedor me vio leer la dedicatoria del retrato, cerrar los ojos, bajar la cabeza y crispar los puños al comprender cuánto, entre líneas, él había estado tratando de decirme.
—Hace muchos años me fue quitado algo intrínseco —explicó con voz temblorosa—, un elemento entrañable sin el cual mi vida quedó mutilada… Curiosamente lo recuperé cuando había perdido todas las esperanzas de hallarlo… Y ahora que está frente a mí… lejos de sentir una alegría eufórica, me ha invadido una profunda tranquilidad.
Dhamar no entendía un ápice de las palabras del doctor. Yo me negaba a entender. “No es cierto, es mentira”, me decía, “no puede ser verdad.”
—Mi existencia se vino abajo cuando me divorcié —continuó tratando de explicarse—. En realidad todo estuvo mal desde el comienzo. El noviazgo que tuve con aquella hermosa mujer fue tan explosivo, sensual y rápido que no nos dimos cuenta de cuan incompatibles éramos. Por eso les insistí tanto a ustedes en que tuvieran cuidado de no cometer los mismos errores. La obsesión sexual en la soltería produce un desequilibrio enorme… un éxtasis hermoso pero terriblemente arriesgado —se detuvo, tomó aire y se limpió el rostro con ambas manos—. No se imaginan las conse¬cuencias que sufrí por haberme dejado seducir ante el espejismo erótico. Con decirles que cuando mi esposa y yo nos separamos estuve a punto de suicidarme… ¡Me resultaba imposible vivir en ese magno fracaso! Era intolerable saberme lejos de mis dos hijos, a quienes adoraba, y a la vez no tener el valor de reclamarlos. Pensaba en ellos… Deseaba lo mejor para ellos, pero, ¿qué clase de vida podía esperarles al lado de un despojo humano como yo, de un sujeto descalabrado, vencido, emocionalmente arruinado…? Su madre al menos había vuelto a formar otro hogar con un elec¬tricista…
La voz se le quebró y debió detenerse.
Apoyado en la mesa, parecía a punto de languidecer, como un deudo recargado en el féretro de su ser más querido.
Dhamar se deslizó hacia mí mirándome furtivamente con los ojos muy abiertos… al borde de comprender, pero sin poder, sin atreverse aún… Rozó mi brazo con el suyo.
Yo estaba inmóvil, aplastado, con la vista totalmente nublada y la garganta obstruida por una enorme masa de emociones re¬primidas.
—Yo era químico farmacobiólogo —continuó Asaf apenas sus cuerdas vocales se lo permitieron—. Ante mi fracaso marital, busqué un escape… Hice una revalidación para obtener el título de medicina y me empleé de tiempo completo en un laboratorio de investigaciones. Tener la mente ocupada día y noche, hundido en libros y compuestos, fue una evasión perfecta durante varios años. Me dejé crecer el cabello y la barba y evité lo más posible el contacto con la gente. Contraté a un abogado para que se hiciera cargo de los trámites del divorcio. No deseaba volver a ver a mi ex esposa y mucho menos a mis dos hijos. Tenía la autoestima hecha añicos, el ego destruido… Lo que quería era olvidar. Me hubiese resultado imposible estar cerca de ellos sin abrazarlos ansiosamente, sin transmitirles mi desesperación, y la niña ya era bastante mayorcita como para darse cuenta. No quería causarles más conflictos. Además, si aceptaba convivir eventualmente con ellos, como lo permitía la ley, estaba seguro de que terminaría raptándolos…
Respiró hondo haciendo una larga pausa. Dhamar aprovechó para buscar un pañuelo en su bolsa de mano y tendérmelo. Era evidente, pensé, que la primogénita pudo darse cuenta de buena parte del drama familiar y desarrollarse sanamente con los pies en la tierra. ¿Pero el hijo menor? ¡Qué papel tan distinto había reser¬vado la Providencia para él! Creció envuelto en falacias y cuentos de hadas, siempre rezándole a la primera estrella del cenit, convencido de que en ella habitaba su padre…
—Así transcurrieron cuatro años —prosiguió—, me hice aficionado a los libros de superación personal y poco a poco sus con¬ceptos fueron tendiéndome lazos de los que me así para salir del hoyo. Un día, cierta doctora que dirigía la cátedra de cardiopatías en la universidad, enterada de mis novedosas investigaciones, se presentó para invitarme a participar en un seminario de actualiza¬ción médica. Como era de esperarse, rechacé su ofrecimiento; pero posteriormente, en un repentino deseo de salir de esa soledad asfixiante, me rasuré, me corté el cabello y me presenté puntual al evento.
“La colega no me reconoció, pero luego de ver mis credenciales me dijo con gran asombro que era mucho más joven y atractivo de lo que le parecí al principio. Su falta de recato me impulsó a preguntarle si aceptaría tomar una copa conmigo después de las actividades y ella accedió confesándome que era divorciada… Me reí de la ironía del destino. Dos individuos azotados por las malas jugadas del ajedrez amoroso se encontraban para mezclar su tristeza tras un aburrido congreso de medicina utópica.
“Esa fuerte emoción, similar a la que aborda a los jóvenes cuando se ven en la puerta de una aventura sexual, se apoderó de mí. Tenía mucho tiempo sin tocar el cuerpo de una mujer y aunque no pretendía enredarme afectivamente con ella, me agradaba la idea de convivir, pues, considerando nuestro estado civil, no teníamos nada que perder en un fugaz acercamiento físico. En cuanto terminó el trabajo, llevé a la doctora a mi casa.
“Tomamos varias copas, vertimos sobre la mesa la amargura de nuestros anteriores yerros y ya envueltos por el frenesí de la madrugada fuimos a la alcoba dispuestos a dejar que nuestros cuer¬pos desahogaran cuanto les fuera dable.
“Eran más de las dos de la mañana. Repentinamente sonó el timbre de la puerta con extraña insistencia. Tardé en reaccionar, incrédulo de que alguien se atreviera a visitarme a esa hora y con tan evidente urgencia. Me metí en una bata y baje las escaleras asom brado. El prófugo, moribundo o ladrón acompañaba ahora los lar gos timbrazos con incesantes golpes a la aldaba. Entreabrí la puerta dispuesto a enfrentarme a cualquier clase de demente y casi me fin de espaldas al hallarme con quienes menos hubiera podido imaginar: mi ex esposa y mi hija mayor
“La niña había crecido enormemente llegando a una estatura ligeramente inferior a la de su mamá, y aunque ya se adivinaban sus formas de mujer, aún conservaba el rostro infantil, el gesto ino¬cente y los ojos enormes y redondos como de muñeca…
“Me hice a un lado impávido, con la piel exangüe por el asombro. Mi ex esposa entró llorando.
“—Por favor, Asaf —me suplicó con el rostro tenso y deformado por el miedo y por un fuerte puñetazo recibido poco antes—, necesito que me ayudes. Necesito que te hagas cargo de la niña por un tiempo.
“Mi hija no parecía compartir la misma angustia. Más bien daba la apariencia de estar hipnotizada, ausente, como si de un momento a otro fuese a caer sin sentido.
“—¿De qué se trata? —pregunté con dificultad.
“—Se trata de Luis… Ya no lo soporto. Vivir con él ha sido un infierno. Perdóname, ayúdame, por favor… ¡Es un alcohólico! Golpea a tus hijos. ¡Asaf…! ¡Y entiende lo que te voy a decir! Hoy estuvo a punto de violar a Marietta… No lo logró gracias a que… —Pero un sollozo que brotó de su garganta le impidió continuar. Asombro e ira inmovilizaron mi respuesta.
“—Tienes que ayudarme, por favor… —y al decirlo se acercó tanto que sus lágrimas mojaron mi pecho semidesnudo. Entonces comprendí que la aventura inconclusa con la cardiópata era sólo una niñería, que la verdadera razón de mi padecimiento crónico era precisamente el amor frustrado que estaba frente a mí; que el hogar anhelado era aquél que había dejado desintegrar… Ése por el que no luché lo suficiente…
“—Los niños deben vivir conmigo —contesté tratando de darle a entender que debían vivir con “nosotros”. Puse una mano sobre su hombro en ademán de consuelo para decirle sin palabras que podía confiar en mí… cuando levantó la cara y su mirada se encontró con la de mi invitada, quien, sin haber tenido la precau¬ción de vestirse completamente, de pie en la escalera contemplaba el drama…
“Su llanto se cortó ligeramente. Abrazó fuertemente a la pequeña y salió de la casa con paso rápido.
“—Espera —le grité.
“—¿Qué le pasa a la niña?—preguntó la doctora.
“Marietta se bamboleó antes de caer al suelo desvanecida.
“Quise partirme en dos para que una mitad pudiera correr tras aquella mujer a quien, a pesar de todo, tanto necesitaba, mientras la otra se quedaba a atender a la niña desmayada. Traté, con ayuda de la doctora, de reanimar a mi hija suponiendo, erróneamente, que después podría alcanzar a la madre en su casa.
“En cuanto volvió en sí, le preparamos una cama cómoda y la dejamos durmiendo apaciblemente.
“—Por favor —le dije a mi colega—, quédate a cuidarla.
“Accedió y me dirigí directo a mi antigua casa.
“Manejé el largo camino con la vista fija y los puños crispados en el volante. Al llegar bajé del auto temblando y toqué la puerta usando los nudillos, pero ésta se hallaba sólo entrecerrada y al recargarme se abrió con un leve rechinido. Entré sigilosamente y me hallé ante un tremendo desorden, como si alguien hubiese registrado la alacena, los cajones y roperos con mucha prisa, dejando todo de cabeza. Tal vez un ladrón, pensé… Escuché soni¬dos extraños provenientes del piso superior; algo similar a los gemidos ahogados y leves de un hombre moribundo. Me armé de valor y subí con pasos suaves. Hallé a Luis, el tipo que cuatro años antes usurpó mi lugar, tirado en el suelo, cubierto de sangre, volviendo en sí de un golpe traumático e intoxicado por una enorme dosis de alcohol. Telefoneé a la policía y a la Cruz Roja para inme¬diatamente salir en busca de mi ex esposa y de mi hijo menor, pero no había rastros de ellos por ningún lado.
“Al día siguiente Marietta me contó detalladamente lo ocurrido. Fui con ella al Ministerio Público y levanté una severa denuncia en contra de aquel individuo. Invertí una gran suma en reunir las pruebas suficientes para aprehenderlo, lo cual no resultó sencillo por carecer de la testigo principal. Todo el coraje contenido contra el hombre sin escrúpulos que sedujo a mi mujer se volcó en la investigación y en el proceso judicial. Así que del hospital fue a la cárcel. Sin embargo, la búsqueda de mi hijo de cinco años, a quien dejé de ver cuando era apenas un bebé, y de su madre fue inútil. Parecía como si se los hubiera tragado la tierra. Ella se escondía justificadamente de aquel alcohólico violento y vengativo sin saber que estaba en prisión. Y lo hizo tan bien que aunque Marietta y yo recorrimos toda la República visitando los sitios en los que podía haber encontrado el apoyo de algún familiar o amigo nos fue imposible encontrarla. Nadie la había visto. Nadie sabía nada de ella… Así que volvimos a la capital y en cuanto dejé de ocupar mi atención en revisar mapas y descartar ciudades me di cuenta de algo terrible que había pasado por alto: el trauma de Marietta. Mi hija desarrolló un secreto pánico a los hombres; en todos veía a su padrastro disfrazado y, aparentemente, tampoco confiaba en mí. Comencé a devorar las obras de Freud, Fisher, Master-Johnson, Kaplan, Chernick, Hodgkinson, Kusnetzoff y muchos otros, pero sólo me di cuenta de lo difíciles de curar que son las psicopatías sexuales, y yo necesitaba más elementos para rehabilitar a mi hija, de modo que me especialicé en el tema e hice una maestría en terapia sexual. Eso me condujo a comprender gran parte de mis propios errores y con el paso del tiempo fundé la clínica que ya conocen…
Asaf Marín se interrumpió para caminar hacia nosotros y sentarse nuevamente en el sillón que había dejado. Parecía menos tenso, pero aún no tranquilo. Había desahogado una historia recóndita que seguramente quemó su alma durante años, y aunque con ello para él terminaba el asunto, para mí apenas empezaba… Tomé entre mis manos la fotografía de mi hermana y la miré cuidadosamente. Si se observaba con detalle podía distinguirse un corte de cara similar al mío y una forma de labios idénticos a los de mamá…
—¿Y ella? —pregunté sin mirarlo—. ¿Está bien?
—Sí. Se graduó con honores como psiquiatra y me ayudó en miles de detalles cuando inauguré la clínica. Convivimos mucho. Aprendimos juntos. Crecimos de la mano, unidos por ese íntimo secreto, que no revelábamos a nadie, de tener extraviados en algún lugar del mundo, ella a su madre y hermano, y yo a mi hijo y ex esposa. Pero la falta absoluta de noticias y la cada vez menos frecuente conversación que manteníamos al respecto nos hizo llegar a pensar que todo había sido sólo un sueño del pasado. Así que Marietta viajó al extranjero para realizar una especialidad en trastornos de la infancia y yo me volví a casar. Mi nuevo ma¬trimonio duró poco. Una eventualidad terrible me arrancó de las manos a mi segunda esposa… Entonces justiprecié los verdaderos valores del ser humano: el amor y la vida… Después de tantos años de rebeldía espiritual y apego a la ciencia entendí cabalmente el mensaje de Dios. Calibré la poca trascendencia de las cosas por las que tanto luchábamos: negocios, prestigio, bienes materiales…
“Me entregué al Señor (yo, que siempre fui un aferrado antago¬nista de sus preceptos) y El, con su infinito silencio, me dio una nueva oportunidad… Me hice aficionado al naturismo, aprendí a re¬lajarme y busqué respuestas más profundas a las preguntas que creía haber.contestado hacía mucho tiempo. Entonces mi existencia co¬menzó a tener otro sentido. Algo grande, difícil de explicar, se cer¬nió sobre mis hombros haciéndome comprender mi razón de vivir.
“Comencé a dar pláticas sobre psicoterapia de la oración y he aquí que, en una de ellas, hace un par de años, la vida me dio el golpe maestro: estando a la mitad de la conferencia reconocí a la madre de mis hijos sentada en una de las butacas centrales. Me interrumpí por un momento profundamente perturbado. Apenas terminó la sesión bajé del podio directo hacia ella. Esta vez no nos abrazamos, bien que ambos nos mostramos nerviosos como dos adolescentes. Le invité un café para averiguar si, aun con todo, era posible comprender lo incomprensible, reconstruir lo irrecons¬truible; pero no, ella había hecho su vida a su modo y era feliz junto a nuestro hijo, y yo había construido la mía a mi modo y era feliz solo… Me comentó lo difícil que les fue abrirse paso en un poblado fronterizo en el que no conocían a nadie y cómo hacía tres años volvieron a la gran ciudad buscando las mejores escuelas superio¬res. Ella me dio su dirección y su teléfono, yo le di mi tarjeta para que me llamara siempre que lo necesitara.
La cabeza comenzó a darme vueltas como si la razón y el buen juicio estuviesen a punto de abandonarme. Me molestó la suposi¬ción de que se hubiesen telefoneado con cierta frecuencia para comentar mis evoluciones sexuales.
Rápidas escenas mentales me distrajeron:
—¿Efrén Alvear? —preguntó gravemente el doctor en cuanto entré a su privado por primera vez, como si mi nombre le causara cierta desazón. Dije que sí con un ademán.
—¿ Quién te recomendó conmigo ?
—Nadie.
Levantó la vista incrédulo.
—¿Estás seguro?
—Sí. Hallé su tarjeta por casualidad.
—Yo conozco a tu madre… —comentó sin poder ocultar un dejo de emotividad en la voz-. Pero descuida. Mantengo todos los casos de mis pacientes en riguroso secreto profesional.
—Eso espero.
Me froté el cabello tratando de volver al presente, pero no pude.
—Llevo tres años trabajando para el doctor Marín —comentó Dhamar—, y me he dado cuenta de que siempre investiga los antecedentes familiares de sus pacientes.
—A mí no me preguntó nada de eso.
Y luego se repitieron en mi cerebro frases aún más impresionan¬tes dichas por mi madre en su confidencia.
—Lo primero que hice en aquel pueblo fue invertir todo lo que llebaba comprando a un juez para registrarte con nuevos datos. Yo también adquirí identificaciones falsas y recomenzamos una nueva vida.
El corazón, más magullado y aporreado que nunca, me dio un nuevo vuelco. ¿Eso significaba que mi madre me había cambiado el nombre?
—Mi verdadero nombre no es Efrén Alvear, ¿verdad? —pre¬gunté apenas.
—Bueno, originalmente también te llamabas Asaf Marín.
Una daga helada traspasó mi cerebro produciéndome un pro¬longado escalofrío. Si originalmente me nombraron así, ¿cómo es que mi hermana me escribió en su carta que, en caso de tener un hijo varón, se llamaría Efrén?
No supe si la casa me daba vueltas porque estaba a punto de perder el sentido o porque ya lo había perdido.
—Inmediatamente después del reencuentro con tu madre —ex¬plicó Asaf como si hubiese leído mis pensamientos—, ella se puso en contacto con Marietta. Se escribieron largas cartas y ocasional¬mente se telefonearon. Todos discutimos antes de tu boda si debíamos decirte quién era yo, pero tu hermana opinó que no era justo provocarte la tensión de ver a tu padre “muerto” encarnado en un doctor a quien le tenías cierta confianza para ser acompañado por él al altar, y tu mamá y yo estuvimos de acuerdo. Sabíamos que inevitablemente dejarías de apreciarme y en lo más hondo de mi ser yo sólo quería que me siguieras viendo como el amigo verdadero en quien pudieras confiar incondicionalmente…
Miré al suelo extraviado en ese universo de ideas difusas. Ahora los consejos del doctor, al igual que los de mi hermana y madre, perdían gran parte de su fuerza. Todo lo que aprendí de ellos era verdad absoluta, pero no toleraba la idea de que me hubieran aleccionado con la ventaja intelectual de saber cuanto yo ignoraba.
Moví la cabeza negativamente tratando de recobrar mi ecuani¬midad. ¡Era comprensible que me lo hubieran ocultado! ¡Explicar cómo la energía sexual incipiente de mis padres les estorbó para fundamentar bien su vida marital y con ello perjudicar a sus genera¬ciones posteriores era algo que no podía hacerse en un momento! ¡Se requería mucho tiempo y paciencia para hacerme comprender que el sexo deformado por el libertinaje y la falta de madurez de sus usuarios es comparable a la energía nuclear mal dirigida! ¡Que el deleite de un orgasmo pasajero no le permite a los amantes ver la verdad de las cosas! ¡QUE LA JUVENTUD ESTÁ EN ÉXTA¬SIS ante el espejismo de la sensualidad y que esa absorción le impide tomar correctamente decisiones cardinales…!
Levanté la vista deshecho y vislumbré a Asaf Marín frente a mí. Adiviné que con su ingente sabiduría nada le gustaría más que volver a vivir sus años mozos y no cometer los errores que cometió.
Me puse de pie apoyándome en Dhamar. No tomé los documen¬tos notariales que nos hacían propietarios del inmueble en que vivíamos. Tampoco dije una sola palabra. No había nada que decir…
Caminé hacia la puerta con la dificultad de un enfermo conva¬leciente y procuré pasar por alto la postura solícita de nuestro anfitrión, asombrado, mudo, que me veía como un anciano es¬perando el dictamen del médico que lo ha examinado.
Dhamar me miró suplicante. No quería dejar ese lugar así. Amaba al doctor y era injusto reprocharle lo que no tenía remedio. Pero a mí me urgía respirar el aire fresco, escapar de tanto conflicto inextricable. Quizá después volveríamos a visitarlo o le telefonearíamos o le escribiríamos… Decidido, giré el picaporte de la puerta principal y salí a la calle. Mi esposa se quedó atrás despidiéndose. Escuché sus sollozos pero no volví la cabeza. Sentí el fresco vi¬vificante de la noche y respiré hondo.
Llegué al automóvil y me subí a él de inmediato. Lo puse en mar¬cha. Dhamar llegó corriendo y me incliné para levantar el seguro de su portezuela. Embragué la primera velocidad e hice avanzar el vehí¬culo dispuesto a dejar atrás el pasado olvidándome de él.
Entonces miré de soslayo al doctor que de pie, en el patio, cual estatua de un procer resignada a su eterna soledad, nos contemplaba alejar.
Nunca entenderé el mecanismo del sistema emocional humano. La determinación que unos segundos atrás me hizo huir se desva¬neció repentinamente ante la energía inmensa que comenzó a pre¬sionar mi pecho a punto de estallar como tanque de gas. Accioné el freno. Mi respiración se hizo agitada y violenta poco antes de la implosión. Apreté fuertemente el volante y me recliné sobre él al momento en que me dejaba vencer por una enorme congoja. Co¬mencé a llorar abiertamente, con sollozos doloridos, intensos, pro¬fusos, graves. Dentro del auto, con la única compañía de mi esposa, ya no me preocupé por reprimir los fragosos gemidos que brotaban de lo más profundo de mi ser. Lloré tanto que sentí que el alma misma escapaba, deslavando mi interior de toda impureza.
Como pude, salí del auto. Mis movimientos fueron torpes y flemáticos. Con el rostro literalmente empapado caminé hacia el viejo que, conmovido, sonreía al verme acercar a él. Entonces aceleré mis pasos y llegué hasta sus brazos. Me eché en ellos presa de un llanto desgarrador. Cerré los ojos muy fuerte. Sus lágrimas mojaban mis mejillas y las mías empapaban las de él. Quise hablar, decirle que estaba impresionado hasta las raíces por su manera de proceder, que lo admiraba. Traté de agradecerle, expresarle que estaba orgulloso de llamarme como él, aunque nadie lo supiera… Pero no pude articular ni una frase; sólo gemía apretando fuerte¬mente mi pena contra la suya, sintiendo a mi vez su magno, pode¬roso, afligido abrazo…
Yo siempre soñé con subir a la estrella del cenit y decirle a mi padre, sin palabras, de qué forma lo amaba y cuánto me había hecho falta… Esa noche se cumplió mi sueño.

EPÍLOGO


Hija:
La tarde en que comencé a escribir estas páginas vi por accidente que tu novio te acariciaba. Estaban en el auto, besándose, y tú te defendías indecisa de sus apasionados juegos. No me alar-mé. Tienes quince años y eres una joven normal, muy hermosa. Todos hicimos eso alguna vez, pero yo estaba ansioso de poder compartir contigo mi experien¬cia al respecto. Abrí la ventana y te grité para que entraras.
Apenas lo hiciste te pregunté si pensabas llegar a tener sexo con aquel muchacho. No fue una forma muy diplomá¬tica de abordar el tema. Enojada, te diste la vuelta para salir.
—Espera…
Te detuviste en el umbral de la puerta. El escote triangu¬lar de tu vestido dejaba a la vista la piel blanca de tu juvenil espalda.
—No te disgustes —supliqué acercándome—. Miles de hombres darían cualquier cosa por tenerte y me atrevo a suponer que ésta sería tu primera experiencia… Pero antes de que eso ocurra, me gustaría que supieras algunas cosas de mi pasado…
Te volviste muy lentamente con gesto desafiante.
—Muy bien. ¿ Qué es exactamente lo que tratas de decir¬me?
Quise entrar en materia pero no conseguí más que tartamudear. Tu actitud apremiante y molesta bloqueó toda posibilidad de comunicación profunda. Hilvané un par de mentiras para eludir la escabrosa situación y di por termi¬nada mi confidencia.
188
—¿Algún día me contarás la verdad?
Asentí con tristeza.
No te despediste al abandonar el lugar.
Apenas me quedé solo busqué una hoja blanca para escribirle:
Hay tiempo para sembrar y tiempo para cosechar; tiempo para abrazarse y tiempo para abstenerse; tiempo para disfrutar la soledad y tiempo para compartir la intimidad; todo lo que se quiera hacer a destiempo según el orden natural será vano y nocivo.
Los hombres no disfrutamos nuestro presente porque siempre deseamos otro y, cuando logramos tener ese otro, sufrimos incon¬solables por haber perdido el anterior. Hace poco escuché a un cómico decir que los niños quieren ser adultos, los mayores quieren ser niños, los jóvenes quieren estar viejos, los viejos quieren estar solteros, los solteros quieren estar casados, los casados quieren estar muertos…
En cuanto a las relaciones sexuales prematrimoniales, hay algo que necesito dejar perfectamente en claro:
Puedes tenerlas si así crees que te conviene. Yo no te lo reprocharé. Te querré siempre igual. Respetaré tus decisiones sin importar que yo esté de acuerdo o no con ellas; pero si eliges entregar tu cuerpo, hazlo con pleno conocimiento de lo amargo que vendrá y no sólo de lo dulce del momento.
Detuve mi escritura y observé la prolija carta. Estaba bien, pero no, no era suficiente con eso… Necesitaba que me creyeras, que aprendieras de mis heridas sin tener que sufrirlas…
Dicen que nadie experimenta en cabeza ajena, pero es mentira. La gente de mayor inteligencia sí… Es un rasgo de sabiduría escuchar, leer y aprender de cuanto piensan otros.
Entonces mis reflexiones fueron interrumpidas por la voz de Dhamar desde la cocina.
—¡Ya está la cena!
Regresaste a mi estudio y me preguntaste con timidez:
—¿ Quieres que te traiga tu plato, papá ?
—Te lo agradecería.
Pero no te moviste un centímetro del sitio en el que permanecías de pie observándome.
EPÍLOGO 1 89
—Cómo me gustaría que recordaras cuando tenias mi edad —su¬surraste—. No me agrada que me trates como a una niña.
Asentí. Me acordaba perfectamente.
De hecho, era algo que no podía apartar de mi pensamiento al vene…
—¿Sabes?—cambiaste el tema con una sonrisa enorme—. Te voy a decir algo que te hará feliz. Hoy llegó carta de mi abuelito Asaf.
Me puse de pie inmediatamente.
—¿Dónde está?
—Mamá la tiene —y al decirlo frunciste el ceño—. Qué tonta soy. Quizá ella pensaba dártela como sorpresa en la cena.
Inhalé hondo. Te miré de frente a los ojos v mi ansiedad se es¬fumó por completo. Extendí el brazo derecho para que te acer¬caras. Lo hiciste alegre de sentir nuevamente mi calidez. En ese momento me di cuenta de qué era exactamente lo que tenía que escribirte. No era una carta, sino un libro completo. Acaricié tu cabello y te abracé por la espalda para caminar contigo rumbo a la cocina.

Fin

673 comentarios to “Juventud en extasis 1”

  1. luis Says:

    es my lindo consejos sobre los adolecentes

  2. Elisa America Says:

    Me parece una buena obra y además interesantes para esta juventud de hoy, que no sabes contenerse en esos momento de relacionamiento con otros jovenes.

  3. yo Says:

    Excelente!!!!
    Sin nada mas que decir…
    Weno

  4. Alexa Says:

    Hola no se si este era un escrito o el libro completo pero a mi me conmovio demasiado y me hizo refleccionar en mis errores pasados ahora vivo en union libre aunque no lo aceptaba en un principio me sucedio como a Dhamar pero en este caso mi novio se vendria al extranjero y yo tenia 15 años y solo decidi que aceptaba unirme en union libre por que habia poco tiempo para casarnos y hasta la fecha llevamos 8 años juntos y no nos hemos casado.
    Como hubiese deseado aunque sea un poquito de informacion acerca de el noviazgo, sexo etc.

    Chicos busquen informacion y piensen las cosas antes.

  5. Alexa Says:

    Gracias y por favor diganme si este es el libro o solo un escrito Gracias

  6. thelma ruth Says:

    es un libro que ojala que lo leyeran todos los jovenes para que vieran lo que esta a su alrrederor y pensaran mas las cosas y que no las tamaran haci a la ligera se los recmiendo mucho

  7. KaRiNa Says:

    la vdd yo tengo 17 años y cuando empeze a leer este libro estaba en un mar de confuciones nunk pense que un libro me podria ayudar a liberar de tales tabus que cargaba por la forma de vivir en estos tiempos me quite muchas ideas erroneas que tenia y la vdd me ayudo a resolver muchas dudas y salir de la confucion tan grande que tenia aparte de que trata temas importanmtes para los adolecentes de una manera muy amena y con una historia muy conmovedora. el autor me encanta la forma en que redacta sus novelas de el eh leido 7 libros de todas las obras que el tiene y me gusta mucha la forma en que intenta ayudar a los jovenes inculcando valores pero de un aforma muy acertada y muy agradable… muy buen libro excelente diria yo … =]> ;-]

  8. una amiga Says:

    Es una muy importante obra q debe darse a conocer a todas las personas, principalmente a los jóvenes y más a los adolescentes y preadolescentes. Esta llena de respuestas a las preguntas clásicas de lo jóvenes. Me impresionó cómo describía ciertas emociones q he vivido en carne propia y cómo tenía todas las respuestas a mis ya pasadas preguntas. Y aparte tenía todos los datos q hubiera querido saber antes de muchas cosas.

  9. Juan Daniel Says:

    oye este libro esta completo porque ami me gustaria leerlo completo de una vez por todas

  10. TATIANA Says:

    LO MAXIMO LO EH LEIDO MUXAX VECES Y NO ME CANSO DE LEERLO … TATY XD

  11. Edna & Noe Says:

    Mi Mama me lo regalo cuando tenia 11 anos, yo se lo regale a Noe mi esposo, cuando eramos novios en la High School, no pueso esperar el momento para regalarselo a mi hija, Evelyn ella tiene 18 meses. UN LIBRO PARA TODA LA FAMILIA.

  12. GREESY Says:

    este libro me parece de lo mejor y decir a los jovenes que lean este libro porque le va acambiar la vida para bien!!!!!!!!!!!

  13. Luiis! Says:

    really i actually am on the firs part.. in this moments i’m going to read de second part. until here this is a very important book that all the teenagers have to read.. is really necesary that we, the teenagers, save the ignorance.. by this books we know very important lessons of life. inmediatly i finish ”juventud en extasis 1” i’m going to start with ”juventud en extasis 2”. Carlos Cuauthemoc comgratulations for this books and to u! exellent work. continue writing books like this!

  14. leibniz Says:

    la obra nos da un mensaje bien bonito bien chevere y lo voy ah seguir leendo muchas veces xq la verdad no me canso

  15. carlos Says:

    me encanto el libro, reflexione en barios aspectos muchas gracias

  16. Karen Says:

    muy buen libro. Dios me dió la oportunidad paraleerlo y le agradezco infinitamente. Él sabe cuanto irá a ayudarme en mi vida. ¡¡GRACIAS MI DIOS!! Y para los que lo quieran saber, sí, ésta versión en internet está completa. Léelo, te servirá de mucho.

  17. Estephani " La shoguna " Says:

    lo mismo que dijo alexa quiero que me respondan si es ese el libro o solo un escrito de laguien quelo haya leido y lo subia a la pag gracias y es muy bueno el libro.

  18. jessica Says:

    necesito el libro juventud en extasis 1 el resume por favor ayudenmen es urgente
    se los agradeceria mucho……….

  19. stratowalus Says:

    Por si no te das cuenta, el primer posteo de l pagina principal es el resumen, analisis y critica de el libro que me estas pidiendo

  20. alvaro Says:

    esta muy bien

  21. chiquitita Says:

    mmm…este es un libro maravilloso..ya lo lei varias veces..y da consejos unicos…pero la verdad no conozco lastimosamente un muchacho que lo haya aplicado…es triste no encontrar hombres asi..

  22. ernesto guillen pinto Says:

    me ha interesado aunque las presentacion es muy seca, debe estructurarse mejor, pero lo que pasa con nuestra juventud es la realidad, que a veces los padres nor perdemos en la inmensidad del tiempo, sin darnos cuenta que tenemos el tesoro mas lindo que son nuestros hijos y que debemos inculcarle valores y que el gobierno realmente sea preventivo en sus programas institucionales pero que realmente lleguen a nuestros jovenes. una prevension eficaz asi como una comunicacion a tiempo es lo mas importante. es mi opinion . los felicito

  23. digna Says:

    es u libro maravilloso que te hace reflexionar de verdad es un libro estupendo

  24. crhis Says:

    ste es un gran libro…indudablemente sirve de orientacion para muchas personas…admiro mucho al autor ya que se nota que debe ser una persona muy instruida para escribir un libro como este,,,ojala q lo leyeran muchos jovenes y lo mas importante es q lo pongan en practica ya que muchos no lo hacen. me di cuenta de que varias de mis ideas que tenia sobre el sexo y el noviazgo coincidian con las del libro…tengo 17 años y tengo un hermoso noviasgo con la chika mas linda y tierna de este mundo…aunke estemos distanciados de cuerpo, nuestros corazones y nuestras mentes siempre estaran juntas…thalia, mi novia leyo el libro…y se q ahora q yo tambien lo lei nuestra confianza crecera mas y sobretodo nuestra relacion como pareja.
    repito…es un gran libro!

  25. mariela Says:

    pues este libro es muy bonita ya que nos explica con total claridad.. lo k pasa en la realidad..pues nosotros lo jovenes. debemoshacer la cosas con precuacion .. no a la ligera ya que nos puede causar mucho daño . bueno las personas k no ha leido el libro les digo k se animen .. es muy “buenazo” chau cdt muxo..xD!

  26. proxzero Says:

    oigan ese es el libro (respondanplz)
    xk talves sea otro libro u.u
    me lo pidieron en el cole ya Chao ¬¬
    Dale soy de chile Bye….

  27. milagros Says:

    bueno wes un libro chevere q te hace reflexionar mucho y te hace ver q el sexo es algo maravilloso q no deves utilizarlo como si fuera algo comun hay q valorar los qdios nos da este libro me izo reflexionar sobre muchas cosas y me cambio la vida gracais

  28. yami_akari Says:

    me dejaron de tarea en el colegio leermelo pero que cosa este es el primero y el segundo??o solo es el primero…??

    que cosaa mas larga y me toca haser el resumen de todos esos capitulo!!!!!!

    T.T pero antes de eso no me gusta que digan tantas cosas me corrompo pero de una forma educativa es bueno para orientar al joven en cuestion o que estew en esta situacion…

    sin emabargo este libro me hara sufrir por que morire si no lo termino!!!!!y si no hago los resumenes….de cualquier forma morire de una forma lenta y dolorosa ante mi profesora de etica!!!!!XD….

    bueno sayonara y gracias al que subio este libro pero este es el segundo y el primero o solo el primero???

    ATTE: paula andrea martinez (yami akariXD)

  29. popeosorio Says:

    ese es el libro completo, NO es un resumen es el libro entero

  30. diego felipe velasquez martin Says:

    quiero saber si este libro solo tiene 8 capitilos o que

  31. diego felipe velasquez martin Says:

    quiero saber si este libro solo tiene 8 capitu
    los o que

  32. popeosorio Says:

    si, solo tiene 8 capitulos

  33. pathricia najar Says:

    un librronn de lo mejoorr
    esta super ubiqado en la realidad
    trata de cosas super shilas
    apenas tengo 16 i me fasinoo
    cambiaa las formas de ber las
    cosas hacia otra perspectibaa

  34. michael Says:

    esta xevere….
    es un buen consejo para estudiantes

  35. FERNANDA Says:

    ESTA MUY INTERESANTE ESTE LIBRO
    AMI TOCO LEERLO EN LA ESCUELA Y LA VERDAD ME PARECIO MUY EXCELENTEE NO ES ABURRIDO SI NO AL CONTRARIOO TE ENGRANAS Y TE ENGRANAS ES UN BUEN TRABAJO DEL AUTOR Carlos Cuauhtémoc Sánchez.

  36. Alexis Says:

    Está chido el libro, nomás que por culpa de los chingados libros me ponen a hacer trabajos bien enfadosos en la Preparatoria!!! Pero está buenísimo.

  37. erotico Says:

    es algo fenomeinal eu algo brtavazo eo muy morgosi

  38. MARICRUZ Says:

    hola bueno mi nombre es maricruz y la neta esta super chido est3e libro aunk no lo lei todo…. pero de lo poco que lei esta muy bien para los adolecentes… beno bye y les recomindo mucho este libro….

  39. Karen Milagros Says:

    Hola… JUVENTUD EN EXTASIS I Y II, es buenisimo, la primera ves q lei fue en el año 2006 y desde ahi hasta ahora no dejo de leerlo, siempre q quiero consultar algo para tomar decisiones parecidas al del libro lo leo y en mi centro de estudios voy a exponerlo.
    Es un libro sin tabu, les recomiendo q lo lean chicos(as) y aprenderan la realidad del amor y del sexo, despejaran sus dudas, y sabran tomar decisiones acertadas.

  40. Seth Says:

    La intención es buena, pero hasta ahí se queda. la historia del libro es muy al estilo de “mujer: casos de la vida real”, o “lo que callan las mujeres”, programas de esos donde pasan un drama con mensaje. el libro no tiene giros inesperados, incluso la revelación que hay al final sobre Asaf t Efren, pués… muy rebuscada…

    Y en cuanto al “mensaje”, creo que estaría bien para la generación anterior. Pero actualmente estos valores quedan rebasados por los dogmas sociales de la actualidad, y en su defecto, hace mal en incluir cuestiones religiosas, ya que no todos somos católicos, y no todas las religiones ven el sexo “prematrimonial” como algo malo.


  41. eStE LiBRo EstA

    gENiAl a mI EDaD Me

    A ECHo PeNsAr dOs VeSes eN

    MiS DiCiCiOnEs

    dOy gRaSiAs x k AyAn EcHo EsTe Libro


  42. me encanto en realidad es un libro muy interesane aparte te deja una enseñanza marcada a mi en lo personal se lo recomendare a mi hija en su desarrollo , bueno yo he leido todos los tomos dos veses y de verdad me ha ayudado vastante en mirelacion personal

  43. porothaaaaaaaaaa Says:

    woooooooooo
    ame este libro he leido los dos wenunu se
    k mas decir
    lo ame
    es muy importante
    aprender
    thudo
    esto
    antes de una relacion than
    sea sexual y de amor xd
    wenu millones de kisses xauz!!!!

    porothaA!!

  44. clarck kenth Says:

    ps esta
    chido
    este libro
    porq
    da muchos consejosoks bye cuidense zale
    y ay lo leeennnnnnnnnnnn!!!1
    !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!|||°°°°°°°°°°||

  45. lizbeth Says:

    este libro esta curada pero lo malo es que te ponen aser tarabajos con este lbro pero esta curada la verdad es cierto lo que dicen ay muchos casos asi

  46. resumen de libro Says:

    es super este libro e interesante la cual hay que dar a conocer a los jovenes ahora en dia para que se puedaN dar cuebta que la cosa no es tan facil y sencilla como lo piensan la mayoria. leyendo estos libros se pueden dar cuenta de la realidad y asi aprenderan un interesante concepto de3 la vida humana.

  47. dolores Says:

    que verdades tiene este libro yo vivi lo mismo tuve relaciones por 3 años con mi ex pareja aboete ami bebe por tener sexo desenfrenado y a causa de eso sufri mucho estuvimos a nada de llegar alos golpes me dejo por casarse con otra y al final regreso para que lo perdonara y uno por amor comete esos errores y la familia siempre me lo decia pero uno se ciega pero al final que razon tenian los padres maldita sea la hora en que no los escuche yo sigo soltera y le doy gracias a dios por haberlo quitado de mi camino por que de seguir con el no se que hubiera sido de mi vida asi que xicos escuchen a sus papas y el sexo no lo es todo en la vida fijinse en el buen trato que les de esa persona y sobre todo que las respete.

  48. lizbeth Says:

    este libro esta curada para que todos lo lean me toco le eerlo y me quede impactada por lo que decia y tiene mucha verdada este libro y todos deberian saber las enfermedades se los recomiendo a ustedes les puede pasa eso bueno bye se cuidan y usan preserbativos para prevenir enfermedades y no es un juego jajabye


  49. ♥bueno la obra me gusto mucho por lo mismo q habla la verdad , nos da un buen entendimiento en lo mismo q soy adolescente , bueno yo la lei por una tarea q me dejaron en el cole ♥ pero me gusto cuando la lei me que super impactada por cada suceso , capitulo ♥ ahora la recomiendo lo que dice la obra no es nada gracioso … leanla de corazon. io p$!!!!! jijii.

  50. moises Says:

    se me hizo muy chilo el libro pork esta muy interesante los tema k tray muchas felsidades al escritor

  51. adriana Says:

    este libro me parece feo

  52. lala Says:

    este libro nos enseña a los adolecntes lo que debemos hqacer y lo que no debemos hacer

  53. Monica Says:

    Es un libro y lo lei cuando tenia 14 anos (en el 2001) No es un libro feo. Aprendi muchas cosas sobre el amor y el sexo. no es para todas las personas…pero tampoco es un libro feo.

  54. monica Says:

    oye pa decirle algo este grupo de personas nunca lo leyeron ok osea ahh monica ese libro no exsistia en el 2001 mentirosa haja te creo lala eso nos explica k si nos gunta el sexo te gusta ahh k bueno…ah qasi se me olvida todos menos mua son mentirososos ok si me kieren echar un boche aki esta mi numero telefonico 212-595-4114

  55. patricia Says:

    HI!…es la primera vez ke entro a un sito komo este, pues empezare…solo habia escuchado temas de conversacion sobre este libro en la preparatoria y una amiga me lo recomendo y pues solo me que de con la vaga idea que algun dia lo leeria y ayer despues de 3 años de dicha recomendacion fui a una plaza y me gusta entrar a ver los temas de libros y recorde este titulo”JUVENTUD EN EXTASIS” y me diriji a el mostrador y pregunte por el la joven cajera me dijo ke si lo tenian y yo sin pensar pense es ahora o nunca, lo pedi y llegando a mi casa lo tome y leei el revez del libro y despues lo abri y comenze a leer me parecio algo muy confuso pero despues tomo cuerpo el tema y no lo solte asta terminarlo de leer justo hoy solo ke tomo 24 horas… pues no puedo describir bien todo lo que me hizo sentir,pensar,reflexionar y megustaria comentar con alguien sobre este libro,… es increible cada parrafo de el que se acopla tanto con cada parte de la gente y cada persona pero te da un mensaje limpio…gracias por escribirlo…^^

  56. Astrid Says:

    Hola todos, este libro es demasiado bueno, fue el primer libro que lei cuando tenia 14 años, ahora tengo 20 y de verdad no me canso de leerlo, para los que preguntan que si el libro esta completo, les digo que si esta completico…..¡

  57. janett Says:

    es un libro super interesante para todos aquellos adolecentes que estan en plena confusion te orienta y te ayuda ha decidir sobre t vida sexual me encanto.

  58. Maria Jose Says:

    Me Encanta este libro..apredemos mucho..para no cometer errores!

  59. Perla Says:

    Es una obra super importante en la que nosotros como jovenes podemos valorar y aclarar dudas que por poca y reducida información de momento no entendemos pero gracias a esta creación literaria podemos responderlas….

  60. PATO Says:

    este libro es muy interesante porq se trata de nosotros los adolesentes y nos deja una ensañanza y una reflexion

  61. MARIMO Says:

    Este libro me ha llegado en el momento mas presiso de mi vida en la que he comenzado mi etapa mas preocupante para la mayoria de los padres y no por q yo sea madre si no por que soy una adolecente que estaba mas errada en las ideas expuestas en el libro, la verdad me duele ver como estaba llegando cada ves mas cerca a hacer las cosas de las q despues m arrepentiria o simplemente d las q en un futuro te pueden dañar

  62. DanieLa Says:

    HOLA ESTE LIBRO ES DE LO MEJOR ME LLAMO MUCHO LA ATENCION Y DESDE QUE LO LEI NO ME SEPARO DE EL Y ES INTERESANTE SOBRE TODO POR EL MODO QUE TE EXPLICA SOBRE EL NOVIAZGO Y LA SEXUALIDAD

  63. Juliana Says:

    este libro es muy bueno y enseña mucho respecto a como tener y llevar una relacion,se lo recomiendo a todoas.

  64. JESSICA DEL PILAR YARLEQUE VILELA Says:

    ESTAN CHEVERE TUS OBRAS Y ELEDO “JUVENTUD EN EXTASIS”,”VOLAR SOBRE EL PANTANO”,”UN GRITO DESESPERADO”,”JUVENTUD EN EXTASIS-2″,”CORAZON DE CAMPIONES”,”EL ABORTO”, CONSEJOS PARA EL MATRIMONIO”,Y POR ESO TE DECEO QUE SIGAS HACIENDO MÁS LIBROS PARA PODER LEER,TODOS LOS LIBROS SON BUENOS ,Y NOS ENSEÑA A MEJORAR LAS CONDUCTAS QUE TENEMOS,TODO LOS LIBROS SON LOS MÁS PRECIADOS DE MI VIDA, TAMBIEN LAS OBRAS SON MUY IMPORTANTES PARA LOS JOVENES COMO NOSOTROS… CARLOS SIGUE HACIENDO MAS LIBROS PARA QUE LOS ADOLECESTES ENTIENDA LO MÁS PRECIADO DE LAS MUJERES QUE TENIA

  65. maria Says:

    hola
    holoa
    nmas
    paxando
    x
    aqui
    bueno`p
    este
    libro
    estaçbien
    porq
    haceçreflexionar
    y
    lo
    lei
    y
    ta
    interesante
    buenop
    bye!!!!!!!!!

  66. alba Says:

    pff!
    esto era lo ke buskaba por ke nesesito imprimir solo un kapitulo
    ii todo lo ke enkontraba eran solo resumenes.. pff!!
    grasias

  67. Minako Says:

    Me Encanto*o*

  68. cynthia Says:

    es uno de los mejores libros que he leido el otro es la fuerza de sheccid quisiera leer mas de tus libros

  69. Andrea Says:

    .- Muy Buen ibro pero Puta que es largo >.<
    Pero me iso reflecciónar mucho sobre muchos temas :D


  70. muy bueno ademas parece ke estuviera mas ke kompleto o kizas ke ubiesen escrito todo el libro y lo ubiesen publikado pero no definitivamente super bueno gracias a esto puedo decir ke esta hecha mi tarea se merece un 10

  71. AnthonySlimcore Says:

    Wow!! Excelente librooo muy buenos Temas de la Adolecencia. Me a Abierto los ojoos :)

  72. Daniela Says:

    GeniiaaaaaaaaaaaaaaaaaL :D!

  73. Daniela Says:

    es Muy Bueno ese Libro ^^! Como qe te habre los jos Sobre la sexualidad & esas cosas :)!

  74. mancchasmil!: Says:

    xdd! nomancheen!xdd aieer acabboo dde veer esee librro een chedrawwui!O: & asi dqq primeroo vi eel titulo no?&lueggo me qedde asi dee O: omg! qeesera? :S entoncees me ganaron las ancias de leer el libro!:S pero me daba penna mil :$ pqq asi dqq estabba mi mom aahy u—-u entoncees naddamas lo agarree :& lo voltieee’xddd &leei looprimero xdd de qieres tenner sexoo?!O: &yoo OMG!! :S haha xdd’ asidqqq aalaa!:O YOLOQIEERO!:D & lo necesito!:S pero nose qqmo optennerlo pqqq medaa pennamil qe mi mama lovea &piense qeessoy morbossa & lueggo todds se entereen u—u pero eqq’ss mil!:S elcasso esqq lonecesitto pqqq asi dqq passo pooor cossas aassi dqq bnn aassii seepxuuaales!O:&mis amiggas tmbb’entoncces yyo qisiera veer aveer ssimee dah uun qqonseejo oo asi’pqq eeh estaddo apuntto de entreggaar mi maas granddee & precciaddo tessoloo….xddd’eqiss!:D eeelcasso esqq necesitto qonsseguirlo’xddD;asssi qqq nosee proo lotendreee:BB’ cchiaalee’xdddd bno meireeee talveez descargee eel libroo!.^^ toddo qqntal de leerloo:B&akorncejarmee!:D bbno eqqiss’meeire!:D amolapaagg’byyeee! sludos mil&assi(K)’

  75. natalia Says:

    este libro es super bueno yo me lo lei todo y me encanto, le ayuda mucho a reflexionar sobre diferentes situaciones diarias que pasan a nuestro alrededor

  76. Paula Says:

    es excelente, me lo lei hace un año, y ahora al leerlo de nuevo, aprendi y entendi muchas cosas mas..
    todos deberian leerselo, uno aprende pero a partir de experiencias de otros.
    muy buen consejero ;)

  77. nathithax Says:

    oooooooooooolllllllllllaaaaaaaaaaaaa

  78. Daniela Says:

    mmm buen libro ;-) Exc!!

  79. ROBERTO ANTONIO TERRAZAS T. Says:

    SE ME HISO UN LIBRO MUY AGRADABLE YA QUE NOS HABLA SOBRE EL TEMA DE LA SEXUALIDA,Y LAS ADICCIONES: YA QUE ENTRE ELLAS SON VENEREAS,QUE POR LAS CUALES SON EL SIDA,LA GONORREA,EL SIFILIS 1,2,3. LA ETAPA HERPES,ENTRE OTRAS.
    Y QUE ASU VEZ NOS CUENTA COMO ES LA VIDA DE LOS JOVENES Y QUE EN ESPECIAL LAS MUJERES DICEN QUE EL MISMO ABORTO ES EL QUE NO PUEDE ESPERAR YA QUE ASU VEZ ES UN LIBRO QUE NOS HASE REFLECCIONAR ATODO TIPO DE PERSONAS COMO LO SON LOS
    ADULTOS CON UNA GRAN MADUREZ Y UNO COMO JOBEN QUEREMOS EL APOLLO DE UN ADULTO. PERO DE IGUAL FORMA ME HE DADO CUENTA QUE ESTE LIR TIENE MUCHO DE QUE HABLAR SOBRE EL MIS MO TEMA DE LA SEXUALIDAD, SOBRETODO POR LO QUE TE COMUNICA DE LAS MISMAS ENFERMEDADES QUE PUEDES OBTENER POR LO MISMO DE LAS TRASMICIONES SEXUALES.

  80. Sebastian Naranjo Says:

    Niños…
    Todas las cosas que salen explicadas en este libro como una suerte de “manual de instrucciones”, es algo que ustedes mismos tienen que aprender, descubrir y experimentar. No dejen, por favor, que nadie les diga como vivir su sexualidad.

    Carlos Cuauhtémoc Sánchez es primero que todo, un machista. No puedo creer como hay mujeres de mas de 20 años que siguen considerando este el mejor libro que han leido. Toda la idea absurda de que una “señorita” no puede demostrar afecto en público (por ejemplo) hasta el hecho que “lo mas preciado que tiene una mujer es su virginidad”? Por favor. Las cosas parejas; si un hombre tiene derecho a usar “un auto viejo para practicar” no veo porqué una niña no lo puede hacer (bajo la perspectiva del autorcillo, claro está). Por lo demás es bastante desafortunada la comparación del auto viejo… o creen de verdad que las mujeres son solo entes manejables, usables, y respetables solo por el hecho de que se pueden embarazar? ¿es esa una forma justa de referirse a una PERSONA?

    En vez de hacerle caso a este señor, deberían hablar con sus padres, con un ginecólogo y lo mas importante… con ustedes mismos. Uno no aprende a ser honesto en un libro de autoayuda.

    Este libro es peligroso. Estoy seguro de que Mr. Carlos es el responsable de muchos eyaculadores precoces y mujeres frígidas. Creo yo, que tienen que investigar por su cuenta… y pongan especial atencion a un fenómeno que ocurrió en la decada del 60, llamado “la revolución sexual”. Al final, todo lo que pone en el libro es una respuesta generacional a aquel episodio de la historia….

    Usen pildoras anticonceptivas, usen condón siempre, no jueguen con las personas y disfruten de su vida sexual. Experimenten todo lo que les de la gana y jamás dejen que los obliguen a hacer cosas que ustedes mismos no quieren.

    Hagan ejercicio y coman saludable, practiquen algun deporte que refuerce las articulaciones como yoga o pilates, traten de no ver a su pareja como un objeto y les aseguro que tendran el mejor sexo de su vida. Y no se apresuren en conseguirlo… esas cosas llegan todas a su tiempo.
    En verdad mientras menos atencion le pones al tema, mas natural se hace… y eso es lo importante… que sea natural, hablarlo, hacerlo, discutirlo y vivirlo.

    Les recomiendo leer y ser críticos respecto de lo que están leyendo. No porque está escrito en un libro tiene que ser verdad

  81. solsito Says:

    bueno a mi este libro me sirvio muchisimo
    por que este autor habla lo que maj o menos pensamos nosotros los adolescentes y a todos les recomiendo

  82. lucia Says:

    este libro esta recontra xvr leanlo nos habla muxo de la realidad
    leanlo en serio sobre too los adolescentes esta xvr

  83. carol quintero Says:

    es un libro muy interesante lo uso mucho en conferencias para jovenes a sido de mucha ayuda en la crisis de prematura sexul de nuestra juventude

  84. faariiiiiiiilzh Says:

    este libro se basa en realidad de muchos
    jovenes adolesentes
    en cual vivimos en muchas oportunidades eesta realidad del sexo por placer y no por amor el de no cuidarnos etc.
    creo que puede ser un gran libro de apollo y consejos (Y)

  85. jerson Says:

    ese libro es una cochinada nonononono y ps deberian concegir un trabajo mejor……………..

  86. el byronchas_312 Says:

    El libro juventud en éxtasis es supremamente interesante ya que habla todo lo relacionado sobre lo que es el sexo, el sexo a temprana edad, el gran error de casarse joven, las enfermedades venéreas que una persona puede contraer mientras tiene relaciones sexuales, el gran valor de tener una relación cómoda y armoniosa, el noviazgo etc.
    Este libro me hizo reflexionar mucho acerca de lo que es tener una relación bien llevada y el sexo, también me sorprendí mucho de todas las enfermedades que pueden haber al ahora de tener sexo. Lo que yo pienso acerca de una relación es que las parejas sean compatibles, que les gusten hacer las mismas cosas, que se entiendan, y que se respeten uno al otro que primero vivan la vida para después pensar mas haya de un noviazgo.

  87. janeth Says:

    este libro es uno de los mejores libros

  88. janeth Says:

    bueno es uno de los mejores libros que he leido tiene varios consejos que son de mucha ayuda para los jovenes

  89. lizy Says:

    Doy gracias infinitas a Dios por haberme ppermitidp tenr en mis manos este maravilloso libro que nos enseña con sincera sabiduría como vencer esos obstáculos que tenemos en la juventud con nuestra sexualidad

  90. MARJORIE GARCIA Says:

    MAUY BUENO EL LIBRO SUPER EXITANTE.-

  91. wilfredo Says:

    ESTE LIBROO ES UNA MIERDAAAAA!!!!!!!!!!!!!

  92. cosmic_g!rl Says:

    olaaaaaaa, mui weno el libro, eso si es la version completa xke lo tuve ke leer para el cole.

    creo ke enseña varias cosas i ke los jovenes deberian aprender frente a la situcion ke se vive en el mundo de hoi

    leanlo.

  93. yoana Says:

    es muy interesante,ke bueno k nuestro profe nos hiciera leer este libro, le doy las gracias pork me hizo llegar un libro extraordinario k me sirvio para tener mas clara la diferencia entre el sexo y el amor. ehhhhhh me sirvió de muchooooo se los recomiendo en especial a esos fogososssssssssss jajajajajjaja
    *******ExElEnTe************


  94. JuVeNtUD eN exTasIs Ps AmI mE HaCe EnTeNdER kE tENeR sEXo No Es TenEr SexO sIn AmArXe SexO eS uN plAxEr Ke DiVErsA eN lA jUVeNtUd GraCiAS a EsTE lIBrO pUdE eNtEnDeR Ke SexO nO es SexO sin AmoR Y kE nOsOtRos CoMO aDoLEcEnTe Ke No Nos DejEmOs LLevAr x El PlaCeR dE tEnEr SexO Si keREmOs TeNeR seXo pRoTegAmOnOS paRa kE nO kEdeMOs eMbArAzAda o TenGaMoS uNa EnFeRmEdAD dE trASmIcIoN sEXuAl

  95. kristy Says:

    kreo ke es uno de los mejores libros ke he leido y nos deja muchas enseñanzas sobre la vida sexual y para mi la neta esta buenisimo les recomiendo ke lo lean, aprte de ke podemos aprender muchas cosas y razonr otras.

    para mi la enseñanza ke me dejo es entender la diferencia de tener sexo nada mas por tenerlo y de tener sexo con amor y de compartirlo con la persona ke mas kieres y kn la ke kieres kompartir el resto de tu vida aparte de ke no nada mas habla de sexo sino de matrimonio, noviasgo y otras grandes cosas.

    la neta les recomiendo mucho este libro esta buenissimo !!!!!!

    gracias……

  96. stephani Says:

    este es un libro super imxtante aprendes muxas cosas y la verdad es super interesante todoooooooooo

  97. bruno Says:

    el libro esta bueno, nada mas q en algunas partes se sarpa, cuando dice lo de la leche en la boca y eso, pero es realidad, a cojer se a dicho

  98. DANI Says:

    BUENISIMO, ESTE LIBRO DEBE PASAR AL SALON DE LA FAMA, ES UNA MANERA MUY BUENA DE LLEGAR A LOS JOVENES Y DEJARLES SABER LAS CONSECUENCIAS DE SEXO SIN CONOCIMIENTO, SE LO RECOMIENDO A TODOS LOS JOVENES SIN IMPORTAR LA EDAD Y A LOS QUE TIENEN UN GRUPO DE JOVENES A CARGO, YA SABEN COMO ENSEÑARLES!!!!!!

  99. Daryl Benitez Says:

    Me parecio un excelente libro para q los jovenes de ahora reflexionen y tengan conciencia sobre estos temas de gran importancia

  100. Mario Letràn Says:

    ufff.. La verdad este es un libro que nos enseña sobre la moralidad y la reflexion de la vida de hoy que ahora nosotros los jovenes debemos seguir. y acatar las leyes y normas prevalecidas por DIOS
    Que en estos tiempos se a perdido..

    Es un libro excelente.. y por eso te recuerdo que Felices los de corazón limpio porque ellos verán a DIOS !!como esta tu corazón??


  101. Buenas cybernautas:
    Como creitico del arte de la escritura reconocido en Costa Rica, me di la tarea a calificar la manera en que se expresa esta obra literal.
    Mis apreciaciones son muy valoradas por mis fanaticos lectores y doy mi veredicto acrca de esta obre:
    Principalmente este es un libro que da una plufiguridad en tanto al punto de vista acerca de los ehcho sexuales principalmnente enlos adolecentes, me parece incredulo ciertos acontecimientos que se narran, una falta de riqueza lexica a la cual unicamente se acude a la simplicidad lexica.
    Me parece una falta de respeto llamarla Obra ya que es una desobediencia al rito del mito sexual.
    Como psicologo analista y cxomo maestro de la escritura le doy las siguientes calificacion:(1 al 10)
    Riqueza Lexica:3.5
    Moraleja: (sea el caso sexual)7.48
    Escrito:6.21
    Comercialidad:4.07
    Apreciacion Final: 5.56
    En general nO lO lean.
    xoxo

  102. Eduardo Says:

    Que les pasa? leo los comentarios y me lleno de un terror absoluto, Juventud en Extasis es una pieza de horrenda propaganda y de desinformacion absoluta, todas las mentiras que dice este libro estan muy bien tejidas, fue escrito en una epoca donde incluso la palabra condon era tabu…
    Las ideas mas deplorables que maneja son>
    1. Niega la posibilidad que las mujeres sientan placer fisico, el placer sexual de las mujeres no es puramente mental(eso es un absurdo retrograda casi medieval), de hecho las mujeres son capaces de sentir muchas veces mas placer fisico que los hombres y NO ES REPROBABLE EN NINGUN SENTIDO!!!
    2. Los metodos anticonceptivos SI FUNCIONAN, algunos si han causado efectos secundarios, y se ha mejorado a lo largo de las decadas inmensamente, algunos se recomiendan incluso como tratamientos para dolencias prementruales, y si no existen los metodos de barrera que SI SON EFECTIVOS!!!.
    3. El sexo es bueno o malo segun un contexto moral arbitrario, FALSO, el sexo es sexo,y desde hace como 4 decadas se puede tener sexo sin consecuencias fisicas, no se vale que espanten a la gente, el sexo no es malo, la desinformacion si lo es.

    los Inuits van a acabar en los pozos mas profundos del nfierno por practicar la poliandria, o en Africa existe la practica que la primera mujer con la q tienes sexo es tu MAMA, el sexo solo es malo si lo haces desinformado, el algo tan natural como llorar o reir.

    4.El Sexo con o sin amor, es sexo al fin y al cabo y q al tarado del personaje principal le diera Herpes no fue por meterse con una chava sin estar enamorado o casado, sino por no usar condon!!!!, no fue un error de moral, fue un error de informacion, todo mundo puede tener sexo con quien quiera incluso con una piedra si asi le place y puede!!!!
    5.Que la 1a novia del protagonista abortara fue, basicamente por desinformada, si no quieren tener hijos y quieren tener sexo, usen anticonceptivos, el argumento de la obra es que si tienes sexo fuera del contexto de una relacion amorosa q desemboque en el matrimonio, te puedes arruinar la vida a ti y al q te rodea, para eso no necesitas nada de eso, te puedes arruinar la vida nunca saliendo de tu casa y obedeces siempre a tus papas de modo ciego e irrestricto, sin desarrolar un criterio propio.

    6.Se debe tener sexo, cuando quieras y cuando estes realmente preparado, verdaderamente armado de buena informacion, buenos anticonceptivos y sin culpas, sin que eso implique que ames a la otra persona o que estes casado o no, es una funcion mas, una muy placentera que se debe disfrutar y conocer, con seguridad, para verdaderamente ser feliz.

  103. daniela Says:

    bueno aun soy joven tengo 16 años y creo ke la novela es perfecta para los adolescentes de mi edad xq recien comenzamos a vivir y tenemos inkietudes respecto ala sexualidad o kizas las relaciones intimas entre dos personas el placer la pasion van unidas de la misma mano.
    es una novela ke enseña mucho y da mucho ke hablar da una forma muy distinta de ver para akellos jovenes ke opinan los jovenes sobre el sexo prematrimonial

  104. mOzzi! Says:

    awwwwwwwww!
    ste libRo sta Genial!
    imBeciles lOs qe idCen qe sta malO
    sta dema wenO!
    ,me enCantO un 10 10 10!
    exC mae!
    jOjiJ!
    wenO me wustO!

  105. mOzzI! Says:

    awwwww
    se me OlvidO!
    el mae d la pOrtada sta dema wappO!
    saben cOMO se llkama..?¿

  106. maria Says:

    bueno yo creo q ningun hombre es casto para merecer una mujer virgen y con el imen cerrado como le paso a ese idiota ,entonces por q la estupida no lo desecho como la basura q resulto su pasado.lo q pasa es q el doctor es un idiota machista y todos lo son ,pero escuchen esto ,ningun hombre merece ninguna mujer virgen,por q ellos desde q nacen solo piensan en sexo sucio asi es q ninguno se merece esto ok,lo q pasa es q la sociedad es machistas y dios tambien es machista por q dios es tambn hombre,tampoco nosotros tenemos la obligacion de recibir cualquier basura llena de enfermedades despues de haber ensuciado su vida como le ha dado la gana y venir a contagiarnos a nosotras ,asi es q mujeres exijan siempre un hombre virgenq alguien les de algo de eso q les gusta revisenles los imenes para tener garantia de q no tienen ninguna asquerosa enfermedad,por eso mujeres si quieren probar al doctorcito y al idiota de este relato encarguense de a q a toda su familia entera se les revise el prepusio enterito y si no estan como deben entonces echenlos alas mas sucias barracas y asquerosas letrinas de antro.gracias un besito para todos.con justicia exacta :mafer.

  107. maria Says:

    la verdad es esta: somos dos seres complementarios,el hombre es machista y casi el sexo no significa absolutamente nada para ellos ,pero un beso si,para la mujer casi un beso no, pero el sexo si,por q el beso generalmente es robado ,primeramente y lo robado es algo q no se quiso dar.asi es q la mujer nunca le debe dar facilmente el sexo a un hombre por q,el lo tomara como siempre ,casi sin importancia,entonces la mujer debe estar lista para negarselo siempre hasta q realmente el hombre este dispuesto a valorarlo es decir hasta q decicda casarse,y no busque una forma de luego evadir la responsabilidad de enfrentar todo aquello q debe estar dispuesto a desarrolar,como objetivo de vida y amor,esa es la verdad a todo hombre le conviene ,negarse a ello y asi se hace mas irresponsable y atrasa su madures ,por q despues del amor todo hombre tiene y todo ser social tiene la obligacion de contribuir a su progreso y como a unamadre q nos crio ,su progreso ala sociedad,para eso mujeres no les den nada ,en nuestras manos esta ,educarlos y hacer de ellos unos verdaderos seres generosos y responsables,eduquemoslos si sus madres no los educaron ,no los malcriemos a tener todo facil y hacerlos irresponsables y mal agradecidos con los seres q alimentan su ser,nosotras las mujeres,desde su madre ,hasta cuando tienen hijas y por acostumbrarse alas amantes abandonan,son tan desagradecidos con este genero q segun ellos nos tiene por las hastas,pero aunque dios es hombre,su maddre es mujer y la madre supera al hijo ,asi es q ,q se haga lo q decimos nosotros no lo q dicen ellos ,amen.HABER SI ELLOS MANDAN,MUJERES VIRGENES O NO VIRGENES ,ACTRICES DEL VIRGINISMO O NO,NO LES DEN NADA DE NADA HASTA Q NO ESTEN SEGUROS DE Q LO VALORAN EN VERDAD Y Q SE PORTEN BONITO ,SI ESO QUIEREN ,POR Q SI NO TAMPOCO LO TENDRAN,Y CUIDADITO CON QUERERSE PASAR DE VIVOS POR Q,NOS VAMOS CON EL Q SI SABE VALORA Y ENTONCES SE QDARAN CON LAS GANAS .

  108. estrellita Says:

    bueno yo puedo decir q amo y valoro a lapersona con quien me cruce y q respeto como a nadie apesar de q la vida nos cruzo en tiempos diferentes,q no es cualquier cosa por q es algo q no se puede sentir con alguien mas bello o alguien mas dotado,q no se encuentra la dulzura de su esencia en otras palabras ni en otra,boca .q no hay eso q no se halla en nadie mas,y q es algo q te llena siempre ,para toda la vida,y q te acompania siempre aunq estee ausente,y q te da alegria siempre, aunque no vea tu sonrisa,y aquien te sientes unido siempre,y q siempre estas pensandole ,y confia siempre por q aunque la sociedad pida lo comun ,ese ser ya esta conectado a ti como un cablesito de telefono q te trasmite la vitamina de su amor ,ambos siempre estamos unidos y nadie lo puede desatar,pero comprendo q hubiera ssido mejor de haber sabido esperar,porq ahora estan unidas nuestras almas para siempre,pero quizas ahora hubieramos estado unidos tambien fisicamente.siempre viviendo para ti ,te quiero mi amor ,un saludo y un besote para ti mi vida ,mi bebe amor.

  109. Sue Says:

    hola amigos el libro juventud en extasis me parece un gran libro que es de mucha utilidad para la guia de los adolescentes .
    Yo creo que entre más informacion manejen los adolescentes sobre las consecuencias de mantener relaciones tempranas, ayudara a disminuir el riego de tantas chicas embarazadas y jovenes con enfermedades.si bien es cierto para tener sexo no hay que tener un manual, pero yo creo que este no es el fin del libro , el libro no es un manual para tener sexo , es un libro de acompañamiento en el crecimiento de los jovenes.
    besos

  110. deysi Says:

    bueno k puedo decir, juventud en extasis la lei mas de dos veces, y como dicen no solo es para leerla, sino tambien para estudiarla, justo ahora se lo recomende a una persona a kien kiero muchicimo, justo ahora terminamos, pero le dije k leyera este libro, la I y la II. se k lo ayudara mucho, se k tmb se sentira identificado con la historia, se los recominedo a todos es un muy buen libro, y gracias al autor por tocar estos temas k para nosotros los jovenes nos ayuda muchicimo.

  111. sally Says:

    hola he leido la obra y me parese interesante ok .


  112. ¡¡¡***mErY:
    eL sExO Es aLgO MuY TeNtAdOr en lA ViDa dE lOs jOvEnEs Y DeBeMoS ApReNdEr a sUPeRaR LaS DeBiLiDaDeS Q sE NoS`pReSeNtAn a dIarIo q aSi cOmO eL ChIcO PuDo nOsOtRoS TaMbIeN(…)pOR + Q La tEnTaCiOn hAgA TrIzAx dE nOsOtRoS y pOr + q nUeStRoS CoMpAñErOs nOs pIdAn eL CuLo No dEbEmOs dArCeLo…
    ok… NO SE LOS DEN…

  113. DAME EL CULO Says:

    q NA ESO ES PURA BASOFIA LAS MUJERES TIENEN Q PONERCE EN 4 Y DARNOS EL CULO OPA Q LAS HICIERON ENTONCES PA PUTAS

  114. laura fernandez Says:

    este es un libro interesante pues nos enseña como un joven puede tener aventiras hasta lograr una enfermedad
    de este libro se puede aprender mucho

  115. eve... Says:

    este libro es realmente impresionante te ayuda a reflexionar muchisimo, estupendo libro d verdad lo he leido muchas veces y me gusta demasiado lo recomiendo con toda seguridad. chau

  116. juan david ribledo Says:

    hoolap
    me
    parese
    un super libro
    y en realidad
    l pone a uno a pensar sobre
    la vida gracias carlos cautemoc

  117. banda Says:

    inicio nudo y desenlace d e lanovela x fis digamenla es urgente

  118. ADRIANA Says:

    EL LIBRO LA VERDAD MEPARECIO EXCELENTE Y ME GUSTARIA Q TODOS LOS JOVENES LO LEYERAN PORQUE NOS DEJA MUCHAS ENSEÑANAS ACERCA DE COMO VIVIR NUESTRA SEXUALIDAD….

  119. ADRIANA Says:

    ESTOY MUY AGRADECIDA CON EL AUTOR DEL LIBRO POR Q A TRAVES DE EL HESALIDO DE UNA DECEPCION EN LA QUE ME ENCONTRABA.

  120. vanessa Says:

    este libro yo lo ley porque era una clase pero nunca me imagine que iva a ser tan bueno todos en mi curso lo leyeron y dijeron q cuando comenzaron a leerlo no lo querian dejar de leer porque era muy interesante… era para explicarlo y todos lo explicamos con mucho entusiasmo muchas gracias a Carlo por su libro..

  121. maria alejandra Says:

    la verdad es que esta novela es muy interesante ya que nos enseña sobre el noviasgo y al sexo prematimonial antes del matrimonio y los errores que podemos cometer como jovenes que somos , yo estoy en 8 grado y tengo 13 años y me mandaron a leer esta novela y me gusto mucho ya que aprendi muchas cosas que no sabia

  122. gerardo Says:

    que onda yo tengo 16 yyy no me bastó mas de unas cuantas horas para leerlo completo y lo he vuelto a leer mil veces y me hizo reflexionar sobre mi forma de pensar y de actuar, yo vivo en un entorno donde todo es placer carnal, y hasta ahora me doy cuenta que el noviazgo es una circunstancia y que debe de ser mayoritariamente por atraccion en lo personal y un poco en lo fisico. EL AMOR TIENE MIL SIGNIFICADOS POR LO QUE EL AMOR SENCILLAMENTE NO TIENE SIGNIFICADO… Y NO TE PREOCUPES POR ENCONTRAR A LA PERSONA PERFECTA, PREOCUPATE POR SER LA PERSONA CORRECTA. adiós

  123. CAROLINA Says:

    hola ps yo tengo 15 años y hasta hora este libro me a interesado bastante ya que contiene la verdad sobre la vida de los jovenes y claro nosotros aun no sabemos como tenemos que cuidarnos que hay que hacer en un embarazo en fin todas esas cosas que saben los adultos mas que nosotros gracias al creador de este fabuloso libro por enseñarnos tanto de la juventud de ahora… <3

  124. juancho Says:

    este ha sido el mejor libro que he leido aparte del libro la fuerza de sheccid del mismo autor

  125. alguien que le gusto mucho la novela Says:

    hola¡ es una novela muy reflectiva gracias a mi profesora de 4to año y carlos cuauhtemo sanchez.he a prendido muchas cosas importantes en este novel.me gusto mucho este escrito cuando empese a leerlo por primera vez no pude dejar de leerlo mientras mas leia mas queria leer. quisiera que me recomendaran libros como este me gusta mucho leer.

  126. lizett Says:

    me parece q este libro dice la realidad de a vida y te hace reflexionar……

  127. G'Ram Says:

    pss amii me parecioo
    muii boniitoo amm
    mi profesora d español
    nos esta apenas hablando
    de esee libroo y amm me parecioo mui bienn
    yy am Juventud en Extasis es de lo mehor
    weno mee boee
    =DD se cuiidann

  128. Ivonne Says:

    Me encanta este libro!
    nos enseña y nos da consejos mui necesarios para el amor y la vida…

  129. ALEJANDRO Says:

    FASCINANTE…

    ESO ES LO QUE PENSE DESPUES DE LA PRIMER LECTURA, Y LO SIGO PENSANDO DESPUES DE ALGUNOS AÑOS.

    ESPERO QUE A TODOS LOS QUE SE PERMITAN LEER ESTE LIBRO LES DEJE UNA MARAVILLOSA LECCION DE VIDA…

  130. ana laura avila reyes Says:

    el libro me parece marabilloso la verdad rs buenisimo pero es creo que una chava no puede vivir con una persona que tuvo una bida asi y ella siendo tan linda la verdad se nesecita muchisimo amor para aceptarlo o tal vez tratarde superarlo

  131. brigieth Says:

    ke libro tan bueno lo felicito
    dice kosas muy verdaderas ke bn …

  132. gaby mieles Says:

    en uno de los mejores libros que he leido te enseña muchas cosas para la vida

  133. beto Says:

    wow este libro me encanto, eh aprendido demaciadas cosas..grasias,!
    ahora si estoy listo para vivir mi juventud

  134. lais Says:

    la verdad es que tengo 15 años y, cuando mis compañeros lo leyeron dijieron que era sucio.
    NO.no lo es es realista, y maduro, te enseña lo que los jovenes debemos aprender saber y que nesecitamos para llebar un buen inicio desarrollo un hermoso final.
    me gusto mucho el libro

  135. merisa Says:

    Me parecio muy conmoverdor, interesante, tocaron temas tan importantes. En lo personal este libro me parecio magnifico, yo tengo creencias , valores con las ke me identifike mucho, al leer este libro reforse mas todos esos pensamientos que en muchas ocaciones son criticadas por gente de mi edad,pero despues de leer este libro estoy segura de no kerer cambiar mi forma de ser.


  136. este libro lo leei en el colegio hace mas de 7 años y siempre megusto este es el libro q de verdad diria q nunca me cansare de leer ya q es de gran enseñansa para nosotros los jovenes ¡de comoes nuestra vida en este momento de verdad yo si puedo decir q este libro es de gran enseñanza

  137. Pablo0 Says:

    muy bueno el libro en pocas palabras te enseña que es el amor y el sexo
    me costo entenderlo por q io pensaba de otra forma XD WENOS EL LIBRO TODAVIA NO SE SI ES EL LIBRO O UN RESUMEN :)
    PERO NO POR ESO NO VOY A DEJAR MI MSN =)

    el.pablo0n3s@live.cl


  138. esta bien bonito tu libro creeme que este libro ayuda, y ayuda mucho por que son cosas de la vida que tarde o temprano nos toca vivir y leyendo informandote tratas o evitas pasar por errores inevitables pero no mui graves te hace entrar en razon o deperdido reflexionar sobre lo ke haces y lo ke vas a haces muchas gracias me sirvio de mucho este libro me hiso ver muchas cosas que a lamejor ya sabia pero no queria entenderlas

  139. alguien...?? Says:

    bueno el libro???.es muy (perdon por la palabra) caliente

  140. eliiana Says:

    me pareciio un libro super iinTerezanTea…ademas nos muesTra una viisiion del amor y la sexualiidad…

  141. sandra more garcia Says:

    hey este libro es tan interesante s nos explica muchas cosas lo recomiendo leanlo

  142. sandra more garcia Says:

    hey este libro es tan interesante s nos explica muchas cosas lo recomiendo leanlo esta muy bueno

  143. Jessica Says:

    Excelente libro, me ha sacado de muchisimas dudas, no me canso de recomendarlo, hay que inculcar la cultura de la lectura en nosotros los jóvenes, tengo quince años , Carlos C. tiene un gran don al escribir, nos involucra a todos en sus historias, en sus enseñanzas.

    El mejor libro que ha llegado a mis manos!

  144. nikolas Says:

    un buen escrito, se basa en la realidad q vivimos cada nosotros los jovenes.
    Gracias Carlos C. por estos pensamientos ta chimbas q tienes acerca del sexo y la vida conyugal q tendremos con nuestra pareja.
    Le agradesco por tus consejos…
    fue emocionante…jajajaja…

  145. mele Says:

    es un megalibro, aunque ya estoy un poco grandecito, se lo recomiendo a jovencitos y a personas no tan jovencitas, solteros y no solteros, a toda persona que quiera disfrutar de una buena lectura, ok.

    disfrutenlo!!!!!!!

  146. bastian Says:

    el libro nos enseña acerca de la sexualidad juvenil y aprender los derechos durante la adolescencia y conocer mas de la sexualidad de los jovenes

  147. Zara Says:

    esta exelente!

  148. Diana Says:

    Tengo 20 años y he cometido muchos errores pero nunca es tarde y mas si se desea cambiar, es un excelente libro, me aclaro muchas ideas confusas que traia en mi mente, y siento que me hizo madurar y aprender mucho!

  149. MaRiTzA... Says:

    Me PaReCe ChEvEre x K nOs Da gRanDes cONsejOS P uN aDolECenTE y a TeNeR KuIdAdO kOn LA SExUlIDaD Y El ABorTo ……….muxo mas

    ¡¡¡¡¡¡¡kuidadao¡¡¡¡¡¡¡¡

  150. Tere Says:

    Wow. Definitivamente el libro me dejo sin palabras, da puntos de vista muy buenos y muchisimas cosas para pensar. Me gustó mucho:)


  151. tengo 14 años i ps a esta edad se empieza a refleccionar eso no pasa aun.. pero en un fututo ya se kueles seran las respuestas para akellas preguntas k me esperan…

    tengo el libro i me lo estoi leyendo. :D

    k viva colombia!

  152. disleimy Says:

    le doy la gracias a carlos por escribir esta obra realmente este es el mejor libro que he leido en mi vida da muy buenos consejos para esta juvetud que esta descontrolada que solo piensa en sexo y no en aguardar para el matrimonio es realmente la mejor.

  153. Danny Says:

    LES RECOMIENDO Q SE LO LEAN ES MUY BUENO.ADEMAS ENSEÑA MUCHAS COSAS Q HOY EN DIA SE VEN MUCHO A DIARIO

  154. Nico Says:

    Muy buen libro, excelentes consejos, me hizo replantearme MILES DE COSAS. Por lo que está a punto de ocurrir, le debo la vida a este libro.

  155. star Says:

    en te libro esta super deben leerlo aquellos que ven la vida de una manera algo loca jijijijjji se los digo x experiensia al grano en verdad no demustra cuanto somos capaces de hacer y los errores q cometemos son algo q no tiene monbre

  156. qwertyujnb Says:

    menos mala q era el resumen :(

  157. yoosElin Says:

    Necesito saber cual es el hambiente en que se realiza la obra PORFAVOOOOOOOOOOOOOOR!!!

  158. Majo Says:

    Es perfectooo que historiia tan impactantee es demasiiado buenooo el liibroo… ME ENCANTOO

  159. Lover Says:

    este libro me lo recomendo una amiga para leer y me gusta mucho! Creo que todos debemos de agradeser que el escritor fue capaz de escribir eso para ayudarnos a todos. este libro para mi fue el mejor pues deja que pensemos que cosas que pueden perturbarnos despues.aunque hagamos cosas malas no es tarde para arrepentirse y gracias a este libro pude entender mejor algunas cosas! Se los recomiendo es un libro excelente!!!!!!!

  160. Carolina Says:

    Wow este libro aunque me aclaro muchas dudas logro confrontarme ¡Es muy bueno!.
    Les recomiendo que lo lean no solo una vez. Es mejor leerlo varias asi podras, aprender mas.

  161. gaga Says:

    creo q soy un poco ninfomana y soy menor de edad son demaciadas ganas creo q voy a leer este libro
    xau…

  162. Mary Says:

    En realidad mis aplusos para el autor de estos 2 libros, abrí mucho mi mente con respecto a este tipo de literatura…
    Es un manual de información muy bueno que puede ayudar a aclarar muchas dudas acerca de cosas de la sexualidad que no se sabía…SE LO RECOMIENDO A LAS PERSONAS QUE SON ALGO MORBOSAS, espero que les ayude a li mpiar un poco la mente.

  163. lapuripuri Says:

    aqui faltan capitulos! en el libro son 18! :P

  164. Jazmin Says:

    Juventud en Éxtasis es una excelente novela y obra literaria. Ojalá todas las personas tuvieran un ejemplar a su alcance pues en un mundo donde brilla la moralidad y ética por su ausencia sería excelente que la gente cambiara su opinión respecto al noviazgo, al verdadero amor y las relaciones íntimas que son verdaderamente satisfactorias y placenteras cuando se hacen en el marco legal que Dios instituyó: El Matrimonio

  165. diana Says:

    este libroo es uno de los mejores ke eh leido me ah hecho relexionar muchoo, y no porque sea la primera ves ke aia oido esos terminos si no porque son cosas que tienen sentidoo, que idiotas son los ke dicen q este libro no ayuda de nadaa idiota e ignorante seriaa leer o ver una revista pronograficaa de ke te sirvee, este libroo aun sea cierto o no te ayuda a ser mejor personaa, es mejor irte por el camino bueno ke por el camino malooo, asi kee si leer este libro me convierte en una persona ignorante soy una ignorantee y eh sido manipulada por este señorr, muy buen libro de eso se tratan los buenos libross que sepan manipular a la gente, me encantoo

  166. lenny bell Says:

    un gran libro sin palabras

  167. ALMA Says:

    ..BUENISIMO!! SIN EXCUSAS, SOLO LO QUE UN JOVEN NECESITA SABER, LA VERDAD CUANDO LEI ESTE LIBRO, ME HIZO REFLEXIONAR EN COSAS QUE NO SABIA, ADEMAS DE LLORAR AL FINAL Y EN CADA ETAPA, REALMENTE ESTA MUY TRISTE… PERO TE DEJA UN ENORME CONOCIMIENTO DE LO QUE ES LA VIDA.

    GRACIAS , CARLOS CUAHUCTEMO SANCHEZ,
    POR TODOS ESOS LIBROS, COMO LO SON:

    LA ULTIMA OPORTUNIDAD
    VOLAR SOBRE EL PANTANO
    SANGRE DE CAMPEON
    UN GRITO DESESPERADO
    LOS OJOS DE MI PRINCESA
    JUVENTUD EN EXTASIS,ENTRE OTROS, TODOS ESTOS HE LEIDO, Y NOS DEJAS UN LINDO MSJ EN TODOS ELLOS, ASI TENGAMOS Q LLORAR, REIR,RELEXIONAR,ETC,

    SON DE MUY BUENISIMA AYUDA…

    CHICOS LEAN, ES MUY BUENO , POR Q APRENDES CADA DIA NUEVAS COSAS DE LA VIDA,

    YO SOLO TENGO 22 AÑOS Y LA VERDAD QUE HE APRENDIDO BASTANTE , AUNQUE NO TODO,TODAVIA ME QUEDA MUCHO POR RECORRER, NUNCA TERMINAMOS DE APRENDER, PERO MIENTRAS DUREMOS, SABREMOS,,, …

  168. fernanda Says:

    st libro es supr wuenop leanlo y c daran kuenta d komo es la vida en la realidad y nop en las fantasias q vivimos

  169. carolina Says:

    quede muy sorprendida con lo k este escritor nos enseña y nos dice en este libro en verdad es muy bueno nos ayuda areflexionar a pensar en los errores k cometemos a diario

    mil gracias a este escritor pues con este libro me ha llenado de enedgia alegria y felicidad de saber los errores k he cometido y de como afrontar lo k viene para mi

  170. Daah Says:

    Creo qe eso de esperar hasta el matrimonio es algo ridículo, las tentaciones son muchas, & si se tiene amor, No hay ningún problema, sin embargo, creo qe hay qe tomar las medidas necesarias, con precaución & con amor, PERO NO LE PONGAN TANTO COLOR ! SI EL SEXO ES ALGO NORMAL, & NO ES POSIBLE IGNORARLO HASTA EL MATRIMONIO !

  171. Ana Says:

    Lo he leido 2 veces con esta, la primera vez lo hice cuando aun estudiabsa,megusto mucho pero lastimosamente no tome los consejos necesarios para ser feliz.Ahora tengo un hijo de 3 años y medio casi y mi relacion de pareja esta terminada ya que hace pocos dias el me dijo que ya no teniamos nada.El no me lo quizo decir con palabras sino con hechos.LAS PALABRAS SON SOLO ESO me dijo ya te lo he demostrado con hechos.Al leer este libro me di cuenta que yo crei en el amor irreal y que he fallado en muchos aspectos.Decearia que el leyera este libro para que se diera cuenta de sus errores tambien, y ojala poder reacer nuestra relacion, ya que yo lo sigo queriendo, pero no quiero que siga jugando con mis sentimientos y tengo mucho miedo que el encuentre otra pareja y se olvide de nuestro bebe. Ojala hubiesemos podido leer este libro antes de que todo esto pasara.Confio en Dios que el lea este libro y reaccione.ES EXCELENTE SE LOS RECOMIENDO

  172. Mariana Says:

    HOLA COMO ESTAN? BUENO PUES A MI TAMBIEN ME LATEN SUS LIBROS. AUNQUE FUE DE UNA MANERA MUY EXTRANA COMO YO SUPE DEL LIBRO DESPUES ME DEDIQUE A BUSCARLO HASTA QUE FUE A TIJUANA Y LO BUSQUE ALLA NO SOY MUCHO DE LEER LIBROS PERO EN CUANTO LEI LA PRIMERA PAGINA EN ESTE CASO DE JUVENTUD EN EXTASIS QUEDE SORPRENDIDA QUE LO QUE ESTA LEYENDO ERA BASTANTE SIMILAR A LO QUE VIVIMOS Y PUES DEBO DECIR QUE TERMINE EL LIBRO EN MENOS DE 4 DIAS YA QUE ERA DIFICIL NO LEERLO.HASTA ESTE MOMENTO CREO QUE LOS EH LEIDO MAS DE 6 VECES SOBRE TODO ESE LIBRO Y LA SEGUNDA PARTE. Y PUES SI EN CADA UNO DE SUS LIBROS NOS AYUDA A REFLEXIONAR Y COMO TAMBIEN TENGO ESTOS OTROS LIBROS SE LOS RECOMIENDO ESTAN MUY BUENOS…

    Juventud en Extasis
    Juventud en Extasis 2
    La Fuerza de Shecidd
    Volar Sobre El Pantano
    Un Grito Desesperado
    La Ultima Oportunidad

  173. Luis Felipe Says:

    Leí Sangre de Campeón justo en el momento que empezaba la adolescencia. Ahora leo Juventud en Extasis en el momento más complejo de mi vida y en la que debo tomar sabiamente la decisiónd de a quien me uniré por el resto de la vida y creánme que las reflexiones que deja el escritor en cada uno de los libros son muy impactantes.

  174. patricia Says:

    buen0000 es super interezante apenas tengo 13 pero me facino este libro… es muy interezante y les enseña alos jovenes

  175. Jessica Says:

    Hola necesito saber si este es el libro o una parte
    es muy interesante en la actualidad mantengo un noviazgo y este libro me a hecho entener los errores que estoy cometiendo y espero poder superarlos para saber si esa es la pareja correcta o no……. Los capitulos que mas me gustaron fueron los 3 pilares del amor y los errores del noviazgo

    Lo recomiendo en un 100%

    leanlo

  176. Lily Says:

    Hola es muy buenisimo el libro. esta muy interesante se los recomiendo………esta sur genial

  177. ana garcia Says:

    la verdad cuado tenia 12 años mi mama m lo compro y estaba bien interesante, para mi pero saben m lo robaron….
    q malos pero lo boy a comprar y ahora si lo boy a acabr d leerlo aun q ya tengo 21.
    pero nunca es tarde

  178. liliana Says:

    Hola considero k es un libro muy interesante k tiene mucho para reflexionar refente a todo lo relacionado con los jovenes y con el descubriemiento de sus experiencias tanto de sexualidad, adicciones, sexo y enfermedades y el papel que fungen los padres dentro de estos me parece super bien espero todo los jovenes se interesen en leer este libro se los recomiendo c aprende mucho y se aprende a dar una segunda opotunidad

  179. Zurciram Solorio Magaña Says:

    Este libro es super, a mi en lo personal me libro de un mal hombre que solo queria jugar conmigo. Leanlo, es super y te hace ser mejor persona

  180. anonia Says:

    mi personaje favorito es: Joanna. Joanna me gusta como se obsesiona con Efren. Joanna me gusta como: Joanna, su madre y padastro van a casa de Efren a hablar con Efren o la mama de el, despues de varios intentos consiguen hablar con la mama de Efren. Joanna me gusta como acosa sexualmente de Efren. Despues de que Efren va a la casa de Joanna a amenazarla, insultarla, ofenderla y humillarla y le dijo a Joanna: Ramera asquerosa. Bien hecho de Joanna en defenderse y amenazarlo hasta darle su merecido. Joanna lastima que no se pudo vengarse de Efren el estupido ramero asqueroso, si se hubiera vengado hubiese sido divertido como ver a la bella Joanna vengandose del ramero asqueroso y estupido de Efren.

  181. Roberto Says:

    voy a inicia a leer esta ya que me parece un obra muy llamativa para nosotros los jovenes

  182. luis Says:

    buenoo este libro es muy interesante y muy buenoo este libro le ense#a mucho a los jovenes de hoy en dia y ense#a muchos valores al igual q el libro de un grito deserperadoo este es buenoo se lo recomiendoo al q no lo a leidoo

  183. danielita Says:

    bueno muchisimas gracias me ayudo mucho ya que por ninguna pagin encontra el libro solo encontraba resumenes muchisimas gracias por todo :) yeaxz…….. muuuuuuuuuuuuchas graaaacias.,?¡!

  184. ADRIANA Says:

    EL LIBRO ES SUPER INTERESANTE, JAMAS HABIA LEIDO ALGO Q ES NUETRA CRUDA realidad como jovenes,lo recomiendo junto con los demas libros del mismo escritor, son impresionantes

  185. ESTRELLITA Says:

    bueno no hay nada más que decir es lindisma la obra si quieren saber una opinion desd un determinado punto de vista ingresen a

    http://jenneygeraldine.es.tl

  186. paty Says:

    ne la vdd tengo 17 i me kede sin palabras la vdd te das kuenta de lo ke va mal i de lo qe va bien gracias me puso a reflexionnarr

  187. luz dary Says:

    WAO CARLOS SI QUE SABE PUNTUALIZAR SUS IDEAS DEJANDO ATRAPADOS A CADA UNO DE LOS JOVENES EN SUS BRILLANTES HISTORIAS….OJALA MUCHOS JOVENES RECAPACITARAN ANTES DE COMETER ERRORES IRREPARABLES PIENSEN BIEN LAS COSAS ANTES DE HACERLAS RECUERDEN QUE LAS PALABRAS SE LAS LLEVA EL VIENTO Y NO TODO LO QUE BRILLA ES ORO

  188. braian snaider muñoz sierra Says:

    Hola soy un estudiante de 9ºb me gusto su obra dise las cosas como son, me gusto porque por lo menos ya se a que adtenerme en la vida y que errores no debo cometer ;
    gracias por escribirla


  189. muy bueno el libro , debe dentrar al salon de la fama

  190. Jhordy Says:

    Hola soy Jhordy y me parece que este libro es el mejor libro del mundo por que te sirve como manual para que no cometas los mismos errores, habla de lo que hacen los adolescentes en esta epoca, no me canso de leerlo tambien lo lei el volumen 2, quisiera decirles a todos los jovenes que no solamente deben leerlo, tambien deben estudiarlo cuidense mucho y no haguen tonterias

  191. Jhordy Says:

    Me gustaria mucho que creen el volumen 3 para seguir orientandome, si no pueden yo los puedo ayudar

  192. natalia Says:

    wolap este libro es super est libri trata d enzeñarnoz komo ez enrealidad la vida y trata d azernoz refleczionar zi ez zierto q todo l mundo pued tener sex pero kon suz kuidadoz el plazer dura un momento pero l zufrimiento d no poder zer algien n la vida ez terrible <3 :)

  193. Andres felipe Says:

    es un libro de masiado bueno para nosotros los jovenes

  194. PONCHO Says:

    VERDADERAMENTE BUEN LIBRO E LEIDO LEYES ETERNAS, UN GRITO DESEPERADO,LA ULTIMA OPORTUNIDAD, VOLAR SOBRE EL PANTANO, LA FUERZA DE SHECCID Y ESTE MARAVILLOSO LIBRO JUVENTUD EN EXTASIS Y NO LO PENSARE 2 VESES PARA LEER LA SEGUNDA PARTE DE ESTE MISMO SIN MAS QUE DECIR MARAVILOSO LIBRO

  195. marcela Says:

    ezte libro esta padrizim0 ya k se trata de la vida de una perz0na y los tr90piezoz k dio durante zu juventud y ezaz iztorias n0s azen recapazitar y no cometer ezoz err0res y si ya los cometizte te ayuda a remediarlo0z y al final del libr0 el autor ezcribe ese libro para k su ija se de dcuenta k todas las perzonas cometemos errores en zu juventud ya k no estam0z preparad0s para los cambios k no0s zuzeden

  196. YILMAR Says:

    holas sta vacano ese libro
    lo k no me gusto es k era demaciado largo y k avia musha pero musha teoria pero tava bueno me dio varias lecciones
    YO NO PENSAVA CASARME AHORA SI LO PIENSO

  197. rosa de la cruz Says:

    me parece lo maximo saben chicos lean la 2 èsa es mas completa

  198. Lucy Says:

    Excelente libro con toda la verdad sobre el noviazgo y matrimonio!!!! para mi gusto es un libro con mucho que aprender si queremos estar con el hombre ideal…

  199. jonathan Says:

    oe pal loko k escrbio el comentraio

    Sebastian Naranjo

    eri un jil pavo el libro es re weno. bo no sabi na loko. lo k dise es verdad. lo mas preciado k tienen las mujeres es la virginidad. y este biene disiendo q la pueden usar con kualkiera. tai loko. asete ver. teni un problema mental jil.

    posdata. el libro es super weno.= me sirvio arto.

  200. jonathan Says:

    otra cosa k deberian enviar este libro o pag. a otras persona o niños p k lo lean y aprendan . es super weno.aparte de aprender cosas. weno saludos y grasias x el book.

  201. ANDREA VARELA Says:

    HOLA TENGO 15 AÑOS Y EN ESTE LIBRO ENCONTRE INFORMACION Q JAMAS PENSE ENCONTRAR EN UN LIBRO SE LO PRESTE A UNA AMIGA QUE TIENE 16 AÑOS Y TIENE UN BEBE Y SOLO SE TOMO LA DELICADESA DE LEER UN CAPITULO .

    QUE LASTIMA Q NO VALOREN LA INFORMACION Q EN VERDAD SIRVE PARA LA VIDA

  202. hosa Says:

    me parece un libro supremente interesante por eso mis estudiantes en la la U lo estan leyendo

  203. dirego Says:

    este libro es una gbasura nolo lean solo sexo sexo pa mi que esta trauma ccs

  204. dirego Says:

    alianza toda la vida alaalalalaalalalalallalal

    al ala al a

  205. BETO Says:

    HOLA, SI MUY INTERESANTE…MARIO NO HAGAS CASO A ESTAS COSAS…

  206. jhan Says:

    oe idiota faltan capitulos

  207. kimitha Says:

    mui weno el libro pero mui largo y tengo qe leer too esto
    jujuj

  208. danyelithaxxx Says:

    es fome porque habla sobre el sexooo

  209. 95072900222 Says:

    mmmmmmmmmmmmm me gustaria saber mas

  210. lady Says:

    ola.. este libro te muestra de una manera muy diferente la ralidad de lo que pasamos los jovenes cuando no tenemos claro nada, me gusta mucho por que al leerlo te das cuenta de muchas cosas y comprendes otras tambien. es uno de mis preferidos. ya que he leidos varios. algun comentario o algo escribanme a este correo. ladyjhoa_75@yahoo.com

  211. el chino Says:

    este libro es la berdad

  212. IDALI Says:

    ME ENKANTO MUCHISIMO LO E LEIDO YA TRES VESES Y M ENKENTAAAAAAAAAAAAA…………..

  213. yohana Says:

    EL LIBRO ES B INTEREZANT
    ERO NO MAS

  214. Yeison Says:

    Uno de los mejores libros que he podido leer. Giro total a mi vida

  215. ivan Says:

    ola a todos esta novela es de lo mejor es un mundo de informacion para los que hemos tenido la oportunidad de leerlos en mi vida a cambiado en gran forma la idea que tenia acerca de tener novias estava confundido como efren gracias al que aya publicado esto en internet esta de lujo……

  216. yo Says:

    ola este libro es muy interesante y lindo xfa completenlo

  217. maria eleanny Says:

    estas es el mejor libro k yo e leido por k habla de los k los adolecente hoy en dia viben.

  218. christopher Says:

    wow me encanto0 el libro0 es uno de los mejores no se me identifique con el y en verdad me llego!!!

  219. Maria Says:

    Wow…. que maravillosa historia, de verdad, todos los jovenes deberian leerla… :) da mucho q pensar y reflexionar sobre la vida tan agitada q muchos llevan , apresurandose a todo lo q les queda por vivir…


  220. es muy bueno yo se lo regale a mi hermana

  221. rafael Says:

    No la verdad este libro esta muy padre recomendado para adolescentes como yo para ayudarles a ubicarse en la etapa sexual ,que sepan que para todo ay un momento , y que no quieran adelantarse porque quedan con grandes traumes que los llevan al cuicidio

  222. yenifer Says:

    esta obra es muy educativa, espero que mis alumnos tomen conciencia y cambien en algo su concepción del sexo, que no es sólo un placer y nada mas, si no que es una muestra de amor entre dos personas que se respentan

  223. stella Says:

    es un libro de muchos valores me faccino lo recomiendo por q en verdad q vale la pena leerlo ya q nos deja mucho aprendizaje para nuestra vida cotidiana.

  224. geovy...!! Says:

    mmm me parece

  225. liinkii vergel Says:

    esta re pleno ese libro se los recomiendo y una kosa no culeen sin proteccion
    ((juaz))
    ((babas))

  226. Laura Says:

    Hola, me quede impactada
    con este libro, JUVENTUD EN EXTASIS
    es el mejor libro en el mundo
    tiene cosas muy importantes
    y verdaderas para nosotros
    los jovenes, para aprender
    a respetar el sexo, la sexualidad
    se los recomiendo leanlo y
    reflexiones. Saludos

  227. ShaarOn Says:

    me encanto el libro.. es como para adolecentes

  228. karen Says:

    buen libro!

  229. kelo Says:

    esta muy chido este libro nos ayuda a reflexionar aprendemos nosotros los jovenes a saber como respetar el sexo las precausiones esta padre este libro. te muestra una razon de ver la vida de otro modo =)=)=)=)

  230. mileinis Says:

    este libro es super …nos ayuda a todos los jovenes ….pa que es una historia super impactante que conmueve el corazon

  231. DrrT Says:

    deverian de ver imagenes pero la obra st chebre

  232. nayadeth Says:

    U.u el libro es lo mas pero mas hermoso k he leido k asta me dan ganas de llorar :(
    esk es el mejor libro k he leido
    deja demaciados consejos y enseñanzas
    es lo mejor k un joven puede leer
    esk no hay nada mas mejor k esto es demaciado bonito me gustaria leerlo todas las veces esk me encanto :) me encanta me encatnta aparte k enseña k el sexo es por amor no por tenerlo cn la 1º persona k se cruce por delante es lo mejor se lo recomiendo a todos los k tengan problemas de andar teniendo sexo sin rasonar lo k puede provocar el sexo solo debe ser con la persona k de verdad uno ama y eso es lo k vale espero k les guste k es obvio pork es demaciado todo :B :) leeanlo ¡¡¡¡ porfa les servira de muxoooooo¡¡¡¡¡

  233. rocio Says:

    me encanta es la segunda ves que lo leo y me mueve mucho lo recomiendo a todas mi amigas,sobrinas y primas les puede serbir de mucho y yo se que aprenderan y les gustara
    Felicito a carlos por su trabajo me encanta tu libro……

  234. rous rocio Says:

    me enseño cosas que no sabia y que aveces a los pradres se les es muy dificil platicar con sus hijos y que en un libro como este se encuentran ,en verdad me encanta la historia muchas felicidades de nuevo

  235. petizza_chenna Says:

    es verdad todoo loq dice el libro

    se puede desir q es masss

    thno-hualqui

  236. Claudia Says:

    Es la tercera vez que leo este libro y la verdad lo volveria a leer porque te enseña tanto y es asi tal cual en la actualidad. En ciertas partes me senti identificada!! Espero que lo hayan disfrutado tanto como yo!!

  237. adriana Says:

    apenas me lei fue el resumen en el ricncon del vago jejeje pero wou q libro tan solprendente me encanto pa directo alos problemas juveniles y q DIOS ES LO MAS IMPORTANTE EL AMOR Y VALORES Y LOB UENO DE ESTAR BN INFORMADO ASERCA DEL sexo wou
    super
    el libro
    =)

  238. los sentimientos Says:

    admiradora numero 1 de este autor
    definitivamente es un libro exesional se los recomiento a todos jovenes incluyendo el genero masculino es hermoso y de provecho.

  239. io Says:

    oola a todos los q han dejado su comentario. y tambien a los q han leido este libro. todos los q tengan oportunidad de leerlo haganlo!!! es muy bueno a mi me lo recomendo una amiga y no saben cuanto se lo agradezco..me ayudo un buenq yo no habia tenio novio(tengo 20 añoz) y ella sab d mi muchas cosas x eso m recomendo ese libro casi casi m suplikba q lo leyera…tuve una experiencia espantosa en mi primer ralacion de noviazgo este libro m ayudo muchoq y graacias a eso pude escaparm de tener una vida miserable leanlo porfavor!!!!!!

  240. pepe Says:

    no supera a david co

  241. danessa Says:

    es ina d las mejores novelas q me he leido ia q esta nos muestra la realidad de la cosas

  242. Gary Says:

    Muchisimas gracias por subirlo. Ayudas a ahorrar tiempo y dinero a muchos que se les hace difícil conseguirlo tanto para su disfrute personal como para actividades académicas.

  243. Ross Says:

    Ps.. me acabe de terminar de leer el libro y sencillamente me encanto.. me lo lei ps por que me lo mandaron a leer en el colegio.. y me encanrto tanto ue ya me estoi leyendo el 2!! …
    ps yo tengo 15años.. y la verdad este libro tiene muy buena informcion,,, seria bueno que muchos jovenes mas lo leyeran..!
    besos…!

  244. ABDIEL Says:

    que maravilla de libro, es muy interesante y util todo lo quie dice cada joven deberia leerlo. yo se lo obsequiare a mis hermanos y leere el segundo por supuesto.


  245. eso es super pero las tima de que sola mente esta ahy todo ellibro completo y no un resumen corto y breve por que eso es lo que estaba buscando

    pero de todas manera gracias pero no es lo que buscaba

  246. criseida Says:

    me parecio super vacan es uyna obra eselente y nos da mucho areflecionar
    todos deven leerla es super divertida

  247. juan camilo Says:

    estubo bueno enseña mucho

  248. alondra Says:

    bueno yo pienso lo mismo ese libro es muy bueno y mas para nosotros los jovenes d ahora es muy muy bueno se los recomiendo de consejo

  249. YUKYO PONCE Says:

    esta super bueno espero k si gan subiendo mas resumen del libro

  250. levv Says:

    este es el libro completo…???
    y si no es donde lo puedo conseguir???

  251. jacki Says:

    es muy interesante la obra nos habla y nos enseña de como saber enfrentar el problema

  252. kkiitaxx Says:

    ta super weno el libro
    se aprende caleta de el
    para no mandarse embarradas
    ya sigan con lo suyo bye bye

  253. alfonso Says:

    la verdad ke me hubiera gustado leerlo tiempo antes,pero dicen ke nunca es tarde para reflexionar y este libro me ha ayudado a ello y lo recomiendo ampliamente,sobre todo a los adolecentes.


  254. Es un libro que te enseña y te da a conocert el tipo de persona que eres y lo que esta aciendo o puedes hacer en tu juventud o en tu adolescencia,al leerlo te prometo que vas acambiar, tus actitudes sentimentales y emocionales,leelo y ten en conocimiento de todo loque te habla .ok.

  255. tahnia Says:

    la verdad es un libro muy bueno esta geniial ..mi papa me regalo el libro pues porqe estabamos pasando por problemas…
    es muy interesante y me ayudo a reflexionar hacerca de sierthas cosas qe estoi pasando ahora en mi juventud es muy recomendado

  256. andres Says:

    muy bien desocupado

  257. manuel Says:

    hola a todos por fabor les pido un grandisimo fabor si alguno de ustedes tiene los capitulos 13,14,15 de juventud en extasis si alguien los tiene le pido el fabor en caresidamente de que me los mande ami correo y se lo agradeseri mucho si

  258. NAYI ANDREA Says:

    ESTE LIBRO ME DICE COSAS POR LAS QUE HE PASADO Y SINO FUERA POR UN PROFE NO LO HUVIERA LEIDO Y GRACIAS AL AUTOR POR PESAR EN NUESTRA JUVENTUD

  259. katherine Says:

    la verdad no me gusta leer libros pero este fue la excepcion me aclaro dudas sobre tener sexo… muy bueno el libro y recomendable para los jovenes

  260. nicol Says:

    es un libro fascinante en realidad muestra una verdad de de distintos puntos de vista sabemos que hoy en día los jóvenes somos atrevidos experimentamos muchas cosas que nos llaman la atención el sexo es una de ellas .
    interesante leerlo me gusto bastante y lo recomiendo …

  261. andres Says:

    me parece un libro muy interesante que todos los jovenes deberiamos leer para asi aclarar nuestras dudas de una vez por todas


  262. este libro te enseña y dejas cosas buenas para tu vida.
    y que la vida no es color de rosa como a veces uno piensa.

  263. sandra Says:

    la verdad es que un buenisimo libro, sin duda el nos deja demasiadas enseñanzas que tendremos que llevarlas a aplicarlas en la vida… esperemos que haci sea …

  264. zhita Says:

    bueno ami parecio okas .creo q toos los adolecentes debrian leerlo :)

  265. fioka Says:

    la obra me parecio bn de la ptm
    es muty interesante lo malo es que el resumen parece todo el libro completeosea hello?:):):)
    oh my gay??:):@

  266. fioka Says:

    osea x q noi mre salio lacara ah :)

  267. fioka Says:

    :a hora si
    que emocion la alexa conberso con el claudio:)

  268. luisa lamprea Says:

    me parecio un libro muy interesante le doy gracias al profesor q me lo hizo leer

  269. ELIANA MORENO Says:

    ME PARECE UN LIBRO MUY INTERESANTE Y LOS MAS IMPORTANTE ES Q NO ES ABURRIDO PORQ HAY LIBROS Q NO.EL AUTOR ME PARECE UN GENIO ESCRIBIR LIBROS TAN BACANOS FELICITACIONES.

  270. luz ney Says:

    ps este libro a sido de agrado para muchas personas al igual k para mi , nos enseña la verdadera cara de la vida y como jovenes las sircunstnacias k podemos ocurir, es mas me alegra aver ledo por k me ayuda amadurar y acrecer mas como personas, de una manera acta para tomar mis propias deciciones sin miedo a equivocarme…

  271. omar Says:

    hola quisiera saber si este escrito es el libro completo

  272. jean yanez Says:

    1 que todo quiero felicitar al escritor,por haver escrito este interesante libro .

    2 porqueme a enseñado mucho y como joven es algo que tenemos que poner en practica.

  273. ane Says:

    La verdadeste libro para mi significa mucho yo se los recomiendo, cuando lo lei por primera vez tenia 17 años y gracias ael entendi muchas cosas q mis padres jamas me dirian, entendi q uno no debe tener sexo con alguien si aun no estas preparada y gracias a esto evite q mi vida hoy en dia fuera una tragedia. hoy tengo 29 años y vivo felizmente casada, experimente muchaas cosas pero siempre valorandome y respetandome y nunca anduve por ahi acostandome con cualquiera solo por experimentar, las veces q lo hice lo hice por amor y hoy en dia no me arrepiento. es un libro q obsequiare a mis hijos cuando llegue su momento. de verdad q vale la pena leerlo.

  274. john drake Says:

    mi prima me lo recomendo ella es como mi hermana y me recomendo este libro una ves que ise un comentario como ustedes ya se lo imaginarán

    y en verdad me llegó, muy bueno

    por favor harán mas de estos

  275. Jeanethe Says:

    esta muy interesante es la tercera ves k lo leo
    la primera fue cuando estuve en la sec. hace poco le lei unos parrafos a mi niña y le gusto mucho acaba de entrar a la secuandaria y creo k le va a servir mucho el leerlo.
    MUY BUENAS OBRAS LAS K ESCRIBIO EL ESCRITOR CARLOS CUAHUTEMOC SANCHES LAS RECOMIENDO

  276. Fabián Says:

    Hermoso libro de verdad es el primer libro que leo entero y me fascino ya voy en el II libro (: leeré todos los libros de él escritor lo recomiendo a ojos cerrados n_n

  277. jazZmin Says:

    este es un libro muy increible, por que justamente abla de nuestra epoka, asi que,, es impresionante, y les recomiendo que lo leean…..enserio vale la pena!!!!!!!

  278. jazZmin Says:

    este es unlibro y una historia unik, asi que la neta leanlo es muy bonito, echen a bolar su imajinacion y va a ser mas increible…….xfa leanlo

  279. katty Says:

    esta super chevere , es muy interesantte, uno empieza a leer y se va metiendo en la historia y desea seguir leyendo hasta el fin me encanto , abarca la realidad en q vivimos y sobre todos nos hace entender muchas cosas a las cuales no teniamos explicasion definitivamente es lo maximo!!! ya quiero leer la segunda parte.:..

  280. malejita Says:

    me en canta juventud en extecis no me imagino el 2

  281. fernanda Says:

    holaaaaa
    el libro es super bueno
    nos deja muxas enseñanzas sobre la sexualidad
    gracias a JUVENTUD EN EXTASIS
    aprendi muxas cosas k yo ahun no sabia……..

  282. ELIZABETH Says:

    HELLO LES HABLO DESDE REPUBLICA DOMINICANA Y QUIERO QUE CEPAN QUE ESTE LIBRO ES MUY INTERESANTE Y MAS PARA ESTAS JOVENES DE HOY EN DIA, MUCHAS GRACIAS, DE ESTE LBRO APRENDI MUCHO. FELIZIDADES PERO TAMBIEN BUSQUEN DE CRISTO QUE SU BENIDA ESTA CERCA. SOLO TENGO 16 AÑOS Y DIOS ME HA TRNSFORMADO POR EL NO LLEGE A COMETER UN ERROR POR QUE LLEGO A MI VIDA Y EL QUIERE ASER COMTIGO LO MISMO QUE HIZO CONMIGO ESCAPA DE LAS TINIEBLAS Y BEN A LA LZ. DIOS TE BENDIGA AMIGO.

  283. Jeny Says:

    esta zper este libro todos deberian leerlo

  284. julián Ricardo Says:

    Realmente es uno de los libros mas ricos en su contenido,espero que muchos mas lo lean ylo difundan.

  285. ElBoom Says:

    Graciiias por el libro, de verdad mushas gracias…

  286. maria alejandra Says:

    bno primero q todo este libro me parecio fantastico ademas q nos da unas muy bnas enseñanzas para no caer el trampas q nos pone la vida quiero felicitar de ante mano a este gran autor por su trabajo se resalta su esfuerzo y dedicacion por el tema de lo q se vive en la juventud hoy en dia…

  287. yesica Says:

    hola bueno a mi parecer y mi opinion sobre este libro es que tiene una verdad inmensa de las cosas asi como tambien; chicas hay que cuidarnos de los hombres porque por lo regulas de ellos solo buscan sexo: o me equivoco y aguas porque luego ellos ya se cren tu dueño esque mejor hay que pensas los cosas 2 veces antes de hacerlas.
    vale cuidense.

  288. jonathan Says:

    pz Nel cAmArA Si eStAvA ChIdO Yo cReI K ErA TeNeR SeXo aNtEs de lA BoDa ErA BUeNo pErO Me dOy cUeNtA k eStAvA MaL

  289. Elizabeth Says:

    hola…
    antes de nada señor Carlos le doy mis sinceras felicitaciones por su gran valor y ser un hombre que trata temas muy interesantes y ser un hombre diferente a los demas…
    la primera vez que lo lei me qude tan impactada por la historia canbio mi vida y mi forma de pensar ahora se como y cuando debo tener una relacion y las etapas que debo pasar para saber quien es el indicado y no dejarme llevar por su atractivo si no por su corazón
    gracias por escribir estos tesoros que pueden llegar a cambiar nuestra vida y estar alertas de este mundo perverso que cada dia v aumentando de maldad
    Dios Lo Bendiga Mucho


  290. Gracias por crear este libro, felcitaciones al autor y al que publicó esta obra, sirve para mejorar la personalidad de nosotros los adolescentes es una obra que lo recordarán en toda su vida, en cada momento…en algunos capítulos hace compartir tristza cargados de accidentes que son posibles de arreglar con felicidad, dedicado para todo el mundo especialmente para los que sufren de una relación amorosa constructiva y verdadera!!!!

  291. ELVA Says:

    AMI ME TOCO LEERLO EN LA ESCUELA Y ESTA CHIDO ES MUY INTERESANTE TE ENSEÑA COSAS NUEVAS PARA QUE NO COMETAS LOS MISMO QUE DICE EL LIBRO Y LE AGRADESCO A EL AUTOR POR ABERLO ECHO.

  292. patricia Says:

    es espectacular el libro..es para adolecentes..y esta muy bueno..hablo exactamentel k le pasa a un adolcente oi en dia… es muy educativo y entretenido….

  293. Yous Says:

    hoy termine d leer est libro y m ayudo muxo en mi relaxion ncerio es bueniiiiciiiiiiiiimo muxas flicidades :D

  294. linda Says:

    este libro es excelente !! pero el segundo es super(juventud en extasis2) mi consejo es ke c lo lean bn :D

  295. Jeremy Says:

    EL LIBRO ES MUY INTERESANTE

  296. deylan Says:

    este libro es una herramienta perfecta para llevar un noviazgo REAL

  297. Gabriel Garcia Mtz. Says:

    El libro contiene los elementos fundamentales para hacer una buena eleccion con lo que respecta a la pareja,y no solo sirve para el noviazgo tambien sirve para los casados y ver en que esta fallando uno de los 2 y hacer lo posible por salvar el matrimonio y mas cuando ya hay hijos de por medio.espro que las personas que ya lo han leido sepan interpretar los 3 elementos fundamentales para hacerla eleccion de la persona con la que vamos a vivir el resto de nuestras vidas. Les dejo una pregunta al aire y no contestes por inercia solo medita y piensa la respuesta que es para ti. Que parte de mi vida se refleja en esta historia?

  298. yuri fernanada Says:

    e estado leyendo el libro lo ley todo y lo entendi muy bn a pesar de mi edad ke tengo 1(12) entiendo todo y me parece muy interezante y me gustaria ke todos lo tubieramos en cuenta en el momento de actual pues tienes que pensar con cabeza fria lo que vas a hacer y tener responsabilidad a algunos jovenes les parece una tonteria pero tonteria o no es la verdad que muchos se niegan a saberla.

    posdata: gracias por el libro esta muy bno ferlicitaciones para el que lo escribio y ojala siga triunfando.

  299. jonathan Says:

    simplemente una excelente obra, desde el punto de vista cientifico, hasta la vista nata de cada persona, se enfoca una vision del amor observado desde muy variados enfoques ofreciendo un analisis completo de las situaciones acontecidas desde el noviazgo, hata el matrimonio y todo aquello que envuelve a la humanidad y su dificil psicologia.

  300. victor manuel Says:

    este libro es una mierda porque el sexo es k esta y la singadera

  301. pablo Says:

    me parecio excelente el libro muy largo pero demasiado reflexivo me parecio excelent y felicito al autor me hizo cambiar en demasiados aspectos y agradesco al autor por hacer obras de este tipo ¡FELICIDADES AUTOR!

  302. ks Says:

    terminé a mi novio, después de leer este libro… aunque me duele… y bueno creo que quiero regalarlo a más de una persona!
    :)

  303. Naty Says:

    Este libro es lo mejor de lo mejor, la verdad no me considero muy amante de la lectura, pero con esta obra no podía dejar de leer, es impresionante todas las cosas que te aporta, sobretodo te asesora sobre como proceder ante ciertas circunstancias y lo más importante, es que te explica el ¿por qué?, sin duda alguna un buen concejo para nosotros la juventud, por eso yo se lo recomiendo a todas mis amigas. PASENLO A TODO EL QUE PUEDAN!!!!

  304. Grey Says:

    Es realmente Beiio.. ;) hace reflexionar mas x la edad q tengo hacemos tantos errores q aparacen ayi q no notamos todos esos pensamientos… la verdad.. s lo voy a recomndar a todos mis amigos xq x mi parte m hiso reflexionar y cambar un poco la idea q tenia d el q vivir… Excelente s lo unico q puedo decir para tanta admiracion.. :D

  305. Paolitha Says:

    Es Un Libro Que Te Deja Muchas Enseñanzas Ya Que Después De Que Uno Vaya Ha Hacer Algo Ya Uno Mismo Lo Piensa Dos Veces, Ya Que La Lectura Del Mismo Libro Es Muy Interesante Ya Que Es Muy Bueno También Para La Juventud¡¡¡¡¡¡
    OJALA TODOS PUDIERAN SABER DE LA GRAN EXISTENCIA DE ESTE LIBRO¡¡¡¡

  306. rocio Says:

    es curioso haber terminado de leer el libro un muy pocas horas, y mas aun como fue leerlo…
    realmente es un excelente libro, felicito al autor por tenerme todo el tiempo despierta y pensante en el final y los capitulos posteriores… es mas que recomendable..
    aunq me hubiera gustado que sea mas largo .
    hay muchos concejos muy utiles e importante s para la vida … no hay colegios que te enseñen con exactitud como vivir el presente , debo decir y confesar que el autor no solo deja una enseñanza sino una clara imagen de la realidad.
    ahora paso a decir unas cuantas cosas… creo que no por leer el libro las personas haran lo que dice éste , pero si lo hariamos… piensen publico !no sera mas grata la vida?, no llenariamos nuestros corazones y nuesta mente de rencores inecesarios… los grandes exitosos no solo aprenden de sus errores sino de los errores de otros…
    antes de despedirme quiero agradecer a cristian… s2 ..
    bueno gente hasta pronto!

  307. OMARA Says:

    EL LIBRO EN REALIDAD ES BUENICIMO, OPORQUE NO SOLO POR SU CONTENIDO, SINO PORQUE EN VEZ DE DAR INFORMACION DA FORMACION, Y SOBRE TODO CONSEJOS, EL AUTOR SUPO ENFOCARSE EN LA REALIDAD DE LA JUVENTUD, Y SE LOS DIGO YO, SOY UNA JOVEN EL CUAL ES LIBRO ME ENCANTO Y LO SIGO LEYENDO, Y LO LEO CON MIS AMIGAS Y LO COMENTAMOS ENTRE TODAS…….

    FELICIDADES AL AUTOR……..

  308. neydi lorena Says:

    OJALA QUE TODOS LOS JOVENES LES GUSTARA LEER PARA QUE LE YERAN LIBROS IMPORTANTES COMO ESTE LA VERDAD QUE ES UN LIBRO MUY IMPORTANTE DONDE VEMOS LA REALIDAD DE LA VIDA Y NOS ENSEÑA A RESPETARNOS Y VALORARNOS COMO PERSONAS………..

  309. lesly Says:

    puxa estan obar es muy importante para los adolecentes para k aprenda como llevar su vida suxual yo les recomiendo k lean esta obra

  310. vero! Says:

    Uuui Se pasaron Grax, está muy bueno el “Resumen” ! :D i Me Salvaron :P! & sisis apoyo a lesly! los jovenes tienen qe saber llebar suu Vida Sexual… *.*

  311. virii Says:

    uf me sirvio de mucho ya que
    si no no uviera entregado mi tarea XD
    y aparte esta mui interesante comense a leerlo por obligacion pero termine entrandome en la historia

    hara voi por la segunda

  312. paloma Says:

    la vdd ami me parecio un libro bn interesant amis hermanas mi mama las hiso leerlo cuando tenian mi edad pro ninguna lo acabo de leer yo lo consegui y en 2 dias lo lei todo mis hermanas dicen qe es mas viejo qe nada pro esta mui padre

  313. paco alcon lacon Says:

    osea esta del super mega iperremega nabo

  314. ivan alexander Says:

    hola me gusta el libro es de gran ayuda para nuestra orienacion no he leido juventud en extasis 1 pero yo estoy leyendo juventud en extacis 2 me gusta x q redacta lo que vivimos cada dia sobre los abusos sexuales

  315. luiggi Says:

    solo e leido juventub en exetasis dos y me a dejado sorprendido, megustaria leer la uno.
    aprendi muchisimas cosas importante. a un k es difisil hacer las cosas como van pero con dios todo poderoso lo hare…

  316. Elvis Tavárez Says:

    Me encantó esta novelo, por que está muy completa con respecto a todos los detalles de un buen noviazgo. Aparte de que es directo y distribuido textualmente, interesante… Te enseña valores de la juventud que todo joven debería emplear; por buenos que son. Lo que más me gustó es que está en concordancia con las cosas del Creador. Excelente obra.

  317. mayerli villegas bernal Says:

    es muy interesante nos de ja mucha en señansa

  318. gordita Says:

    este libro es el mas interesante sobre los problemas que los jovenes presentamos adiario ,y un tema muy polemico para los padres que sus hijos tengan sexo es mucho mas interensante que los jovenes aprendan de los errores y que vallan teniendo en cuenta que alo largo nos puede traer grandes consecuencias…

  319. andrea Says:

    me parece buena la obra porq nos muestra cosas interesantes que nos serviran mas adelante en nuestro futuro

  320. que pena no tengo nombre Says:

    me parecio super interesante el libro, creo que mas que que me valla bien en la pueba mañana me dejara una gran enseñanza
    aunque no fue tan resumen como penze .. no pude dejar de leerlo porqe solo penzar en lo seguia de lo seguia me mantuvo pegada al pc poco tiempo .. lo lei super rapido
    bueno espero que todos disfruten y aprendan algo del libro :)
    le doy un 7 al book

  321. Yeni Says:

    Amo ese libro!

  322. JORGE CONTRERAS Says:

    muy lindo el libro me deja bn claro que hay que tener muxo cuidado ante situaciones asi

  323. lorena Says:

    este libro no solo nos dice como es la realidad de hoy en dia, sino que tambien refleja la realidad del sexo de ahora

  324. pauli Says:

    muy hermoso y con muchos valores. Me encanto el libro. Me gustaría recomendarselo a todos los jovenes de mi edad para que se den cuenta de muchas cosas y tambien para que puedan cambiar sus vidas.

  325. giberto Says:

    EL LIBRO DE JUVENTUD EN EXTASIS ES UNA MUY BUENa REFLECIO POR K TODOS MIS COMPAÑEROS SE DDIERON CUENTA DE K ESTABAN ENLO MAL


  326. es un bonito libro es genial es mngfico le aconsejo k lo lean para k aprenda de esos att la escuela jose francisco pna gomes

  327. jese parra Says:

    me parece unas de las mejoeres y interesnte novela que un adolesente no puede pasar por alto..ya que esta la clave d euna buena racion de pareja tanto como fuera y dentro del matrimonio…

  328. jose parra Says:

    me parece unas de las mejores e interesante novela,que un adolescente no puede pasar por alto.ya que en ella se encuenta la clave para tener una buena relacion de pareja, tanto dentro como fuera del matrimonio…

  329. marisol Says:

    jeeee
    no se k tiene este libro pro no lo deje de leer como 10 veces esta bien chingon jejeje leanlo se los recomiendo
    esta del uno super megawuaaau

  330. Mireya Says:

    Muy buen libro, con una serie de msg

  331. RODOLFO Says:

    PARA MI ES UN LIBRO MUY PRIMARIO EN NUESTRAS VIDAS,,,

    PERO NO LO VUELVEN SECUNDARIO Y NOS LO ENSEÑAN COMO ALGO MALO Y INPURO…

    KUANDO DIGO K ES PRIMARIO ES POR K ES LO MAS BELLO NUESTRO CUERPO Y SEXUALIDAD

    LOS TEMAS K TOKA EL LIBRO KOMO SEXUALIDAD,SEXO ADICCION,ETC,ETC,ETC…

    SON LO NATURAL LA CREACION PRIMERO EXISTO Y LUEGO PIENSO..

  332. Vicmar Says:

    Un libro realmente interesante! me encanto, felicitaciones al autor!

  333. leticia Says:

    me encanto libro..sin palabras me hizo llorar!!! muy lindo!!!

  334. Meyda Says:

    Es el mejor libro ke he leido,he aprendido mucho…
    Me hizo ver la vida de otra manera.
    GRAX.. AUTOR…

  335. Everardo Says:

    este libro es uno de los mejores que he leido de paso les recomiendo el de juventud en extasis II y el de volar sobre el pantano del mismo autor sin duda son de los mejores que puede aver para la adolecencia se los recomiendo tambien alos padres de familia para que se den cuenta de que es lo que pueden vivir con sus hijos.
    PD. les deseo la mejor de las suertes

  336. alejandra Says:

    hola queria desirles que este libro es muy bueno por que nos trae cosas muy interesantes como lo que le sucedio a efren que se dejo llevar por la adiccion del sexo luego consiguio enfermedades venereas y todo por el sexo a si que es mejor leer este libro para que no nos pase lo mismo que este personaje

  337. yuliana Says:

    saben me gusta la parte en la cual el papa y la hija estan juntos y el papa trata de conprender a su hija oigan agregenme ami correo nesecito consejo de alguin estoy en una situacion confusa es ke le entrego lo mas presiado a una persona k no lo merecia y kiero rectificarme y hay muchas cosas mas pero no lo puedo decir po aki ayudenme porfavor si alguien kiere hablarme guli_amix@…ok gracias

  338. tania Says:

    extraordinario… creo qe este libro se convertira en mi nueva biblia , es un gran concejo para la juventud de hoy :)

  339. jennyfer Says:

    es un lobro muy bueno y nos deja mucho que pensar y nos alienta a pensar antes de actuar

  340. Alexander Says:

    despues de leer este libro aclare muchas dudas que tenia y me sirvio para ver la vida de una manera distinta y mas responsable

  341. angela Says:

    este libro es uno de los mejores k he leiido yo kreo k si los adolecentes lo leyeran entenderian mas sobre k el sexo no es solo por ver kien a tenido mas sino k tambien hay muxa mas responzavilidad k la k piensan

  342. martin cruz Says:

    ola quisiera felicitar al autor del libro gracias por darme un pusto de vista diferente sbre la vida sexual n pareja, exelente libro lo recomendado a tantas personas toco puntos demasiado importantes, de verdad te agradesco mucho, tamien quisiera felicitart por los ojos de mi princesa mi libro favorito.

  343. martin cruz Says:

    de verdad exelente libro solo tengo 15 y desde los 11 leo tus libros gracias de todo corazon por haberme dado dado ese apoyo

  344. gabriela rueda Says:

    ese y todos sus libros estam de poca hablan de como se siente un adolecente antes tantas etapas duras de la vida…tambien del trato hacia cada padre con sus hijos
    de vdd que mucho de nosotros leyendo podemos tomar experiencias y meditar si damos ese gran paso…..

  345. yurany Says:

    este libro me cambio la vida… me llego en el momento q ma slo necesitaba… leanlo jovenes… es LA VOZ DE DIOS PARA TODOS LOS JOVENES

  346. estefany luna Says:

    hOlItAs Me kEdE SiN PaLaDrAs cUaNdO EnPeSe a lEeR lA nOvElA Es aLgo mUy uTiL PaRa lA JuNvEnTuD De HoY EstA MuY DaÑaDa eSpErO Ke lOs JoVeNeS QUe aN lEiDo eL LiDrO sE LoS ReCoMiEnDeN aLoS AmIgOs………………
    bUeNO JoVeNeS EspErO qUe Lo LeAnCOn MuChAA TeNcIoN y lO aPlIqUe eN Su vIdA ……………..
    QUE MI DIOS LOS GUARDE

  347. angelezz Says:

    es increible komo me hizo akordarme de mi vida,ese libro no es mas ke mi vida ,es genial e komprendido algunas kosas ke no komprendia bayyyyyyyyyy

  348. albert Manuel Says:

    hola buen dia, pues antes que nada para todos los que piensan leer este libro por puro morbo u obligacion, quiero decirles: chicos estan en un error, pero felicidades estan dando un paso por delante que no lo hacen. En el transcurso de su lectura podran darse cuenta de lo enriquesedor que es este presente trabajo.
    tube la inquietud de leerlo hace tiempo atras pero no lo hice, ahora al igual que Efren ya soy un adulto pero me ha dejado una gran enseñanza, ya que te presenta puras leyes eternas que nunca pasaran de moda. Saludos.

  349. albert Manuel Says:

    al referirme a los que estan un paso adelante, lo estan en comparacion a los que no lo hacen,a los que no se atrven. A los que se quedan sentados en su balcon a ver el desfile de los que se atreven a arriesgarse y encuentran el exito.

  350. Lady Falcón Says:

    Bueno estoy agradecida a esta obra que me ayudo a mi a ver la realidad de las relaciones en nuestra juventud la verdad es necesario saber estas cosas para no equivocarnos,no solo me ayudo a mi sino a toda la clase y otros jovenes que pudieron abrir los ojos antes de que sea demasiado tarde……SIEMPRE….XD.

  351. elizabeth Says:

    exelente esta obra es muy interesante , porque nos enseña a los jovenes de hoy que el sexo no es un juego ni un relajo. una obra muy buena

  352. joselyn Says:

    muyy buen libroo es par los hombres ke kaxan dada de la vida sexual juvenil
    lo tien ke leer

  353. rosa isela Says:

    pz io opinio q ay unas palabras mal como ?quieres tener sexo el seso lo tenemos desde q nacemos pero de allie n fuera todo genuial

  354. oscar manuel Says:

    bueno solo soy un adolecente que le agradece a este libro el cambiar su vida de forma radical y ayudarme en este caso de lo que no nos hablan los demas como es los sentimentos los verdaderos,y de como este salvo mi mejor relacion demi vida no me queda mas que decir grasias y les recomiendo que pongan en practica los pilares les ayudaran asi como los coceptos y los concejos.

  355. Baby Says:

    Muy buen libro como los demás del autor,se lo envié a mi novio ojala le guste como a mi, y nos ayude con nuestros problemas de pareja y lo superemos con la ayuda de Dios.

  356. virginia Says:

    Hola, aunq me costo un poco leerlo ya q lo descargue por mi cel no fue imposible. La verdad!!! Este libro nos da detalladamente un buen recorrido por la vida sexual de un adolescente y como conllevar los pormenores de una vida en pareja, ya sea casada o concubina. A mi en particular me cambio mucho el pensamiento q tenia sobre el matrimonio. Llevo casada apenas seis meses y se han presentado muchas de las situaciones aca descritas y las e podido solventar, de verdad me a ayudado mucho este libro. Aparte de q lei también el libro LA ULTIMA OPORTUNIDAD es muy bueno y seguiré leyendo los demas libros para aplicarlos en mi vida. Me alegra mucho saber q podemos contar con grandes autores como lo es Carlos Cuauhtemoc sanchez. Gracias por compartir con nosotros tanta sabiduría.

  357. alexandra Says:

    noooooooo
    pero q koxa tan larga
    pero exo m xirvio para aklarara algunaax dudax

  358. diana marcela Says:

    ps es un libro que me lei y me parecio una experiencia super buenna para ustedes muchacos que no usen a las mujeres no mas para eso

  359. MAIRITA SAAVEDRA Says:

    ES UN LIBRO SUPER CHEBRE MUY INTERESANTE MOS DEJA MUCHO DE QUE APRENDER Y CUIDARNOS MUCHO POR AQUELLAS ENFERMEDADES PRODUCIDAS POR LA TRASMICION SEXUAL…..

  360. rosa Says:

    es ta chido es un libro bn padre

  361. rosa Says:

    este libro me iso reflexionar k como yo veo la vida es muy diferente ala realidad

  362. sAhOrI Says:

    Hola a todoz pz ami ezte libro m guzto muxo xq m ayudo azer llevar laz cozaz q vivimoz dia a dia como jovenez y pz zon muy recomendablez eztangnialez todoz zaludoz bye

  363. israel cortez Says:

    lo conoci por que en la clase de computacion nos los pidieron que lo leyeramos (digo nada que ver con computacion) pero si esta bueno dejo buena eneñanza

    saludos

  364. Janeth Says:

    Es excelente, sin palabras…

  365. maria alejandra Says:

    ese libro esta re lujo es de lo mejor tiene cozas tan verdaderasss lo recomiendo

  366. erika Says:

    la verdd esta super el libro apenas empeze a leerlo wow! no mem puede detener, da un gran concejo para los jovenes en general.
    por otra parte pues es un gran detalle el regalarle esta historia a tu hija Wow! de lo mejor!
    gracias por deleitarnos con estas marivillosas lecturas!

  367. yordi Says:

    Exelente publicacion “muy buena “

  368. martha alicia Says:

    ase muchos años que leei los libros de prinsipio a fin y enese entonses me sirviero mucho de refleccion cuando yo pasaba x mi adolesensia y aora que mis hijas estan pasando x eso aun en compañia de ella los segimos leyendo grasias x esas exelentes publicasiones

  369. jorge Says:

    esta muy bueno este libro la verdad me enkanta muxo, lo malo es q c me perdio pero el mensaje q regala anoostros los joveces esta perfecto muxas falicidades x este libros,…genial..xD

  370. diana marin Says:

    wueno ps este un libro para los adolecentes para pensar lo k estamos asiendo es para reflexionar me encanta este libro mill frcias por existir carlos cuautemoc snches az mas libros de este lipo me encaten estos dos libros suena bien JUVENTUD EN EXTASIS!!

  371. sam Says:

    bn amii mee guzto muxo ezte libro ya lo aviia leeido pero me guzta tanto k lo volvi a leer aora ezz geniial…y ezo k zoy todavia joven komo para leer ezto…pero me enkanta….

  372. DIANA Says:

    que hermoso libro, me hizo reflexionar mucho… me encanto, ojala todos los jovene s lo leyeran.

  373. ferananda aguero Says:

    q libro hermoso este libro me hizo refleccionar mucho y ver las cosas de otra manera de verdad muy lindo..y pueda ser q todos los jovenes lo leyeran.

  374. krysteri Says:

    bueno esta obra..meiso..ver el sexo..de una manera diferente….
    en serio..q vueno q carlos cuahtemos..nacio…

  375. angie paola Says:

    yo soy hasta ahora una adolencente y este libro me dejo una gran enzeñanza y nunca ire a cometer ese error esta super me encanto…………………

  376. miguel celis Says:

    Bueno.

    creo que seguir alagando esta novela esta demas, solo sumarme a todos los comentarios positovos al respecto y a la vez compartir con ustedes lo identificado que me senti al leer este libro, es mas mi hijo mayor lleva como nombre Efrén debido a lo marcado que quede despues de leerlo.
    nada mas que decir solo que si le tomas la verdadera intencion al texto descubriras como nos identifica a cada uno de nosotros aunque sea de manera distinta.

  377. BLANCA Says:

    esta muy largo da flogera leerlo jjeejee bueno plis mochenlo

  378. maira Says:

    espero q este bueno..xq me lo piden este año..y se ve interesante..!!!=)

  379. felipextok toledo Says:

    muy bueno el libro :) se paso se los recomiendo a los jovenes de hoy…

  380. Brun0 Says:

    yo creo que es necesario hablar sobrela adolescencia . tengo 14 años y deberas creo que es necesario saber de todo esto


  381. o0la zo0l00 keriia darle una feliicitazionn al autor de esta grann obra pero0 tamb aserle saber q no impo0rta el paso0 de los añoz en mi pueblo la plata huila (colombia) seguimos leyendo0 esta obra q nos deja muchas cosas buenas de nuevo0 muchas graziaz ii miles de felicitaciones happy
    att angela maria avila
    la plata huila 2011 (colombia )


  382. ii sii bruno tenes razonn tamb tengo0 14 años ii este libro0 nos deja muchas esperiensias q enrialiidad nesesiitamos de no ser por q en la prepa de primero no nos ponen a leer este marabiilloso0 libro0 n nunka abriia tenido0 esta experiiencia tan linnda =) chao chao
    kiz kiz

  383. yenifer paola Says:

    estas de pelo


  384. pues me partese q es una leccion para los hombre mujeriegos

  385. Berenice Says:

    WaOOOOOOO!!!
    tengo 19 años y es tiempo que apenas hace 2 semanas perdi mi virginidad…y este libro me ha causado una gran manera de pensar que sme siento como una memoria acabada de ser formateada jaja es genial la forma ilícita en que se expresan las cosas y es imposible desde mi punto de vista no comprenderlo de manera que el nivel de sinceridad, franqueza y conocimiento en los parrafos es totalmente accesible a todo el mundo… ahora solo me queda descubrir si yo tambien puedo reunir esoso requisitos y si no tratar de cumplirnlos con la persona que hasta ahora pensaba amaba y me amaba… Gracias siempre recordare este libro sin duda alguna forma parte a hoara de mi crecimiento espiritual e intelectual.

  386. shany stephany Says:

    muy bueno0 esta este libro0 recomiendo0 k lo leean

  387. daniela Says:

    el libro es hermoso y no solo este si no toda la coleccion es impresioant todas las cosas q son ignoradas y q son tan importantes

  388. fernanda Says:

    pzz me paresio una exelente obra y muy biien redactada, no se como a muchos no les pudo gustar y pues tambiien qiero comentar acerca de un comentario q lei mas ariba como q a las mujeres nadamas las hicieron para satisafacer al hombre, NO ES CIERTO , haber hombres ponganse en nuestro lugar les gustaria q les dijieran q nadamas sirven para satifacernos, y despues de usarlos los mandaramos a la chingada a nadie le gustaria eso por eso tratenos como lo merecemos por q tanto hombres como mujeres valemos lo mismo y estamos hechos para lo mismo y nose como pudo existir el maldito machismo esto es muy injusto.

  389. Valentina! Says:

    Chicos solo tengo una pregunta Esta completo el libro?


  390. fue maravilloso algo que nunca podre olvidar me ayudo mucho y la historia esta genial

  391. quin sabe Says:

    en dos dias me lei el libro es buenisimo es la pura realidad

  392. sofia vergel Says:

    :O Hp q Cosa tan arrecha

  393. gladiss garay Says:

    mm este libro me gusta muchopor k nos ayuda a reflexionar

  394. Yoni Says:

    Muy buen libro no tuve la oportunidad de leerlo hasta ahora que tengo 24 años y me hizo refleccionar de una manera sorprendente y darme cuenta de tantas cosas que estaba haciendo mal.

  395. erika Says:

    Me parecion un libro interesante¬¬
    Nos da a conocer diferentes tipos de relaciones Qe se utilizan en la actualidad, me sirvio mucho para entender Qe es lo bueno y lo malo de la juvedtud!
    Ademas escuchar cada una de las cosas Qe pueden suceder por no tener el conocimiento suficiente para

  396. brayan felipe benitez Says:

    me parece un libro con muchos valores sobre la sexualidad y cuando es nuestro tiempo

  397. lorca Says:

    perras no me sirve para nada

  398. refiney Says:

    demasiado largo para unos niños de primero medio uf

  399. nancy Says:

    gracias por hacernos entender que la vida hay que llevarlo de la mejor marera posible y que nosotrso somos los unicos dueños de nuestras alegrias y tristezas.
    nancy rojas

  400. Esthela Says:

    No tube tiempo de leerlo todo tenia que trabajar, pero me encantaria conseguir el libro entero. Alguien me podria decir donde lo consigo soi de mty, NL. Gracias.

  401. marisol garcia Says:

    es un libro muy bueno y muy inportante para los jovenes

  402. Royfer Siesquen Chozo Says:

    este libro es muy bueno, en especial para los jovenes y para los que se quieren casar…. leanlo , porfavor, se los recomiendo….OK.

  403. chanel Says:

    hace algun time lei esta novela…….. y ahora lo vuelvo a repetir me parece muy educativa…….es mi favorita

  404. ANGELICA ECHEGARAI Says:

    ME SORPRENDE LEER ESTE LIBRO QUE CON SOLO EL PRINCIPIO ME DI CUENTA DE LA POCA MADURES QUE TENIA Y DE LOS ERRORES QUE LOS JOVENES COMETIAN QUE ME DI LA OBLIGACION DE SEGUIR LA LESTURA PERO AL TERMINARLA ME SENTI CON UNA PAZ INTERIOR MUY PROFUNDA AL DARME CUENTA DE LAS PERSONAS QUE DEBERDAD ME QUISIERON Y YO LAS DEJE PASAR DE LOS ERRORES Y DE LOS ACIERTOS DE LA VIDA PERO A MI CORTA EDAD ME ABRIO LOS OJOS Y ME DEJO MIRAR LO QUE ES EL AMOR QUE NO SOLO UN BESO LO ES TODO UNA CARICIA UN ABRASO O EL SEXO SI NO QUE EL AMOR ES ALGO MAS PROFUNDO QUE ESO Y ME ALEGRA ABERLO ABERIGUADO ME ENCANTO EL LIBRO Y LA HIJA DE ESTE CABALLERO DEBE SER LA MAS AFORTUNADA DEL MUNDO .. GRACIAS POR ABRIRME LOS OJOS :)

  405. maricielo Says:

    me gusto la obra y tambien nos da un poco a reflexionar no nos dejemos llevar por cosas impulsivas q nos calienta la cabeza.

  406. clara Says:

    los jovenes siempre piensan que el sexo es lo que esta a la moda y es lo mejor pero en realida no es asi, Dios creo tambien la intimidad pero para el matrimonio pero hay muchos que no creen que es así… :)

  407. alexitho Says:

    este libro me agrado muxo ya que nos habla sobre la sexualidad y el noviazgo, nos have entrar en razon y ver todo aquello malo q puede traer una sexualidad insegura

  408. muñe-kita Says:

    me parecio un libro muy bacano y muy abierto para la juventud de hoy en dia que solo piensa en tener relaciones sin medir las consecuencias.

  409. ck-gozalez Says:

    desde q ley este libro cambio mi manera de pensar es muy real y ojala todos los adolescentes deberian leerlo

  410. raquel Says:

    bueno a estado mui interesante la obra `pero creo q deven poner analisis interno de la obra

  411. JOSE Says:

    ES BUENO
    PERO QUISIERA Q PONGAN A Q GENERO CORRIENTE Y ESPECIE LITERARIA PERTENECE

  412. sonia sanchez Says:

    Muy bna obra

  413. ANDREA Says:

    DEFINITIVAMENTEEE !! UN EXCELENTE LIBRO… DE MUCHO CONOCIMIENTO QUE NOS SIRVE A NOSOTROS REFLEXIONAR Y MEJORAR EN LOS ASPECTOS DEL NOVIAZGO Y DEMAS… OBRAS ASI SON LAS QUE DEBEMOS APRECIAR Y LEER !


  414. el libro nos enceña sobre el noviasgo y como debemos conocerlo, este libro nos deja una buena reflexion hacerca de la vida de los jovenes, y como debemos vivirla en forma natural y lenta, no muy acelerada…… bueno chicos yo tengo 14 años de edad y lo q les digo esq no debemos de tener enamorados desde temprana edad porq se nos hace muy dificil a las edades de11,12,13,14 y 15 años de edad porq cometen muchos erores en su vida q derepenten se arepiente de lo qan echo en su vida y no la supieron valorar y disfrutar como deberiamos como por ejm: disfrutarla significa salir con sus amigos salir con su familia y prestarle un poco de atencion y conbersar con sus madres las chicas contarles lo q les pasa, yo si le cuento a mi mama todo lo q hago y loq no hago en mi vida y no tienen q tenerle miedo por q una madre es como tu best friend forever, mi mama es tiene un caracter de los q ustedes no se imaginanpero como mi mama sabe q yo tengo confianza en ella ya no es asi con migo, bueno….chicos espero q….mi comentario les sirva…un ….poqito…para…..q reflexionen…sobre…la…vida…y suss…alegrias…y yo no les digo q no tengan pelado y no q todo a su devido tiempo…y con ….calma…porq …no se van a morir sin pelado…bueno…chaooooo…y..relexionen…..XO XO XO XO XO XO

  415. Alejandra Says:

    Genial , mis estudiantes están encantados con la novela ,han podido reflexionar muchísimo y ya están leyendo la parte 2

  416. Orlando gm Says:

    SU LIBRO EN VERDAD ME LLAMO LA ATENCION,EXPLICA TANTAS COSAS QUE EVECES NO ENCONTRAMOS LAS PALABRAS PARA DECIRLO….REALMENTE ME GUSTO, EL SEXO NO LO ES TODO Y ME HA HECHO REFLECIONAR…LIBROS QUE CAMBIAN VIDA :D

  417. lya Says:

    mmm yo por el contrario me quedan m,uchas dudas, ntiendo todo pero mi caso es muy diferente al resto me encantaria poder hablar con carlos porque apenas tengo 18 años y he estado con dos hombres el primero me engaño y me uso, el segundo creo que me amaba, hasta nos ibamos a casar estamos n planificaciones, la relacion era hemosa habia comunicacion todo lo que indica los tres pilates fundamentales del amor, exepto que un dia por estar mas segura del amor de el, finji desconfianza haber que tan capaz era el en hacerme sentir seguridad, lo hizo una vz hasta que yo volvi a ponerle esa misma prueba por segunda vez a la cual segun el no soporto que yo desconfie de el y termino conmigo.. lo amo y no se que hacer

  418. lya Says:

    LYA: SABES ME INTERSO TU BLOK, ESTOY ESCRIBIENDO UN LIBRO TE GUSTARIA PUBLICARLO TAMBIEN? CONTESTA POR FA

  419. DANIA Says:

    DANNIA
    ME PARECIO UN LIBRO MUY INTERESANTE Y ESPERO Q A LOS DEMAS JOVENES TB LES GUSTEEEEEEEEEEEEEEE OJALA TODOS LO LEIERAN

  420. SARA Says:

    SARITA:

    ME PARECIO UN LIBRO SUPER INTERESANTE CM ME GUSTARIA Q TODOS LOS JOVENES LO LEIERAN Y ASI RECAPASITEN

  421. naxithaaa!! Says:

    es mui bkn este libro m encantoo

  422. william coparicona caparicona Says:

    que buen libro deberia existrir mas de estos libros para nosotros los adolecentes que queremos formar una familia afectuosa y unida

  423. Alexandra Says:

    Me parese un libro exelente … apesar de que se que tiene tantos años en sirculacion , me a disipado dudas, me a dado un nueva perspectiva y por q no una mueva forma de pansar, a mis 17 años concidero a estelibro uno de los mas constructivos de mi vida, pues me dio a enteder la valoracion de la mujer y por q no las pautas para la realisacion de un matrimonio fructifero, me tope con este libro el el librero de mi abueli pues ella lo compro ase algun tiempo y aora pasara a mis manos , el ultimo pacitulo lo lei en la interned , y aqui fuedonde me di cuenta y refleciione q las personas q usualmente leemos somos personas un poco mas grandes a las q esta realmente expuetas, devido a su ignorancia, a la aparente falta de valores q esta vivindo la saciedad y a la explocion de informacion negativa, niños q desde los 14 años o menos estan explorando la sexualidad. por mi parte e tratado de difundir el libro a mis amigos y conocios.

    personalmete le doy gracias al autor, por poner en mis manos una historia q no solo abrio mi mente, sino tambien mi alma asi una nueva vision , no presismente asi un mundo rosa, sino asi el agar q algun dia pienso edifiar…

    besos <3
    xoxo

  424. paty Says:

    esta es una de las obras mas grandiosas de este autor!! wao!! fasinante
    no olviiden leer juventud en extasis 2
    y los ojos de mmi princesa

  425. lau Says:

    gracias al autor de este libro es muy bueno ya que nos hace ver los errores que cometemos POR dejarnos llevar por una vida sexual a temprana edad y no solo eso sino el alejarnos de DIOS y nos enseña como enfrentar las diferentes situaciones de riesgo que vivimos en esta sociedad

  426. edith Says:

    wooo es un libro fenomenal lo recomiendo absolutamente me lo recomendo una de mis mejores amigas y le doy las graxiiias ahora se lo que en verdad importa en una relacion el amor y ser uno para el otro hay que tenerlo en cuenta para toda la vida y asi encontraremos a esa persona tan especial y nunca hay rendirnos debemos saber que ella llegara en el momento indicado y que sera en el momento en que seas totalmente maduro para la vida y recuerda no la busques ella llegara

  427. camila Says:

    el libro me parece un gran guia me ayudo a mi y a mi pareja a entablar una verdadera relacion creo que es verdaderamente importante que los jovenes debemos conocer los riesgos que hay que sufrir despues de una relacion sexual

  428. SHARAY Says:

    este libro es sorprendentemente bueno el crea que lo lea y el que NO pues que no lo haga aun no sabe lo verdaderamente vale la pena en la vida y ademas que nos ayuda a tomar desiciones mas concretas de las IDEAS a las que nunca le encontramos respuesta y sobre todo decir no y fundamentar ese no con claridad como seres humanos pensantes en la realidad que vivimos


  429. ME ENCANTO ESTE LIBRO TE INPLICA MUHCISIMOS VALORES ESTA MUY INTERESANTE KE CUANDO LO TOMAS NO PUEDES DEJAR DE LEEERLO LO LEEI E N SOLO 4 DIAS Y EL 2º LIBRO TBN ME AGRADO MUCHISIMO ME GUSTARIA Q’ SACARAN UN 3ER LIBRO X Q’ ESTA GENIAL C:


  430. que chebre este libroo
    pero solo faltan imagenes :D
    pero muii chebre ;)


  431. uii un temaso jeje Xd
    pero ami si me gustaria intentar jaja
    lamemen 7232026 graxs
    los amo


  432. uii un temaso jeje Xd
    pero ami si me gustaria intentar jaja
    lamemen 7232026 graxs
    los amo
    chebre intertar


  433. uii un temaso jeje Xd
    pero ami si me gustaria intentar jaja
    lamemen 7232026 graxs
    los amo
    chebre intertar :D

  434. Katherine Says:

    Muy buen libro, la verdad te hace reflexionar ojalá todos los jóvenes tuviéramos el hábito de leer y leyeran este especialmente

  435. laura La Mejor Says:

    Este Libro Es Un Consejo De La Juventud Para Los Adolesentes Que Estamos Hoy Aqui Para Desarrollar Nuestros Sentimientos Y Emociones.

    Este Libro Es La Novela De Noviazgo Y Sexo Prematrimonial Más Importante De La Ultima Decada…Contiene Una VIcion Moderna Del Amor Que Conserva Los Valores Fundamentales…
    Te Proporcionara rmas Para Tomar LasMejores Desiciones… :)
    By: Lauraa!


  436. Jjajjajaj Zeee Todo Chebre :D
    Koncigo Novio Anotesen .l.

  437. Milena MOnge Says:

    Yo me leí los dos libros y me quede fascinada, es un libro q le aconsejo a todos los jóvenes que lo lean…, sin palabras de verdad, sin palabras es el mejor libro…

  438. Martita Says:

    Es la primera vez q leo esta novela y tiene reflexiones muy interesantes, aunque no todos nos encontramos en la misma situacion hay pensamientos verdaderos q nos ayudan mucho solo es cuestion de pensarle mejor y saber comprender para elegir la mejor desicion, me gusto mucho. ¡gracias¡.

  439. joha30 Says:

    es un libro fabuloso el cual nos va enseñando como se deben hacer lasme encantan ademas ostos libros son los que nos enpujan aseguir leyendolos y dejarnos envolver por su sabiduria

  440. Roberto Noguera Says:

    uy uy uy que buenísimo este libro, tengo 16 y soy hombre y aunque siempre pensé que tenía una flosofía sobre el sexo muy alejada de lo irresponsable ya que me gusta mucho leer sobre este tema un día una amiga me lo presto y creo que es el mejor regalo que he recibido.
    Me he dado cuenta de todos los ERRORES QUE HIBA A COMETER jajaja si yo no hubiese leido ese libro me hubiese ido peor que a Efren…. vale la pena que los muchachos de mi edad lo lean.

    Yo vivo en Nicaragua y es, al igual que todo américa latina un país muy machista y pobre en valores familiares y existen múchos jóvenes que piensan catastróficamente errado, y niños que los están educando igual, esto es un problema muy serio, si no se educa a los jóvenes nos esperan varias generaciones de familias disfuncionales y más jóvenes con trastornos y cosas por el estilo… que lamentable nuestra situación, pero que bueno que hay gente que se interese en ayudar, mas que en criticar….

    SALU2 ;-)

  441. BEATRIZ Says:

    es muy bueno el libro es geeeeeeeeeeeniiiiiiiiiiiiiiiiiiiiaaaaaaaaaaaaaaallllllllll
    besos a todos los que lo lean jijijiijijijiijiij

  442. Leon Says:

    Hola soy Leon y la verdad me gustaria leer muchos libros mas asi..acabo de leerlo y me parece muy bueno te deja muchas enseñanzas y como alguien ya dijo me parece que lo mas importante es ponerlas en practica,me gusto mucho este libro..es el mejor que he leido…soy de Buenos Aires muchos saludos…

  443. sindy cerna salazar Says:

    pactiquenlo veran que todo les sale bien!


  444. me parese exelente …….el modo enke esta obra nos transporta a otra dimencion……….


  445. la mejor de las emosiones transportadas en una obra.

  446. LUISA Says:

    HOLA ESTE LIBRO ES SUPER BUENO PERO QUIERO QUE ME HAGAN UN FAVOR PORFA A VER SI NO TIENEN LA CONCLUCIÓN LA NECESITAMOS URGENTE ES PARA MAÑANA GRACIAS SE LE AGRADECERÍA

  447. Dalia isabel Says:

    cuando empese a leer este libro estaba hecha un mar de confusiones y ahora todas mis dudas se han disipado,ahora se que es amor y ke es idealizacion aunke me da mucha tristeza el darme cuenta de todos mis errores y en lo mas posible tratare de ser mejor.
    Juventud en Extasis es un libro muy interesante, ademas de que nos explica el como llevar y ser exitosos en una relación… gracias

  448. MARI Says:

    todavía no he leído el libro pero por los comentarios parece que esta bueno,
    ahora solo he leído el primer capitulo y es increíble como los hombres piensan aunque ya lo sabia es bueno saber que tenia razón c:

  449. niña Says:

    ame este liibro es buenisiño xD

  450. lala Says:

    Un exelente libro creo q nos deja mucho que pensar a cerca de nuestras desiciones


  451. Putoooooooooooooo SeudoAutor Machista te odioooo Carlos cuauhtemoc ya mueretee depravado

  452. :) Says:

    es bueniiisimo;deja unos excelentes consejos y nos hace reflexiona,
    ademas me gusto mucho la historia ;)
    Me encanta como escribe carlos.

  453. luxexita Says:

    lindo libro no manxez me kede en zhok kon este eskrito me hizo reflexionar muxas kosas k deskonocia y es verdad todo lo k dise buenos konzejos y mas k eso akomo vivir la vida en esta etapa tan linda en la k estamos viviendo grasias al autor por este libro tan maravilloso

  454. sara lucia Says:

    HOLA
    ME PARECE MUY INTERESANTE
    PERO QUISIERA QUE ME AYUDARAN A SACAR EL TEMA PRINCIPAL EN SOLO TRES PALABRAS Y LA IDEA PRINCIPAL, LA VERDAD ES QUE NO SOY MUY BUENA PARA ESTO….
    POR FAVOR SI ALGUIEN ME QUIERE AYUDAR AQUI LES MANDO MI CORREO sara09lucia02@gmail.com

  455. yuli Says:

    ooooooolaaaaaaaaa!

  456. yuli Says:

    muy bueno este libro excelente

  457. Danna Says:

    Este libro ló lei hace mucho tiempo, y tiempo despues me dieron ganas de volverlo a leer, vivo en Estados Unidos y de La fecha actual a cuatro anos para atrás en diferentes (muchas trate de que alguien me lo mandara de México y no hubo nadie que según me
    lo consiguiera que no lo encontraban, pero bueno gracias a esta maravilla se Internet lo volví a conseguir y estoy feliz. Buen buen libro.

  458. martha Says:

    es una novela que deja mucho que aprender es muy buena graxxiiaz…..♥♥♥

  459. Jhoana Says:

    Es realmente interesante cada palabra y el contexto en como se expresa de nosotros los jovenes nos da un nuevo sentido y una nueva apreciasion este es un magnifico libro lleno de tanta verdad q vivimos los jovenes y hay formas de pensar de los protagonistas y los asemejo a mi alrededor.
    Bendiciones ♥

  460. Mariana Says:

    ME IMPACTÓ, simplemente la realidad de hoy en día de nosotros los jóvenes.


  461. para mi este es el terser libro k leo de este esplendido autor es increible y me a ayudo mucho a cambiar siertas cosa que pensaba del sexo en si todos los temas k vienen en el son increibles y te ayudan a pensar mucho lo que ases con tu cuerpo realmente me a ayudado mucho a pensar de forma mas madura de lo que yo valgo y de la inportansia de respetar mi cuerpo no es fasil dejar de lado siertas ideas pero yo pienso k si realmente te amas las camviaras

  462. laura Says:

    ojala y cojan esta enseñansa cada uno de ustds para su propia viida ¡suerte!

  463. Diego Fernando Diaz Says:

    NECESITO 5 CONSEJOS DE ESTA OBRA
    POR FAVOR AYUDA SE LOS AGRADECERIA MUCHO

  464. max5 Says:

    que pienses las cosas antes de hacerlas
    vales mas de lo que piensas
    busca el verdadero amor
    Nunca influyas a una persona q aborte
    Dios diseñó para ti un cuerpo fundamentalmente sexual, pero no para que lo andes malgastando por el mundo como si no valiera nada

    ojala que te sirva

  465. osvaldo Says:

    Es una excelente novela sobre los valores y la sexualidad!!!

  466. osvaldo Says:

    La mejor de eso no hay dudas!!!!!

  467. monica Says:

    es un excelente libro ya que nos deja muchas enseñanzas

  468. JOSUE Says:

    PARA MI TAMBIEN ES UN EXELENTE LIBRO LO LEY COMPLETAMENTE MECONTAGIE CON SU METAFORAS Y POCAS EXAGERACIONESLE PRESTE MAYUSCULAMENTE LA ATENCION LO UNICO FUE QUE NO PUDE FUE DESACTIVAR MI VIDA SEXUAL Y ESUNA DE LASPRIMERAS RECOMENDACIONES QUE TE DAEL LIBRO ESCRIBEME AL FACEBOOK ELPAVO235@HOTMAIL.COM

  469. alexis castro Says:

    un libo delo mejor

  470. krliita rodriguez Says:

    me encanto leer este libro la verdad es q si nos pone a reflexionar mas q todo a nosotros los jovenes♥♥
    se los recomiendo de verdad :D

  471. tatiana fontalvo perez Says:

    tatiana: es un libro maravilloso nos deja una buena reflexion…….♥♥
    ♥♥
    ♥♥
    ♥♥
    ……………………………………………………………………………………………


  472. Los fanáticos de este autor son:
    1.-De clase social media alta o alta
    2.- Cristianos
    3.- Conservadores

    Si alguno de ustedes no es uno de esos tres que lo diga, hay una gran posibilidad de que sean los tres.

    Este libro lo que hace es prestarle muletas a los jovenes que son debiles mentalmente y ayudar al poder en la manipulación de esos jovenes. Es como el soma, una droga hecha para aletargar y dominar. Es una estupenda explicación para el placer que siente la gente al leerlo.

    Ahora en este mundo donde la verdad es subjetiva pareciera que todo es relativo, lo cual es mentira. Hay varias verdades, no lo niego, pero hay también una cantidad de mentiras. Este libro miente una y otra vez, eso o se equivoca.

    Y lo que estoy diciendo puede parecer un punto de vista, pero si son honestos consigo mismos o se informan un poco solo les quedara honestamente estar de acuerdo.

    Conste que no creo que nadie sea estupido por leer este libro… pero se acerca bastante.

    Su calidad de Best Seller es otra mentira, la gente lo compra porque es lectura obligatoria. Esto incrementa sus ventas, si no fuera obligatorio su indice de ventas bajaría notoriamente. Además quienes ponen su libro como lectura obligatoria se benefician de una juventud menos cuestionadora de la autoridad.

    La lectura del libro funciona no como terapia (como quería Emile Zola con los suyos), ya que no llevan al conocimiento ni al reconocimiento, sino a un proceso que Freud llama sublimación, una forma de protección del Yo, los problemas no se solucionan sino simplemente se reprimen.

    El primer propósito de juventud en éxtasis es desinformar.


  473. Me pregunto que pensará el autor de los jóvenes que no comparten su teología, hay que ver si el es tan tolerante como lo somos quienes no hemos prendido fuego a sus libros.

    Seguramente piensa que muchos andan equivocados y pronto verán su error, pensará que no podemos ser verdaderamente felices. Condenados a la infelicidad por no estar de acuerdo, inquisición psicológica.

  474. slash Says:

    buen libro sigue la fuerza de sheccid

  475. angela Says:

    esta chebre los apoyo graxxias polke me sirbe pa tareasa.

  476. angela Says:

    los amoooooo ok muak

  477. Efrain Alejandro Says:

    yo abrí este libro en una pagina que no fue de las primeras
    de echo fue como por el segundo capitulo
    donde estaba por salir con Joana
    me llamo mucho la atención y seguí leyendo
    al día siguiente leí lo que me había saltado al momento de abrir este libro.
    No soy una persona ala cual le gusta leer libros,
    o que se preocupe por lo mas mínimo por la lectura,
    pero ahora pienso todo lo contrario,
    este libro despierta emociones muy fuertes en uno,
    es como si estuviera echo con argumentos que te hacen sentir emociones
    como si tu lo estuvieras viviendo, yo la verdad me vi muy relacionado con
    Efrén al estilo de vida que a llevado y no muy por ese lado de haber tenido a muchas mujeres, si no por la forma de pensar y de haber vivido la vida.
    Este libro me hiso refleccionar tanto como a muchos de ustedes,
    me hiso darme cuenta
    de las verdaderas cosas tan hermosas que nos tiene la vida
    y que vivir una relación así como la de Dhamar y la de Efren
    es lo que mas importa en esta vida,
    Vivir enamorado de tu pareja que te acompañara, apoyara y amara hasta el ultimo de tus días, todo lo contrario a un “amigo”.
    Ojala encuentren a su pareja ideal les juro que serán felices
    ojala yo encuentre la mía.
    les deseo mucha suerte y cuídense mucho
    desde que leí este libro mi vida cambio.

  478. josenid Says:

    POR FAVOR NECESITO TRES IDEAS CENTRALES DE LA OBRA ALGUEN ME PODIA DECIRMELA PORFAVOR

  479. josenid Says:

    Antes del lunes que es k me toca esponer y no se k es el significa ideas centrales

  480. angelica Says:

    este libro es muy interesante y es de mucha ayuda ya que a la mayoria de los jovenes no les gusta leer y me incluyo.El libro fomenta la lectura porque tiene muchos temas interesantes que llaman la atencion de nosotros los jovenes

  481. ROCIO Says:

    ME ENCANTO ESTE LIBRO EN VERDAD DESDE QUE LEI LA PRIMERA LINEA ME MENTUVO EN VILO NO PODIA DEJAR DE LEERLO CADA VEZ QUE LO LEIA ME IMAGINABA TODAS LAS ESCENAS ES FANTASTICO!!!

  482. barbie Says:

    excelente….. demasiado bueno este libro…………

  483. Mary Vicky Says:

    de verdad es el libro completooo??!!! O.O

  484. aidee Says:

    es un super libro que da consejos a adolescentes

  485. Briyeitt Says:

    hola tengo 17 años y este libro es GENIAL cambio mi forma d ver la vida d pensar he tenido varias experiencias de noviazgo pero hoy me di cuenta cuan importante es Dios es nuestras vida me lo recomendaron y ahora es mi turno para recomendarlo muxas gracias a la persona que se tomo el trabajo de subirlo :D

  486. Nelly Says:

    Pues es un libro muy muy interesante, lleno de buenos consejos para las parejas y para los jóvenes!!!!

  487. ngritha Says:

    muy linda la histtoria y el metodo utilizado para lleevar un buen mnsaj a la juventud de hoY!!

  488. angela olaya Says:

    gracias esta obra me ha hecho caer encuenta muchas cosas q yo como joven pienso q no es nada pero desde el momento en que lo lei reflexione . gracias

  489. mari Says:

    YO ESTOY SEPARADA DESDE HACE SIETE MESES, ME CASE POR LA IGLECIA Y POR EL CIVIL.
    CREO QUE DE HABER LEIDO ESTE LIBRO ANTES NO HUBIERA NI SIQUIERA ACEPTADO CASARME, TENGO UNA HIJA DE 3 AÑOS Y SI AUN DESPUES DE CASADA LO HUBIERA LEIDO, TAL VEZ HABRIA SALVADO MI MATRIMONIO.
    CHICOS EN VERDAD LEANLO Y CONOSCAN EL AMOR VERDADERO NO SOLO LA ATRACCION CORPORAL Y COMO LO MENCIONAN ESCARMIENTEN EN CABEZA AJENA YO SOY UNA MAS QUE ESPERIMENTO QUE EL AMOR PACIONAL FRACASA A LA PRIMERA DE CAMBIO.

  490. Evy Says:

    Muy bueno el libro, existe el 2… chekenlo y se darán cuenta q si este es bueno y cambia la manera de pensar de los jóvenes, pues al leer el 2 acertarán que en realidad necesitaban hacerlo porque complementa enormemente el teme… Me dejan comentarios a ver si les gusto!!!


  491. Los dos libros, el 1 y el segundo son sensacionales. muchas personas piensan que este libro solo lo leen los depravados, pero estan equivocados cuando tu lees este libro, cambias tu pensamiento erroneo acerca del sexo. es muy bueno.

  492. sarahy garcia Says:

    la verdad es qe este es un gran liibro nos deja muxoos aprendizajes y nos enseña un poco mas acerca de la juventud, amii y tambiien amii mama nos gusto este liibro y pues enrealiidad yo creeo qe mas personas deveriian leerlo!!!!!** =D


  493. a mi este libro me gusto mucho no solo me hizo dar cuenta de que en algunas cosas que hacia en mi vida estaban mal si no me dio fe y esperanzas de seguir adelante y voy por la parte dos gracias por los frutos que nos brinda la lectura


  494. Excelente libro me encanto …..

  495. Rafael Says:

    Hola…La verdad que me gUstò mucho este libro ” JuventUs en extasis .” …que hace y aconseja que se deve de ser o no !! ..pero bueno ..es muy importante que los jovenes adolescentes tiienen q leer este libro pues es mUy importante ..!! ME GUSTO MUCHO


  496. Es mUy bUeno que leaan este libro los jovenes adolescentes para que reflexiones de que deven de ser y q no ..pues recomiendo q lo lean y que lo tomen en cuenta …el autor CARLOS CUAUHTEMOC SANCHEZ ES UN GRAN ESCRITOR DE OBRAS QUE QUISAS PARA MI DEBERIA GANR PREMIOSS !! ;)… GRACIAS ! :)

  497. jessy_ cara Says:

    EXCELENTE LIBRO ES LA MEJOR OPCION QUE UN JOVEN DECIDA LEER.
    SE LOS RECOMIENDO ASI TAMBIEN LA 2 Y LA 3 LEANLO CHICOS.

  498. cristortg Says:

    jajaja q libro tan bueno nos enseña lo q debemos hacer

  499. avelino morocho Says:

    Una buena obra me ubira gustado leerla antes de casarme pero igual me a audado

  500. karen tello Says:

    q linda historia de amor gracias al autor por ello y gracias a mi novio jhens nos a yuadao muychon para con nuestra relacion q estamos empesando, ps es gracias a este libro q me enamore de el y comprendinmos como llevar nuestro amor en momentos tragicos.

  501. liliana trejo Says:

    este libro es muy interesante y te pone a reflexionar muchas cosas ironeas que tienes de la vida ,,,en muchos momentos de la historia y me identifique ,,,,me hizo reflexionar muchas cosa y comprenderlass ,,,,me encanto

    graciass tomare en cuenta muchas cosas ,,,,

  502. LORENA GUERRRERO Says:

    es bueno que alguien se atreva a hablar sobre la sexualidad “YA NO ES UN TABU”

  503. dayana acosta caro Says:

    la verdad es un libro muy bn nos enseña a los jovenes sobre las consecuencia q trae el SEXO si saber q es en relidad les recomiendo q lo lean es muy bn para todos

  504. liixhet Says:

    es muy interesante aprender cosas que sinceramente desconocemos, que creyendo que por hacer las cosas a nuestra manera siempre van a resultar como queramos pero nunca nos vemos interesados por lo que va a suceder en un futuro…
    el mundo es muy chico y debemos disfrutarlo al maximo con protección.!!!

    ¡me fascino!

  505. dayan martinez Says:

    karen:
    me parece que el libro cambia muchas formas erronea de pensar y nos dejas ver cosas que no sabiamos

  506. SHIRLY HERNANDEZ Says:

    ME LEI EL LIBRO CUANDO ESTABA EN 8 YME IMPACTO TANTO QUE ME LO BOLVI A LEER Y CAMBIO POR COMPLETO MI FORMA DE VER LA VIDA, POR COMPLETO,ES UN LIBRO MUY INTERESANTE ,COMPLETO YNOS MUESTRA LA REALIDAD DE LA VIDA YDE LO QUE SE NOS PASA POR NUESTRA MENTE .

  507. Iza Sanchez Says:

    Dicen que este libro es proivido,yo pienso lo contrario.Este libro no es solo fantastico,si no tembien increible que te hace transportarte a escenas que verdaderamente son ciertas y profundas.En verdad te hace reflexionar por sucesos que te sucedieron o que estan apunto de sucederte y como dice el tituloesto es un extasis!!!

  508. yairys marin Says:

    como bajo toda la novela

  509. lissa nuñez Says:

    PUES LA VERDAD, ESTE LIBRO ME IMPRESIONO MUCHISIMO, NO SOLO PR SU CONTENIDO,SINO POR LA ENSEÑANZA QUE NOS DEJA A TODOS LOS JOVENES DE QUE ES EL SEXO, COMO MANEJARLO Y QUE PASA SI ABUSAMOS DE EL CON MUCHA FRECUENCIA…………… EN CONCLUSION, LO RECOMIENDO A TODOS\AS………

  510. lizeth hernandez Says:

    bueno este libro en verdad kuando lo encontre me dio una gran curiosidad por leerlo kuando lo enpese a aserlo empeze a entender y comprender lo k la mayoria de los jovenes asemos en nuestra sexualidad la manera k no debemos abusar de el y todo debe ser a su tiempo

  511. 19972809santafe Says:

    es muy chebre hay que valorar alas mujeres

  512. ivy cr7 Says:

    orale ste liiibro sta genial me enqanto

  513. Liindaa Gavii Piik Says:

    Sii Clarooo … :P Para Los K Lo Leen X Q’ Qiieren.. Es Un Libro Muy Bonitoo … Pro Kuandoo Lo Mandan X 1na Tarea De Biologia . K esPara Entregar.. Kon Solo Dos Dias .. De Plazo..Leer Los Dos Libros .. SON LOS LIBROS MAS GRANDES DE LA HISTORIA… :P

  514. maritza Says:

    es una obra muy linda me conmovio mucho me encanto esta novela


  515. me encanto esta novela me hizo korregir miz errore antepazadoxx kxi llorop


  516. es una historia muy linda y nos sirbe para colocarla en practica .. para que nosotros no cometamos esos herrores en nuestra vidoo .. :( by: yuly suarez

  517. ni olivos Says:

    fue algo inspirador y emocionante me gusto

  518. Ruthy Says:

    el libro te trasmite un mensaje real ;) depende de ti acogerlo y mejorar tu vida
    !!!!!!!!!!!!!!!!!!!DISFRUTEN LA JUVENTUD pero no alokaadamente!!!!!!!!!!!!!
    :)

  519. Iveth Castañeda Diaz Says:

    el libro es sin duda una realidad. el autor es tan realista, solo depende de nosotros reflexionar y tomar en cuenta el mensaje que nos deja. vive tu juventud pero con medida. cuidate y no te expongas a riesgos!!!!


  520. ese libro cambio mi vida, hace un año estaba muy equivocado de las cosas y de la vida gracias carlos por escribir ese libro tan maravilloso….Gracias

  521. maria camila reyes Says:

    es muy interesante y realista, se lo recomiendo a todos los jovenes a demas a los que le gusta lo extremo y atrevido…


  522. ve reflechucha de su madre yo publique mi comentario y por la chucha q no salio aqui les va de nuevo y pongansen a leer conchesumadre:
    gracias carlos por el libro q cambio mi vida porque antes era un maricon con herpes tambien fumon alcholico y chonguero ahora soy un empresario muy exitoso en españa con 3 mujeres y 7 hijos y algunas veces me gustaria tener sexo con un viejo maricon q vive al frente de mi casa pero el puto libro me lo impide gracias carlitos
    de verdad conchetumadre mil…..gracias
    y a tu puto libro
    pilas socio con la movida
    escribe otro chucha

  523. chupachucha Says:

    la hijodemadre de mi profesora me mando a leerme esta porqueria de libro que da pava nojoda

  524. joseph Says:

    este libro esmuy bueno mentiroso ps mi mi profe tambien me lo dejo pero bueno ….. :)

  525. yuri alarcon Says:

    me encanta esta novelita ya me la lei y me conmovio mucho y es un buen consejo para todos los adolesentes y las familias

  526. emmanuel alberto hernandez Says:

    esta novela es muy buena para los jovenes de hoy

  527. ruben leandro Says:

    hola…
    soy un chico de los q pensaba habeses en el sexo. yo hera el q vehia esas chicas tan lindas.
    solo pesaba en tenerlas para hacer cosas yo mismo me desia q rico sera haser el sexo el amor. pero tenia mi novia a quien yo respeto y mucho.aunque en dias pensaba de cirle q si q ria tener relaciones pero algo me decia la mente q no lo fuera aser y grasias a DIOS no cometi hece herror,pero llego el momento en q en el cole nos pidieron un libro yamado juventud en éxtasis a quien yo comense a leerlo medi cuenta en todas las cosas q decia la novela en q todo es asu tiempo gracias a este libro hoy hee pensado mucho me dejo una moraleja.
    q todo tiene su tiempo.
    ATT:ruben leandro.

  528. Diana Pappe Says:

    Hola a todos soy Diana una ecuatoriana a la que le gustan todos lo betsellers del gran escritor Carlos Cauhtemoc estuvo en Ecuador el 18 de Abril del presente año lamentablemente no pude asistir a la conferencia que dio en mi ciudad Guayaquil… En fin lo que les quiero decir es que todos los libros de este hombre son divinos nos sacan de dudas en especial a nosotros los jovenes espero Dios lo siga bendiciendo y tambien espero que siga inspirandose para que la juventud de este tiempo tome conciencia y podamos cambiar poco a poco … Gracias mil veces gracias Carlos Cauthemoc

  529. gerladine Says:

    HOLA A TODOS MI NOMBRE ES GERALDINE DE PERÚ ESTE LIBRO ES SENSACIONAL SE LOS RECOMIENDO DESDE QUE LO LEI NO PARE Y LO TERMINE ..ME GUSTOO MUCHO TE DEJA MUCHOS MENSAJES EN EL CUAL SOLO UN TONTO NO QUISIERA DARSE CUENTA DEL EXTASIS QUE TENEMOS EN NUESTRAS VIDAS EN LA ETAPA MAS DIFICIL QUE ES LA JUVENTUD, todo es bueno como dice el autor todo moderadamente el hombre no es malo solo hace las cosas por ignoracia pero si sabes no te des el lujo de ser un idiota y espero tomes es serio el mensaje del autor y lo pongas en practica y veras como tu vida mejora……..todo lo decides tu……y como quieres vivir tu vida…..la felicidad esta en cda momento..es un deleite diario de la vidaa que solo tu te lo puedes obsequiar si no dejas que iegue nadie te lo obsequiara ..decide y vive……

  530. luis Says:

    es un bonito libro es genial

  531. dinalys... Says:

    ese libro es maravilloso ojala todos lo jovenes se tomaran el trabajo de leerlo…ayuda a meditar sobre nuestra vida y con q responsabilidad debemos vivir…. exelente…


  532. esto es mucho sexo que las perras lo sienten

  533. karen delgado vivas Says:

    me da pereza leer me dicen q paso con jhoana

  534. karol Says:

    tengo 17 años y en mi corta vida he cometido errores algunos hasta irreparables; ¨JUVENTUD EN ÉXTASIS ¨ me ayudo muchísimo a reflexionar, creo q este escritor es una persona muy sabia, pudo hacer q mi concepto sobre el sexo tomara un giro de 180º … y q incluso mi vida tomara un giro inesperado ya dejando de se tan incredula y siendo mas sabia para la persona q esta junto a mi

  535. sam Says:

    es muy aburrido… no lo recomiendo

  536. karolay pacherrez martinez Says:

    sesta muy lindo sus obras
    muy interezante

  537. carlos Says:

    dasdadsads

  538. carlos Says:

    el libroo es un poco grosero pero es interesante

  539. carlos Says:

    tengo sueño

  540. P.L.M.T. Says:

    esta obre ej muy bueno ysobre todo paro los adolecsente paq razonemos en la vida y ej la obra mas interesenta q e leido =)

  541. thalia Says:

    Esto es muy interesante !.. ES CULTURA!

  542. thalia Says:

    Gracias lo neceistaba para un trabajo ! . Y ahora ya lo consegui ! .. Esta resumido pero entendible !

  543. STEFANY Says:

    ESTA SUPER LO NECESITABA PARA LA TAREA DE ESPAÑOL ERA URGENTE PARA UN TRABAJO Y AHORA LO CONSEGUÍ :)

  544. Paula Colmenares Says:

    El mejor libro que he leído en toda mi vida,,,,,, que don tan grande tienes !

  545. CARRYTO Says:

    A VECES PARECE UNA AVENTURA PERO AVECES NOS PUEDE CORTAR NUESTRAS ALAS PERO AL NO TENER CONSIENCIA LOS ERRORES SE VAN VOLVIENDO MAS GRANDES Y TE PREGUNTAS POR QUE LO HIZE

  546. claudiaortizortiz@hotmail.com Says:

    voy a leer para opinar, luego les cuento como me fue y que me parecio.

  547. manuela Says:

    quiro comprarlo es super
    lalalalalalala jjajajajaja lo quiero plis para opinardisen que es super plisssssssssssssssss attt mmmaaaaannnuuuueeellllaaaa

  548. janeth Says:

    mui bn libro a todos los xicos al kiwal q a mi q tngo 16 nos servira muxo spero y todos lean st rmoso libro q s mui bueno q t hace reflexionar y pensar para bie

  549. Xiomara Says:

    Me he leído los dos libros y son espectaculares se los recomiendo muchachos muyy buenos y te dejan una muy buena enseñanza :D besos….

  550. Tania Says:

    Me he leido todos los libros y me han paresido espectaculares son una forma de ver la veda no tanto como algo satisfaccion todo el tiempo sino una experiencia y un reto mas que nos manda Dios a todos :) y es algo muy bonito por descubrir.

  551. Tania Says:

    Me he leido todos los libros y me han paresido espectaculares son una forma de ver la vida no tanto como algo satisfaccion todo el tiempo sino una experiencia y un reto mas que nos manda Dios a todos :) y es algo muy bonito por descubrir.

  552. Héctor Says:

    deberias poner personajes y sus personalidades no crees?

  553. Jessica Garcia Says:

    wow eh terminado de leerlo muy interesante la vdd me ayudo mmucho a pensar y reflexionar tantas cosas que me estan pasando ojala muchos jovenes tubieran la oportunidad de leerlo, talvz pensarian mejor las cosas
    love it <3

  554. Norma Angelica Says:

    Una obra interesasnte, y la cual hace que reflexiones sobre cada paso de la vida. Es trizte cuando te das cuenta de los errores que cometes cuando es demaciado tarde pero lo lindo es que endereses tu camino y sobre todo que vivas tu juventud a un limite en el que no te sientas con estos problemas.

    Solo les puedo decir chicos que vivan lo lindo de la vida y reflexionen sobre el sexo lo padre es que vivan todo en su momento.

    Saludos: Angy D.V.


  555. Que Bueno Es El Libro Wow Me Enacantoo kAJ Shao Me Voy Cdtte

  556. x-pax Says:

    anda a chupar el perro mejor

  557. cannabis Says:

    pues esta muy padre como muchos otros q tiene!!!!!!!!

  558. reyner(chico) Says:

    es el mejor libro para jovenes, me encanta la manera en que se escribio. y es triste como muchas chicas lo siguen leyendo, y en latinoamerica los chicos lo que hacen es tener sexo por simple placer o atraccion. sin darse cuenta que nos trae muchas consecuencias a futuro. lei un comentario (mas arriba) de hace dos años y estoy muy deacuerdo con lo que la chica escribe y es que “nosotros” los varones nos han implantado un chip de “machismo”. cada vez que me fijo en ese consejo que seguui de una chica que me lo recomendo no me arrepiento. porque cambio mi vida.

  559. ismael Says:

    no me gusta leer wm wuajajja Fome…

  560. javieraa Says:

    la tiaree esta metia en el libro por ke abla de sexo jajaja

  561. javieraa Says:

    te amo amiga tiareee

  562. Angie *-*' Says:

    Tiare & Juan Manuel
    Angye & Juan Carlos
    Javiera Y Morrin’ <3'

  563. javieraa Says:

    angiue eres la mejor no llores por weonesss te amo

  564. TiiAREE' Says:

    TiiARE & …………….
    JAViiERA & DANiiEL’
    ANGiiE & JUAN CARLOOS’
    CAMiiLA & JOSHUAA’ <3 <3 <3'
    LAS AMOO'

  565. DFGDFG Says:

    JAVIERA & MORRIN

  566. yise Says:

    creo q es uno de las novelas q me han logrado impactar mucho………aprendi mucho de esta libro……me ayudo a aclarar muchas ideas y hacer caer en cuenta de tantas cosas erroneas en mi pensamiento

  567. cristian Says:

    Holaaaa Me llamo Cristian Voy en Instituto Cumbre de Condores Poniente Me Gustoo Musho El Libroo Me Da A Conoser Musha Cosas De Adueltos.

  568. cristian Says:

    Estefany
    &
    nicolas

  569. alejandro Says:

    Sebastian godoy
    &
    tamara fuentes

  570. tatiana Says:

    me encanta ya lei los dos y son demaciado lindos te llenas y no dejas de leer se vuelve tan interesante e importante q no deseas soltarlo

  571. mierda Says:

    gran mierda

  572. Katyy Says:

    Tengo 18 años recien cumplidos y fue mi novio quien me dijo q leyera esta libro y la verdad me encanto es un super libro que te hace reflexionar sobre muchas cosas u ahora nuestra relacion es mucho mejor pues tratamos de aplicar todas nuestras enseñanzas, gracias mi amoor.

  573. scarlet carrasco Says:

    bueno a mi este libro me pareció interesante que a pesar de mis 14 años me parece interesante ojala que todos los jóvenes de mi edad lo lean !! eso adiós

  574. Freziita Says:

    stee LIBRO es de los mejores que puede aver encontrado para leer atravez de este pude resolver & trabajar variaz dudas que tenia Cuando curzaba el 3° año de secundaria & fue un analizis & reflexion para mii & mis compañeros de clase Ya qe ste lo expuse & fue un gran tema a discucion & analizis

  575. criss Says:

    He sido muy mala para la lectura y libros como este realmente an cautivado mi interes, desde que lo comense a leer, fue como un iman no lo pude soltar, y cuando tenia que hacerlo realmente maquinaba en mi mente como seguiria que pasaria etc, fue muy interesante para mi, realmente creo que es muy edificante no solo para los jovenes, sino en todas las edadesapartir de que halla consiencia de nuestros actos… y lo mejor te todo me lo recomendo mi hijo.

  576. Abby Garcia Says:

    abby:
    azu ese autor si da k hablar muy bonita son sus obras esta obre me parecio interesante


  577. azu es cierto abby ese autor si va con los jovenes

  578. pathitho Says:

    los libros de carlos son mis favoritos y me encantan,,,,,,,,,,,,,ademas te enseñan muchos valores ,,,,gracias a sus libros he aprendido a vivir la vida intensamente


  579. este tema es super interesante para todos los estudiantes


  580. esta muy largo me da peresa leerlo

  581. jeraldin diaz Says:

    Uffffffffffffff……..!!!
    No Me Quedan Palabras Nada Mas Para Decir Que El Autor Hizo Un Excelente Trabajo Al Redactarlo Y Al Tomar En Cuenta Toda La Realidad Que Estamos Viviendo Los Jovenes..
    ME FASCINO

  582. gabriel Says:

    es la novela mas interesante ya que ase reflexionar a los adolescentes que desean tener relaciones sexuales muy pronto.

  583. Jeimy Garcia Says:

    Muero con esta novela es hermosa, aclaro miles de dudas que tenia aprendí demasiado.

  584. vane la flakiss Says:

    sinceramente esta obra es demacido bonita me hizo acordar porque soy virgen todavia y recapasitar sobre lo que los chicos quieren gracias a dios mi mama me habia infundado los mismos valores que dhamar…
    yo me paresco mucho a ella espero encontrar un hombre que me ame como efren… =) eso espero!!

  585. rosy lucy Says:

    buenasa popp

  586. Melva Cueva Says:

    Es perfectooo que historiia tan impactantee es demasiiado buenooo el liibroo… ME ENCANTOO

  587. stefany Says:

    muy buen librO nos enseña muchO!!

  588. JUAN PABLO P... Says:

    BUENA OBRA…NOS ENSEÑA MUCHO A NOSOTROS LOS ADOSCENTES♂♀

  589. karen lopez Says:

    buuen liibroo iigual que thodoz loos dee carlos!!…. daa uuna muy buuena reeflexiion

  590. angel david minaya bravo Says:

    a mi me conmovio demasiado es un libro que ojala que lo leyeran todos los jovenes para que vieran lo que esta a su alrrederor

  591. daniela Says:

    es una gran obra ya que soy una chica me enseño y ayudo a reflexionar el como mostrarse ente un chico saber como y cuando de debe de dar una relacion de noviasgo y mucho mas ea una gran obra les recomiendo ya que sobretodo es una obra que toca temas como el sexo y la sexualidad de una forma tan real que cualquier joven, padre de familia, maestro o líder juvenil podría entender y le proporciona armas para decir no a las presiones sociales y tomar mejores decisiones sobre sus relaciones íntimas, fue escrita por Carlos Cuauhtémoc Sánchez y hubo toda una serie de opiniones encontradas por su publicación ya que mientras algunas personas lo veían como una buena opción de enseñanza otros lo veían como abrir la puerta al libertinaje.

  592. angel miguel Says:

    me gusto la novela de amor el final de la novela esta emosionante


  593. linda obra para esta era , donde la juventud se encuentra enlazada con problemas .donde este libro es el q resuelve esos problemas sobre noviazgo y sexualidad .

  594. karen janneth Says:

    Realmente emocionante , me ayuo con dudas que tenia …..
    sin ninguna duda amo este libro…es una gran novelaa no me canso de leerla

  595. andrea Says:

    pz ami me fazin00 estoz consejos pz este libr00 esta muyy interezante y pz me ayudo con las dudas k yo tenia pzz azi noz Habla de q0m0 vivir nueztra adolesenciaaa

  596. jeferson Says:

    huy que chimba de libro nunca había leído uno tan interesante::::::PP

  597. jeferson Says:

    laura sierto q si me da pereza leerlo

  598. Luis Read Says:

    Otra de las inigualables obras de Carlos Cuactemoc Sanchez .
    Libros que cambiam vidas

  599. Junior viza Says:

    cuando termine de leer la obra me di cuenta de cuantos errores estaba cometiendo y ahora q me doy cuenta puedo aun rectificarlos y cambiar mi vida…..


  600. Este es un libro muy importante e invito a todos los jóvenes que se la lean este libro es buenísimo y nos habla de cuantos errores ha cometido efren tenemos que tener en cuenta y no caer así debemos tener una vida sexual mas segura……..

  601. Marty Perez Suarez Says:

    HOLA; PUES LA VERDAD ES QUE ESTE LIBRO ME ENCANTA, YA ME LO HE LEÍDO COMO 4 VECES LA PRIMERA PARTE Y COMO 3 LA SEGUNDA, me gusta porque me enseña que lo primordial en una relación no es solo sexo, ni caricias, si no saber escuchar y entregarse a una persona no solamente en cuerpo mas bien en los sentimientos; ojala y con los chicos que he salido lean este libro y dejen de ser tan promiscuo y que al fin entiendan que quiero llegar virgen al matrimonio como Dhamar.

    Gracias señor Carlos por esta hermosa enseñanza


  602. esta obra da muchos consejos

  603. sabrinitha Says:

    este libro es genial

  604. johan Says:

    este libro sencillamente es una obra de arte!

  605. paty Says:

    Tengo 30 Años De Edad, Después De Haber Leído él Libro He Respondido Muchas Dudas Que Tenía Y He Caído En Cuenta De Muchos Errores Que Cometí. Ahora Estoy A Pocos Días De Casarme Y No Tengo La Menor Duda De Que QuierO Hacerlo Con él Hombre Que Me Ha Pedido Matrimonio, Y Lo Amo, Nosotros No Hemos Tenido Relaciones PremaTrimoniales Hemos Decidido esperar Hasta Nuestro Matrimonio Y Después Del Libro Decidimos No Tener Contacto Físico Alguno Hasta él Matrimonio. Yo Fui Promiscua Y Me Sentía Indigna, Sucia Cuando Era Una Adolescente Siempre Pensaba Que Quería Llegar Virgen Al Altar Pero Fui Violada Por Mi Primer Novio Y Recibí Muchos Abusos Por Parte De el, Me Aguante Por Mucho Tiempo Esto Por Temor, Yo Pensé Que Después De Mas De Un Año De Novios Le Pertenecía Y Cuando él Tuvo Mi Virginidad Pensé Que Debía Corresponder Que Debía Estar A Mi Lado Pero Eraba Tan Equivocada Y No Tenía En Quién Confiar A Pesar De Que Vivía Con Mis Padres Ellos Nunca Me Hablaron De Sexualidad. Pero Nunca Es Tarde Para Aprender, Pretendo Encargar Bebé QuizásDentro De Un Año Dios Mediante Y Lo Que He Aprendido Será Para Enriquecer A Mis Hijos. Gracias Por Ayudarnos A Enfrentar Nuestras Dudas Con Tanta Responsabilidad Y Madurez, Con Este Libro. Es Excelente.

  606. KaRoL oRtIz Says:

    eXceLeNtE LeCtUrA!!!!


  607. me hizo llorar…. cuando terminaba de llorar…. entonces reir, exelente, hermoso, valioso… cuando mi hija crezca, le dare este libro de regalo a sus 15 anos!

  608. fabiola elizabeth Says:

    Muy buena obra que te da muy buenos consejos, y te pone a pensar en situaciones que uno ha pasado y no sabia que hacer en su momento gracias a este libro veo las cosas diferentes ahora.

  609. blamkita gutierrez Says:

    es una obra mui real ya ke kuenta laz kozaz a la ke una gran mayoria de loz jovenez ze enkuentra ezpueztoz

  610. Cristian Eliecer Says:

    Es un excelente libro, lo lei al lado de mi madre, a ella le gusto mucho y a mi tambien. Ella dice que fue una manera para enseñarme a mi sobre el sexo. Ya que hoy en dia lo unico que dicen : usen condon, y no recalcan sobre los valores los cuales son fundamentales para llevar una vida feliz sin lastimar a nadie.

  611. cesar huaman Says:

    muy bonitoooooooooooooooo

  612. danny Says:

    UUUUUUUUUUUUUY STAMOS CALAROS PAY

  613. Yari Says:

    Esta buenísimo nos da muchas enseñanzas bueno mucha información k talvez no sabíamos y consejos sobre km llegar al matrimonio y no fracasar solo k no me gusto el i no aya dicho k paso cn Jessica y el bb ke esperaba y x fin como keda cn joana nubla los molesto????

  614. mery. Says:

    leer,escuchar,aprender,es tan inpresindible para el ser humano tanto qe por medio de eso puedes ganar tanto para ti mismo,por que lo importante se lleva dentro cual refleja en tu realiad a diario..Saludos muy buen… libro

  615. dolores Says:

    dolo dice:gracias dios por existir y tener la vision de los ojos y darnos a conocer tus grandes obras como esta que son de reflecxion y superacion y va dirijida a los jovenes esta buenisimo recomendable para toda la familia muchas felicidades a carlos cuahtemoc

  616. Rosario Lozz Says:

    Me encanTa este libRo ,puedo leerlo mil veces y no le pierdo el interés !!!
    DefiniTivamente nOs habla De kmo estamoS Viviendo en estOs días Los jOvenes !!!

  617. kelly Says:

    muy buen para nosotras las mujeres¿kelly?

  618. erika lore casallas Says:

    este libro deja muxo q pensar es muy buenoooooo y ayuda a analizar bn las cosas de uno


  619. me encanta esta obra xq podemos reflexionaar y nos ayuda a azer mas madurs


  620. graxias me ayudo los adorooooooooooooooooooooooooooooooooo.!!!!

  621. yoselin flores peña Says:

    esta obra es muy buena te ase reflexionar y pensar bien las cosas ante de aser

  622. Luis Araque Says:

    Muy chevrer la leimos en clase

  623. anyela espinosa Says:

    Excelente obra es muy buena y mas para nosotro los jovenes d hoy en dia k creemos k todo en la vida es sexo

  624. yuliana Says:

    muy bueno te enseña muchisimo

  625. alberto morales Says:

    muy buen libro

  626. jessica Says:

    marileidy y jessica es un libro muy bueno estamos encastada de leerlo.

  627. maria eugenia ruiz Says:

    es horrible, como puede haber escrito esta obra……………………………………………!

  628. 8524756 Says:

    BUENAZOS CONSEJOS

  629. ANONIMO Says:

    buen libro deja una excelente enseñanza y me hizo reflexionar y cambiar mi forma de pensar… ahora tengo ganas de leer “JUVENTUD EN ÉXTASIS 2″ y no es horrible como dice MARÍA EUGENIA RUIZ.

  630. laura paola Says:

    tengo 16 años y al terminar de leer este libro me di cuenta de muchas cosas, estaba tan equivocada de muchas cosas, que genial que existan libros que nos puedan orientar como lo hicieron conmigo, otro libro me pueden recomendar?

  631. BEBELS RODRIGUEZ Says:

    En mi caso, tenia 18 años cuando lo leí… es un libro invaluable y sumamente instructivo y completo! cuando tuve la oportunidad de completarlo por motivos de estudio, sentí como si me hubiesen quitado una venda de los ojos! lamentablemente lo preste y nunca lo devolvieron, quise utilizarlo a modo de ayuda y que por medio de el otras personas también tuvieran la oportunidad de leerlo cambiar muchos de los maliciosos paradigmas o mitos en que nos envuelve la sociedad y los que irresponsablemente nos vende los medios de comunicación social!
    ademas me encanta porque le da el honor y lugar que realmente nos merecemos nosotras las mujeres cuando asi decidimos dárnoslos. por lo demás amigos, les recomiendo ampliamente esta obra maravillosa!

  632. Silvia Says:

    Hola pues solo quiero recomendar este libro a todos los adolescentes pues muy lindo y tiene mucha enseñanza:::

  633. Junandy! Says:

    Increible, totalmente increible!
    Me agrado muchisimo y me dejo muchas cosas para reflexionar….
    Me encanto!

  634. San Says:

    Lo lei hace mucho tiempo por primera vez, y como era muy chica no pude entenderlo muy bien, pero despues lo eh vuelto a leer muchas otras veces y cada vez encuentro algo nuevo, algo mejor, un gran consejo para el momento.
    Realmente lo que pasa es que Carlos Cuauhtemoc tiene obras increibles. obras maravillosas.
    Gracias a este libro y a muchos otros de el también, eh podido evitar muchos errores que seguramente si no los hubiera leido antes, ya los hubiera cometido.
    Ojala todos pudieran leerlo alguna vez, sin importar la edad que tengan, para los jovenes estoy segura que este es un gran regalo, pues ha quienes se lo eh recomendado; despues de leerlo me lo han agradecido enormemente. :-) ;-)

  635. meguitancp@hotmail.com Says:

    lo leí cuando tenia quince años, y lo leí de nuevo a los treinta y me encanto de los mejores que he leído…

  636. Zurisaday H. G. Says:

    Sin palabras… :'(
    Wooow es inexplicable lo que ha hecho un libro, que al parecer es simple.
    A mi no me gustaba la lectura, pero ahora estoy convencido de que puede cambiar vidas! :D

  637. Caro Cabrera Says:

    Para mi este libro es muy interesante llega hasta los mas profundos sentimientos de los pre adolescentes,Nos hace cambiar muchos de nuestros errores que pensamos que aveces es lo correcto Hay algo muy importante es ese libro y jamas lo olvidare “El Verdadero Amor Llega Cuando Uno Menos Lo Espera” Me encanta y ojala sigan escribiendo cosas así para nosotros,Para ayudarnos y guiarnos en este camino que crecimiento! :*

  638. vvfjui34u0 Says:

    me gusto mucho por su realismo y creatividad

  639. metase un dedo Says:

    que malparidos tan arrechos metansen un hijueputa dedo malparido culo arriba gran de la puta mierda a prendan a cojer officio


  640. no la he terminado de leer pero me he dado cuenta que nos ayuda mucho a nosotros lo jovenes para aprender sobre las deciciones que demos tomar…:)

  641. Marianella Says:

    me parece bonito

  642. Yngrit Says:

    :) es una obra muy linda.. :)

  643. jessica Says:

    Es un excelente libro atravez de el me di cuenta cuantos errores había cometido en mi noviazgo mi primera relación e incluso el espejismo propio el que era esa relación hermoso lo ley en 4dias tan interesada me sentí e identificada que no quería dejar de leer… gracias

  644. mileth Says:

    Este año mi profe nos lo recomendó es muy bueno y espero q todos los jóvenes lo lean y no desdén pereza

  645. Cesar vc Says:

    Nunca es tarde para kitarse la venda d los ojos y comenar de nuevo, es un buen libro

  646. alejandra uribe Says:

    coman mierda todos no entiendo el libro no mas entiendo que es de sexo y ya

  647. esteban Says:

    uuuuu pajudo

  648. esteban Says:

    ahhhhhhh buenoooooo

  649. brayan Says:

    a que bn ese libro muy interesante

  650. yunierkis Says:

    tengo 20 años y pienso que el sezo con o sin amor tiene varios significado,1-sin amor es para pasar un rato,pero con amor incluye pasión y cariño.Esa es mi forma de ver.

  651. Alejandro cante Says:

    Excelente libro me sorprende las bases en q debe de estar la humanidad integran al familia es lo siempre debe prevalecer

  652. Yorfary Ruiz Says:

    Wow libro como este te cambian la vida. De mejor te da sabiduría y deja muchas cosas buenas

  653. Bebels Says:

    efectivamente, un libro que cambia vidas!!!

  654. ana maria Says:

    es muy rico hacer el amor….pero hay que tener en cuaenta que no se puede culiar con cualquiera…..efectivamente asi es!!!

  655. jenny Says:

    es muy interesante ….es importe saber de lo debe hacer o no …..¡¡¡¡ reflexiona :)


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  657. andrea atencio momtiel Says:

    es un gran libro dices mucho sobre la realidad que lastimosamente vivimos y ojala tengan la oportunidad de leer el 2 es aun mucho mas interesante en nuestra nueva etpa de jovenes

  658. markoyhilda991155891 Says:

    de la puta mare quieres tener sexo
    ?

  659. ana Says:

    hace reflexionar pensar actuar en esas situaciones que tu quieras aprovechar y no hacer con equiivocaciones

  660. ana Says:

    la verdad

  661. gabriela Says:

    chicas y chicos un mensaje muy importante este mundo es pequeño nada escondas si es lo malo as lo bien y sal adelante no cometas errores la abstinencia es importante y te ayuda en mucho es importante que tu mismo escojas tus decisiones no para mal si no para bien no te dejes inotizar por amores malos que te engañan sin saber que tu le entregaste lo mas preciado poreso ten presente tu juventud y disfrútala como cualquier adolescente con modales y educación…….atte. yo

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